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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila, Presea Trayectoria "Antonio Estrada Salazar" 2018

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23 Octubre 2020 04:03:00
Si trabajas en “dale…dale”, solo identifícate
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Tengo un tío que radica en la ciudad de Torreón a quien lo veo pocas veces. El se encuentra jubilado, pero prefiere ocuparse en algo en lugar de estar guardado en la casa atendiendo el riego de las flores y en busca de un trabajo, me avisó de su nuevo empleo.

Al preguntarle en qué estaba trabajando, me dijo que un restaurante ubicado sobre la Calzada Paseo de la Rosita. Le cuestioné si era cocinero, y respondiéndome inmediatamente que no, pero era el “…dale..dale…”

No le respondí nada para no mostrar mi ignorancia el cual no supe disimular, y terminó de explicarme que era el franelero, que les decía a los carros de los clientes que llegaban al restaurante las indicaciones para que se estacionaran y a su vez pudieran salir cuando estaban un poco encajonados con las indicaciones de grito: ¡dale…dale…dale…derecho…ahí sale mi jefe!

Para bien o para mal, a los llamados franeleros o sea los que se han multiplicado en los principales municipios de Coahuila como son Torreón, Saltillo, Monclova, Piedras Negras, Acuña y Sabinas, se les liga mucho en el robo de vehículos en los sectores que toman como territorios propios en cuidar coches, así como ofrecer sus servicios en el lavado o clásico “trapazo” en las unidades motrices.

Fama bien o mal ganada, pero para desgracia de estos ciudadanos conocidos como los “franeleros”, con el tiempo se les ha dado esa “cualidad”.

Por lo anterior, no es gratuito que autoridades municipales pretendan retirarlos de la calle, pero sin ningún resultado positivo.

La última campaña en su contra, la llevó el ayuntamiento de Saltillo, en la administración de “Chilo” del PAN y nada pudo hacerse contra esa costumbre que se ha arraigado cada vez más de hacer separación, apartado o reservación de espacios para el estacionamiento de vehículos en las calles de esta ciudad capital.

En aquel entonces, con bombo y platillo, la Dirección Municipal de la Policía Preventiva de Saltillo, Coahuila, anunció su firme intención de retirar a franeleros y cuidadores de coche y fue “gloria” de un día, pues a lo más que llegaron los “tamarindos” o agentes de tránsito fue salir en los medios impresos y televisión donde se advertía a un franelero de que no debe andar lavando o cuidando vehículos en la vía pública y menos separando lugares.

Como si hubiese sido una provocación, en vez de apaciguarse los franeleros, crecieron y se multiplicaron o será que ante el rimbombante anuncio policíaco en la administración municipal del PAN, de que procedería contra ellos, se revelaron y retaron a las autoridades, aunque el resultado fue que los “franeleros” se impusieron y la supuesta medida quedó en simple anuncio para dar atole con el dedo al comercio organizado que fueron quienes se quejaron en aquel tiempo de la inseguridad prevaleciente en el primer cuadro de la ciudad Sarapera.

La proliferación de cuidadores callejeros de vehículos, no es privativo de la ciudad capital coahuilense, pues éstos existen en gran cantidad lo mismo en Torreón que en Monclova, Ramos Arizpe, Piedras Negras y otros municipios coahuilenses.

Esas personas que ofrecen servicio no solo de cuidar la unidad motriz, sino de lavarla o limpiarla, en distintos casos no solo se dedican a ese oficio, sino desgraciadamente han servido de “halcones” o espías de grupos delictivos, para informar no solo sobre la presencia de los militares cuando andan en sus rondines, sino del patrullaje policiaco.

En diferentes cabeceras municipales hicieron recomendaciones a la ciudadanía y a los franeleros de llevar consigo y a la vista una identidad con su nombre, domicilio y otros datos para dar confianza a los dueños de vehículos que los ocupen, además de que, en caso de una situación irregular, saber dónde ubicarlos para aclarar y coadyuven a las investigaciones. Pero como llamadas de iglesia, solo anuncian con campanadas, pero nadie asiste a misa. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México) http://www.intersip.org
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