×
Gerardo Hernández
Gerardo Hernández
ver +

" Comentar Imprimir
19 Octubre 2019 04:06:00
Amenaza latente
México y Coahuila no ganan para sustos. La huelga en General Motors tuvo en ascuas a las regiones donde la industria automotriz es vital; entre ellas, el corredor Saltillo-Ramos Arizpe. De haberse prolongado por más tiempo, el resfriado en Detroit, Michigan, se habría convertido aquí en pulmonía. El miedo pasó, mas no la amenaza, pues el sindicato, en consonancia con el presidente Donald Trump, pide la repatriación de plantas a Estados Unidos. Otro problema, planteado por Javier Mariscal en Espacio 4 (625) es la dependencia de México de ese sector.

“Concluida a un mes de haber iniciado, la huelga de General Motors (GM) en EU confirma lo mucho que México depende de esta industria y aumenta la preocupación por la falta de diversificación. El nerviosismo no es para menos. Las actividades automotrices en el país son actualmente el principal canal de captación de divisas, además de ser uno de los más grandes generadores de empleo formal.

“De acuerdo con datos oficiales, el ingreso en dólares que detona todo este ramo industrial en México ya superó en 2018 el reportado por exportaciones petroleras, por las remesas o el turismo. Esto, a pesar de la políticas proteccionistas del presidente estadunidense Donald Trump y los cambios en el Tratado Comercial con Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

“General Motors, Fiat-Chrysler, Nissan, Ford, Volkswagen, Honda, Mazda, Toyota, Kia, Hyundai y BMW cuentan con líneas de armado de vehículos en México y sus actividades encadenan a un gigantesco entramado de proveeduría, situación que si bien ha empoderado al país en el ámbito internacional por esta industria, la misma se ha convertido en el talón de Aquiles que vuelve vulnerable a la economía nacional.

“Lo anterior se ratifica tan solo con la huelga de GM. La problemática en el vecino país dio inicio con las negociaciones del contrato colectivo de trabajo que GM renegocia “desde cero” cada cuatro años. Agrupada en el Sindicato de Trabajadores Automotrices (UAW, por sus siglas en inglés) la base laboral que comprende a más de 49 mil personas puso sobre la mesa peticiones que la empresa calificó de exageradas.

“Estallada el 16 de septiembre, la huelga se convirtió en la más prolongada en décadas para GM, conflicto que representó pérdidas por más de 80 millones de dólares diarios a la compañía y puso sus acciones en la bolsa de valores de Nueva York a punto del ‘nivel basura’, además de que amenazaba el sostenimiento de decenas de miles de puestos de trabajo, tanto para la empresa como para su gigantesca cadena de proveeduría y servicios en EU y otros países, entre ellos México.

“Las solicitudes del sindicato eran: elevar salarios, reducir la contratación de obreros temporales y aumentar los empleos de tiempo completo. Rechazaba el cierre de las plantas de Lordstown, Ohio, inactiva desde principios de este año, y de Hamtramck, Detroit, que suspendería operaciones a principios de 2020.

“Otros temas que mantuvieron acaloradas las discusiones fueron el seguro de salud y seguridad en el empleo. En las argumentaciones sindicales se echa en cara a la empresa que ‘los trabajadores defendimos a General Motors cuando más nos necesitaba en la crisis de 2007. Ahora se reclama solidaridad para nuestros miembros, sus familias y las comunidades donde trabajamos y vivimos’, dijo el vicepresidente de la UAW, Terry Dittes, vía comunicado”.

Imprimir
COMENTARIOS


6

8
  • 0 1
  • 7
3 4
5 6 7 8 9 60 61 62 63 64 65