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Rubén Aguilar Valenzuela
Rubén Aguilar Valenzuela
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Rubén Aguilar Valenzuela. Licenciado en Filosofía, Maestro en Sociología y Doctor en Ciencias Sociales. Presidente Ejecutivo de Afan y Asociados, S.C. Es profesor de Ciencias Políticas y de Comunicación en la Universidad Iberoamericana. Fue Coordinador de Comunicación Social y portavoz de la Presidencia de la República (2004 al 2006) y también de la Secretaría Particular del Presidente (2002 al 2004). Ha sido consultor de UNICEF, UNESCO, OEA, PNUD, BID, BM, UE y agencias de cooperación de Holanda, Alemania y Estados Unidos. En México del IMSS, DIF-Nacional, INI, la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno de la Ciudad de México y de la Coordinación Presidencial para la Alianza Ciudadana. Fue editor de la revista Cuadernos del Tercer Mundo. Editorialista de El Universal (México), El Financiero (México) y articulista de las revistas Estrategia y Proceso. Actualmente su columna se publica dos veces por semana en El Economista (México) y una veintena de periódicos de los estados. Escribe mensualmente en la revista Etcétera temas de comunicación política. Es autor de quince libros. Los más recientes: La comunicación presidencial en México 1988-2012 en colaboración con Yolanda Meyenberg Leycegui (2015), Los saldos del narco: el fracaso de una guerra, en colaboración con Jorge Castañeda (2012), y La Sociedad Civil en México (2012).

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25 Septiembre 2020 04:02:00
Cárteles mexicanos en Colombia
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Existe relaciones entre el cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última guerrilla colombiana, según la Policía Nacional (PN) de ese país.

De acuerdo con la Dirección Antinarcóticos de la PN en agosto de 2018, el ELN cobró 70 dólares por cada kilo de cocaína, para garantizar al CJNG su salida hacia el puerto mexicano de Manzanillo.

En esa ocasión el CJNG operó en tres departamentos del litoral del Pacífico colombiano: Chocó, Nariño y Valle de Cauca y el traslado de la droga se hizo en lanchas rápidas, barcos pesqueros y veleros.

El ELN en enero de 2019 suspendió la gestión de paz con el Gobierno de Colombia, después de un atentado perpetrado contra una escuela de policía en Bogotá donde murieron 22 cadetes.

Desde 2017, las autoridades colombianas registraron un aumento de la actividad del cártel de Sinaloa y CJNG en la compra de cocaína en los departamentos de Putumayo, Nariño y Santander.

En entrada los narcotraficantes mexicanos utilizaron la cobertura de turistas, empresarios y estudiantes de acuerdo a la investigación realizada por la PN de Colombia.

La Fundación Paz y Reconciliación sostiene que la relación entre los cárteles mexicanos y grupos criminales de Colombia se ha dinamizado a partir del ingreso de armas y de un importante flujo de capital.

En Colombia como parte de la actividad de los cárteles mexicanos se han beneficiado las organizaciones: Clan del Golfo, Caparrapos, Los Pachenca y el propio ELN.

Los mexicanos financian a los grupos colombianos y así el Clan del Golfo, en el bajo Cauca, recibe el apoyo del cártel de Sinaloa y Los Caparrapos, que operan en el departamento de Antioquia, del CJNG.

Al pagar la cocaína los cárteles mexicanos utilizan dinero, pero también la entrega de armas sofisticadas que traen del mercado de Estados Unidos al que acceden con facilidad.

La presencia de los cárteles mexicanos ha incrementado la violencia en el enfrentamiento de los grupos colombianos como ocurre en el caso del departamento de Nariño donde se disputan por el control de las zonas de cultivo.

El cártel de Sinaloa y el CJNG se hacen cargo de la exportación de la cocaína a Centroamérica y a México, pero también directamente a Estados Unidos de acuerdo a las autoridades colombianas.

Con altas y bajas, la relación de los cárteles mexicanos y colombianos se ha mantenido estable en los últimos 30 años y no hay nada que indique que ésta vaya a cambiar, en todo caso solo se modifican las formas del intercambio.
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