×
Ricardo Torres
Ricardo Torres
ver +

" Comentar Imprimir
19 Julio 2019 04:04:00
El camino lento de la reforma laboral
En días pasados, por cuestiones de trabajo, me vi en la necesidad de ratificar un convenio de rescisión de relación laboral, el cual por razón de competencia debió ser revisado y sancionado por la autoridad laboral federal, es decir, por la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje de Saltillo.

A primera hora estuve ahí con mi contraparte. Sin embargo, mi primer acercamiento con los titulares de dicha autoridad laboral no fue sino hasta pasadas las 13:00 horas, momento en que después de suplicar atención, recibimos de no muy buena gana, una serie de recomendaciones, advertencias y requisitos, que a todas luces eran ya incumplibles dado lo avanzado del día.

Haciendo un esfuerzo sobrenatural, regresamos con todos las exigencias allanadas, para recibir un tajante: “ya es tarde, vénganse hasta mañana, temprano”.

Cabe mencionar que como compañeros de espera, tuvimos a un nutrido número de abogados postulantes, y sobre todo trabajadores impacientes por hacer efectivos sus derechos laborales, los cuales por alguna causa no les han reconocido, a pesar de llevar buen tiempo litigándolos ante ese tribunal laboral, el cual se caracteriza por tardar el máximo tiempo posible la emisión de las respectivas sentencias definitivas; lo que sin duda permite a los patrones postergar su cumplimiento a placer.

Ante tan penoso episodio, y el sobrado tiempo para reflexionar, recordé que fue precisamente en abril pasado, cuando la Cámara de Diputados aprobó diversas modificaciones a la Ley Federal del Trabajo, entre las que destaca la necesidad de desaparecer las Juntas de Conciliación para sustituirlas por tribunales federales en materia laboral que dependerán del Poder Judicial. Con lo cual se dijo, se acabará con la corrupción que actualmente existe en el interior de las mismas.

Además, en dicha reforma se contempla la creación del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), el cual se encargará de hacer precisamente los convenios de conciliación, que pongan fin a las controversias entre trabajadores y patrones; trabajadores y sindicatos o bien entre sindicatos, de una manera por demás expedita, y registrará además a nivel nacional los contratos colectivos, contratos-ley, los reglamentos internos de trabajo y las organizaciones sindicales.

Hasta aquí todo pareciera como una luz al final del túnel. Sin embargo, lo malo es que a partir de esa reforma, el Congreso tiene 180 días para expedir la Ley Orgánica del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, lo que nos lleva a concluir que el tribunal laboral entrará en funciones, aproximadamente hasta dentro de dos años.

Entonces, para los trabajadores seguirá siendo duro el viaje para encontrar justicia en sus procedimientos laborales, lo anterior dada la falta impresionante de modernización y agilización en los juicios que actualmente se ven en ese tribunal. Aunque a decir verdad, la principal razón de su lentitud además de ser la carga alta de trabajo, también es el poco personal que se les ha asignado, el cual ha adoptado la estrategia de ser temerarios, altaneros y ofensivos con los usuarios, a fin de evitar con esto, que los mismos se atrevan a preguntar por sus procesos, los cuales sin duda y por un buen tiempo, seguirán caminando lento.
Imprimir
COMENTARIOS


6

8
  • 0 1
  • 7
3 4
5 6 7 8 9 60 61 62 63 64 65