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Salvador García Soto
Salvador García Soto
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Salvador García Soto es periodista. Nació en Guadalajara Jalisco, donde cursó la licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac. En Guadalajara colaboró en varios medios locales y en oficinas de los gobiernos estatal y federal. Fue reportero de la fuente política en El Heraldo de México y en el diario La Crónica de Hoy. Desde 1998 escribe la columna política Serpientes y Escaleras que se ha publicado en los periódicos La Crónica, El Independiente y actualmente en el Universal Gráfico. Fue director general de Crónica y ha colaborado en revistas como Vértigo y Cambio. Durante dos años fue conductor del programa Cambio y Poder que se transmite por Cadena Raza y desde noviembre 2003 colabora en W Radio como comentarista del noticiario Hoy por Hoy tercera emisión y en el programa El Weso.

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19 Febrero 2020 04:04:00
El gasolinero favorito de Emilio Lozoya
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William Karam, dueño del grupo Hidrosina, fue el empresario gasolinero que más creció en el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto. Su cercanía y amistad con el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, y con el poderoso exdirigente del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps, le ayudaron a construir uno de los emporios más rentables del sector gasolinero.

Fue tan cercana su relación con Lozoya que fue la última persona que lo vio en su departamento de Polanco, antes de que se fugara del país ante las órdenes de aprehensión que le giró la Fiscalía General de la República.

Según publicó el columnista Mario Maldonado en estas páginas, el 28 de mayo de 2019, cuando se libraron las primeras órdenes de aprehensión en su contra, el exdirector de Pemex estaba en su departamento de Rubén Dario 115, en Polanco, acompañado de su amigo Karam, quien además lo ayudó y lo protegió durante su huida del país.

El también columnista de El Financiero, Darío Celis, ha publicado que el empresario gasolinero fue clave para que Lozoya entrara en contacto con personajes de alto nivel del Gobierno ruso que lo habrían ayudado a refugiarse en San Petersburgo varios meses antes de moverse a España, donde fue capturado.

El problema para Karam es que, al tiempo que sus amigos del Gobierno de Peña Nieto han ido cayendo en desgracia, él mismo se volvió un empresario non grato para la 4T que con el arranque de la Estrategia Nacional contra el Huachicol, que lanzó el presidente López Obrador en enero de 2019, puso en la mira de empresas “sospechosas” por vender combustibles robados al Grupo Hidrosina.

Desde aquella fecha la Unidad de Inteligencia Financiera, a cargo de Santiago Nieto, comenzó a investigar las cuentas de la empresa Hidrosina y de Karam y sus hermanos Jorge, Jesús Gabriel y Paul Karam Kassab, socios del grupo. Hubo un primer intento, en enero de 2019, por congelarles 31 cuentas, aunque la investigación finalmente no cuajó en ese momento y sólo quedó en señalamientos públicos. Por aquellos días también el titular de la Profeco, Ricardo Sheffield, arremetió desde la conferencia mañanera contra el Grupo Hidrosina, al que acusó de vender la gasolina a los precios más altos en todo el país en esas fechas.

Pero la investigación contra Karam y su grupo gasolinero nunca se detuvo, y en este 2020 la Unidad de Inteligencia Financiera tiene documentadas transferencias financieras irregulares que forman parte de un expediente que documenta la compra y venta de gasolina y diésel robados a Pemex que eran comercializados por Hidrosina. El expediente, que también tiene medidos los volúmenes de gasolina y diésel que el grupo de Karam compraba a Pemex, en contraste con lo que vendía, serán parte de las denuncias que ya se preparan en la Fiscalía General de la República para acusar al importante grupo gasolinero de huachicoleo y venta de combustibles ilegales.

Así que la gran amistad y los buenos negocios que hicieron durante el sexenio pasado Lozoya y Karam en una de esas continúan; solo que ahora, si se vuelven a encontrar, no habría restaurantes de lujo en Polanco ni departamentos o viajes fastuosos, y en lugar de los costosos trajes de sastre que ambos suelen usar, podrían ir los dos vestidos de color caqui.
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