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20 Junio 2019 04:04:00
AMLO pal feis
El otro día tuvieron una videoplática el presidente Andrés Manuel López Obrador y el multimillonario Mark Zuckerberg, que también podría ser presentado como el líder de la mayoría de los mexicanos dado tooodo el tiempo que pasamos conectados a SUS redes sociales: Facebook, Instagram y WhatsApp. Sí, todas esas redes a las que vives pegado como si a través de ellas respiraras, son propiedad de Mark Zuckerberg. ¿Ya me gané un “me gusta”? De ese encuentro se desprenden varias cosas y como es evidente que no tienes nada mejor qué hacer, te las voy a contar:


1.- Dicen que en cierto momento de la conversación a través de la computadora, Zuckerberg exclamó desesperado:

–No mamen, cabrones, el internet está lentísimo hoy –dijo en inglés aunque, claro, con otras palabras.

–No es el internet, señor –le respondieron sus ayudantes.

–¿Entonces qué diablos está pasando? ¿Por qué está tan lenta esta madre?

–No es la conexión: es que así habla López Obrador.



2.- Al dar a conocer la videocharla, el Presidente presumió que ya no es necesario viajar por el mundo para tener ese tipo de encuentros, pues se pueden hacer por computadora. Y a lo mejor tendría razón si no fuera porque se trata del Presidente de un país que necesita tener acuerdos, establecer alianzas y plantarle cara a los presidentes de otros países. ¡Duh! El argumento es tan absurdo como decir: yo conozco todo el mundo porque he visto fotos y videos en internet. O por ejemplo: nadie necesita ir a la taquería a comprar tacos si podemos ver cómo se los comen los actores en la televisión. Si crees que las videopláticas son tan buenas y efectivas como los encuentros en persona, te invito a que trates de decirle a tu pareja que ya no van a tener sexo, sino que solo se van a mandar videos porno porque es más efectivo. Amor de lejos... ¡felices los cuatro!



3.- El que seguramente no le dio “me gusta” a la conversación entre AMLO y Zuckerberg fue Carlos Slim, ya que el Presidente le pidió al de Facebook ayudarlo a llevar internet a todo el país. Y eso suena muy bien, peeero... eso significaría jugarle muy chueco a los empresarios mexicanos. Porque si el Gobierno se va a hacer socio de Facebook, convirtiéndolo en la empresa que lleve el servicio de internet a todos los poblados, prácticamente estará creando un monopolio al estilo Pemex. Y, obviamente, Zuckerberg no es ninguna hermanita de la caridad: está aquí por el dinero y si el Gobierno le abre las piernas, digo, las puertas, pues difícilmente le dirá que no a ser el único proveedor de telecomunicaciones en la mayor parte de México. Aunque, bueno, esa falta de cobertura no es culpa de AMLO sino de todas esas empresas que no ven negocio en llevar internet a los pueblos. Por no haber invertido cuando podían (y debían) hacerlo, a ver si Facebook no les come el mandado.



4.- ¿Cómo sería Facebook si lo expropiara López Obrador? Para empezar, en lugar de decir “¿Qué estás pensando?”, diría: “¿Qué cosas bonitas piensas de la Cuarta Transformación?” A las fotos de AMLO sólo les podrías dar “me gusta”, “me encanta”, “me enchaira”, “me canso ganso”. Se acabarían los videos de gatitos y sólo podríamos ver videos de gatazos como Gerardo Fernández Noroña. Y lo mejor de todo: ¡volverían los memes de Enrique Peña!


¡Nos vemos el domingo!
18 Junio 2019 04:03:00
Que levanten la mano…
A la Plaza Simón Bolívar, en pleno Centro de Caracas, llegó un tipo de larga barba blanca con un aire entre Alejandro Encinas y un profeta del Antiguo Testamento. El hombre traía un megáfono y comenzó a hablar a todo volumen, lo que atrajo primero a unos cuanto y, conforme iba avanzando en su discurso, se iban juntando decenas y cientos de venezolanos. Decía el hombre:

–Hermanos venezolanos, ¿no es verdad que el comandante Nicolás Maduro es como Jesucristo porque vino al mundo a defender a los pobres?

–Sííí... –respondió a coro la multitud.



–Díganme hermanas y hermanos de Venezuela, ¿no acaso el compañero Nicolás Maduro se parece a Jesucristo porque nos protege del demonio capitalista de Estados Unidos?

–Sííí... –respondió la gente.



–¿Y no es verdad que Nicolás Maduro lo único que promueve es el amor al prójimo, igual como lo hizo Jesucristo?

–Sííí... –respondió a coro toda la plaza.



–Y, entonces, compatriotas venezolanos, si Nicolás Maduro es igual a Jesucristo, ¿qué diablos esperamos para crucificarlo?

–¡¡¡Sííí!!!

Si ya de por sí es chocante cuando Andrés Manuel López Obrador decide políticas públicas con lo que diga su dedito, la cosa se pone peor cuando pasa por encima de proyectos que costaron millones de pesos y que llevan años de trabajos y de estudios, nomás porque lo dijo su consultita. Igualito como cuando “aprobó” el Tren Maya o canceló el nuevo aeropuerto, el Presidente salió con su payasada de “ustedes díganme qué hago” y le pidió a los asistentes en un mitin en Durango, que votaran, ahí mismo y a mano alzada, si estaban de acuerdo con la construcción del Metrobús o si mejor lo suspendían, al fin y al cabo que 400 millones de pesos ya estaban aprobados y ahora a ver en qué diablos se los gastan. Lo peor del asunto es que en la zona lagunera, como prácticamente en el resto de México, el transporte público es más malo que las películas de Omar Chaparro. Y al cancelar el Metrobús, AMLO lo que hizo fue proteger a la mafia de taxistas y concesionarios de autobuses urbanos, que traen sus unidades hechas una lástima y que se sentían amenazados por la entrada de un sistema de transporte mucho más rápido, efectivo y, además, limpio. Vaya: no es que el Metrobús sea milagroso, pero sin duda es mejor que el mugrero de transporte que tienen por aquellos lugares.

¿Por qué el amado líder cabecita de algodón insiste en hacer estas tarugadas? Es un gran misterio. A veces me da la impresión –y eso me preocupa mucho– de que Andrés Manuel realmente crea en su cabecita que está haciendo bien las cosas. Porque, vamos, a Enrique Peña Nieto no le creíamos nada porque hasta él mismo sabía que estaba mintiendo. Todos los presidentes han hecho grandes promesas sabiendo que no van a poder cumplir ni la cuarta parte. El mismísimo Carlos Salinas de Gortari seguramente se reía diabólicamente por dentro cada vez que hablaba de acabar con la pobreza, pues sabía que era puro choro. Pero el fulgor de las mañaneras a veces parece creer que de verdad vamos por el rumbo correcto y que, tarde o temprano, aparecerán los “otros datos” que le darán la razón de que vamos muy, pero muy bien. Tiene tal obsesión por ser considerado como el nuevo Benito Juárez, que no se da cuenta que más bien está convirtiéndose en el nuevo Vicente Fox. Ahora sí que como diría mi amigo El Buki: “¿A dónde vamos a parar?”.



¡Nos vemos el jueves!
13 Junio 2019 04:00:00
Los niños y Porfirio no mienten
Cuentan que el otro día Porfirio Muñoz Ledo se fue a hacer un análisis de sangre para saber su tipo y salió que era JB positivo. ¿Cuál es la diferencia entre un borracho y un alcohólico? Que el alcohólico es alguien que bebe igual que el borracho, pero no nos cae bien. Y Porfirio cada día me cae mejor porque se ha convertido en una de las voces más sensatas dentro de la Cuarta Transformación.

El presidente de la Cámara de Diputados siempre ha sido un hombre de una inteligencia superior, tiene un don especial para los discursos y aunque tenía todo para ser Presidente de la República nunca logró dar ese salto. Es como el Giovanni dos Santos de la política: era un crack que pudo ser leyenda, pero que se perdió en la fiesta, las malas decisiones, la desidia y, a veces, la simple apatía.

Eso explica por qué Porfirio empezó siendo un joven priista que a sus veintitantos años era de los consentidos de Luis Echeverría. Fue embajador ante la ONU y, posteriormente, encabezó con Cuauhtémoc Cárdenas el movimiento de izquierda que rompió con el PRI y derivó en la fundación del PRD y años después de Morena. Sin el “Tata” Cárdenas y sin Muñoz Ledo, Andrés Manuel no estaría hoy despachando en Palacio Nacional.

Desde entonces hasta ahora, Porfirio ha dado tumbos del PRD al PARM y otros tantos grupos hasta llegar ahora a Morena, como el mero mero de San Lázaro. Con esa historia a cuestas y sus 85 años, Muñoz Ledo se puede dar el lujo de decir las cosas como son. Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad, y Porfirio no se queda atrás: desde el sábado ha estado haciendo lo que nadie más en la 4T se atreve: decirle a AMLO que su acuerdo con Estados Unidos es una humillación para México.

Para el morenista, nada de que “vamos a desplegar a la Guardia Nacional en el sureste”; Porfirio lo dice con todas sus letras: “Somos el muro de Donald Trump”. Habrá que reconocerle su inteligencia, pero sobre todo aplaudirle su valentía. Ojalá que el cabecita de algodón no se enoje, porque es capaz de ordenar que Muñoz Ledo se “enferme”, deje la Cámara de Diputados y tenga que irse a una casa de retiro allá por Palenque, cerca de “La Chingada”.

¡Ay, cositas!

¿No te dan ternura los priistas? Los militantes del PRI son como esas abuelas que les preguntan a sus nietas de 18 años: “¿y ya le diste un beso a tu novio?”. Son taaan inocentes. Resulta que en noviembre habrá una elección para decidir quién presidirá al PRI, pero los tricolores quieren que para esa votación se considere que participarán sus ¡¡¡6 millones de simpatizantes!!! ¿No te los comes a besos? Quien crea que el PRI tiene 6 millones de simpatizantes registrados, es porque ha vivido en una cueva los últimos 70 años.

El PRI no tuvo una militancia tan grande ni cuando era el único partido de México. Si obtenía millones y millones de votos, no era porque la gente quisiera mucho al partido que se robó los colores de la bandera, sino porque la obligaban a hacerlo, porque decían de no había de otro o, de plano, porque le robaban su voto.

Nomás para darse idea de lo ridícula que es esta cifra, en las elecciones del año pasado el candidato priista obtuvo solamente 7.6 millones de votos. Si el PRI tuviera esos 6 millones de simpatizantes, mínimo habría obtenido 24 millones de votos. Mínimo. En lugar de andar presumiendo lo que no tienen, los priistas se verían más honestos si dijeran: “Queremos el padrón de 6 millones de votos para hacernos fraude electoral a nosotros mismos, está en nuestra naturaleza. Sin fraude no hay paraíso”.

¡Nos vemos el domingo!
11 Junio 2019 04:00:00
Nomás la puntita, Marcelo
Al terminar el séptimo round, el boxeador apenas sí pudo llegar a su esquina. Su contrincante le estaba poniendo una paliza tremenda, por lo que ya tenía ambos ojos prácticamente cerrados y las piernas apenas si podían sostenerlo.

Al verlo tan madreado y a punto de caer, su mánager le propuso pedir paz y conceder la derrota:

–Te ves muy mal, campeón, ¿quieres que le aviente la toalla y ahí muere?

–¡Ay, no por favor! No se la avientes, mejor dásela en la mano: no se vaya a enojar más.

Me acordé de la historia del boxeador por la “exitosa” negociación que encabezó Marcelo Ebrard con Donald Trump o Trun, como le dice AMLO.

De acuerdo con el investigador sobre conflictos México-Estados Unidos, el doctor Pocho Moja Doh, el resultado del acuerdo con Washington puede resumirse en una sola frase: nos la metieron doblada.

Sin duda se trata de una expresión sumamente académica, que explica la forma en la que el Gobierno gringo pasó por encima de la Cuarta Transformación.

Como bien dice Ebrard, hubiera sido peor que nos impusieran los aranceles con los que nos amenazaba Trump. Por supuesto que en eso tiene razón el canciller. Sin embargo, a ver si no sale más caro el ganso que las albóndigas.

Para empezar, la dichosa Guardia Nacional ahora tendrá que darle prioridad al sureste de México, no para atrapar huachicoleros, ni para combatir la inseguridad, sino para detener a los migrantes que pretendan llegar a Estados Unidos.

Dice el Gobierno: “No es problema porque ya estaba previsto desplegar a la Guardia Nacional en todo el país”. Pues sí, pero no es lo mismo desplegar 6 mil elementos para que atiendan las necesidades de los mexicanos, que ponerlos al servicio de los gringos.

Porque esa es la triste realidad: la misión de la Guardia Nacional será hacer lo que ordena Trump, que es detener a los migrantes. Y eso significa que, con todo lo que nos puede doler (le dolió más a Ebrard), realmente vamos a pagar el muro que quería Donald, nomás que en lugar de pagarlo en la frontera norte, de ladrillos y cemento, lo vamos a pagar en la frontera sur con uniforme y botas militares.

Y ahí no acaba la cosa: según Trump hay algunos aspectos secretos –sí, secretos– del acuerdo con México, que se darán a conocer después. ¿Cuáles son? Según Marcelo y AMLO, no hay letras chiquitas, sin embargo el propio Trump y su vicepresidente, Mike Pence, ya nos dieron algunas pistas.

El gordito naranja de la Casa Blanca dice que México va a comprarle a los agricultores norteamericanos “grandes cantidades” de productos del campo. ¿Y la soberanía alimentaria? ¿Murió por la patria? Por lo que se refiere a Pence, el hombre blanco más blanco que la leche (no saques conclusiones todavía) reveló que el Gobierno de López Obrador instalará retenes a todo lo largo del país, precisamente para frenar a los migrantes, por si logran colarse.

O sea que con los centroamericanos va a pasar un poco lo mismo que con las drogas que vienen de Sudamérica: le vamos a hacer la chamba a los gringos, evitando que lleguen a su país y dejándolos aquí en México. Lo único bueno de todo esto es que hace poco se aprobó una reforma que concede a las trabajadoras domésticas el acceso a la seguridad social. Y como ahora somos las chachas de los gringos, ¡ya la hicimos!
06 Junio 2019 04:05:00
Monstruos de la 4T
El otro día fui a ver Godzilla, Rey de los Monstruos, y aunque es una muy buena muvi, me pareció súuuper exagerado el título que le pusieron. Quienes crean que Godzilla es el monstruo más cabrón del mundo es porque no conoce los que han creado en México el PRI, Televisa y la Cuarta Transformación. Van algunos ejemplos:

NASSON LUZMUNDIX.- Es un depredador apocalíptico muy peligroso ya que, a simple vista pareciera ser un santo, pero en realidad es un monstruo que se roba las almas de los fieles y come niños en el peor sentido de la palabra. Habitaba en las catacumbas del Palacio de Bellas Artes, pero ahora está encerrado en Los Angeles, donde tendrá que enfrentarse a sus demonios.

SERGIOMAYERATON.- Es un monstruito siervo del anterior, que se caracteriza por tener muy poco cerebro pero tiene un gran poder para decir burradas. De hecho, así es como acaba con sus enemigos: matándolos de risa. Cuando eso no le funciona, recurre a su arma más letal: encuerarse al ritmo de “yo tengo una bolita que me sube y me baja, ¡ay!, que me sube y me baja”.

TRUMPETOSAURIO.- Aunque este monstruo de color naranja en realidad no es mexicano, sí se ha convertido en una de las mayores amenazas para México, mayor inclusive que el chupacabras. Tiene el súper poder de imponer aranceles a las exportaciones nacionales, lo cual puede provocar que nuestra economía muera de asfixia. Tiene dos puntos débiles: las hamburguesas y su hija. De las primeras se cena dos, ¡sí dos!, cada año; y a la segunda se la quiere cenar.

GOJIMONREAL.- Este temible monstruo de la rama zacatecana es especialmente peligroso, ya que tiene el poder de la transmutación, de tal manera que puede pasar de priista a perredista y luego de petista a morenista en tan sólo unos segundos. Es hábil y escurridizo, aunque en realidad su poder de destrucción es mínimo pues usualmente suele tropezarse con su propia lengua.

DINO BARTLETT.- Este monstruo seguramente no requiere presentación, pues todo el mundo lo conoce por haber tirado el sistema que permitió el ataque de otra terrible bestia: el Salinastropo. Pero eso fue hace años, hoy Dino Bartlett ha mutado y en lugar de devorar urnas electorales se dedica a consumir carbón en grandes cantidades, lo que provoca no sólo daños al medio ambiente, sino tremendos cortos circuitos a nivel nacional. Dicen que este monstruo, él solito, fue el responsable del reciente apagón que hubo en la península yucateca.

KING PEJENDEXE.- De todos los monstruos es probable el más destructivo que se ha conocido. Pese a que había sido avistado desde hace más de 18 años, fue apenas en diciembre pasado que comenzamos a ver de lo que realmente es capaz. En sólo unos meses ya destruyó un aeropuerto, está destruyendo la economía y planea acabar con la selva lacandona a bordo del trenecito maya. Y no sólo eso: también causa terror entre empresarios, científicos, médicos, deportistas y hasta defensores de los derechos humanos. Lo peor de todo es que hace tiempo se lanzó la alerta de que King Pejendexe era una peligro para México y aun así lo dejaron construir su nido en Palacio Nacional.

ARJONAMAN.- Si logras sobrevivir a todos los monstruos anteriores, tendrás que enfrentar a la más temible bestia del universo. Arjonaman no lanza rayos por los ojos, ni fuego por las orejas, sino canciones por la boca. Y son tan malas y son tan cursis y son tan estúpidas que pueden provocarte un infarto cerebral con sólo escuchar los primeros versos. Si algún tienes que escoger ser devorado por los tiburones o escuchar canciones de Arjonam, no lo dudes: úntate aguacate para que te disfruten los escualos.
04 Junio 2019 04:01:00
A Trump, lo que pida
Le dice un chilango a un norteño:

–Oye, ¿sabes cómo se llaman los habitantes de Monterrey?

–Caray, pues todos no.

2. Al ir pasando por la calle, un señor le dice al otro:

–Hombre, Juan, ¡cómo has cambiado!

–Yo no soy Juan.

–¡Te digo!

3. Llega un diputado a una agencia de autos:

–¿Cuánto cuesta rentar un coche?

–Depende del tiempo.

–No sé, digamos que está lloviendo, por ejemplo.


4. En la sala de urgencias le pregunta el doctor a la paciente:

–Dígame, ¿qué es lo que la ha traído por aquí?

–Una ambulancia, doctor.


5. En el consultorio del psiquiatra:

–No sé qué me pasa, doctor. Apenas empiezo a hablar con alguien, pierdo los estribos y me pongo a insultar a todo el mundo.

–Está bien, cuéntemelo todo.

–¿Y qué cree que estoy haciendo, pedazo de imbécil?

6. Otro de médicos:

–Parece que su tos está mejor.

–Sí, estuve practicando toda la noche.

7. En el salón de clases:

–Espero, Pepito, que esta vez sí hayas estudiado para el examen.

–¡Claro, maestra!

–A ver, háblame del Tercer Reich.

–¿Ese era el del incienso o el de la mirra?


Ya, perdón: era necesario empezar esta columna con todos esos chistes idiotas porque vamos a hablar de Donald Trump. Puestos ya a su nivel, ahora sí: ¿qué diablos hacemos con las bravuconadas del Presidente de Estados Unidos?

Andrés Manuel López Obrador está pasando aceite porque Trump anunció que a partir de la próxima semana le cobrará un impuesto especial a todos los productos que lleguen de México y que irá aumentando hasta llegar a ¡25%! en octubre. De cumplir con su amenaza, Trump no sólo le estaría dando en la madre a la relación entre los dos países, sino a miles de empresas y millones de trabajadores cuyos empleos dependen de las exportaciones mexicanas. Lo más extraño de todo esto es que, a pesar de ser igualitos, el amado líder López Obrador sigue sin saber cómo lidiar con Donald Trump.

Según el Presidente gringo, la manera de evitar estos aranceles es muy sencilla: que México impida el paso de migrantes indocumentados y de drogas hacia Estados Unidos. Es decir, nos quiere de sus criados. Y AMLO como que no tiene mucha idea de cómo diablos responderle. De hecho ya le escribió una carta taaan cursi que hasta parece canción de Arjona. Y luego le mando un “memo” a los norteamericanos en el que no se entiende ni la firma.

¿Qué hacemos con el loco de Trump? Creo que la respuesta es más fácil de lo que muchos piensan: hagamos lo que Trump dice. Así de sencillo. Y no, no me refiero a ir corriendo a ponerse de tapete con el hombre, sino a tomarle la palabra y, simple y sencillamente, cerrar la frontera para que no pasen drogas ni personas hacia Estados Unidos.

En cuestión de días, por la falta de coca, heroína y éxtasis, los gringos se van a poner como los zombis de The Walking Dead y van a exigirle a Trump que renuncie o que les devuelva sus dulces. Porque no es por matarle la inocencia al poderoso Presidente norteamericano, pero... ¿quién supone que se mete por la nariz toda esa droga que quiere que retengamos?¿Los 7 enanos de Blancanieves? No, ¿verdad? De hecho, hay veces que tengo la impresión de que Donald Trump inhala thinner o se mete gis chino, porque no es normal su comportamiento. ¿No será en realidad de otro planeta? Eso explicaría el color naranja de su piel.

30 Mayo 2019 04:05:00
¿Tú le crees al Gobierno?
Con el actual Gobierno ya no sabes si reír o llorar. Por un lado creo que todos podemos estar de acuerdo con Andy Panda en que “primero los pobres”. En donde ya no le encuentro la lógica al amado líder, señorpresidente, lucero de la mañana, es en que pretende acabar con los pobres dándole en la madre a la economía.

Y es que economía no es la que está en los grandes bancos, sino en las cosas que hacemos tú y yo todos los días. Que tú hayas comprado este periódico significa que alguien trabajó para pagarlo y ese dinero sirve no sólo para el papel y la tinta, sino para los salarios de los reporteros que aquí escriben; para pagarle a los fotógrafos que andan en chinga en las motos cubriendo las noticias; para Melesio que es el se encarga de la limpieza; y hasta para esos editores que ni editan y sólo le pasan el corrector ortográfico a los textos (conste que no dije nombres).

Y así como leer el periódico forma parte de la economía nacional, lo mismo pasa con todas aquellas empresas y trabajadores que han sido afectados con las decisiones absurdas del Gobierno. Por alguna extraña razón AMLO cree que la corrupción se acaba si no gasta dinero. Entonces está aplicando recortes al presupuesto por todos lados, pero en lugar de usar ese dinero ahorrado para gastarlo de manera ordenada, prácticamente lo está guardando debajo del colchón. Es un poco lo que hizo con el huachicol: presume que bajó el robo de combustibles en ductos, pero no fue porque pusieran fin al delito, sino porque dejó de circular combustible por los ductos. Cerrar la llave, querido, no es tapar la fuga.

Es como si alguien llega al hospital con una herida de navaja y los doctores dicen que hay que esperar a que se desangre por completo para decir que ya se controló la hemorragia. ¡Pos no!

Si realmente Andrés El Austero quiere acabar con la corrupción, lo primero que tendría que hacer sería atrapar a los corruptos. Digo, se me ocurre que para poner un huevo lo primero que se necesita es una gallina. Y si eres de esas personas que se preguntan qué fue primero, si el huevo o la gallina, entonces tal vez deberías de pedir trabajo en el Gobierno y sumarte a la Cuarta Transformación, que hace todo al revés de como debería de ser.

Por eso no sé si creerle al Gobierno ahora que anunció la orden de aprehensión contra Emilio Lozoya Austin. Estoy convencido de que cualquier persona que haya sido director de Pemex es, necesariamente, un corrupto que se enriqueció a costa de todos los mexicanos.

No hay manera de que alguien pase por la dirección de Pemex y siga siendo honesto. Peeero... ¿de qué están acusando al tal Lozoya? Hasta no me queda claro, pues sólo han dicho que es por lavado de dinero. Vamos, no hay que ser un genio para darse cuenta de que el tipo merece estar en la cárcel, peeero... ¡hay que probarlo! Si las autoridades no son capaces de demostrar las transas que todos sabemos o imaginamos, de nada va a servir todo el show que está haciendo el Gobierno.

Por lo pronto, ya está detenido el empresario Alonso Ancira, que es tan fina persona, que dos de sus mejores amigos con los hermanos Moreira: Rubén y Humberto. Cuando fueron gobernadores, la empresa de Ancira hizo grandes negocios en Coahuila.

Así que habrá que ver si este escándalo de corrupción sigue salpicando como si fuera pozo petrolero o se apaga más rápido que un cerillo en un huracán.
21 Mayo 2019 04:00:00
La boda tricolor
El fin de semana fue la boda de la hija del abogado Juan Collado, uno de esos capos del derecho, que es famoso por haberse casado con una actriz, pero, sobre todo, por ser defensor de los personajes más indefendibles de México. Eso explica la lista de invitados a la fiesta: ahí estaban en la mesa de honor el añorado Enrique Peña Nieto y su novia que lo quiere mucho porque la hace reír (¡a nosotros también!) la modelo Tania Ruiz. Junto con ellos, compartiendo literalmente el pan, la sal y el micrófono, estaba el cantante Julio Iglesias, cuyas canciones son más empalagosas que un churro relleno de chocolate cubierto con cajeta y espolvoreado con azúcar. En una de las mesas estaba el ¿panista? Diego Fernández de Cevallos. También llegó el hijo de “El Profe”, el empresario Carlos Hank Rhon, dueño de medio Estado de México, de la Mercedes Benz y del Grupo Financiero Interacciones y cuyo hijo es el presidente de Banorte. También llegaron de gorrones Enrique Ochoa, el imitador de Clavillazo, perdón, el expresidente del PRI; y el siempre honorable (es un chiste) y respetable (es otro chiste) líder del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps, mejor conocido como “Mister Impunidad”. Por si fuera poco, también llegaron dos que, por puritito buen gusto, no deberían haber asistido: los ministros de la Suprema Corte Luis María Aguilar y Eduardo Medina Mora. ¿Qué diablos hacen dos de los más altos jueces en la boda de la hija de un abogado? ¿A poco no se dan cuenta que eso se llama conflicto de intereses? En serio que hay que ser cínico, para fingir demencia de manera burda. Total que en la fiesta, juntando a todos los invitados había no menos de 2 mil millones de años de cárcel, mínimo unas cinco cadenas perpetuas y, si hubiera en México pena de muerte, seguramente un par de ellos, al menos, terminarían en la horca. O fusilado con globos de agua, mínimo. A lo mejor por eso necesitan ser amigos de un buen abogado: porque cualquiera de ellos, en el momento menos pensado, ¡podría necesitarlo!

DEBATEY CAMOTE
¿Viste el debate de los candidatos al gobierno de Puebla? Fue más decepcionante que el final de Game of Thrones, que la eliminación del Barcelona de la Champions y que el sueño del América de ser bicampeón.

Y es que de los dos candidatos que están peleando para ser gobernador, de verdad se la pasaron peleándose. Hay quienes creen que los debates deberían servir para mostrarle a los electores las propuestas de cada candidato. ¡Cositas! En realidad en México los debates sirven para que los aspirantes se den con la cubeta, el molcajete y, si tuvieran uno a la mano, hasta con el perico. Y el debate poblano fue mucho más agresivo que el partido Rayados-Tigres, pues Enrique Cárdenas, de la alianza PAN-PRD-MC, se dedicó a tundir al de Morena, Miguel Barbosa, acusándolo de no estar no estar capacitado profesional, moral y ni físicamente para ser gobernador. En respuesta, el morenista no paraba de decirle que era un perdedor, que estaba derrotado y que además era un tramposo que había defraudado, creo, que también a Santa Claus. ¿Qué propusieron para que Puebla deje atrás el recuerdo del mal gobierno de Rafael Moreno Valle? ¡Quién sabe! ¿En qué se diferencian estos candidatos de lo que fue el prófugo Mario Marín? ¡Tampoco se sabe! Lo único que quedó claro es que gane quien gane, seguramente Puebla saldrá perdiendo. Y si se preguntan qué pasó con el candidato del PRI, hay que decir que ahí estuvo pero fue más intrascendente y aburrido que ver el pasto crecer.

¡Nos vemos el jueves!
14 Mayo 2019 04:00:00
Sheinbaum no ve nada
Le dice el muchacho a su padre:

–Papá, ¿qué es el humor negro?

–Mmmh... ¿Viste que en Whatsapp ya hay emoji de una persona ciega?

–Sí, claro.

–Los ciegos no.

La que tampoco ve la contaminación que tiene ahogándose a la Ciudad de México es Claudia Sheinbaum. Desde el jueves pasado comenzó a verse –y a sentirse– una especie de nata producto del humo de incendios forestales, contaminación ambiental e ineptitud de las autoridades.

La cosa en la CDMX se puso tan, pero tan fea que hasta parecía hermana de Elba Esther Gordillo. Hubo quien se asustó al ver, vaya paradoja, que no se veía nada: en algunos lugares la vista no alcanza a distinguir más allá de dos kilómetros, debido a la espesa barrera de contaminación. “Es bruma”, dijo el Gobierno y no de broma, sino más bien para darle atole con el dedo a los ya de por sí muy sufridos habitantes de esta ciudad. Bruma es lo que tienen en el cerebro estos muchachos que acompañan a Sheinbaum, pues después de cuatro días siguen sin saber qué diablos hacer. Les da miedo aplicar una medida dura como volver a poner en funcionamiento el No Circula Obligatorio.

Saben que cuando Miguel Mancera lo hizo prácticamente se esfumaron en el aire sus posibilidades de ser candidato presidencial. Y Sheinbaum no alcanza a ver la contaminación, pero sí que alcanza a ver la próxima elección presidencial, en la que quiere ser candidata de Morena. Por eso prefiere que se mueran unos cuantos capitalinos, antes que perder a todos sus votantes. Se supone que la señora es científica, pero más bien está actuando como ruda.

EL BUEY Y LA VAQUITA
Había una vez un buey que fue electo diputado. El buey no sabía ni escribir su nombre, mucho menos sabía de política o de leyes pues era muy buey. O, bueno, era un buey como cualquier otro: mugía y cagaba. Nada más, porque ni siquiera servía para hacerlo carnita asada o para producir becerros. De no haber sido tan buey, lo habrían llevado a las corridas de toros. Pero ni eso: se habría cornado a sí mismo.

Este buey cuando se convirtió en un diputado decidió mejorar y convertirse en un buey muy especial así que se volvió un buey burro. Y comenzó a decir muchas burradas. Una tras otra las decía el buey burro y la gente se reía de él, aunque él creía que, en realidad, se reían con él. Al ver que sus burradas hacían feliz a la gente, comenzó a decir más y más burradas hasta que un día llegó al punto más alto de su burrez y anunció que presentaría una iniciativa para proteger a... ¡la vaquita amarilla! Todos se rieron de él, pero se rieron tanto que hasta el buey burro se dio cuenta que no era de alegría, sino de burla porque la que necesitaba protección era la vaquita marina, que está a punto de extinguirse.

El buey tan burro intentó pensar durante algunos minutos, pero no lo logró. Entonces decidió poner en marcha un plan para dejar de ser el hazmerreír de los mexicanos y anunció que presentaría un show de strip tease en la mismísima Cámara de Diputados. Ya se veía bailando en San Lázaro aquella canción que dice: “Yo tengo una bolita que me sube y me baja”. Un hada, al ver al buey burro tan entusiasmado, decidió ayudarlo a lograr sus sueños y lo convirtió en Sergio Mayer. Es por eso que ahora cada vez que alguien dice: “¿Y ahora qué burrada dijo ese buey?”, todo el mundo sabe que están hablando del diputado de Morena.

¡Nos vemos el jueves!
09 Mayo 2019 03:43:00
De la cachetadita
Después de su cita con el urólogo, un señor llegó muy contento a su casa, tanto, que hasta iba silbando la nueva canción de Beatriz Gutiérrez Müller.

–¿Y ‘ora tú? ¿Por qué vienes tan contento?

–Es que el urólogo me entregó los resultados de mis estudios.

–¡Ay, qué bueno, viejo! ¿Y qué te dijo? ¿Cómo saliste?

–Pues que estoy muy bien de todo, pero del deste estoy sano, sanote, puro machote.

–¿De qué diablos hablas, viejo? ¿Que tu dese está sano sanote puro machote? ¿En serio eso te dijo el doctor?

–Sí, mira, aquí en el papel que me dio dice SSPM.

–A ver... ¡ah, con razón! Léele bien, viejo. SSPM: sólo sirve pa’ mear. ¡Ya decía yo!

Algo parecido le pasa al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador con la economía: mientras los que sí saben advierten que vamos derechito a una crisis, el Presidente insiste que él tiene “otras cifras”. Y, vamos, el amado líder cabecita de algodón murmullo de las mañaneras tiene todo el derecho a creer en lo que le dé la gana: los ovnis, el chupacabras, ¡hasta en los beneficios de la chía! El problema es que la economía no es cuestión de creencias, sino de realidades.

Y la realidad en México es que este Gobierno tomando decisiones económicas que van de lo absurdo a lo pendejo, pasando por lo francamente peligroso. Y eso es lo que no quieren entender en Palacio Nacional: que la economía sí resulta afectada por las malas decisiones.

Si el Presidente, pongamos como ejemplo, se equivoca y nombra a un viejo ridículo, grosero y medio bruto como secretario de Comunicaciones –es un supuesto– el país no está en riesgo.

La cosa no pasa de que ese supuesto funcionario se convierta en la botana de todos los que se la pasan atentos a criticar el más mínimo error del Gobierno. Pero, en cambio, si el Presidente a ese mismo animal que tiene en la SCT le hace caso y cancela el nuevo aeropuerto y los sustituye con dos chiqui terminales, entonces México sí está en problemas porque, de entrada, pierde dinero, mucho dinero que ya se había invertido en la construcción de ese aeropuerto.

Pero esa no es la única pérdida. Al ver que cancelan el aeropuerto porque el Gobierno no respeta los contratos que cumplen con todas las de la ley, los inversionistas (sobre todo los extranjeros) dicen: “no, ni madres, yo no meto mi lana en México”. Y entonces ya no llega dinero, no se crean nuevas empresas ni, obvio, nuevos empleos. Eso explica, entonces, que México se haya desplomado ¡ocho lugares! en la lista de los países más atractivos para invertir.Todavía el año pasado, a los inversionistas no les preocupaba tener en la Presidencia a un güey tan güey como Kike Peña. Pese a todo sabían que era tonto, pero no tanto, por lo que podían confiar en que no haría una locura que le pusiera en la madre a las inversiones. En el sexenio de Peña, los empresarios se tenían que preocupar de la inseguridad, de la corrupción, de los costos de la energía, de los impuestos, de la burocracia y, a veces, hasta de los sindicatos mafiosos.

Hoy se siguen preocupando de lo mismo, pero también tienen que estar mordiéndose las uñas por ver con qué nueva pendej... perdón, con qué nueva sorpresita les va a salir el Presidente en su mañanera. ¿Yo soy empresario? Por supuesto que no. Pero en serio la cosa está muy grave cuando hasta yo entiendo que las decisiones económicas de AMLO son sin sentido.

Que Alfonso Romo, el jefe de la oficina de la Presidencia, diga que la economía sólo ha recibido “una cachetadita”, eso quiere decir que en realidad las cosas se están poniendo de la cachetada.
07 Mayo 2019 03:06:00
RIP PRD
Tengo una tía que es fanática de los velorios. Algo tiene mal en la cabeza, porque le encanta ir a los funerales. Se pone sus mejores ropas (negras, por supuesto) para darse una vuelta al menos una vez al mes por alguna sala de Gayosso o de García López, aunque no conozca al difunto. Aunque ella nunca lo ha dicho, creo que a mi tía le gustan los velorios porque no le gusta la idea de morirse, entonces prefiere que se mueran otros. Es eso o realmente mi tía está loca, lo cual debo haber heredado porque el otro día fui a un velorio y debo confesar que me encantó.

El muertito al que estaban velando se llamaba PRD y apenas acababa de cumplir 31 años, un chamaco, caray. A PRD lo velaron entre sólo dos cirios pascuales, pues no les alcanzó para comprar los cuatro de rigor, ya que sus dirigentes se llevaron hasta el último peso que había en las arcas. De hecho los dos cirios que se utilizaron eran unos que quedaron a medio usar cuando se veló en la sede del partido a Heberto Castillo, allá por 1985.

Al funeral de PRD no asistió ninguno de sus familiares más cercanos. No estuvieron ni sus papás Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, ni su madrastra Rosario Robles y tampoco su tío consentido Alejandro Encinas. A PRD dicen que lo mató el desamor o, mejor dicho, el despecho de un viejo amor: el de Andrés Manuel López Obrador que decidió irse con una potente Morena.

Al finadito PRD le sobreviven (es un decir) sus dos Chuchos, que no son dos perritos sino Chucho Zambrano y Chucho Ortega, que siguen royendo el hueso negro y amarillo pese a que ya está podrido. Si alguien quiere enviar su pésame a los deudos de PRD, en lugar de mandarles flores mándenles dinero porque los deudos están llenos de deudas. De hecho por eso decidieron matar a su querido PRD: porque les sale más barato enterrarlo que tratar de revivirlo. Descanse en paz el partido del sol azteca.

MARCHANTES

Ahora les voy a contar un chiste: la marcha contra Andrés Manuel López Obrador. ¿Sabes por qué fue un chiste? Porque fue un simple berrinche de un puñado de gente que no sabe ni por qué está enojada.

Hay muchísimas cosas que reclamarle al amado líder cabecita de algodón, pero ninguna apareció en la marcha. Tenemos uno de los peores presidentes de la historia y nuestros aguerridos marchantes no fueron capaces de articular un reclamo sólido, concreto, efectivo. Simplemente salieron a pasear vestidos de blanco, algunos cargando letreritos que más reflejaban su clasismo que ofrecer una propuesta política o una auténtica alternativa. Digo, qué bueno que esa gente que nunca se interesó en serio por la política ahora quiera hacerlo, pero... ¿no podrían al menos ensayar una porra? ¿Intentar garabatear una postura? ¡Al menos tratar de no decir burradas! ¿Acaso es mucho pedir?

¡UNOS GENIOS!

¿Quieres otro chiste? Los priistas creen que pueden organizar –ellos solitos– elecciones limpias y democráticas. Anoche, los dirigentes del PRI decidieron que siempre no le van a pedir al INE que organice su elección interna, sino que ellos se van a hacer cargo del proceso. Será como poner a Maradona a cuidar un decomiso de coca. Vayan por sus palomitas, porque esto va a ser un auténtico espectáculo tricolor.

¡Nos vemos el jueves!
02 Mayo 2019 03:30:00
Amor (y huevos) para todos
Existen fuertes posibilidades de que este año el Cruz Azul sea campeón, los priistas se vuelvan decentes, los panistas dejen de ser mochos y los perredistas se vuelvan inteligentes. Es decir: el fin del mundo está cerca porque hoy voy a decir que estoy de acuerdo con Andrés Manuel López Obrador.

El amado líder, cabecita de algodón, divino verbo de las mañanas acaba de anunciar un “acuerdo por la concordia”, porque dice –y lo dice muy bien– que hace falta reconciliarnos como país y es necesario acabar con la polarización. Lo que dice mi viejito chulo es muy cierto, tanto que yo sugiero dos cosas: o que nos invite a todos los mexicanos a desayunar unos huevos motuleños, o que él mismo nos ponga el ejemplo y deje de inventarse enemigos todos los días. Cuando no son los periódicos, son los gasolineros o son los que venden medicinas.

Si de verdad López Obrador quiere que deje de haber pleitos absurdos en las familias, que empiece por dejar de actuar como si fuera candidato y, digamos, se acuerde de que debería gobernar para t-o-d-o-s, no nada más para sus seguidores. Vamos, yo sé que es más fácil pedirle al chile que no pique que pedirle a AMLO que entienda, pero para que la reconciliación nacional sea efectiva tiene que empezar por reconciliar su cabecita loca con la realidad.

Mientras sigue creyendo que la verdad en su cabeza y no en lo que padecemos tooodos los días tooodos los mexicanos, el huachicol no se acabará en un día, la corrupción no desaparecerá, los mexicanos no serán buenos y puros; y, sobre todo, el país se nos va a ir al carajo. Y no es por espantar, mucho a menos a ti que estás leyendo esto, pero la realidad es que en este momento vamos como el Titanic y, obviamente, o cambiamos de rumbo para no chocar con el iceberg o nos ponemos los chalecos salvavidas, porque ¡no tenemos otro barco!

Pachefox

El otro día circuló una foto en la que se ve a Vicente Fox vapeando, que es como se le llama mamonamente a fumar con un cigarro electrónico que echa vapor en lugar de humo. La foto se hizo famosa porque, supuestamente, el hombre de las botas estaba consumiendo mariguana, pues justo anda en una especie de congreso sobre la industria de la mota de la cual es un promotor.

Cuando vi la foto pensé: “Dios mío, Fox es un genio”. Y no, no estoy pacheco, simplemente ponte a pensar que logra convencer a la gente de que es un mariguano consumado, dejará de ser considerado un pobre pendejo. ¿No es brillante? A partir de ahora ya nadie dirá “ese pinche viejo loco”, sino simplemente “el viejo mariguano ese”. El hecho de convertirse en un consumidor conocido y reconocido de mariguana le permite a Fox dar explicaciones convincentes y creíbles sobre todas y cada una de sus
locuras.

¿Chente por qué te casaste con Martita? Pues la verdad, porque estaba bien pacheco y no supe lo que hacía. ¿Fox por qué hiciste a Felipe Calderón tu sucesor? Pues es que no echamos unas cubeibis y luego fumamos mota y, pues, me dio la pálida y para cuando me aliviané Felipe ya era candidato. ¿Vicente cómo pudiste aventarte a someter a López Obrador a un desafuero? Pues es que me fumé hasta el pasto de Los Pinos, me dio la risueña y no paraba de reírme con el desafuero, jajajajaja; ay, perdón, ya me volvió a dar.

Oye, Fox, ¿eres un adicto? Pues la verdad llevo quemándole los pies al diablo desde hace 40 años y hasta ahora no se me ha hecho vicio. ¡Piénsalo! Todo lo malo que haces lo podrás justificar gracias a la mota. ¿Por qué estás leyendo La Comedia Política? Pues porque son puras mariguanadas.


30 Abril 2019 04:00:00
No fui yo, fue mi mano
Entre los niños traviesos, Israel era el más travieso. Si hubiera olimpiadas de traviesos, al escuincle lo descalificarían por travieso. Ese chamaco es más peligroso que meter un tenedor al enchufe. Pues, bien, resulta que el otro día llegó a su casa con el cabello ¡tuzado! Por sus purititas pistolas, Israel decidió tomar las tijeras y hacerse un corte de pelo estilo Tizoc. Su madre al verlo casi se infarta:

–Ahora sí vas a ver cómo te va a ir cuando llegue tu padre.

–Pero, ¿por qué? –reclamó todo tierno–, si yo no hice nada.

–No digas mentiras, Israel. La maestra me dijo que fuiste tú.

–No, mamá, te lo juro: no fui yo, fue mi mano.

Así, igualito, está Andrés Manuel López Obrador con sus ataques a la prensa, que ya provocaron que varios de sus seguidores amenazaran hasta de muerte a varios periodistas, incluido al director de este periódico que tienes en las manos.

Según el Presidente, él no va a censurar a los medios, ni pretende acallarlos, sólo está dando su opinión y contestando a las críticas. Eso dice él, pero en realidad se hace güey porque bien que sabe que su palabra pesa mucho, muchísimo, entre sus seguidores que son millones. Un líder político es también un líder de opinión, por lo cual cuando se enoja con alguien (en este caso la prensa) y lanza un ataque verbal en su contra, para sus fieles suena como una orden para abrir fuego. Basta con que AMLO diga “ay”, para que sus legiones de pejefans se avienten a sobarle.

Eso que explica que cuando López Obrador dice que Reforma miente (aunque él sea quien está mintiendo), en las benditas redes sociales comienzan los gritos y sombrerazos contra el periódico y sus directivos, al grado de promover llevar las agresiones de las redes a la vida real. ¡Serenos, morenos! Habrá que comprarle una buena dotación de curitas al Presidente, pues se muerde la lengua cada vez que habla de que quiere reconciliar al país y al mismo tiempo se dedica a dividirlo más y más. A ver si no sale con que no fue él, sino fue su boca.

Había una vez...

Niñas y niños hoy les voy a contar la historia de un fantasma. Pero, no, no se espanten: no es un cuento de terror. Más bien es una historia triste, tan triste que seguramente terminarán llorando como este fantasma cuyo nombre es Perredé.

Hubo un tiempo en que Perredé no era un fantasma, sino un personaje político muy importante que llegó a gobernar, inclusive, la capital del país. Fue tal la fuerza que llegó a tener Perredé que casi gana la Presidencia de la República. Perredé siempre le echó la culpa de su derrota a un tal señor Don Fraude, pero la realidad es que la debacle de Perredé se debió al dinero. Sí, Perredé le agarró demasiado gusto al dinero, pero como no ganaba lo suficiente comenzó a tratar de obtener como le enseñó su padre, el mañoso viejo Don Tricolor, del cual juró ser diferente, pero terminó siendo peor.

Y es que Perredé, a diferencia de Don Tricolor, no hizo grandes obras ni estableció importantes instituciones. No, no, no: Perredé simple y sencillamente se dedicaba a repartirse el botín, sin dejar un solo peso ni para tapar un hoyo en las calles. Fue tal su avaricia que comenzó a perder a todos sus amigos y, lo peor, terminó siendo aliado de sus enemigos. Al final, Perredé murió desnutrido, triste, abandonado y sin dinero.

Hoy es un miserable fantasma que deambula por la Cámara de Diputados y por el Senado, arrastrando una fotografía de Miguel Mancera.

¡Nos vemos el jueves!
25 Abril 2019 03:42:00
¡No con mi chela!
Cuando los de Morena cancelaron el nuevo aeropuerto me sentí defraudado, pero entendí que, aunque no me gustara, era una decisión que había sido consultada con la sociedad.

Cuando nos quitaron las estancias infantiles, me pareció algo absurdo, pero comprendí que era para evitar malos manejos. Cuando le devolvieron su dinero, sus casas y sus joyas a Elba Esther Gordillo, me sentí traicionado pero, bueno, asumí que era por un cuestión estrictamente legal.

Pero ahora que me enteré que los de Morena pretenden quitarme mi cerveza fría, ¡ya me encabroné! Con mi chela no se metan, desgraciados sobrios. No es broma: resulta que la diputada morenista María de Lourdes Paz Reyes presentó una propuesta de ley para prohibir que en las tienditas se vendan cervezas frías. ¡Hazme el fabrón cavor!

Como suele pasar con estos seguidores del mesías tropical que se sienten iluminados por el Espíritu Santo, la propuesta es simplemente moralista y, sobre todo, cien por ciento paternalista. ¿Por qué? Pues porque pretende que el Gobierno se meta en una decisión tan personal como es tomarse una cerveza. Su idea es que en las tiendas de abarrotes sólo se vendan cervezas calientes, para desanimar a la gente a tomarlas y evitar así el abuso del alcohol.

¿De dónde diablos sacan estos imbéciles la idea de que el Gobierno puede siquiera opinar sobre los gustos y las decisiones de los ciudadanos que actúan de manera legal?

Hace algún tiempo, precisamente cuando el amado líder cabecita de algodón era Jefe de Gobierno de la capital, se prohibió el baile después de las 2 de la mañana. Como López Obrador se siente San Francisco, ha de pensar que el baile induce al pecado, ¡uy!; y de noche el pecado es todavía peor (como si la gente no tuviera sexo de día). Pero, bueno, ahora no se trata del baile, sino de la cerveza. No entiendo para qué diablos querría el Gobierno que se vendieran menos cervezas, ¿para provocar más desempleo y hacer más grande la crisis económica? No se dan cuenta que los mexicanos requerimos no sólo de cheves, chelas y cervezas, sino de todo tipo de embrutecedores porque, de otra forma, nomás no vamos a soportar todo el sexenio.

Estos de Morena son tan brutos que no entienden de modernidad y desconocen que el mal humor social se combate con láser. Sí, con láser...veza. ‘Ora que si, de plano, nos van a fregar a todos con eso de la cerveza al tiempo, pues más vale que también vayan haciendo una ley para prohibir el atole... con el dedo.

El disco de Bety

Estoy súper emocionado porque mañana sale la nueva canción de Bety G, la primera dama de la música y también esposa del Presidente de la República. Seguramente la señora canta como los mismísimos ángeles (los del cielo, no los azules), porque su talento convenció al maestro Armando Manzanero de componerle la música y hacerle los arreglos (ojalá también encontrará alguien que le hiciera arreglos, pero en los cabellos).

Estoy convencido de que su talento es casi tan grande como su simpatía, por lo que no debería conformarse con una sola canción, sino sacar un disco completo con los temas “A mí me gustan mayores”, “Te quedó grande la banda”, “Inocente pobre Duarte”, “Felices los cuatrotransformadores”, “Yo te vi to amlove”, obviamente “El sapito”, “Despejito” y “El Nini-Nini del Noa-Noa”.
02 Abril 2019 03:49:00
¿Y si no fuera AMLO?
México es un país surrealista, dijo alguna vez un experto en decir obviedades. Si algo sabemos los mexicanos es que vivimos en un país más raro que el wolframio, en el que nada es lo que parece, los que están no son, lo que se dice no se cumple y los que dicen ser distintos resultan ser iguales. ¡o peores!

Y en este mundo raro en el que nos tocó vivir, desde el 1 de diciembre sucede un fenómeno de lo más curioso: el Presidente de la República se volvió perfecto. Como si hubiéramos entrado a un universo paralelo gracias a los poderes de Doctor Strange, las cosas son muy distintas o, al menos, algunas de ellas lo parecen.

Para empezar el Presidente tiene millones de seguidores, a diferencia de Enrique Peña al que no lo quería ni su esposa, mucho menos sus gobernados. Y más que seguidores se trata de auténticos fanáticos que le tienen más fe a Andrés Manuel López Obrador que los americanistas al “Piojo” Herrera.

Vaya, ni los aficionados del Atlas, que tiene más de 50 años de no ser campeón, tienen tanta fe. El detalle está en que esa fe en AMLO se ha convertido, más bien, en fanatismo pues lo ven más milagroso que San Judas, más sencillo que San Francisco de Asís y más generoso que Santa Clos. Y eso está bien para Andrés, pero no para el país ya que se le aplauden, justifican y perdonan cosas que, si lo hubieran hecho otros presidentes, se los habrían comido vivos.

Peña, por ejemplo, no pudo pronunciar infraestructura en inglés una sola vez y fue meme seis años. En contraste López Obrador dice “Donaltrum”, para referirse a Trump, y a nadie parece importarle. Pero, bueno, eso es más bien un detalle tonto, veamos los asuntos importantes: hasta la fecha se siguen cargando a la cuenta de Felipe Calderón todos esos muertos que dejó el crimen organizado. ¡Asesino!, le gritan en las redes sociales al expresidente panista, como si él mismo hubiera andado por todo el país, cuerno de chivo en mano, rafagueando cristianos como quien riega las plantitas.

En contraparte, ayer en las páginas de este nuestro periódico se informó que solo en lo que va del año ya van 3 mil 764 ejecutados en todo el país. Eso significa que, en promedio, cada media hora es asesinada una persona al estilo del narco. ¡Cada media hora!

Y sin embargo, no veo a nadie diciendo ¡AMLO asesino! ¡Genocida! ¡Exterminador! Habrá quienes digan, bueno, en un país de 120 millones de personas, 48 asesinatos al día tampoco son tantos. Y no, de acuerdo, pero entonces, ¿por qué sí te indignaba en los gobiernos anteriores?

Te pongo otro ejemplo, ¿qué pensarías si te dijera que el ratero de Enrique Peña Nieto creó una auténtica red de empresas favorecidas de manera irregular e ilegal con millonarios contratos del Gobierno? Y que, además, esos contratos ni siquiera tuvieron el cuidado, la decencia o el pudor de dismularlos dentro de una licitación abierta, sino que los entregaron de manera directa y sin concurso de por medio.

¿No te parece que es un hurto infame que merece ser castigado? ¿Verdad que sí? Pues déjame te cuento que eso no lo hizo Peña, sino que lo está haciendo el Gobierno de AMLO que ha entregado el ¡74%! de sus contratos sin licitación ni concurso, nomás por sus pistolas. ¿A poco porque Andrés dice que es honesto ya le crees? ¿En serio te compras el discurso de que el país ya cambió?

Si la respuesta es sí, comparte esta columna con 20 personas o de lo contrario te pasará lo que al primer ministro de Brasil, quien no la compartió y sufrió horriblemente cuando su hija murió de un cáncer repentino. Que conste que te lo advertí.

¡Nos vemos el jueves!
28 Marzo 2019 03:33:00
Diccionario AMLO-Español
Todos los días alguien me pregunta, ¿qué diablos quiso decir Andrés Manuel López Obrador? Para resolver esa duda, aquí tienes el primer diccionario AMLO-Español. ¡A estudiar!

GANSO.- Animal que no se cansa de decir gansadas, especialmente por las mañanas.

NEOLIBERALISMO.- Encarnación moderna del mismísimo demonio. Se dice que el neoliberalismo come niños en salsa verde, se roba las limosnas de la iglesia y se regocija cada vez que el Cruz Azul vuelve a decepcionar a sus seguidores.

HUACHICOL.- Robo de combustible que no es delito cuando lo comete el pueblo bueno y sabio, aunque se queme al hacerlo. Si el robo es cometido por funcionarios de Pemex, se le llama huachicol de cuello blanco, pero tampoco se castiga, nomás se le menciona alzando la voz.

ESPOSA.- Véase la definición de vicepresidenta.

REDES SOCIALES.- Son benditas siempre y cuando pertenezcan a la Red AMLOVE. Cuando se trata de críticas contra el nuevo Gobierno y sus políticas, a esas redes sociales se les llamará conservadoras, peñabots o “fifís”.

FIFÍ.- Dícese de todo aquel que no aplaude. Se aplica por igual a mujeres, hombres, instituciones, medios de comunicación, animales, cosas, flor o fruto, marcas de auto y lo que se ofrezca.

DEDITO.- Extremidad de la mano. Cuando se trata del dedito presidencial, se le llama “mi dedito” y su función es la de ignorar las preguntas incómodas, designar candidatos o, simplemente, sacarse un muy republicano moco.

LEGALIDAD.- Todo aquello que debe exigirse con firmeza a quienes no forman parte del Gobierno federal. Los colaboradores de la cuarta transformación están exentos de respetar las leyes ya que, obviamente, son buenos y honrados por obra y gracia del amado líder.

PRENSA LIBRE.- También se les llama “enemigos del cambio y del pueblo”. Los medios de comunicación, sin excepción alguna deben ser considerados traidores a la patria, excepto cuando hablen bien del Gobierno. Si la policía te descubre leyendo este periódico y riéndote, tú también deberías ir a la cárcel.

DIPLOMACIA.- ¿Qué diablos es eso?

REY.- Un hijo de la chingada que nos debe una disculpa por algo que no hizo y que pasó hace ya 500 años.

NUEVO AEROPUERTO.- Lugar imaginario que, según la leyenda, se construirá algún día en Santa Lucía. Se dice que para su construcción los dioses exigen como sacrificio tirar a la basura miles de millones de pesos, dejando a la mitad la construcción del otro aeropuerto que ya estaba en proceso. Los dioses, por cierto, no se comprometen a que el aeropuerto de Santa Lucía funcione ni resuelva el problema de saturación que padece el actual.

GAYS.- Gente de la que es mejor no hablar porque este Gobierno es evangélico y cree en divinidades, no en

derechos.

MARIGUANA.- Planta considerada sagrada por la senadora Jesusa Rodríguez, tan sagrada que cada mañana le prende incienso para platicar bien pacheca con Dios y luego irse a legislar.

BEISBOL.- Deporte nacional mexicano a partir del 1 de diciembre de 2018. El beisbol causa gozo, emoción y alegría, excepto cuando se abuchea desde las gradas.

SANTOS.- Todos aquellos integrantes del Gabinete. Se incluye también a la ministra Yasmín Esquivel y a su conflicto de interés conocido como José María Riobóo.

TRUMP.- Versión gringa de López Obrador. Tampoco sabe hablar inglés ni ponerse una corbata.

ECONOMÍA.- Ciencia oculta y/o charlatanería a la que sólo recurre gente ignorante como los analistas, las calificadores, los académicos y otros enemigos del régimen.

EL DIABLO.- Siniestro personaje que cada mañana le susurra al Presidente al oído: “Sal y di una pendejada”.
21 Marzo 2019 03:43:00
A Jesusa la motearon
Hoy es de esos días en que las noticias han estado más movidas que la panza de Maradona en una fiesta de perreo intenso. No terminamos de salir del asombro de una cuando ya se volvió trending topic la otra.

Empecemos, ooobviamente, con la senadora Jesusa Rodríguez, quien primero se aventó a decir que las mujeres eran iguales a las vacas y a las gallinas (y lo dijo en serio). Luego le echó en cara a los mexicanos que cada vez que comen tacos de carnitas, en realidad están celebrando la caída de Tenochtitlán a manos de los conquistadores españoles (¡Ay, nanita, buche, surtida y oreja!). Y finalmente ayer se aventó a decir que la mariguana no es una droga, sino una “planta sagrada”, así que supongo que habrá que rezarle a los narcos, en lugar de andarlos metiendo a la cárcel. Y, bueno, el problema no es que la senadora de Morena crea en estas locuras. Por mí puede creer en los ovnis, los horóscopos y hasta en que algún día el Cruz Azul será campeón: cada quien sus creencias. Lo que me preocupa es que esta señora es legisladora, es decir, tiene el poder para llevar sus locuras hasta la tribuna del Senado y, con el apoyo de Morena, ¡convertirlas en leyes!

Laura María de Jesús Rodríguez, que es el verdadero nombre de Jesusa, es integrante, por ejemplo, de la Comisión de Agricultura, Ganadería y Pesca, en la que podría proponer, por decir algo, prohibir el consumo de carnitas en respeto a la memoria de nuestros ancestros. O siendo parte de la Comisión de Gobernación, podría darle por emitir actas de nacimiento para vacas, gallinas y perras, bajo su lógica de que todos los seres vivos somos iguales, especialmente “las hembras”, que es como ella llama a las mujeres.

Y podríamos seguir hablando de que a Chuchita la motearon, pero de pronto aparece Jared Kushner, el yerno de Donald Trump, llega a México sin avisar y se reúne con Andrés Manuel López Obrador en secreto. Si Enrique Peña Nieto hubiera recibido al enviado de Trump a escondidas como lo hizo AMLO, en este momento estaría preso en Almoloya por traición a la patria... o al menos le habrían hecho otros 500 memes. Pero como fue el cabecita de algodón el que fue de nachas prontas con Kushner, sus fieles seguidores sienten que les va a estallar la cabeza buscando la manera de justificarlo. Si hubiera sido Peña: traidor, vendepatrias, lacayo del imperialismo, Santa Anna moderno, infeliz, desgraciado, alimaña, animal rastrero, desecho de la vida, te odio y te desprecio, ¡rata de dos patas! ¡Ahhh!, pero obviamente la cosa cambia con Andrés Manuel: lo hizo por la patria, qué gran Presidente, es un lindo, es un honor estar con Obrador, así se comportan los estadistas, pues ni modo de que no lo recibiera, mejor amigos que enemigos; hasta guapo está el Jared, con razón se ligó a la Ivanka.

Y, bueno, por último hay que hablar de una buena noticia: la científica Karen Uhlenbeck se convirtió en la primera mujer en recibir el Premio Abel, que es como el Nobel de las Matemáticas, un premio que jamás recibirán ni Fox, ni Peña, ni AMLO. Según entendí, la señora fue galardonada porque gracias a sus profundos conocimientos matemáticos logró encontrar la respuesta a una de las preguntas más difíciles a las que se ha enfrentado cualquier novio: “¿Cuánto me quieres?”.
19 Marzo 2019 04:00:00
Del plato a Dos Bocas
El otro día iba el amado líder, cabecita de algodón, mirada de águila republicana caminando por las veredas de su rancho (o sea, se había ido a “La Chingada”). Iba serio, pensativo, tratando de encontrarle solución a los muchos problemas del país que le heredaron los 40 años de neoliberalismo, los 70 años del PRI y sus 12 años de campañas de odio. De pronto, el venerado Andrés Manuel se encontró con una lámpara mágica y en lugar de frotarla para que saliera el genio, se la dio a Marcelo Ebrard, quien sí entiende de estas cosas y él fue quien la frotó. En efecto, se apareció el genio y le dijo al supremo López Obrador:

–Por haberme liberado, te concedería tres deseos. Pero como no frotaste tú la lámpara y estamos en época de austeridad, te concederé sólo uno.

–Quiero que me construyas la refinería de Dos Bocas en menos de seis meses. Me urge que empecemos a refinar nuestra propia gasolina para no importar.

–¡Uy, no! Esa refinería no va a servir para nada. Es un gasto absurdo. Para empezar, actualmente ya no es negocio refinar petroquímicos, te conviene más y sale más barato rentar una refinería abandonada en Texas, por ejemplo, que construir una nueva. O puedes también vender petróleo y comprar la gasolina, de tal forma que tengas una ganancia considerable, en lugar de que se te vaya por el caño todo el dinero de los mexicanos. Si hago la refinería de Dos Bocas, además, voy a tener que destruir prácticamente toda la naturaleza a su alrededor. ¿Tienes idea de la cantidad de especies que morirán por no tener dónde vivir? Y eso no es lo peor: ¿para qué diablo invertir en una refinería carísima cuando ese dinero lo podrías usar para levantar a Pemex y poner a trabajar las otras seis refinerías que ya tienes? Es una tontería tener seis refinerías a medio gas y una nuevecita. ¿Pues quÉ no te enseñaron nunca economía? Si ese dinero lo inviertes en Pemex, los analistas y las calificadorAs seguramente te creerán que quieres rescatar a la empresa y, seguramente, te apoyarán promoviendo que más y más empresas vengan a invertir, en lugar de decirles que no lo hagan porque creen que tus decisiones económicas son una auténtica tontería. Te digo que esa refinería es imposible. No, no, no, mejor pídeme otra cosa.

–No, pues sí. A lo mejor tienes razón. Bueno, entonces en lugar de la refinería quiero que acabes para siempre con la corrupción en
México.

–A ver, pásame los planos de la refinería. ¿En qué color dices que la quieres?

Pues con la novedad de que la dichosa refinería en Dos Bocas va porque va. Su construcción será porque el amoroso cottonhead, pastor del rebaño, apóstol de la improvisación ha decidido que así sea. Le importa poco todo lo que digan los que sí saben de economía y de petroquímica, y la va a construir.

Y, además, en Tabasco, su tierra natal, para que no queden dudas de quién manda aquí. De verdad lo siento por las novias y esposas de los hijos de Andrés Manuel, porque ¿te imaginas tenerlo como suegro? ¿Te imaginas aguantarlo en la cena de Navidad contando oootra vez que ganó la presidencia con 30 millones de votos y enseñándote que las escaleras se barren de arriba para abajo aunque nunca haya agarrado una escoba? Yo entiendo que la terquedad fue la que le permitió a Andrés Manuel mantenerse firme por 18 años hasta cumplir su objetivo de llegar a la Presidencia. Pero hay una línea muy delgada entre terquedad y necedad. Y la refinería en Dos Bocas se va a construir porque el Presidente padece sordera testicular, un mal en el que la persona oye perfectamente, pero por sus huevos no oye lo que le dice la gente.

¡Nos vemos el jueves!

14 Marzo 2019 03:50:00
¡Idiota, mi Instagram!
Como cada mañana, desperté antes de las 7:00 am para cumplir mi deber patriótico de escuchar y reflexionar sobre las pendejadas que dice nuestro Presidente, de lunes a viernes. Y ahí empezó el horror. Siempre sigo la conferencia mañanera por Facebook, pero al entrar a la página –¡virgen!– estaban solamente los antiquísimos posts del día anterior. Era como si el mundo entero hubiera desaparecido, porque no había una sola nueva publicación de ninguno de mis amigos de Facebook, esos a los que nunca veo, pero que cada año felicito porque el “feis” me avisa.

Sentí terror en mi cama: “¿Y si mientras dormía hubo un ataque nuclear y se murieron todos y sólo me salvé yo porque la radiación no alcanza a traspasar mi cobertor con el tigre estampado?” Como un gato desesperado que trata de atrapar su sombra, así arañaba yo la pantalla hacia abajo, una y otra vez, tratando de que se actualizara, de que hiciera algo, cualquier cosa, que me dijera que el mundo no se había acabado. ¿Quién quiere ser el único sobreviviente del apocalipsis si no hay quien le dé like cuando lo presuma? ¡Brrrr! Nomás de pensarlo me da escalofrío.

Me salí de Facebook y pasé a Whatsapp para tratar de encontrar alguna otra forma de vida inteligente en el planeta. Bueno, eso de inteligente es un decir porque en realidad entré al chat que tengo con mis cuates y al que le cambiamos de nombre según el tipo de borrachera que se esté planeando. Le escribí con la esperanza de que se disiparan mis miedos sobre el fin del mundo: “¡Shiaaavos! ¿Ya les amaneció o siguen esperando su beca de ninis? Oigannn: ¿alguien puede entrar al feis? Estoy tratando de ver la conferencia mañanera del cottonhead (cabecita de algodón, pa’ los que son monolingües) y nomás no me puedo conectar”. Y para que no hubiera dudas de que estaba realmente preocupado, acompañé mi mensaje con un gif de Mi Pobre Angelito poniendo cara de espanto. El mensaje de texto pasó, pero sólo marcó una palomita. La imagen de plano se quedó en el reloj dando más vueltas que las explicaciones del Gobierno. Esperé unos segundos con angustia que se convirtieron en minutos de terror pues nadie me contestaba. Era como si los 6 mil millones de personas que hay en el planeta hubieran desaparecido.

Empecé a mandar mensajes de whats a todos mis contactos: mis hermanos, mis primos, al chat de los vecinos, al de los papás de la escuela; hasta a mi tía Mary le mandé mensaje y eso que siempre la he tenido bloqueada para que no me mande todos los días bendiciones y cadenas de oraciones. Nada. El silencio fue lo único que obtuve. Una duda se me trepó al cerebro como chango a un árbol: “¿Cómo se vive sin Whatsapp? Y peor aún: “¿Qué diablos es la vida sin los memes?” ¡Dios: no te lleves al negro de Whatsapp! Después de comprobar que no había ni Facebook ni Whatsapp, no tenía idea de qué hacer. ¿Me levanto o no me levanto de la cama? Decidí que tenía que investigar de alguna manera qué era lo que estaba pasando, por lo que fui a buscar un viejo aparato que, recordé en ese momento, tal vez me podría servir. Es una cosa llamada televisión. La prendí como pude y ahí me enteré que el mundo no se había acabado, pero casi pues se habían caído los sistemas de Gmail, Facebook y Whatsapp.

Saber que había más gente afuera me tranquilizó un poco aunque no sabía cómo podría comunicarme con ella. Supe que tendría que salir de casa y lanzarme a buscarlos, virgen santísima, ¡en persona! Pero antes tenía que comer algo: me preparé unos huevos rancheros y, me muero, tampoco servía Instagram. ¿Quién come sin subir la foto de lo que come? Moriré de hambre.
07 Marzo 2019 03:56:00
La maldición de las mujeres
Llega un tipo a la librería y le pregunta al encargado:

–Disculpe, necesito el libro El Arte de Entender a las Mujeres. ¿Me puede decir dónde puedo encontrarlo?

–Sí, claro, los libros de fantasía

están en el pasillo siete.

Este 8 de marzo, que es el Día Internacional de la Mujer, ¿qué diablos va a celebrar México? Pese a que las mujeres han sido sus más fieles soldados –adelitas, ni madres, eso ya pasó de moda–; las mujeres han sido soldados que se la han partido en favor de la causa de Andrés Manuel López Obrador, este les está devolviendo el favor... ¡jodiéndolas!

¿Qué va a decir el Presidente? “Felicidades, este, en su día, oh, pues, a las mujeres, a las que ya les quité el apoyo para las estancias infantiles de su hijo y, este, pues, también les quité los refugios que las protegían de los maridos golpeadores”. ¿En serio? ¿Va a salir a felicitarlas después de que les hizo la vida imposible y ni siquiera tiene el valor de reconocerlo?

Porque si algo tiene el amado líder, cabecita de algodón, mente de concreto, es que nunca jamás reconoce un error, prefiere que lo entierren con su necedad antes que reconocer que la regó. Y si no me creen asómense a Texcoco a ver el cadáver de lo que iba a ser un bonito aeropuerto, pero murió por la necedad presidencial.

Y en el caso de las mujeres, AMLO nomás no reconoce que la está regando. Se lo han dicho sus compañeras de partido, se lo han dicho las secretarias del Gabinete, se lo han dicho las senadoras y las diputadas; vaya hasta las niñas de sus ojos se lo han dicho, pero él insiste en que no habrá recursos para los refugios y que le van a entregar la lana directamente a las mujeres.

¿Qué va a pasar con eso? Pues el gran riesgo es que el mismo infeliz que las golpea, les pegue el doble para que pidan el apoyo y luego quitárselos. No es chiste. La idea de López Obrador es que los recursos lleguen directamente a la gente, sin que haya intermediarios. Y eso está muy bien, pero no se puede aplicar en todo. Es como si decidiera desaparecer el Seguro Social y le diera a los pacientes las jeringas y las medicinas para que ellos mismos se inyecten y, si pueden, se curen. ¿Verdad que suena estúpido? Pero, bueno, el otro día el Mandatario tuvo un gesto simbólico muy bonito: en un mitin en Tijuana en el que, como siempre, era ovacionado y apapachado por el pueblo, comentó:

– Cuando yo me muera, quiero que uno de mis pies lo entierren aquí, en Tijuana, y el otro en Tapachula, Chiapas, como recuerdo de que fui el único Presidente que recorrió todo el país tres veces.

– ¡Bravo!, gritaron sus seguidores.

– Y mi corazón, obviamente, que lo

entierren en mi amado Tabasco.

– ¡Viva!– gritaban todavía más

eufóricos sus simpatizantes.

– Y, por último, como todo lo que hice como presidente lo hice por el bien de México, quiero que mis manos las entierren en la Ciudad de México, ahí mero en Palacio Nacional.

–¿Y el culo?– le preguntó un borracho que estaba junto al templete.

–¿Qué tiene mi culo?

–Pues es como usted la anda cagando por todo México, Presidente, sería bueno saber en dónde quiere que lo enterremos

¡Nos vemos el domingo!
05 Marzo 2019 03:55:00
Jurassic PRI: el cumpleaños
El otro día un tipo conoció a una mujer en un bar, comenzaron a platicar, tomaron algunos tragos, se cayeron bien, se tomaron el gusto, se perdieron el asco y fueron a dar a un hotel. Tuvieron sexo loco toda la noche y terminaron rendidos, desnudos, ella con la pierna sobre la de él. Entonces, ella le pidió permiso:

–Me dejas acariciarte el escroto –(Nota del editor: si no sabes qué es el escroto, tal vez no deberías estar leyendo este periódico, escuincle).

–Sí, claro, ¿por qué quieres hacerlo?

–Ay, la verdad –dijo ella mientras comenzaba a acariciarlo con sus largas y bien pintadas uñas– es que me fascina acariciarle los testículos a un hombre. Podría pasarme horas enteras haciéndolo.

–Jajajaja, ¡qué curioso! ¿Y por qué te gusta acariciar los testículos?

–Es que me recuerda a los que tenía.

Yo tengo que confesarte algo. Me da mucha pena hacerlo, pero es necesario que lo sepas. No es algo que yo escogí, es algo que me tocó desde que nací y, pues, nada puedo hacer para cambiarlo. Lo que te quiero contar es que cumplo años el mismo día que el PRI. Así que el lunes fue mi cumpleaños y es muy probable que no me hayas felicitado. Pero, bueno, no vengo aquí a hacer panchos, ni que fuera el sicópata novio de tu hermana que la cela hasta de sus amigos del kínder. No, no. Nada de eso. De lo que quiero hablar es del festejo por los 90 años del PRI. Para llegar a la sede nacional tricolor tomé un jeep con tracción 4X4, para poder avanzar entre tanto lodo que se tiran los priistas entre sí. También iba equipado con potentes lámparas de halógeno, porque para nadie es secreto que los priistas son seres que se desarrollan mejor en las sombras. Cuando llegué al edificio de Insurgentes Norte, me encontré con la propia Claudia Ruiz Massieu, una auténtica diplodocus guerrerensis, una especie de dinosaurio que se caracteriza por tener sangre tricolor, pero muy mala memoria. A Ruiz Massieu, por ejemplo, ya se le olvidó que fueron los priistas los que mataron a su padre.

Más adelante me encontré a dos temibles velociraptores: Ulises Ruiz e Ivonne Ortega, que son conocidos por ser dinosaurios de rapiña, es decir, sólo andan buscando dónde hay un cadáver político para ver qué ventaja o beneficio pueden obtener de él. En este caso estaban ahí porque pretenden ser los próximos dirigentes del PRI, lo cual sería una alegría para todos los mexicanos porque sería, ahora sí, la muerte de ese partido.

En contraste, en una de las cuevas descubrí un arenero en el que jugaban los bebés dinosaurios como Alito Moreno, dinosaurio de la especie Campechanus Corruptus; Alfredo del Mazo, un ejemplar de los casi extintos Atlacomulensis Tracalodón; y Alejandro Murat, un Raterix Oaxaquedonte de pura cepa.

Hubo un momento en que sí pasé saliva, sudé frío, apreté las nalgas y recé un avemaría: cuando me encontré con el temible Manlio T-Rex Beltrones, uno de los más sanguinarios dinosaurios que ha existido. Por suerte iba yo preparado: metí la mano en mi mochila de explorador, Beltrones comenzó a gruñirme mostrando su temible y larguísimo colmillo, saqué un fajo de billetes y eso de inmediato capturó su atención. El T-Rex Sonorensis tiene un desarrollado olfato para el dinero. En un rápido movimiento, lancé los billetes lo más lejos que pude, Beltrones salió presuroso a buscarlos y yo salvé mi vida. Ojalá que nunca me lo vuelva a encontrar porque seguramente querrá matarme, ya que los billetes eran falsos.

¡Nos vemos el jueves!
28 Febrero 2019 03:58:00
BadabunTrump
El otro día entró una señora a la tlapalería y le dijo a Don Chucho, el dueño:

–Deme por favor algún veneno potente, muy potente. Raticida, arsénico, ácido muriático, lo que tenga que haga daño.

–¡Ah caray señora! ¿Y se puede saber para qué quiere eso? No parece que sea para eliminar una plaga. Ni siquiera las cucarachas necesitan tanto veneno.

–Es para matar a mi marido.

–¡Oiga, no! Discúlpeme, señora, pero yo no le puedo vender veneno para que cometa un crimen. No solo me podrían acusar de cómplice, sino que es algo ilegal, inmoral, indebido y hasta es pecado. No sé qué es lo que haya hecho su marido, pero creo que es mejor que lo hablen. No se resuelve nada matándolo, señora.

–Lo que pasa es que mi marido me es infiel. Se acuesta con la esposa de usted.

–Con las cucarachas uno nunca sabe, así que más vale estar seguros. Aquí tiene dos litros de arsénico, uno de ácido muriático y medio kilo de raticida, señora. Si le hace falta más veneno, no dude en regresar. Ya sabe que esta es su casa.

Debo confesar que no me gustan los videos de Badabun. Me parece muy jodido ver que la gente acepte 100 o 200 pesos a cambio de dejarse revisar los mensajes en el teléfono y, de paso, meterse en una broncota con sus parejas. Pero también reconozco que es todo un fenómeno esto de andar exhibiendo infieles. El que no pasó la prueba de la fidelidad fue Donald Trump. La diferencia es que la bestia naranja, no lo exhibió Badabun, sino su propio abogado Michael Cohen. El hombre que una tiene cara de sufrimiento que solo puede tener quien le conoció las cosas más sucias –incluida la cola– a Donald Trump. Y ayer acudió al Congreso de Estados Unidos el tal Michael Cohen y, apenas se sentó, lo primero que dijo causó un gran asombro: “Trump es racista, mentiroso y tramposo”. A todo el mundo sorprendió que el abogado no se hubiera dado cuenta antes de que Trump eran un racista, un mentiroso y un tramposo. Y ahí no paró la cosa, porque Cohen se descosió revelando intimidades del Presidente gringo. Nomás le faltó decir de qué tamaño la tiene.

Por ejemplo, dijo que Trump lo obligó a mentir en las investigaciones sobre su relación con Rusia y que el propio empresario también escondió la verdad. “Trump estuvo al tanto y dirigió las negociaciones del presidente en Moscú durante toda la campaña y mintió al respecto”.

Hubo una frase que no supe si fue elogio o salida del clóset: “Cuando te encuentras en su presencia (de Trump), te sientes que estás metido en algo más grande que tú mismo”.

Y resulta que Trump es como los tacos al pastor: “Tiene una parte buena y una parte mala. Pero lo malo sobrepasa lo bueno”. Y, además, también podría ser integrante del Partido Verde: “Es fundamentalmente desleal”.

Y llegó el momento Badabun cuando Cohen reveló que sí le pagó una muy buena lana a, por lo menos, dos mujeres para que no hicieran olas por haberse acostado con Trump cuando ya estaba casado con Melania. “Mentir a la primera dama es una de las cosas de las que más me arrepiento. Es amable y buena persona. La respeto mucho y no se lo merece”.

Hay dos cosas que me parecen lamentables de todo este asunto. La primera, que el Presidente de un país sea tan miserable. La segunda, que haya mujeres dispuestas a acostarse con Trump, aunque sea por dinero.

Y todo esto me lleva a lo más importante: ¿Tú pasarías la prueba del WhatsApp? ¿Te atreverías a permitir que tu pareja revisara tu celular? ¿O quieres que mejor cambiemos de tema?
26 Febrero 2019 03:36:00
¿Qué pex con el PES?
Para nadie es secreto que Andrés Manuel López Obrador profesa la religión evangélica, pero lo que no sabíamos es que ya hace milagros. Yo hubiera querido que empezara por transformar el agua en vino, o ya de perdida en cerveza, pero no, el amado líder hacer su primer milagro con los peces. O, bueno, en realidad con el PES al que va a resucitar como Jesús resucitó a Lázaro.

Resulta que un magistrado electoral llamado Felipe de la Mata –grábate el nombre porque seguramente esta rata pronto andará a salto de mata– se inventó la más absurda de las excusas para revivir al Partido Encuentro Social. El PES se murió de muerte natural en las pasadas elecciones, pues no alcanzó el porcentaje mínimo que exige la ley para que los partidos conserven su registro. El registro no significa sólo el nombre sino, sobre todo, seguir recibiendo cientos de millones de pesos cada año y tener derecho a postular candidatos en las siguientes elecciones. Así que para los políticos perder el registro es una auténtica tragedia.

Creo que cualquiera de ellos preferiría perder un brazo –o un huevo o a su hermana– antes que perder el registro y su millonario financiamiento. Pues, bueno, el PES lo perdió con todo y que fue parte de la coalición Juntos Haremos Horchata que postuló a Andrés Manuel López Obrador. Es decir, el PES puso lana, la estructura de las iglesias evangélicas y algunas de sus candidaturas para que, al final, Morena se llevara tooodos los votos. ¿Suena injusto? Sí y no, porque finalmente fue decisión de la gente votar por otro partido (Morena o el PT) en lugar de hacerlo por el PES y, pues, ¡ni pex!

Pues, bueno, resulta que el magistrado De la Mata se sacó de la manga –con dinero baila el perro y el jurista se pone creativo– que no hay que aplicarle la ley al PES, sino que hay que perdonarle sus pecados y devolverle su registro y sus millones. Según su lógica, el PES tiene muchos diputados y senadores, más que otros partidos, por lo que no es justo que se quede chiflando en la loma. En pocas palabras, lo que el magistrado dice es: “¿Qué tanto es tantito violar la ley?”. Porque, le guste o no AMLO y sus secuaces, la ley es muy clara: si un partido no alcanza la votación mínima es porque la gente no lo quiere y, por lo tanto, debe desaparecer. Un partido político que no recibe votos es como un condón agujereado: no se puede volver a usar; hay que tirarlo a la basura.

Yo entiendo que López Obrador quiera tener contentos a sus amiguitos, pero ¿en serio tiene que violar la ley para hacerlo? Si tantas ganas tiene de que los dirigentes del PES sigan disfrutando los beneficios de ganar dinero sin hacer nada, que los inscriba en el padrón de ninis, que les pase sus 3 mil 600 pesos mensuales y que dejen de estar jodiendo.

Esto de resucitar muertos me recordó la historia del padre novato que iba a oficiar su primera misa y estaba muy nervioso, pues sentía que no se iba a acordar de nada de lo que tenía que decir. Por eso le pidió a su sacristán que se escondiera debajo del púlpito y que le corrigiera cada vez que se equivocara. Y resultó que ese domingo tocó hablar de cuando Lázaro fue resucitado.

–Y entonces –contó el padrecito– Jesús dijo: “Lázaro, levántate y anda”. Y Lázaro... ¡andó!

–¡Anduvo, güey! –le corrigió el sacristán.

–Bueno, sí, anduvo güey un rato porque lo despertaron de golpe después de tres días de muerto, pero a las pocas horas se le quitó.

¡Nos vemos el jueves!
21 Febrero 2019 03:36:00
Partírsela a los partidos
Si te digo piensa en algo inútil, ¿qué te viene a la mente? ¿La sala de trofeos del Cruz Azul? ¿La biblioteca de Enrique Peña Nieto? ¿Las conferencias mañaneras de AMLO?

A mí lo que me parece más inútil en nuestro país son los partidos políticos.

¿Para qué sirven? Para que los políticos se unan y obtengan millonarios ingresos tomados del bolsillo de todos los mexicanos, para postular a candidatos ignorantes y proponer políticas absurdas y descabelladas.

El colmo es que hoy los partidos ya no reflejan una ideología, sino los puros intereses de su dirigencia.

En otros países la derecha defiende una agenda muy clara y la izquierda pelea por la suya que es muy diferente.

Y en algunos aparecen partidos de centro o, bien, de extrema izquierda y derecha.

En cambio en México, la separación entre la izquierda y la derecha está más borrada que la raya de un trailero. Aquí los que supuestamente son de izquierda son profundamente reaccionarios (y, sí, estoy hablando de López Obrador); y los de derecha (el PAN) no tienen una propuesta clara y hasta se unen a otro pedazo de la izquierda (el PRD) porque no saben para dónde hacerse.

El colmo es que, de acuerdo con sus estatutos, el PRI resulta ser un partido... ¡de izquierda! Y obviamente los priistas tienen de izquierdistas lo que yo tengo de guapo: nada.

Otro ejemplo es el del Partido Verde: en cualquier país, los ecologistas representan una importante fuerza política y tienen una clara propuesta en favor del medio ambiente.

Aquí no es así. En México el verde del PVEM se refiere al color de los dólares, que es como les pagan por sus votos o por contratos, concesiones y permisos.

Ni Carlos Slim tiene un negocio tan productivo como lo es el Partido Verde.

Y, claro, no nos podemos olvidar del Partido del Trabajo, que es tan de izquierda que es amigo del Gobierno de Corea del Norte, peeero sus dirigentes son millonarios gracias a los negocios que han hecho al amparo de las siglas del PT.

Así cualquiera se vuelve comunista.

Por eso digo que los partidos políticos son la cosa más inútil de México.

¿Y qué crees? Que si Dios nos voltea la espalda, el próximo años tendremos ¡62 nuevos partidos políticos!

Casi me da un infarto nomás de escribirlo. ¿Te imaginas cuántas horas extra tendríamos que trabajar todos los mexicanos para mantener a esa bola de huevones? ¡No nos va a alcanzar la vida!

Fueron 106 organizaciones las que pidieron su registro y a 62 ya les dieron autorización para iniciar los trámites, quién sabe cuántas de ellas logren cumplirlos.

Entre los grupos que quieren tener un partido político hay de todo: desde los transas de siempre hasta políticos amateurs, religiosos y uno que otro loquito.

Por ejemplo, está Redes Sociales Progresistas, que es de Elba Esther Gordillo, aunque ella no aparece mencionada. Pero también hay cosas rarísimas como Pacto Tabasco, porque si algo le falta a México son más políticos tabasqueños. Mexicanos Frente a la Historia, que me los imagino parados mirando al horizonte sin hacer absolutamente nada.

Organización de Ciudadanos Federalista Vanguardista, que no tiene propuesta pero al menos rima.

Todos Somos Uno, partido fundado por los tres mosqueteros o por Toño Esquinca tal vez.

Frente Nacional Socialista Institucional Mexicano, ¿nazis?, ¿en serio? También está Tres por México, que no sé si piden votos u ofrecen tequilas.

Gente Humanista, no confundir con Animales Animalistas. Fomento del Sentido Común para el Desarrollo, un partido que no sabe cómo se hace la política. México Blanco, que seguramente será muy bien recibido en el país de los morenos.

Si algún día me animo a fundar un partido político será el PACMAN: Partido Auténtico Cervecero Mamalón Anti Culeros.

¡Voten por mí!
19 Febrero 2019 03:54:00
El `Peje Parque´
Esta vez vamos a hacer las cosas de manera diferente: en lugar de hablar de lo malo que sucede en el país, vamos a empezar esta columna con información para levantar el ánimo nacional. En primer lugar, los Pumas le ganaron al América. Hasta ahí las buenas noticias.

Pasando a noticias más deprimentes, ayer el Gobierno presentó el Consejo para la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico, el cual tiene muy bonito nombre, pero nada tiene que ver con la realidad. Y es que el dichoso organismo se supone que está para promover las inversiones y, así, que haya empleo y que el país genere riqueza; sin embargo, al Gobierno de AMLO como que no se le dan muy bien las matemáticas y cree que vamos a crecer a partir de proyectos absurdos. Resulta que la prioridad del consejo es atraer inversiones, pero para los proyectos que solo le importan al amado líder: el trenecito Maya, el dizque aeropuerto en Santa Lucía, el canal de Panamá pirata en Oaxaca y, obvio, la innecesaria refinería en Dos Bocas, Tabasco. Los empresarios que acudieron a la presentación del consejo se quedaron más decepcionados que la recién casada con un japonés en la noche de bodas.

Si el gobierno de López Obrador realmente quisiera promover el empleo, tendría que empezar por aprovechar sus fortalezas, no sus debilidades. Por ejemplo, en lugar del Tren Maya, estoy seguro que habría muchos inversionistas interesados en poner dinero para construir un parque temático tipo Six Flags que se llame Horror Park cuarta transformación. ¿Te imaginas? La primera atracción, por supuesto, sería Gerardo Fernández Noroña en una jaula, lanzándole mentadas y cáscaras de plátano a los visitantes. ¡Sería un exitazo! Luego estaría La Casa de los Espejos en la que al entrar, si eres morenista te ves reflejado como priista, con todo y matraca de la CNOP, chamarra de cuero de la CNC y gorra beisbolera de la CTM. La siguiente gran atracción del parque sería la Montaña Urzúa, que se movería al ritmo que le marque la paridad entre el peso y el dólar: ¡para arriba, arriba, arriba!, ¡para abajo!, ¡a la izquierda!, ¡otra vez para arriba!, ¡vuelta!.. y el que no vomite es fifí. Dentro del “Peje Parque” no podría faltar la exhibición de momias en la que los visitantes tendrían el privilegio de ver despachando en sus respectivas oficinas a Javier Jiménez Espriú, a Olga Sánchez Cordero, a Manuel Bartlett y, claro, al propio López Obrador. De una vez te advierto que tendrás que hacer una laaarga fila para poder entrar a La Venganza de la Llorona, la casa de sustos en la que te sentirás como habitante de Álvaro Obregón siendo gobernado por Layda Sansores. ¡Ay, nanita! Y si lo tuyo son las emociones muy, pero muy fuertes, tendrás la oportunidad de enfrentarte a una auténtica persecución militar, tortura en el pocito y, con suerte, hasta fusilamiento en Guardia Nacional The Magic Ride. Para los más pequeños habrá también juegos emocionantes como Huachi Kids, en el que niños y niñas podrán aprender el fino arte del huachicoleo sin correr los riesgos inherentes a tan venerable oficio. Al finalizar su entrenamientos huachicolero, ooobviamente, cada niño recibirá una beca del Gobierno. Lo que sí estará prohibido en “El Peje Parque” es llevar niños menores de 3 años, dado que las instalaciones no contarán con estancias infantiles. Para ellos pronto se construirán el parque de diversiones La Casa de la Abuela. ¡Espéralo!

¡Nos vemos el jueves!
14 Febrero 2019 04:04:00
Amor Ganso
¿A ti te gusta ver gansitos o ver gansotes? Al Presidente de México, a pesar de su edad, le gusta cansar el ganso. No hay día en que Andrés Manuel López Obrador no presuma cómo cansa el ganso, aunque eso no tenga nada qué ver con lo que esté diciendo. Y es que vamos a echar abajo la reforma educativa, me canso ganso. Vamos a prohibir que los exfuncionarios trabajen en empresas privadas, me canso ganso. A partir de ahora se acabó la delincuencia y todos vamos a ser buenos, me canso ganso.

Carlos Salinas de Gortari va a devolver a los mexicanos todo lo que se robó, me canso ganso. Durante mi sexenio el Cruz Azul será campeón, me canso... no, ni AMLO se atreve a prometer lo imposible. A veces creo que si en lugar de ser presidente, Andrés Manuel tuviera una granja seguramente se casaría con un ganso. O gansa, para no andar de malpensados. Es que tiene una fascinación muy extraña por los gansos, especialmente por cansarlos. El amor ganso, ese que te ama hasta cansarte.

Sería bueno saber si el 14 de febrero también se celebra el Día del Amor Ganso, o si tendremos que pedirle a la bancada de Morena que reforme la Constitución para crear la fiesta nacional que sería una de las favoritas de nuestro Presidente.

Pero así como ama, López Obrador también odia. Pasa del amor ganso al odio pejelagarto en cuestión de segundos. Cuando veo sus conferencias mañaneras, tengo que estar totalmente concentrado, porque por un lado tiene unas lagunas verbales que parecen océanos.

Pero por el otro lado, es capaz de cambiar de tema, del amor al odio, sin avisar, es más sin siquiera acabar la frase. De por sí a esas horas estoy más dormido que Olga Sánchez Cordero, resulta especialmente difícil no perder el hilo presidencial porque habla más o menos así: “Y entonces... vamos... (...) ...a darle una beca a los jóvenes... (...) (...) ...porque ellos son el futuro... ¡me canso ganso! (...) (...) Y óiganme bien: todos los corruptos... esos sinvergüenzas... que nos vinieron a saquear... (...) ...van a ser perdonados. Amor y paz. Abrazos, no balazos. Me canso ganso”.

¿Qué dijo? ¡Quién sabe! Lo único cierto es que, como Presidente, López Obrador está logrando lo que nadie había conseguido: que todo el país se levante temprano. Porque no hay mañana en que no ponga a medio país a temblar con una ocurrencia, un calambre o una simple y maravillosa locura que nos va a costar miles de millones de dólares.

El problema con la presidencia demencial es que esa locura se la contagia al resto de sus colaboradores. Y uno que está a 15 minutos de estrenar una camisa de fuerza con bonitas mangas largas y candados en la espalda, es el vocero Jesús Ramírez. Ese hombre está peor que la Chimoltrufia, pues su misión no sólo es repetir todo lo que dijo el Presidente, sino además tratar de cuidar que no suene tan absurdo para luego terminar regando tooodo el tepache.

Ahí está, por ejemplo, lo que pasó con Edith Arrieta que trabajaba en la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados en un cargo en el que se requiere una científica, pero ella era diseñadora de modas. Lo primero que hizo el vocero fue negar que la señora trabajara ahí.

Así, con toda impunidad, dijo que no era cierto. Y al día siguiente tuvo que emitir un comunicado en el que “explicaba” que la señora sí estuvo, pero no estuvo. Que trabajaba ahí, pero no era funcionaria, sino colaboradora. Que sí era modista pero que la contrataron porque sabía mucho de maíz, ya que de niña comía muchas tortillas.

Y aunque sus conocimientos eran muy valiosos, que la dejaron ir. Y que no se necesitaba ser experto para el cargo, pero que para cumplir los requisitos “a futuro” ahora nombraron a una auténtica científica. ¿Entendiste? Yo tampoco. Y eso, justamente, es la labor del vocero presidencial: no informar, sino hacernos bolas.
12 Febrero 2019 03:33:00
¿Y si fueras político?
A veces me dan ganas de ser parte de la Cuarta Transformación del país, pero luego mis neuronas vuelven a funcionar y se me pasa. Te voy a confesar una cosa muy, pero muy vergonzosa. No, no es que le voy al América ni que veía la serie de Jenny Rivera, no he caído tan bajo. Lo que te quiero confesar es que, de verdad, a veces me dan ganas de ser político. ¿A poco no te gustaría poder decir cualquier tontería en el trabajo y que tu jefe no te corra, al contrario, que te aplauda?

–A ver, Godínez, ¿por qué no declaró que tenía usted este tupper con bacalao navideño guardado en su escritorio? Clarito les dije a todos mis colaboradores que no iba a permitir que ocultaran sus bienes. Conmigo se va a instaurar el Estado de Derecho y se acabó el Estado de Chueco.

–Ay, jefe, pues sí, sí es mío –respondería como Javier Jiménez Espriú con su súper depa en Houston que tenía escondido– Bueno, en realidad no es mío. Lo fue, pero ya no lo es.

–¿Lo vendió?

–No, tampoco. Mire, lo que pasa es que ese bacalao no era mío, sino que era de mi esposa. Ella lo cocinó para la cena de Navidad que tuvimos ahora en diciembre.

–¿Y por qué dice que era de su señora? ¿Que acaso están casados por bienes y guisados separados?

–No, pero, pues que ella hizo un guardadito de bacalao cuando vio que se estaba acabando con tanto recalentado. ¡Ya ve cómo son de tragones los cuñados! Y, bueno, pues ella, escondió el bacalao, que era de ella no mío, y después se lo cedió a una empresa texana.

–¿Cómo que se lo cedió? Más bien se lo habrá vendido. No tiene nada de malo vender comida, Godínez. Pero eso de ceder nomás no me cuadra, ¿para qué querría una empresa texana un tupper de bacalao. ¿Pues quiénes son los socios o qué?

–Pues mire, el director soy yo, el presidente soy yo, el tesorero soy yo y me parece que el primer secretario también soy.

–¡Ya ve, Godínez! Entonces el bacalao sí es suyo y usted lo ocultó, contraviniendo las políticas de austeridad de mi

administración.

–No, no jefe. Déjeme le explico. El bacalao era de la empresa. Y la empresa, bueno, era mía, pero cuando usted me dijo que me invitaba a trabajar, pues ni modo de seguir siendo fifí. Ni al caso venía que yo fuera dueño de una empresa en Texas, si de lo que se trata es que todos en la empresa vean que estamos en la total pobreza franciscana para que no nos anden invitando a participar en las tandas ni nos pidan cooperación para la posada o para los tamales de la Candelaria.

–¿Y entonces qué pasó con la

empresa?

–Me deshice de todas las acciones.

–No, se las regalé a mi hijo.

–Pero entonces la empresa que posee el bacalao es de su familia.

–Pues sí, licenciado, pero no es mía lo que se dice mía. Es, digamos, de mis

parientes.

–¿Y tiene cómo probar que la empresa ya no es suya y que el bacalao que estaba escondido tampoco es suyo?

–No, pos la verdad no, jefe. Pero, ¿a poco se necesitan pruebas para demostrar lo que decimos? ¿Qué no basta con nuestra honestidad valiente?

–Pues eso sí. Entonces, Godínez, ese bacalao que no es suyo sino de una empresa que era suya y que le regaló a su hijo, ¿se lo va a comer?

–Si usted pone el pan, le invito una torta. Pero no le diga a los demás en la oficina, ¡es secreto!

–¡Me canso ganso!

¡Nos vemos el jueves!
07 Febrero 2019 03:54:00
Y si vivo 100 años
¿Te has fijado que los políticos viven en un mundo aparte? Aunque parece que son como nosotros, como tú y como que somos guapos, los políticos mexicanos viven en un universo paralelo en el que las cosas son muy distintas. Por ejemplo, el dinero. Mientras tú y yo nos levantamos a chingarle (perdón por mi francés) todos los días para llegar más o menos vivos a la quincena, los políticos, hombres y mujeres, del partido que sean, no trabajan por dinero. No conozco uno solo en toda mi vida de reportero que haya dicho: “Pues sí, la verdad es que me volví a diputado porque deja buena lana y quiero que mis hijos vivan muy bien y tengan mejores oportunidades que yo”.

Vaya, cualquiera que lo oiga hablar pensaría que nuestros políticos son una especie de santos, de monjes franciscanos consagrados al procurar el bien del prójimo olvidándose por completo de sí mismos. Clarito los oigo decir: “Estar en esta posición (presidente, diputado, senador, alcalde, director de bacheo, encargado de parques y jardines, peluquero presidencial) es un honor, pues me permite cumplir mi sueño de hacer de México un país mejor y por eso honraré cada día la confianza que depositaron en mí todos los mexicanos”.

Y lo dicen como si los estuviera grabando la cámara de History Channel o, de menos, como si los estuvieran incluyendo en los libros de texto para sexto de primaria. Lo extraño es que no les importa dinero, pero terminan siendo ricos y algunos, inclusive, hasta van a dar a la cárcel por transas. ¡Qué raro!

Pero ahí no acaba el mundo rato de los políticos, pues también las matemáticas son distintas para ellos. Mientras tú y yo batallamos para aprendernos las tablas de multiplicar (especialmente la del maldito 8), nuestro amado líder, genio de la comedia, gurú de la aeronáutica y apóstol de la locomotora, nos sorprendió el otro día con un descubrimiento portentoso: López Obrador descubrió el menos cero. ¿Y qué chingaos es eso? Pues es un cero que, por los muy tabasquelos desos del Presidente, está abajo, mucho más abajo, del cero que todos conocemos.

Si tú creías que cuando te asomabas a tu cuenta en el cajero automático no había nada peor que $0.00, resulta que sí lo hay: el menos cero. Si ya de por sí es difícil andar por el día 8 de la quincena y tener cero pesos, imagínate el horror del menos cero. Supongo que en ese momento en lugar de que el cajero automático te dé dinero, tú le tienes que practicar sexo oral como pago por la consulta. Y eso nos lleva a Olga Sánchez Cordero y sus matemáticas mágicas.

Resulta que a la secretaria de Gobernación se le olvidó declarar que tiene un departamentito de interés social en la ciudad texana de Houston. Es un cuartito de azotea de solamente medio millón de dólares; a cualquiera se le olvida que tiene esa cochinada. Y cuando le preguntaron a la funcionaria quién pompó, dijo que ella y su esposo lo compararon ¡¡¡con 100 años de trabajo!!! Cuando escuché eso, lo primero que pensé: “Pues qué bien conservada está para tener más de 100 años; yo sólo le calculaba 95”.

Pero luego ella misma aclaró: “Son 100 años, porque mi marido ha trabajado 50 años y yo he trabajado otros 50 años”. Ah, no, pos’ sí: 50 más 50, sin duda son 100. Y si le sumamos lo que trabajaron sus papás y sus abuelos, el pinche departamento salió carísimo, ¡como en mil años de trabajo! Habrá que esperar ahora 100 años para encontrar un mexicano que le crea.
05 Febrero 2019 03:53:00
¡Feliz año, cerdos!
De un tiempo a la fecha se ha puesto de moda en México emocionarse con el año nuevo chino como si fuera el nuestro. De pronto aparecen en las familias (confieso que en la mía sí los hay) y en la televisión expertos en el horóscopo chino, como si toda su vida hubieran estudiado el asunto y no lo hubieran leído en un post de Facebook.

-Oh, sí, mira, con el año del cerdo se cierra el ciclo del horóscopo chino.

-¿Y eso qué diablos significa?

-Que es tiempo de reflexionar sobre los últimos años y hacer acopio de energía para los retos que están por venir.

-¿Y eso no lo deberíamos hacer todos los años? Digo siempre hay retos por venir, ¿no?

-Bueno, bueno, tú me entiendes.

-No, la neta no te entiendo: por qué le llaman “del cerdo”.

-Pues es que es uno de los animales del horóscopo chino. Y este año le toca al cerdo.

-¿Y eso quién lo definió? ¿Quién dijo que este año y no el próximo era el del cerdo?

-No, pues, este horóscopo lo hicieron los viejos sabios de la China milenaria.

-¿Esa china millennial es pariente de la china poblana?

-No, no, no estás entendiendo. En el Año del Cerdo los principales beneficiados son los nacidos bajo ese signo.

-¿Y esos quiénes son? ¿Hay que sacar

ficha o es como vayan llegando?

-Pues depende de la fecha en la que hayas nacido. Por ejemplo, los que nacieron entre el 13 de febrero de 1983 y el 1 de febrero de 1984, como yo, somos del signo del cerdo.

-¿Y eso quién lo decidió?

-Pues los sabios chinos.

-¿Quiénes? ¿Confucio? ¿Kung Fu Panda? ¿Kung Pao?

-No, pues quién sabe.

-Entonces no sabes ni quiénes fueron, ni cuándo lo hicieron, pero tú les crees todo.

-Sí, por supuesto.

-No, pos sí.

Y si no me crees, haz la prueba con cualquiera que te llegue a hablar del horóscopo chino. A menos que sea de origen realmente chino, la gran mayoría suele hablar como los políticos: sin tener la menor idea de lo que están diciendo.


Pero, bueno, como yo soy muy respetuoso de todas las creencias, quiero felicitar en este Año del Cerdo, con mucho cariño a Javier Duarte, Manlio Fabio Beltrones, Manuel Velasco, Roberto Borge, Fidel Herrera, Humberto Moreira, Ricardo Anaya, Diego Fernández de Cevallos, Enrique Ochoa, Miguel Mancera, César Duarte, Graco Ramírez, Martí Batres, Ricardo Monreal, Mario Delgado y, por supuesto, al cochino mayor: Gerardo Fernández Noroña. Les debo el abrazo, porque no quiero que me dejen todo apestoso.

El desabasto que viene

No es por espantar a nadie, peeero. Ayer el amado líder, santo de los huachicoleros arrepentidos, mariscal de campo de los maestros de la CNTE, aseguró que en México no habrá desabasto de energía eléctrica. Y obviamente a más de uno escuchar aquello le provocó cortocircuito porque, ya sabemos, exactamente que lo mismo dijo de la gasolina y hoy todavía se sigue padeciendo la escasez en lugares como Jalisco y Guanajuato.

Según Andrés Manuel, en el país hay mucha, pero mucha electricidad, supongo que es por tanto corriente que le va al América, a los Patriots y a los Dodgers.

Siento toques en una zona donde duele mucho nomás de pensar que por obra y gracia de la Cuarta Transformación nos quedáramos sin luz algunos días, semanas o meses. ¿Cómo voy a sobrevivir sin ver cada mañana las conferencias de López Obrador? Ay, Diosito, mejor llévame.

¡Nos vemos el jueves!

31 Enero 2019 03:52:00
Usted perdone, señor narco
Decía John Lennon: The war is over. Y con el pretexto de que la guerra había acabado, se casó con Yoko Ono, lo cual no le perdona naaadie. Usualmente cuando una guerra concluye, la gente sale a festejar, se besan en las calles, bailan sin preocupación, beben como si no hubiera mañana, celebran la vida. En México ayer se anunció que la guerra contra el narco había concluido, y extrañamente no veo a nadie echando cuetes. Vaya, ni una miserable cerveza me invitaron por el fin de la guerra. Pareciera que los mexicanos no se creyeron (ellos, yo sí lo creo completamente) lo que dijo el amado líder, varón de los pantanos, teórico de los hidrocarburos, azote de los “fifís”, en el sentido de que la guerra contra el narco... ¡ya se acabó! En serio, en serio, en serio eso fue lo que dijo ayer Andrés Manuel López Obrador en su show mañanero: que su gobierno ya no va a perseguir a los capos de los cárteles y que la guerra contra el narco ya se acabó. Así, sin más, se acabó. Y eso me parece muy bien, ahora nada más falta avisarle a los güeyes que siguen transportando drogas por todo México, a los narcos que controlan buena parte de Tamaulipas, a los huachiconarcos que quemaron autos en Guanajuato, a los tepinarcos del Barrio Bravo aquí en la CDMX, también a los narcos que tienen del cogote a los productores de aguacate en Michoacán y a los narcos que obligan a los campesinos a cultivar amapola en la sierra de Guerrero. Hay que avisarles a todos ellos que el Gobierno ya no les hará la guerra, para que se pongan a festejar.

No sé qué pienses, pero me da la impresión que esta guerra no la ganamos. De hecho, todo indica que la perdimos, pero el Presidente busca que parezca un gran triunfo, pero en realidad creo que es como cuando la Selección Nacional empata contra Martinica, Haití, San Vicente o alguna otra isla caribeña cuyo equipo de futbol se armó la semana previa al partido. Eso de “ya se acabó la guerra” me suena a como cuando te peleas con el novio o la novia y de pronto dice: “Bueno, ya, no vamos a seguir discutiendo”, como si tú fueras quién decide cuándo apagar o prender el botón de encendido del enojo de tu pareja. Usualmente decir “no vamos a seguir discutiendo” es el inicio de oootra gran discusión. Y el que no lo crea es porque es un foreveralone.

Maduro inmaduro

¿Qué vamos a hacer con Venezuela? Donald Trump dice que hay que obligar a Nicolás Maduro a entregar el poder y Andrés Manuel López Obrador dice que hay que dejar que los venezolanos resuelvan sus broncas. ¿Quién tiene razón? Curiosamente los dos. Y lo que más horror me causa es estar de acuerdo con ambos. Quisiera suicidarme antes de decirlo, pero los dos tienen razón. El problema es ni Trump ni AMLO tienen la menor idea de cómo lograr lo que proponen. Y es que el problema en Venezuela es más complejo que el peinado de Olga Sánchez Cordero. Es más fácil entender la telenovela de El Señor de los Cielos que entender lo que hay detrás de toda la bronca en Venezuela. En resumen es que hay un gobierno que tiene un gran respaldo popular (me suena), pero que toma decisiones autoritarias (me suena), absurdas (sí me suena), sin sentido (me requetesuena) y que mantiene aplastada a la oposición (sí, sí suena), por lo que la vida democrática en ese país es una farsa aunque se hagan elecciones. Y todo porque el líder de ese país era un tipo que se creía el salvador de la patria y se dedicó a regalar dinero, llevando a Venezuela a la ruina. Cualquier parecido con nuestra realidad no es mera coincidencia.

¡Nos vemos el domingo!
29 Enero 2019 03:54:00
El fantasma de Juárez
Los reporteros que cubren la conferencia mañanera del amado líder, cenzontle de las noticias, jilguero de la austeridad, se quedaron boquiabiertos (con la boca abierta por la impresión) cuando lo escucharon decir que Benito Juárez gobernaba a través de él. Y el que nomás no podía creer las palabras de Andrés Manuel López Obrador era el mismísimo Juárez, cuyo fantasma acostumbra andar por los pasillos y escaleras de Palacio Nacional, espantando a los veladores y a uno que otro turista francés. Así que esa misma noche, el Benemérito de las Américas (no, no le iba al América) en lugar de sacar la sábana blanca que usaba como fantasma, decidió vestirse muy elegante con sombrero de copa y levita, para visitar a su tabasqueño sucesor.

El presidente se encontraba en su despacho peleándose una vez con la clave de wifi de la Presidencia, pues nunca podía acordarse de cuál era.

–¿Cómo me dijo Peña? ¿Pascual? ¿Pasteur? ¡pasguato! Caramba, ahora resulta que soy más bruto que Peña. No, no, no, Dios me libre. ¿pasguotl? Me tengo que acordar, me tengo que acordar. ¿pasguorato? Nada por la fuerza, todo por la razón. ¿En serio no era pasguato? ¡pasganso, me canso!.

–¡Password!, güey, ¡password! –exclamó desesperado don Benito Juárez apareciéndose de pronto en el despacho presidencial –El password del wifi es “password”.

–¡Ay, nanita de Macuspana! –gritó asustado López Obrador al ver la figura de sombrero y levita –¡Un alma en pena!

–Que alma ni qué la chingada, el alma es cosa de la religión, de la iglesia y tú como yo debes separar los asuntos del gobierno de los asuntos de la iglesia. ¿Que no has oído hablar del Estado laico, Andrés Manuel?

–No, pues no mucho. En la escuela dominical evangelista no nos enseñaban esas cosas. Pero te puedo recitar todos los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento, así como encontrar cualquier versículo en cuestión de segundo.

–Que versículos ni que tus ídems. A ver, vamos a hablar muy en serio. ¿Por qué andas diciendo que yo gobierno a través de ti? ¿Acaso crees que yo podría formar parte de un Gobierno tan macuarro y llenó de fifís como el tuyo?

–Oiga, don Benito, no diga eso. En mi gobierno hay pura gente progresista.

–¿Como quién? ¿Como Olga Sánchez Cordero que es millonaria, vive en una mansión en Las Lomas y además recibe casi 3 millones de pesos anuales como pensión de la Suprema Corte?

–Bueno, bueno, hay otros que son en serio bien pueblo.

–Sí, cómo no. ¿Te refieres a Marcelo Ebrard que con su sueldo de funcionario se fue a vivir a París prácticamente todo el sexenio de Mancera para que no lo metieran a la cárcel por el chanchullo de la Línea 12? ¿O me estás hablando de Yeidckol Polevnsky que es empresaria del ramo farmacéutico y se hizo millonaria con contratos que le daban los gobiernos priistas y panistas?

–Bueno, bueno, ya párele, don Benito. ¿Qué lo trae por acá?

–Ya te dije: vengo a pedirte que no andes diciendo esa tontería de que yo gobierno a través de ti, porque yo nunca estuve en contra de la libre empresa, yo sí quería hacer que los niños tuvieran una buena educación y a mí no me temblaba la mano contra los

delincuentes.

–Está bien, don Benito, dejaré de decir que es usted mi sensei. Nada más dígame una cosa: ¿cuál dijo que era el password del wifi?

–Como lo puso Enrique Peña, el password es “password”. Eso hasta yo me lo sé y eso que en mis tiempos no había internet.

–Oiga, una pregunta más: ¿qué fue lo que le hizo el viento?

–Me voló el sombrero y me campaneó los huevos. ¡Nos vemos el jueves!

24 Enero 2019 04:00:00
¿Aló, presidente?
Allá en Venezuela, un niño regresó de la escuela y como todos los días llegó hambriento.

–Mamá, ¿qué hay de comer?

–Nada, chamo.

–Mamá, ¿por qué no nos comemos al loro con arroz?, dijo el niño para espanto del perico.

–No hay arroz.

–¿Y si comemos loro al horno?, comentó el chamaco y el loro quiso arrancarse unas cuantas plumas.

–No hay gas.

–Bueno, podemos asar al loro en la parrilla eléctrica, insistió el niño y el loro empezó a planear cómo diablos huir de la jaula.

–No hay electricidad.

–Mmmmta, bueno, pues ¿loro frito? –al oír aquello, al perico casi le da un infarto.

–No hay aceite.

En ese momento el loro comenzó a gritar feliz y emocionado: “Sin comida, sin gas, sin luz... ¡Viva Nicolás Maduro, carajo”.

Las cosas en y con Venezuela se pusieron muy locas en cuestión de unas cuantas horas. Y lo peor es que México se quedó como esos beisbolistas que atrapan entre primera y segunda base, sin saber para dónde moverse.

Resulta que el líder opositor Juan Guaidó juntó a sus seguidores en un megamitin en Caracas y se autoproclamó presidente interino, para sustituir a Nicolás Maduro. Es decir, era un día normal en Venezuela donde desconocer al mandatario es cosas de todos los días y él sigue ahí tan campante. Luego salió a escena Donald Trump diciendo que desconocía a Maduro y que reconocía el “gobierno” de Guaidó, lo cual tampoco resulta taaan extraordinario pues de Trump puede esperarse cualquier locura. Sin embargo, de pronto empezaron a caer en cascada reconocimientos para el supuesto nuevo gobierno: de Canadá, de Colombia, de Argentina, de Chile, de Paraguay... ¿y México? Bueno, pues a México le pasó lo que al automovilista que se cambia de carril porque el suyo no avanza, pero el nuevo avanza menos y en el que estaba se mueve a todo dar.

Y es que hasta hace un par de meses, México era de los países que impulsaban un cambio democrático en Venezuela y no dejaba de señalar los abusos del régimen de Nicolás Maduro. Para todos es evidente que, pese a haber ganado las elecciones, la realidad es que ese gobierno se ha convertido, en realidad en una dictadura. Tooodo el mundo se da cuenta de eso. Bueno, casi todo el mundo: el que no parece darse cuenta es Andrés Manuel López Obrador que decidió convertirse en aliado de Maduro.

De ahí que lo invitó a su toma de posesión pese a las denuncias en su contra; también le envió un representante a la suya, con todo y que las elecciones fueron una farsa; además le compra gasolina para ayudar a su economía; y, en una de esas, hasta se anda dejando el bigote de azotador. Es decir, López Obrador nos puso en el mismo saco que países tan democráticos como ¡Cuba!, ¡Turquía! y ¡Nicaragua! Si el Imperio de la Guerra de las Galaxias existiera, también Darth Vader reconocería a Maduro. ¿Qué va a pasar? No tengo la menor idea, pero el Gobierno venezolano les dio 72 horas a los diplomáticos gringos para abandonar el país, pero el presidente interino les pidió no salirse. Si Maduro está pensando en sacarlos por la fuerza, antes de que termine decir “¡Viva Chávez!” le va a caer un comando de Navy Seals en su cama. López Obrador ya nos puso del lado de los perdedores, la cosa es saber cuánto tiempo más seguirá en la necia.

Por cierto que ayer que salió a reunirse con sus simpatizantes, frente a las cámaras de televisión, Nicolás Maduro se acercó a Pepito y le preguntó:

–A ver, chamo, ¿es cierto que tú andas diciendo que cuando yo me muera vas ir a mear mi tumba?

–No, mi comandante. A mí no me gusta hacer colas.

¡Nos vemos el domingo!

22 Enero 2019 03:58:00
El galán Fayad
Cada vez que veo al gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, me preguntó: ¿dónde diablos dejó la telenovela? Alguien (seguramente alguno de sus enemigos) le hizo creer al priista que era todo un galán. ¡Y vaya que se la creyó!

Hay que verlo en las conferencias de prensa y en las entrevistas que está dando por todos lados, supuestamente para hablar de la tragedia, pero más bien parece que se está haciendo propaganda. Por alguna extraña razón, ¡ya no le salen canas! Ahora trae el cabello más negro que el bigote de Vicente Fernández. Estoy seguro que ni siquiera Comex ha logrado fabricar un color más negro que el que trae el mandatario hidalguense en la cabeza. El caballo negro azabache a su lado se queda estúpido. Pero eso no es todo: ¡milagro!, también desaparecieron sus arrugas. Las únicas patas de gallo que tiene Fayad son las que usa para bañarse, porque de la cara está mejor planchado que cualquiera de mis pantalones. Es obvio que el señor no se puso bótox, ni se hizo una carísima cirugía estética, sino que seguramente se metió a bañar en las mágicas aguas del Río Tula, lo cual provocó él un proceso de rejuvenecimiento que ya lo quisiera “Chabelo” para un Domingo en Familia.

Si no fuera porque soy muy decente, diría que a Omar Fayad le afectó demasiado juntarse con personajes de la farándula, pues ahora cada vez que se para frente a una cámara, parece que está modelando trusas Trueno, blancas, de algodón, gigantes.

¡Ah y me falta lo más importante! El bigotito. La primera vez que lo vi, pensé que era “El Ferras” tras salir de la cárcel, pero no, en realidad era el Gobernador de Hidalgo. El bigote de Fayad es una de esas cosas extrañas en la vida que producen inquietud, como cuando le ves a alguien un barro enorme en la frente, a punto de reventar y te tienes que controlar para no exprimírselo ahí mismo antes de que haga erupción. Si Fayad fuera integrante de Village People y cantara “guayemciei” vestido de vaquero, ese bigote estaría fantástico. Pero cuando de lo que se trata es de hablar de cosas serias, como la tragedia en Tlahuelilpan, el bigote hace que Fayad parezca protagonista de una de esas telenovelas turcas que están tan de moda. Me dan ganas de decirle: “Oiga, licenciado, habló Gordolfo Gelatino, que si le devuelve el mostacho porque tiene que irse a trabajar”.

Pese a todo, Omar Fayad no pierde el buen ánimo, ¡ni el ego! En cada una de sus apariciones públicas, el priista lleva un chaleco que seguramente algún brillante asesor lo convenció de usar porque le da un aire aventurero. No importa si Fayad está en una sala de prensa en Palacio Nacional o recorriendo el lugar de la tragedia, él lleva su chaleco, como si se tratara de un salvavidas y pudiera caer, en cualquier momento, en medio del mar. Lo más extraño de dicha prenda es que lleva el nombre de Omar Fayad en el pecho. ¿Será porque al gobernador le gusta presumir quién es por si acaso alguien no lo conoce? ¿O será que se le olvida quién es él mismo y con eso ya no se pierde cuando sale a la calle? ¡Qué gran misterio!


Nuevo partido

Hablando de gente guapa, el nieto y el yerno de Elba Esther Gordillo presentaron el fin de semana su solicitud ante el INE para crear un nuevo partido político. Dicen que en caso de aprobarse su nombre podría ser CHUCKY (Camaradas Hermosos Unidos por las Compras, el Karma y los Yates).


¡Nos vemos el jueves!
17 Enero 2019 03:55:00
Salvando al soldado AMLO
Ya se aprobó la Guardia Nacional que tanto quería Andrés Manuel. Así como con el aeropuerto al amado líder, Señor de las Ocurrencias, Apóstol de los Caprichos, Querubín de las Sorpresas, se le metió la extraña e inexplicable idea de que quería tener su propia policía. Y pataleó y pataleó y pataleó hasta que se la dieron. En lugar de aprovechar todo lo que ya se tiene con la Policía Federal y la Gendarmería, López Obrador optó por inventarse la Guardia Nacional, que es una especie de Frankenstein policiaco-militar, pues estará manejado e integrado al principio por soldados y marinos, pero sus labores serán estrictamente policiacas. ¿Qué significa eso? No tengo la menor idea. Me suena a que quieren poner a los militares a patrullar las calles, peeero con otro uniforme para que nadie diga que se está militarizando al país. La realidad, a esa maldita necia de la realidad, es que por más que en el nuevo Gobierno quieran disimular, en los hechos el país va a quedar en manos de los militares. Y no sólo por la creación de la Guardia Nacional, sino porque el Presidente está echando mano de los hombres de verde hasta para cuidar los ductos de Pemex. Creo que los soldados y los marinos son de los más apreciados y queridos en todo el país, pero ponerlos a hacer labores de policía es quitarle su esencia y, lo peor, los pone en riesgo de cometer excesos porque no fueron entrenados para eso. Es como poner a un pitbull a guiar a un ciego.

Trabajos tristes

¿Ya te hartó tu trabajo? ¿Crees que lo que haces es más un castigo que un empleo? ¿Te dan ganas de mandar todo al diablo pero no puedes porque necesitas el sueldo? Cuando sientas que tu vida laboral es miserable, acuérdate que hay una mujer que trabaja de novia de Mauricio Clark. Ya sé que dije que nunca iba a volver a hablar de este sujeto, pero es imposible no hacerlo. Después de que dice que se curó de algo que no es una enfermedad, la homosexualidad, el exconductor televisivo se ha dedicado a despotricar contra los gays (¡achúuu!) diciendo que fue gracias a Dios (¡ándale!) que logró alejarse de los malos pasos (con tacones) y enderezó su vida (siempre andaba empinado). Pero como no puede de dejar salir en los medios (supongo que cambio la coca por la fama), sigue ventilando su vida privada en tooodos lados y ahora anda presumiendo que ya tiene novia. ¿Te imaginas la desesperación de esa pobre mujer? Habrá que levantarle un monumento por aguantadora. Y tú deja de quejarte de tu trabajo. Yo no vuelvo a hablar mal de mi jefecito santo que seguramente está leyendo esto.

NOTICIAS PICOSAS

Un estudio reveló que fumar mariguana puede afectar la fertilidad de los hombres. Pues claro: a medio acto les gana la risa, se les olvida en qué estaban y van por otro pedazo de pizza.

Aprueban lista de 10 aspirantes para la Fiscalía General que garantizan su independencia del Presidente. Sus nombres son: Andrés, Manuel, López, Obrador, “Peje”, AMLO, “Amlito, “Andy”, “Manu” y “Lopitos”.

El futbolista mexicano Javier Hernández anunció junto con su novia que están esperando a su primer hijo. Al respecto el “Chicharito” comentó: “¿Ýa ven que sí la meto?”.

Aplicará el Gobierno medidas drásticas para evitar el robo de combustible. Una de las primeras medidas será escribir en todos los ductos: “Puto el que lo ordeñe”.
15 Enero 2019 03:59:00
Fui a cargar gasolina
Fui a cargar gasolina. En una maleta metí dos mudas de ropa, tres mudas de ropa interior, 16 latas de atún, dos paquetes de pan Bimbo, una mayonesa de las grandes (como de puesto de tortas) y una caja de refrescos. Eso sí: puro refresco light. Me despedí de mis hijos con cariño, me abrazaron y nos prometimos que si no nos volvíamos a ver, ellos seguirían estudiando y terminarían una carrera.

El mayor me prometió estudiar ingeniería petroquímica para encontrar la cura contra el desabasto de combustible. Fue hermoso. Mi auto es pequeño, así que tuve que ser muy cuidadoso para determinar qué clase de equipo podía llevarme en esa aventura. De entrada descarté la tienda de campaña, pues aunque era más cómoda y espaciosa, incluso tenía baño, era mucho más práctico dormir en el auto utilizando un sleeping back. Por el baño realmente no me preocupaba: ¡benditos pañales para adulto! La primera vez que los usas, te sientes incómodo, tal vez hasta culpable, sin duda sucio.

Pero conforme van pasando los días, hasta les vas agarrando el gusto y te dejas abrazar por eso que sale de ti y que antes le hacías cara de fuchi y que hoy, en cambio, te hace sentir calientito, como en casa. Pensé en llevarme el tinaco, pero eso hubiera implicado dejar a los niños sin agua y si de por sí son bien cochinotes, sin agua seguramente se habrían echado a perder. Así que compré cuatro bidones de 20 litros cada uno, con los cuales me imaginaba a mí mismo nadando en una alberca de magna y premium, como Rico Macpato nadaba en una piscina de billetes y monedas.

Sin que nadie se diera cuenta, me llevé aquello que pudiera servirme como arma en caso de que las cosas se pusieran feas, como el bat de beisbol, el cuchillo eléctrico de cocina, una pala de madera y, claro, una chancla, como bien me enseñó mi madre. Me enfundé en la chamarra, me puse los guantes y salí de la casa a la aventura de conseguir gasolina, encomendándome al cielo para poder regresar algún día a casa y conocer a los hijos de mis hijos. Conforme iba avanzando por las calles de la ciudad, me di cuenta que la situación era peor de lo que esperaba: por todos lados se veían autos y camionetas abandonadas. De todos ellos, el que más me impresionó fue un Mustang de 8 terroríficos cilindros parado a media Avenida Revolución, como un monumento al fracaso del gobierno ante la crisis gasolinera.

Cuando por fin encontré una gasolinería abierta, habían pasado 40 días y 40 noches desde mi partida. Los tamales verdes ya se me habían acabado y sólo me quedaban dos de dulce. Me formé al final de la fila y me bajé del auto para tratar de ver hasta donde estaba la estación y poder calcular el tiempo que tardaría en cargar gasolina.

Mis ojos se deslizaron por los toldos de los miles de autos en fila, hasta que la vista no me dio para más. El tipo que estaba justo adelante de mí, me dijo:

–Más vale que además de esos bidones traiga usted mucha paciencia.

–¿Por qué?,¿Está muy lenta la fila?

–Pues, mira, la verdad es que ya ni siquiera sé si es fila. Cuando yo llegué acá a formarme, López Obrador era un presidente muy popular y querido.

–¡Ay, en la madre! Oiga, pero eso fue hace mucho, mucho, mucho tiempo. ¿Y de qué ha vivido todo este tiempo?

–Aprendí a sembrar papas con popó en una película.

–¿O sea que no hay tamales ni taquitos por aquí?

–Jajajajaja. ¿Y usted cree que los tamales y los taquitos se dan en árboles? ¡Hay que hacerlos!

–Pero, pos, los traen en bici, ¿no?

–¿Y cómo quiere que los hagan si no hay gasolina para traer los ingredientes?

–No, pues sí. Oiga, tengo hambre. No me regala una popó.

–Pero tiene popó.

–Sí, pero al rato me cambio el pañal.

–¡Provecho!

¡Nos vemos el jueves!
10 Enero 2019 03:58:00
Mad Mex
La película Mad Max es una cinta futurista en la que el mundo vive peleando de manera muy sangrienta por el bien más preciado que les queda: la gasolina. En México no hemos llegado a la parte sangrienta, aunque ya ha habido madrazos en varias gasolineras entre gente que lleva horas formada y vivales que quieren meterse a la mala. Lo más curioso de Mad Mex es que no tenemos claro por qué diablos estamos viviendo esta crisis gasolinera. El Gobierno del amado líder, arcángel de los hidrocarburos, príncipe de los huevos motuleños insiste, una y otra vez, con que todo este desmadre es resultado de sus buenos resultados (sí, lo repetí a propósito) en la lucha contra el robo de combustible. Cada mañana ahí está el santo viejecito en su conferencia de prensa tratando de convencernos de que en sólo un mes prácticamente acabaron con el huachicoleo. El problema es que no logra convencer a nadie, porque no explica cómo diablos le habría hecho y, sobre todo, cómo se supone que mide lo que se están robando. Porque yo te puedo decir que después del último pedazo de la rosca de reyes que me tragué, he estado a dieta rigurosa y en sólo cuatro días he bajado 10 kilos. En tanto yo no me suba a la báscula y te demuestre que realmente reduje mi peso, tú puedes creerme o no. Y hacerlo se convierte en un acto de fe, como el que profesan los seguidores de nuestro amado líder, profeta de la cuarta simulación y santo patrono de la austeridad republicana. ¿Tú le crees a Andrés?

¡Ta’ canijo!
Uno de los mejores análisis que he leído sobre el problema de la gasolina es el de la senadora panista Xóchitl Gálvez. La hidalguense dijo que cerrar los ductos para acabar con el huachicoleo, como lo hizo el Gobierno federal, es tan absurdo como querer quitar a todos los demás equipos de la Liga MX para que el Cruz Azul sea campeón. Y no es por nada, pero tiene razón, aunque creo que será más fácil acabar con el robo de combustibles que ver campeón a los cementeros.

El futuro ya llegó
Como cada año, en estos días se lleva a cabo en Las Vegas la mayor exposición de electrónica y tecnología del mundo: la CES. Ahí es donde los grandes fabricantes y los pequeños inventores van a presentar y presumir sus nuevos juguetes. Y uno de los aparatos que más ha llamado la atención es el primer teléfono plegable. Como si fuera de papel, este celular puede enrollarse o doblarse, sin romperse, y seguir funcionando. Me urge que llegue al mercado esa maravilla, porque en cuanto lo empiecen a vender, le voy a regalar uno a varios de mis conocidos para que, cuando estemos en la mesa y ellos se pongan a ver el celular en lugar de estar platicando, lo puedan hacer rollito.

Dinero, dinero...
Uno de los hombres más ricos del mundo, Jeff Bezos, anunció ayer que se divorcia. Se trata del dueño de la empresa Amazon, que empezó vendiendo libros por correo y hoy controla buena parte del comercio mundial. La separación de su esposa MacKenzie le va a costar al empresario la mitad de su fortuna, es decir, unos 65 mil millones de dólares. No entiendo por qué dicen que el dinero no es la felicidad, te apuesto lo que quieras a que la señora va a estar feliz con toooda esa lana. Y él sin ella, ¡también!

¡Nos vemos el domingo!
08 Enero 2019 03:54:00
Dame más gasolina
Una señora estaba vendiendo naranjas en la calle. Un señor que pasaba por ahí le preguntó:

-¿Cuánto cuesta el kilo, señora?

–Vale 60 pesos. Es de la naranja sin semilla.

–¿Y cuántos kilos trae, señora?

–Uy, pues como 18 kilos.

–Ok, me los llevo todos.

–Nooo, ¿cómo cree? No se puede llevar todos.

–¿Y por qué no, seño?

–Pues porque. ¡luego yo qué vendo!

La lógica del nuevo Gobierno federal es bastante parecida a la de esta vendedora: en su cabeza ­—sólo ahí— suena lógico lo que están diciendo. Los que vinieron a sustituir a Enrique Peña y sus muchachos no sé si son brutísimos o simplemente les gusta engañar a la gente. Ahí está la crisis de la gasolina en 10 estados de la República (Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Edomex, Hidalgo, Puebla, Aguascalientes, Tlaxcala, Coahuila y Querétaro). Resulta que el vocero presidencial y enemigo del peine, Jesús Ramírez Cuevas, salió a decir que no había “desabasto” de gasolina, sino “retraso en la entrega”. ¡Aaaah, no pos’ sí! Pero entonces, si hay retraso en la entrega, no hay producto, ¿cierto? Y si no hay producto, este, pues, bueno, creo que eso se llama desabasto. Y si en este caso el producto que no llega a los consumidores se llama gasolina, pues entonces estamos ante un claro, evidente y clarísimo “desabasto de gasolina”. ¿O de plano ya no me hacen sinapsis mis dos últimas neuronas?

Lo mejor el asunto es que esta crisis se debe a que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador decidió cerrar los ductos, que para evitar el robo de combustibles. Ha de pensar el amado líder que no hay robo en las pipas, pero bueno. Qué bueno que quieran combatir el huachicoleo, pero si lo van a hacer. ¡háganlo bien! La gente puede entender que haya escasez por un buena causa como combatir a los huachicoleros, pero ¡avísenle! Cuando iba a acabar el sexenio de Peña, el Gobierno avisó que iba a haber una fuerte escasez de agua en la Ciudad de México por las obras en el sistema Cutzamala. Nadie en ese momento se puso a mentar madres, la gente simple y sencillamente se preparó como pudo para la sequía. Quienes tenemos tinacos nos volvimos sexys de la noche a la mañana. Si en esta ocasión el Gobierno hubiera avisado que habría poca gasolina, la gente no habría entrado en pánico y todo el mundo hubiera tomado las medidas necesarias para evitar problemas. Ah, no, pero con en Palacio Nacional creen que todo lo saben, decidieron aventarse a lo güey sin medir las consecuencias de sus decisiones. ¡Unos genios!

¡Hay tamales!

Antes de seguir, tengo que mandarle un saludo a Fernando Ramos, conocido en el bajo mundo como “El Calandria” y quien desde su puesto de dulces en el lavado “Servicio Plutarco” es uno de los lectores más fieles de esta columna. Ahora sí, hablemos de comida: ¿por qué somos tan tragones los mexicanos? Todavía no nos terminábamos el recalentado de Navidad y de Año Nuevo cuando ya estábamos comprando roscas de Reyes como si estuvieran hechas con semen divino y todos fuéramos a parir niños dioses de verdad. Cualquiera que se haya dado una vuelta por las panaderías o los supermercados en estos días, habrá visto las montañas de roscas que, una sobre otra, documentaban por qué diablos México ocupa uno de los primeros lugares a nivel mundial en obesidad. Y lo más increíble es ver a aquellos que tienen la boca llena de su segundo pedazo de rosca (de su tercer rosca de la temporada) poniéndose de acuerdo. ¡para los tamales! Por cierto, el mío que sea de rajas.

¡Nos vemos el jueves!
27 Diciembre 2018 04:05:00
Serénese, Presidente
¿Y si ponemos un circo en México? Sería un éxito internacional: El Gran Circo Mexicano. En lugar de construir un aeropuerto, deberíamos poner un circo, porque de verdad que a los mexicanos nos encantan las payasadas.

Me parece una payasada decir que Andrés Manuel López Obrador mandó matar a la gobernadora de Puebla, Martha Érika Alonso, y a su marido el exgobernador Rafael Moreno Valle. Llamar asesino al Presidente creo que es más exagerado que Neymar fingiendo un penalti.

Pero igualmente es una payasada la postura adoptada por el propio AMLO y por sus secuaces, de salir a llorar en público diciendo que no se debe lucrar con la tragedia. ¡Ah, chinga! ¿Y entonces qué es lo que han venido haciendo los últimos años con el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa? Si alguien lucró con esa tragedia fue, sin duda, el movimiento lopezobradorista. Y lo hicieron tan bien que terminaron colgándole a Enrique Peña los muertitos, pese a que fueron policías municipales los que agredieron a los estudiantes y los entregaron a narcotraficantes. ¿A poco la Cuarta Transformación significa lucrar con unas tragedias sí y con otras no? Pues que nos avisen con cuáles, para no equivocarnos, porque no queremos estar del lado incorrecto de la historia. Y es que cuando se trata de gobiernos panistas o priistas, los morenistas no los bajan de “asesinos”. ¡Uy!, pero que nadie hable la responsabilidad de Claudia Sheinbaum en el derrumbe del Colegio Rébsamen porque, ahí sí, ponen cara muy seria, como de velorio, y reprochan como tías que no se debe lucrar políticamente con las tragedias, que hay que respetar a los muertos y sus familias y que es una infamia culpar a alguien que no tuvo nada qué ver con los hechos. ¿Pero qué tal le gritaban “asesino” a Juan Molinar Horcasitas, que fue director del IMSS, por la muerte de los bebés en la guardería ABC?

Lo peor del asunto es que Andrés Manuel, mi viejito chulo, cabecita de cebolla cambray, es de esos a los que les gusta apagar los incendios a cubetadas de gasolina. Y en el caso de Puebla está haciendo lo mismo que siempre ha hecho: hacer más grande el problema.

De entrada, calificó como “antidemocrático” el fallo del Tribunal Electoral que le dio el triunfo a Martha Érika en Puebla. Y ahí sí como decía el filósofo Juan Gabriel: “¡Pero qué necesidad!”. En lugar de decir “soy el Presidente de todos los mexicanos y voy a unir al país trabajando con los gobernadores de todos los partidos”, ah, no, Andrés Manuel le tiró bronca a la panista y a los magistrados. Y luego siguió con su berrinche y no mandó un solo representante a la toma de posesión de la nueva gobernadora. Vaya, ni unas flores artificiales mandó. Y a eso hay que sumarle que dijo que no visitaría Puebla y que el gobernador “legítimo” era Miguel Barbosa. Y ahora se quejan los morenistas de que le llamen “asesino” y que le exijan justicia. ¡Hazme el favor! Andrés Manuel es el típico que se encuentra un hoyito en el sillón y comienza a escarbar, a meter el dedo, a jalar los hilos, a sacar el relleno y ya que hizo un boquete del tamaño de una coladera, grita: “¡Qué poca madre! ¿Quién hizo este hoyote en la sala?”.

Me dan ganas de ir a Palacio Nacional a preguntar si hay algún adulto que esté a cargo, pero tengo miedo de que me contraten como nana del Presidente. ¡Sereno, moreno!
20 Diciembre 2018 04:05:00
¡Ah, la madre!
A veces creo que Andrés Manuel López Obrador nunca tuvo madre. Y no porque haya nacido de probeta, sino porque ya ha demostrado más de una vez que no entiende ni tantito cómo funcionan las madres mexicanas.

Por ejemplo, para combatir el crimen y bajar la delincuencia que hay en el país, nuestro amado líder cabecita de algodón, papada vaginal, pretende usar un arma secreta: las jefecitas chulas. Según el santo apóstol de la Cuarta Transformación, como él ya es el Presidente ahora todos los mexicanos somos buenos, nobles, decentes y honestos. Y los que no, pues serán corregidos por sus propias mamacitas. A mí me gustaría tomar la misma medicina que se desayuna Andrés Manuel y que le permite alucinar que la madre de un huachicolero va ir a decirle a su muchacho:

–Mijo, ya no huachicolees. ¿Qué no ves que Andrés Manuel ya nos hizo buenos a todos?

–Pero, jefa, es que el negocio es muy bueno. Además, ¿no dice AMLO que los hidrocarburos son de todos los mexicanos? Pues yo estoy tomando mi parte y, hasta eso, la estoy vendiendo bien barata.

–Pues sí, mijo, pero no está bien. ¿Qué van a pensar los vecinos que también se dedican a robar gasolina y diesel? Imagínate las murmuraciones de tu tía Eduviges, que ya sabes que es bien chismosa y argüendera. Con eso de que en todo el día no hace nada más que cuidar a los secuestrados de tu tío Adán, pues tiempo le sobra para andar inventando chismes de los demás.

–Tienes razón, jefecita, ya no debo robar combustible.

–¡Ay, Santo Niño de Macuspana! Qué bueno que ya estás entrando en razón. Nuestro querido Presidente es muy sabio y por eso dijo que nosotras, las madres de México, podríamos ayudarlo a combatir la delincuencia.

–Pues sí, jefa, pero ahora que deje el huachicoleo ¿de qué voy a vivir? Ya ve que los pañales del Brayan están re caros. De algún tengo que sacar pal’ chivo.

–A ver, mijo, ¿estudias?

–Pos’ no, jefa. Usted me puso a vender chicles en las esquinas antes de acabar la secundaria.

–Y, dime, corazón, ¿trabajas?

–¿El huachicol es trabajo?

–No, no, no. Ya quedamos que vas a dejar de huachicolear.

–No, pues entonces tampoco tengo trabajo.

–¡Ya ves! Ni estudias, ni trabajas. ¡Eres un nini! Y sólo por eso nuestro querido Presidente te va a dar una beca.

–¿En serio? ¡Órale! ¿Y usted cree que con eso me alcance, jefa?

–Pues yo espero que sí, mijo. Si no, tenemos dos opciones. La primera es que le pido a tu hermano que te atropelle con su taxi pirata y que te deje bien mocha la pata.


–¿Y eso para qué?

–Ay, mijo, pues porque así recibirías otra beca: la de discapacitado. Y nomás porque no te puedes embarazar, sino hasta al padrón de madres solteras te inscribía hoy mismo.

–¿Y cuál es la otra opción que ve para mí, jefecita?

–Pues que te dejes de tonterías y te unas al negocio familiar. Desde tu abuelo hemos vendido fayuca y piratería, y tú nomás no quieres seguir con la tradición. Ándale, deja de andar de huachicolero y te pongo tu propio negocito de vinos y licores piratas. ¡Vieras cuánto dinero deja el trago! Ah, pero eso sí, te advierto una cosa: en el negocio del alcohol adulterado no se fía. Hay que cobrar por adelantado.

–¿Por qué la gente es muy transa, jefa?

–No, porque luego con el etanol se quedan ciegos y ya no quieren pagar.

–¡Ah, la madre!

Por cierto, me informan que la Madre Tierra ya le contestó a AMLO lo del permiso para hacer el Tren Maya: ¡le aventó una chancla!

Esta columna se la dedico a mi abuela Emma, que fue a toda madre, le encantaba andar de vaga y ayer decidió irse de paseo eterno.

08 Noviembre 2018 04:00:00
El señorpresidente ha vuelto
Había una vez un país en el que el PRI todo lo controlaba. Del PRI era el Presidente, del PRI eran los diputados y los senadores, del PRI eran los jueces y, en general, todo el sistema político era del PRI. En aquel reino tricolor, el amo y señor del destino del país era el Jefe del Ejecutivo, el santísimo señorpresidente, el que ponía y quitaba, el que daba y expropiaba, el que ungía y condenaba. El mero mero, pues. Cuentan que un día el señorpresidente estaba dando uno de sus largos discursos que duraban horas y horas, durante los cuales todos sus súbditos tenían que aguantar sin ir al baño, sin bostezar y, sobre todo, sin dejar de aplaudir. Lo que el señorpresidente decía no sólo era ley, era palabra divina. Uno de los funcionarios que estaba atento a las palabras del jefe máximo, de repente volteó a ver a su compañero de gabinete y le preguntó:

–Oye, güey, ¿que los cocodrilos vuelan?

–¡No seas pendejo! ¿Cómo se te ocurre pensar eso? No sólo pareces tonto, sino ignorante. Como si no supieras que los cocodrilos son reptiles y que los reptiles no vuelan. ¿De dónde sacaste esa babosada?

–Es que es lo que acaba de decir el señorpresidente.

–Bueno –dijo el funcionario levantando la mano a la altura de su ombligo– pero no vuelan tan alto, los cocodrilos apenas se elevan un tanto así del suelo.

De esos tiempos del todopoderoso señorpresidente llegamos a los tiempos de Enrique Peña Nieto, el hombre al que le saldrá mal todo lo que le pueda salir mal, y hasta lo que le estaba saliendo bien. A diferencia de los viejos presidentes priistas, a Peña nadie lo ve como si fuera infalible ni perfecto. De hecho, el de Toluca es probablemente el Presidente sobre el que se han hecho más chistes, memes y burlas, y eso que ya habíamos tenido a Vicente Fox.

Pero así como los pantalones acampanados volvieron –¡guácala!– también está volviendo la idea del señorpresidente que todo lo puede, todo lo sabe y todo lo ve. Todavía ni asume la Presidencia de la República, pero Andrés Manuel López Obrador se comporta más pesado que un priista que le va al América, a los Vaqueros de Dallas, a los Dodgers y al Real Madrid. Hay que verlo y escucharlo para comprobar que no sólo ya se vio, sino que ya se la creyó y ahora está muy mareado trepado en su ladrillo, pues no acepta una sola crítica, no oye razones y piensa que en su cabeza habita toda la verdad del universo. Que si el tren maya no tiene estudios, responde “me canso ganso” que se construye. Que la consulta nacional sobre el aeropuerto fue ilegal y completamente manipulada, dice que es la voluntad popular y que hay que irse acostumbrando porque así le gusta a él y así lo va a seguir haciendo, sea o no legal. ¿El aeropuerto en Santa Lucía? Ya mandó decir que no le importa lo que digan los expertos, que lo van a construir sin tomar en cuentan las advertencias de que puede ser un gran fracaso y, por lo mismo, significaría volver a tirar el dinero. El otro día le preguntaron por su hijo “fifí” que andaba paseando a todo lujo en España y en lugar de contestar lo que le pidieron, salió con que los medios lo atacan, pero que no se va a dejar y les va a responder y hasta los ojos les va a picar. ¿Y de quién es la culpa de todo esto? En primer lugar de los que votaron por él y le dieron el poder; pero también es culpa de todos esos agachones que trabajan con él y que en lugar de hacerle ver la realidad, nomás le dicen: sí, señorpresidente, lo que usted diga, señorpresidente.

¡Nos vemos el domingo!
06 Noviembre 2018 04:00:00
‘El Chapo’ a juicio
Ayer comenzó el juicio a Joaquín “El Chapo” Guzmán en la Corte Federal de Estados Unidos en Brooklyn, en el meritito Nueva York. Cuentan que varios agentes gringos del FBI y del US Marshall andaban como si tuvieran paperas, porque tienen miedo –en realidad es pánico– a que el chaparrito sinaloense se les escape por entre las piernas o haciendo un túnel desde el baño de MacDonald’s. El traslado desde la cárcel hasta el juzgado fue como en las películas de La Roca, con El Chapo llevando un chaleco antibalas adentro de un camión blindado, en un convoy policiaco rodeado de patrullas y con dos helicópteros vigilando el trayecto. Igualito a como cuando sale de fiesta el hijo de algún líder del sindicato petrolero. Creo que hasta el Hombre Araña iba cuidando al jefe del cártel de Sinaloa.

Una de las razones por las que el juicio genera tanto interés, es por saber si “El Chapo” tomará el micrófono y cantará como borracho en el karaoke o si se quedará calladito. Obviamente, todo el mundo quiere que revele qué funcionarios son sus cómplices, a quiénes tenía a sueldo, cuánto les pagaba, con qué gobernantes había pactado, con cuáles gobernadores se llevaba de piquete de obligo y con cuáles procuradores tenía más amarres que una bruja.

Dado lo delicado de lo que se va a hablar en el juicio, está prohibido meter cámaras y grabadoras, además de que el jurado fue seleccionado de manera secreta y nadie conoce a quienes decidirán si “El Chapo” es inocente o culpable de los delitos de tráfico de drogas, contrabando, lavado de dinero y asesinato. Pero esta columna no puede dejar en las sombras a sus lectores, ¡ni que fuera la compañía de luz! Es por eso que aquí te traigo la única y verdadera transcripción de lo que se dijo en el juicio del siglo.

FISCAL: Señor juez, venimos ante usted para denunciar los delitos de asesinato, lavado de dinero y tráfico de drogas. ¡Hoy venimos a denunciar a un monstruo!

JUEZ: Muy bien, ¿quién es el acusado de este monstruicidio?

“CHAPO”: Yo mero, míster.

JUEZ: ¿¿¿Cómo que míster??? Soy el honorable juez. Puede llamarme “su señoría”.

“CHAPO”: ¡Ah, órale! Es que como lo vi con la bata blanca, pensé que era el de la estética de Beverly Hills que pedí que me trajeran para cortarme el cabello. Mire nomás estos pelos, su sangría, ¿así cómo quiere que me dé lo suyito la Kate del Castillo?

JUEZ: ¡Es su señoría!

“CHAPO”: N’ombre, míster, ojalá la Kate fuera mi señoría. Me conformo con que sea mi noviecía. Ya de perdida, mi friguaifai. Es más: con que me diera un besito en el coche, estaría yo contento.

JUEZ: No le entiendo nada de lo que dice. A ver, señor fiscal, ¿cuáles son los cargos?

FISCAL: Acusamos al señor Guzmán Loera.

“CHAPO”: Dime “Chapito”.

FISCAL: ¡Que no! Acusamos al señor Guzmán Loera de haber cometido el delito de crear todo un imperio criminal para meter toneladas de drogas, principalmente cocaína y mariguana en los Estados Unidos de
Norteamérica.

“CHAPO”: ¡Momentito!

JUEZ: Se dice “objeción”.

“CHAPO”: Sí, sí, objeción porque el fiscal se está pasando de ojete. A ver, señor juez, si yo lo invito a comer a mi casa, usted llega, yo le abro la puerta, lo invito a pasar, le sirvo una cubita y unas jícamas con chilito, ¿lo puedo denunciar por haber invadido mi propiedad?

JUEZ: ¡Obviamente no!

“CHAPO”: Entonces yo soy inocente, míster juez. Porque yo no traje la droga a fuerza. A mí me invitaron ustedes, los gringos, me abrieron la puerta y hasta me pagaron y muy bien por toda la droga que les traje. ¿Yo los obligué? Obvio, no. Sí, yo la trafiqué, pero es porque ustedes la consumen.

JUEZ: ¡¡¡Inocente!!!

FISCAL: Pero, pero.

JUEZ: Inocente, dije. Ahora móchese, don “Chapo”.

¡Nos vemos el jueves!
01 Noviembre 2018 04:00:00
Vivir sin agua
¡Vaya problema tenemos en la Ciudad de México! A partir del miércoles empezó un megarecorte de agua, que dejará sin servicio a millones de personas. Uno de los primeros aspectos preocupantes de la falta de agua es que Andrés Manuel López Obrador no tendrá cómo lavarse las manos cuando tome decisiones estúpidas como cancelar el nuevo aeropuerto.

Por otra parte, miles de empresarios, políticos y contadores públicos deben estar angustiadísimos, pues durante la escasez de agua no tendrán cómo lavar dinero.

¡Ni modo que lo laven en seco! Los billetes requieren un proceso delicado de enjuague, para que no les quede ni una sola mancha de su origen mal habido.

Sé que mucha gente se fue de la ciudad, aprovechando un puente vacacional que no es puente, pero que se convirtió en tal cuando la SEP decidió darle el 1 y el 2 de noviembre a los alumnos chilangos. Supongo que lo hicieron no tanto por los escuincles, sino por la salud de los maestros. Quienes tenemos hijos o sobrinos sabemos que a partir de los 10 años empiezan como a pudrirse hasta convertirse en auténticos y apestosos quesos con hongos, por ahí de los 17 años. ¿Te imaginas 30 chamacos encerrados en un salón tras 2 días sin bañarse? ¡Ahí te encargo!

El que me preocupa es Porfirio Muñoz Ledo. El presidente de la Cámara de Diputados ya es una persona mayor y no debería ser sometido a ese tipo de estrés: el señor está acostumbrado a estar en el agua tooodo el día. Es más lúcido en el agua que fuera de ella. Y si es con hielos, ¡más! Porfirio es la única persona que conozco que se baja un vodka en las rocas con un tequila derecho. ¡Ya ni yo!

A veces pienso que ser chilango debería ser considerado como un deporte extremo. Estoy seguro de que en ninguna otra ciudad del país sus habitantes tienen que pasar tantas pruebas como los chilangos. Ya sé, queridos norteños, que van a decir que ustedes tienen el peor calor de todos; y los tabasqueños se quejarán de las inundaciones; en tanto que los veracruzanos de haber sido gobernados por Javier Duarte; y los tlaxcaltecas, pues, de ser tlaxcaltecas. Eso ya lo sabemos, pero lo que ustedes no saben es que los chilangos padecemos ¡todo eso junto! Indios Verdes se inunda como si fuera Centla, Tabasco; en la Estación Panti-tlán del Metro hace calor como en el desierto de Mexicali; en Tepito matan tanto como en Matamoros; en Iztapalapa siempre hay sequía, tanto que parece municipio de Sonora; en la colonia Roma son tan mamones como en Cholula; y por si fuera poco, nos gobernó Miguel Mancera. Superen eso, novatos de los estados.

Pero, bueno, en esta columna no todo son quejas. También tenemos propuestas, por eso aquí les traigo algunas ideas para poder cumplir con la obligación de bañarse, pero ahorrando agua:

Baño taquero: sólo te lavas la nana y el buche. Baño estilo aeropuerto en Texcoco: te empiezas a bañar y a medio camino cierras la llave y te sales todo enjabonado. Baño estilo Partido Verde: sólo te limpias las uñas. Baño estilo AMLO: sólo la zona Morena. Baño vegetariano: la coliflor y la verdolaga. Baño estilo AMLO 2: haces una consulta entre tus vecinos si debes bañarte o no. Baño viajero: las puras petacas. Baño a la Peña: abres la llave, te pones bajo el agua y te haces güey en lo que se acaba tu sexenio. Baño de yerno: solo lo que ve la suegra. Baño Elba Esther: nomás el gordillo. Baño regiomontano: sólo los codos. Baño estilo Chicharito: imaginemos que nos bañamos chingón. Baño de vulcanizadora: sólo las llantas. Y el baño estilo “El Chapo”: el túnel limpio y ventilado.

¡Nos vemos el domingo!
30 Octubre 2018 04:00:00
Como dos ciegos, Santa Lucía…
Yo sé que no debería hacerlo, pero realmente estoy sorprendido por el resultado de la dizque consulta nacional sobre el nuevo aeropuerto. Sí, sí, sí, ya sé que me van a decir que era una consulta amañada, sin controles de confianza, sin credibilidad, nomás para justificar una decisión ya tomada, qué cómo diablos podría ser tan iluso de creer que el resultado iba a ser distinto. Todo eso ya lo sé, pero en el fondo, muy en el fondo de mi alma (suponiendo que tenga alma) confiaba en que Andrés Manuel López Obrador no sería el idiota que siempre he pensado, pero me equivoqué: ¡sí lo es!

Según el amado líder, barón de la aeronáutica, estrella financiera y gurú de lo imposible, no nos va a costar tan caro cancelar una obra que ya lleva el 25% de avance. Si acaso, según el viejito chulo, vamos a tener que pagar unos 4 mil millones de pesos, y lo dice como si estuviera hablando de la tanda que recibirás la próxima quincena. A mí también me gustaría vivir en un mundo de ilusiones como el que habita Andrés Manuel, porque sólo así podría estar tan sonriente y tranquilo como él. Y es que a nuestro queridísimo y respetadísimo Presidente electo se le olvida que ya se invirtieron 60 mil millones de pesos en lo que va de la construcción del aeropuerto. Esa lana ya se gastó, ya está ahí en los pilotes de la obra y si realmente se suspende, será como haber juntado todo ese dinero en el zócalo de la ciudad y haberle prendido fuego. Eso y regalárselo a mi ex para que se fuera de shopping habría sido exactamente lo mismo: tirarlo a la basura. Tú imagínate que empiezas a construir una casa y cuando ya tienes el piso, los castillos, las paredes y el techo de la planta baja, decides abandonar todo y comprar una nueva que, efectivamente, tiene un mejor precio, pero te queda a dos horas de tu trabajo y no a cinco minutos y, además, para llegar tienes que cruzar Ecatepec e Indios Verdes, que son tan peligrosos como empezar a contar dinero delante de un grupo de diputados. ¿Abandonarías tu casa a medias para irte a la más barata porque supones que así ahorrarías? Si dijiste que sí, es porque estás igual de güey que Andrés Manuel, porque no estás tomando en cuenta tooodo lo que ya gastaste en la casa que dejarías a medias: el terreno, el aplanado, los tabiques, las grava, la arena, el cemento, por supuesto; el maistro albañil, sus chalanes, las mordidas de las autoridades y hasta las carnitas del Día de la Santa Cruz. Eso es lo que estamos haciendo al cancelar Texcoco y optar por inventar dos mugrosas pistas en Santa Lucía, que por lo único que me gusta es porque a menudo me recuerda a alguien, dame tus manos, siente las mías, como dos ciegos, Santa Lucíiiia, Santa Lucíiiia.

Por cierto: dicen que el error de Enrique Peña Nieto al construir el aeropuerto en Texcoco fue utilizar cemento Cruz Azul. Que por eso quedó subcampeón en la consulta.

DISFRAZ

¿De qué te vas a disfrazar este Halloween? Si quieres ganar el primer premio en la fiesta, ponte una peluca rubia, una falta entallada y repite como un conjuro las palabras “Sole mío”, y será el fantasma de la mamá de Luis Miguel. Ahora que si quieres algo aterrador, ponte sobre la cabeza un letrero que diga “1 dólar = 25 pesos”, a todos espanta una devaluación. Y, claro, si tu fiesta es con puros políticos, vístete de gente decente y saldrán despavoridos.

¡Nos vemos el jueves!
25 Octubre 2018 04:00:00
La consulta cuacuá
Si camina como pato, tiene pico de pato y se casó con una pata... ¡es un pato! Si la consulta de AMLO para el aeropuerto es ilegal, no se sabe quién la paga, las preguntas son inducidas y sus resultados no tienen garantías... ¡es patito! Como los patos, la consulta que hoy inicia hace cuacuá. Ya sabemos que la consulta está más manoseada que un pasamanos del Metro y que es tan confiable como un té que cura el cáncer.

De que la consulta es una tomadura de pelo, de eso no hay duda. Sin embargo, hoy la pregunta que nos debemos hacer todos los mexicanos es: ¿participo o no participo en la consulta? Si quieres entrarle a la consulta convocada por el amado líder, dios de los manglares, señor de las turbulencias, querubín de las ocurrencias, tienes que acudir a una de las mil 73 casillas que se instalarán en todo el país (¡uy, cuántas!).

Y aunque supuestamente puedes votar entre hoy y el domingo, la realidad es que tendrás que apurarte porque se espera que sólo puedan participar poco más de 100 mil personas. ¡Así es! Por increíble que parezca, la decisión más importante del sexenio –después de la elección del soberano cabecita blanca– la tomarán menos del 0.1% de los mexicanos.

Que sólo 100 mil personas vayan a decidir por 120 millones de mexicanos sobre una obra de 150 mil millones de pesos, es igual a que el perico de la familia que vive en un departamento del tercer piso, decida si se construye el puente peatonal de la colonia. Pero, bueno, el punto es ¿vas a ir a votar o no vas a ir a votar?

Si decides que finalmente sí vale la pena participar en esto que los lopezobradoristas llaman “un ejercicio democrático”, te van a plantear una pregunta con dos opciones. Pero no es tan sencillo, las opciones están planteadas de tal manera que te sientas muuuy idiota por no escoger la opción de Santa Lucía.

Puedes escoger la de Texcoco, que es la mejor, pero te lo ponen de tal forma que parece que estás traicionando a la patria. Es como cuando mi mamá me decía para que confesara alguna travesura: “¿Me estás diciendo la verdad?, ¿que me muera?”. El truco le funcionó algunos años, hasta que descubrí que no se moría si le mentía. Pero mi madre nada tiene qué ver con el aeropuerto, salvo por el hecho de que siempre me daba el avión.

Uno de los mayores absurdos de esta consulta es que los fanáticos del jilguero de la democracia, el ruiseñor de la cuarta transformación, el quetzal de alternancia, es que han convertido el debate en tener que escoger entre el aeropuerto. ¡y el lago de Texcoco! ¡Ah, china! ¿En qué momento pasó eso? No tengo la menor idea, lo único que tengo claro es que Andrés Manuel es buenísimo para cambiar la conversación. En fin, si vas a votar, cuéntame cómo te fue y, sobre todo, si crees que valió la pena. Por lo que a mí respecta, iré a la casa de transición de López Obrador para exigir que se aproveche el gasto que se está haciendo en la consulta y, de una buena vez, se pida la opinión a los ciudadanos sobre asuntos que resultan realmente trascendentes para todos los mexicanos. Estas son las preguntas que propongo:

1. ¿Si no llevan queso también son quesadillas? a) no, son tavos; b) ya cállate, provinciano.

2. ¿Que chingue a su madre el América? a) sí, que la chingue; b) no, ni madre tiene.

3. ¿La chancla debe ser prohibida como arma maternal? a) sí, llamen a la comisión de derechos humanos; b) nomás que lleguemos a la casa, a ver si sigues de chistocito.

4. ¿Fue primero el huevo o la gallina? a) ¡ya supérenlo!; b) lo que importa es cómo se cocina.

5. ¿Cuál es el coeficiente intelectual de Peña) a) es igual a la talla de su camisa; b) no, menos, como 80.

¡Nos vemos el domingo!
23 Octubre 2018 04:00:00
¡No disparen, soy cardenal!
De repente sentí como si estuviéramos en 1993, que fue el año en que el cardenal Posadas fue asesinado en Guadalajara cuando un comando de narcos lo acribilló tras supuestamente confundirlo con “El Chapo” Guzmán. El domingo hubo una balacera cerca, muy cerca de otro cardenal: de Norberto Rivera. ¿Iban por el cardenal? Esa es la pregunta que hasta los ángeles se hacen, pues quien fuera arzobispo primado de México no dejó el mejor recuerdo. Claro que el hecho de ser un reaccionario cavernario no es motivo para dispararle al cardenal, por lo que algunos sospechan que pudiera ser un asunto, más bien, de negocios relacionados con la Basílica. ¡Ave María Purísima! El colmo es que el propio Rivera en naaada ayuda al decir que no presentará denuncia por la balacera en la puerta de su humilde y cristiana residencia, pese a que un policía murió. El polémico sacerdote vive, se supone, retirado, pues se le acabó el 20 como mandamás de la Iglesia a fines del año pasado; sin embargo, todo indica que sigue muy activo en otros asuntos, que no son precisamente andarle lavando los pies a los pobres ni dándole de comer a los hambrientos. Qué bueno que a Norberto Rivera no le pasó nada, pero sería todavía mejor que el Gobierno de la CDMX investigara a fondo qué diablos, perdón, que santos sucedió y nos dijera si los que dispararon iban por el cardenal y, sobre todo, por qué.

CUANDO TODO SALE MAL

Un día, el dios de Tinder le sonrió a Guillermo y le presentó a la mujer de sus sueños: una espectacular rubia que no tuvo el menor reparo en cenar con él y, esa misma noche, tener una sesión de sexo fenomenal. Lo hicieron de pie contra la pared, de pie contra el lavabo mirándose al espejo; lo hicieron en la cama, en el sillón y solo les faltó en el suelo. También lo hicieron acostados y lo hicieron mientras ella preparaba unos clamatos. Cuando por fin terminaron, se tiraron desnudos en la cama y él se dio cuenta que en la mesita de noche estaba la foto de un hombre vestido con uniforme militar:

–¿Quién es? ¿Tu esposo? –preguntó él sin poder disimular su curiosidad y cierto nivel de celos.

–No, para nada –respondió ella mientras le mordisqueaba la oreja.

–¿Acaso es tu novio?

–No, claro que no –dijo ella sonriendo.

–¿De qué te ríes?

–Me excita que te pongas celoso de alguien que ni conoces.

–Pero cómo quieres que no me ponga celoso, si acabamos de hacer el amor de manera increíble, creo que me estoy enamorando y ahora descubro que hay un hombre en tu vida. A lo mejor te parece que soy muy machista, pero pues sí, soy un hombre a la antigua y no te quiero compartir con nadie. Por favor, dime: ¿es tu papá?, ¿es tu hermano?

–¡cómo crees, tontito! Soy yo antes de la operación.

A veces las cosas no salen como uno quisiera, pero Enrique Peña Nieto exagera. No conozco un político más salado que el querido Quique, el rey del humorismo blanco. Yo creo que si Peña entrara a un concurso de salados, perdería por pura mala suerte. Es obvio que el Presidente no se ayuda mucho, pero la realidad es que su vida es como la catsup en botella: nomás no le sale. Ayer estuvo en una reunión de empresarios, le rindieron homenaje a Miguel Alemán y, de pronto, les pidieron que se tomaran una selfie junto con el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo. Y ahí va Peña: le dan el celular, sonríe y se toma la selfie. Lo que nunca vio es que la funda del celular decía con grandes letras: AMLOVE. ¿En serio? De 500 celulares que había a su alrededor, ¿le tenía que tocar justo ese? Una de dos: o Peña tiene muy mala suerte... o está rodeado de puros ojetes.

¡Nos vemos el jueves!
16 Octubre 2018 04:00:00
¡Ya chole!
El otro día, en la casa de transición del presidente electo, entró el próximo secretario de Comunicaciones y Transportes, don Javier Jiménez Espriú, a la sala de juntas donde estaba todo el equipo de transición y les gritó:

–¡Yo soy el enviado de Dios! Y de una vez les digo que nuevo aeropuerto no se construirá en Texcoco, porque así me lo ordenó Dios, porque yo soy su enviado.

Al escuchar aquello, el próximo secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, se puso de pie de un salto y reclamó airado:

–¡Momentito, abuelo! El enviado de Dios, ¡soy yo! Y en verdad os digo que la reforma educativa la vamos a echar para atrás como Jesús echó a los mercaderes del Templo. Y de esa reforma no quedará ni una coma, como no quedó una sola piedra de pie cuando Sansón derribó el templo de los infieles. Se los digo yo, que soy el enviado de Dios.

En este momento, el amado líder dio un manotazo en la gran mesa de la sala de juntas. Todos se sorprendieron de ver a Andrés Manuel López Obrador tan enojado:

–¡Ya chole! ¿Se calman? Vamos a aclarar las cosas: ¡Yo no tengo enviados!

Últimamente el amado líder, el galán del trópico, el beso más rápido del sureste, el cebollita tabasqueña, anda de un humor peor que el de la famosa Lady Martillo. A López Obrador se le ve de malas, parece que anda más incómodo que un calzón apretado. ¿Alguna vez te has puesto unos calzones dos tallas más chicas que la tuya? Entonces entiendes a qué me refiero. El otro día, de plano, se enojó porque, según él, están criticando mucho su proyecto del trenecito maya. “¡Ya chole!, ¿no?”, reclamó durante su visita a Campeche. Según dijo, las críticas no tienen sustento ya que existe una encuesta que asegura que el 80% de la población apoya el proyecto del trenecito. ¿Quién hizo la encuesta? Quién sabe. ¿A cuánta gente le preguntaron? Ni idea. ¿En qué municipios se aplicó y en qué fechas? ¡Ay!, esos son detalles sin importancia. ¿Por qué diablos le tenemos que creer como si fuera el Evangelio? Pues porque Andrés Manuel es nuestro señor todo poderoso, creador de la izquierda y de la democracia, apóstol de la patria, profeta de la cuarta transformación y mesías de la república. O lo que es lo mismo: López Obrador piensa que debemos creerle y obedecerle, nomás porque lo dice él. ¡Cosita!

ANTES MUERTOS QUE SENCILLOS

De acuerdo con una reciente investigación de la Academia de la Salud, el pene puede ser tanto masculino como femenino. De acuerdo con el estudio, si mide más de 15 centímetros es, en efecto, un pene. Pero si mide menos de 15 centímetros. ¡es una pena!

De la misma forma es una pena que los nuevos diputados federales también la tengan corta. Su austeridad es corta, pequeña, escasa, miserable. Se suponía que iba a llegar exhibiendo una austeridad enorme, gruesa y muy dura. Durísima. Se suponía que iba a ser una austeridad de esas que se presumen trayéndola colgada por fuera. Pero no, no fue así. Su austeridad es chiquita e insignificante, ni cosquillas hace. Aunque se suponía que iban a recortar sus ingresos y a no gastar tanto en tonterías, los diputados de todos los partidos acordaron darse un aguinaldo de más de 200 mil pesos, ¡por tres meses de trabajo! Y no sólo eso: también se autorizaron darse cada mes 20 mil pesos para gasolina, ¡ni que manejaran un Uber! Y aunque ya dijeron que van a dar marcha atrás en la aprobación de estos privilegios, yo no les creo nada. Si rectifican es porque los agarramos en la movida, no porque sean austeros ni decentes. Y si ya lo hicieron una vez, ¡lo volverán a hacer!
11 Octubre 2018 04:00:00
De tin NAIM, de do pingüé
De todos los tipos de necios que hay, uno de los peores es el necio burocrático: todas sus necedades son por triplicado y sólo sirven para perder el tiempo. A esa categoría pertenece nuestro amado líder, que sigue insistiendo, una y otra vez, con su necedad de no hacer el nuevo aeropuerto. Yo no sé si a Andrés Manuel López Obrador le da miedo volar, si cree que los aviones son aves del mal o simplemente tiene algún negocito por ahí escondido, pero sigue insistiendo en que el NAIM está muy caro –cosa que es cierta– y que lo mejor es cancelarlo –cosa que es una soberana tontería, para lo cual quiere hacer una consulta nacional en la que todos los que no sabemos ni madres de aeronáutica, decidamos si debemos tener otro aeropuerto o no.

Se supone que hoy en la tarde se darán a conocer los detalles de la famosa consulta, pero como siempre, esta columna te trae en exclusiva las preguntas que deberán responder tú y tu familia, para que entre todos decidamos de tin marín, de do pingüe, si seguimos adelante con el nuevo aeropuerto o nos quedamos todos amontonados –como familia en vecindad– con el actual aeropuerto y ahí lo vamos parchando, según se vaya necesitando. Así que ve por un lápiz y ponte a practicar, para que no te vayan a reprobar en la próxima consulta lopezobradorista. Este es el cuestionario:

Consulta sobre el Aeropuerto

1. Si un avión que vuela con destino a la Ciudad de México y lleva 225 pasajeros a bordo, de pronto se descompone y necesita aterrizar de emergencia, ¿usted qué haría?

a) Le dice que se espere en el aire porque el actual aeropuerto está saturado y, pues, ni modo. b) investiga por quién votaron los pasajeros en las elecciones presidenciales y si son de la mafia del poder, los deja que se estrellen. Y c) saca su celular para tomar a tiempo el video y subirlo a las redes sociales.

2. Le gustaría que se cancelara el nuevo aeropuerto porque:

a) yo ni viajo en avión y me valen madres los aeropuertos. b) ya dijo el amado líder que necesitamos amor, no aviones. Y c) porque tiene forma de una espantosa equis y me recuerda a Chabelo.

3. ¿Por qué considera que es mejor opción para el país la de remodelar el aeropuerto militar de Santa Lucía?

a) porque lo dijo el amado líder y su palabra es sagrada. b) porque a Texcoco sólo voy cuando hay palenque. Y c) porque me recuerda a la canción de Miguel Ríos: dame una cita, vamos al parque, entra en mi vida sin anunciarte.

4. ¿Verdad que le parece fantástico que se le concesione el nuevo aeropuerto a Carlos Slim chiquito bebé papacito chulo?

a) sí, Slim, toma lo que me queda de dinero. b) me parece correcto, hay que ayudar a ese pobre hombre a salir de la pobreza. c) no estoy de acuerdo en que sólo le concesione el aeropuerto, de una vez hay que darle la propiedad del Lago de Texcoco, el Nevado de Toluca y la Selva Lacandona.

5. ¿Considera que esta consulta es un ejercicio democrático?

a) todo lo que haga el amado líder es democrático. b) si no fuera por estas consultas y los días de quincena, mi vida sería miserable. c) sí lo es y espero que la próxima consulta sea para que decidamos entre todos los mexicanos qué fue de la mamá de Luis Miguel.
09 Octubre 2018 04:00:00
Perdón, amigo criminal
Desde que estaba en campaña, Andrés Manuel López Obrador provocó una fuerte división de opiniones con su propuesta de una amnistía para la delincuencia, como medida para acabar con la inseguridad y la violencia. Del lado de los que rechazaron la ideota estaban quienes han padecido, precisamente, a los criminales: las víctimas. Pero no todo fueron críticas, pues hubo quienes aplaudieron la medida: sí, los narcos, los secuestradores, los sicarios, los extorsionadores, los halcones, los corruptos y hasta los que andan de huachicoleros.

Pero como el viejito chulo es más necio que un viejito no tan chulo, siguió adelante con su ideota de perdonar a los delincuentes y hasta organizó foros por todo el país, dizque para consultar a las víctimas. ¿En qué acabó aquello? En que los lopezobradoristas se pandearon como láminas de triplay, pues no aguantaron la presión ni las críticas y, de plano, decidieron cancelar los dichosos foros. Total: quienes se quedaron sin ser escuchadas fueron las víctimas y los deudos de estados tan tranquilos como Veracruz y Tamaulipas, donde no pasa naaada, no se mata ni a las moscas y es tan seguro salir a la calle como si se estuviera en Londres o Ámsterdam.

Quién sabe por qué la gente se opone a que se perdone a los delincuentes. Si el amado líder Andrés Manuel lo dice, es porque es bueno, debe ser cierto y seguramente es verdad. Recordemos que el amado líder no se equivoca y cuando se equivoca, ¡nadie debe darse cuenta! Soy una persona convencida de que el amado líder, presidente electo, estrellita de la mañana y ventura de los mexicanos tiene la boca llena de razón; debido a eso es que hoy propongo que no solo perdonemos, sino que también le pidamos perdón a los delincuentes.

Perdón, amigo criminal. Te escribo, porque el amado líder nos ha pedido perdonar a los delincuentes. Y si él lo dice, debe tener razón, pues nunca se equivoca. Es por eso que yo quiero ir más allá: no solo te voy a perdonar, sino que te quiero pedir perdón en nombre mío y de todos los mexicanos. Perdóname, querido ratero, por haberte dificultado la existencia poniéndole birlos de seguridad a las llantas de mi coche. No pretendía hacerte perder el tiempo, solo era que, egoístamente, no quería gastar en llantas nuevas. ¡Por favor, discúlpame!

Y a ti, amigo extorsionador, te pido que excuses mi falta de tacto cuando me llamabas a las 3 de la madrugada para decirme que tenías secuestrado a mi hijo. Ahora entiendo que no debí colgarte el teléfono, que no era un asunto personal, sino que era tu trabajo. No debí de resistirme a darte los datos de mi tarjeta de crédito cuando quisiste estafarme con un superpremio que me había ganado en un concurso al que nunca entré. Por supuesto también lamento haber reportado tu teléfono a las autoridades cuando me amenazabas de muerte si no te daba dinero, la factura del coche o los nips de 10 tarjetas telefónicas.

Te pido perdón, también a ti, amigo narco, porque hoy gracias al amado líder entiendo que no buscabas hacerle daño a la sociedad al dejar regadas en la calle las cabezas de tus enemigos; hoy sé que solo pretendías hacernos ver que sufrías y que no era tu culpa ser tan malo, sino que eras una pobre víctima del corrupto sistema.

A todos ustedes, queridos criminales a los que alguna vez ofendí de manera injusta e insensible llamándolos “hijos de puta”, hoy les pido perdón, porque sé que la Cuarta Transformación, como el sol, sale para todos y que ustedes, en cuanto sientan en sus caras todas bonitas el rayito de la esperanza, se volverán más buenos que un bolillo pal susto.

¡Nos vemos el jueves!
04 Octubre 2018 04:00:00
La llamada de Trump
Le dice el papá al hijo:

–Oye, ven acá. Explícame por qué en el baño hay una figura de la Santa Muerte, una estrella pintada con sangre, velas negras y crucifijo de cabeza.

–¡Tú me dijiste!

–¿Yo cuándo te pedí que invocaras al diablo?

–Clarito me dijiste en la mañana: “pon algo demoniaco en el baño cuando lo limpies”.

–¡¡¡AMONIACO, pendejo!!! Dije amoniaco.

Hay veces en que no entender lo que oímos no resulta chistoso, sino bastante peligroso. Sospecho que todas las guerras –y la mayoría de los divorcios– iniciaron porque alguien dijo algo, pero la otro persona entendió todo lo contrario. Es por eso que desde ayer estoy con los desos en la garganta. ¡Tengo miedo! Y tú también deberías tenerlo. Lo único peor que despertar con la alerta sísmica, es despertar con un tuit de Donald Trump diciendo que habló por teléfono con Andrés Manuel López Obrador. ¡Santo Slim de la Larga Distancia! Me preocupa no sólo de qué pudieron haber hablado esos dos, sino también cómo diablos le hicieron para entenderse, porque los dos son bastante piedras. Si no rebuznan es porque no dan el tono, pero de que son burros, son burrísimos.

Para empezar, el viejito chulo de Macuspana es de esos güeyes que se siente muy orgulloso de su ignorancia y presume por todos lados que no sabe hablar inglés. Vaya, ni las canciones de Pitbull se sabe. Y del otro lado, la cosa está más jodida que mi tía la que tiene 357 de glucosa, pues Donald Trump por supuesto es un ignorante que no habla español, pero además tampoco habla muy bien el inglés. Según un estudio publicado recientemente, Trump es el presidente norteamericano que peor habla, el que tiene el vocabulario más pobre y el que menos le entiende a la gramática y a la ortografía (¿No será que Trump es el tal Dan T.?). Con estos ingredientes, la mesa está puesta para que la llamada telefónica entre Donny y Andy sea un auténtico desastre.

–Jelou? Andrés Manuel?

–Este… sí… bueno. Sí, creo que soy yo. Depende de, este, quién llame. Si es la mafia del poder, no estoy. Díganles que me fui allá lejos, sí, sí, a mi rancho. A mi ranchito en Palenque. Que yo lo bauticé como La Chingada y dije que me iría ahí si perdía las elecciones, pero la verdad es que no me quería ir. Así que, bueno, este, sí pues, dígame de parte de quién para ver si estoy, digo, para ver si está el licenciado López Obrador.

–Hola, amigou!!! Soy Donny, the Donald. El mismísimo Donald Trump, el hombre más poderoso del mundo que odia a los bad hombres, que va a traer de regreso todos los empleos que se robaron ustedes los mexicanos y también los chinos. Love you!

–¡Ah, pero si es el camaján mayor! Hola, mi hermano. Abrazos, no balazos. Ya ganamos. Serás muy fifí, pero a mí el pueblo me protege, me quiere, no permitirá que me pase nada. Y como tengo a los del PES de mi lado, el Señor es mi taco al pastor y nada me pasará.

–Come on! No entiendo ni papa de lo que dices, Andy. Hablas más feo que el pato Donald, mi tocayo. Juar, juar, juar, juar.

–Y tú hablas más más chistoso que Martín.

–¿Cuál Martín?

–¡El que te chingó el peluquín! Jajajajaja.

–No me hace gracia tu chiste, Andrés Manuel. Quique Peña era mucho más lindo conmigo.

–¿Y por eso lo usabas de tapete?

–A él le gustaba. Pero ya no hablemos de Peña, mejor hablemos del gran futuro que nos espera como socios. Lo primero que tenemos que ver es: ¿cuándo vas a empezar a pagar el muro?

–¿¿¿Y yo por qué???

–¿Te acuerdas que Peña reconoció tu triunfo sin poner un solo pero? Pues me dijo que te lo recordara.

–(.)

–Hello? Andy? Bueno? Jelou? Ya me volvieron a ver la cara estos mexicanos.
02 Octubre 2018 04:06:00
Adiós, TLCAN: hola, USMURHSTKF
¿Tú sabes cómo fue creado Donald Trump? No, no lo inventó Walt Disney, ni salió de una película de Pixar. Según una reciente investigación en la que participaron las mejores universidades del mundo, el Presidente norteamericano surgió cuando un empresario inmobiliario visitó un laboratorio y, por accidente, fue mordido por un imbécil radiactivo. Eso lo explica todo. O al menos explica por qué el inquilino de la Casa Blanca sólo tiene una obsesión: él mismo. Así como le pone su apellido en letras doradas a todos sus edificios, también quiso ponerle su “sello” al tratado de libre comercio con México y Canadá, cambiándole de nombre nomás para darse ese gusto. Así que el TLCAN ahora se llamará USMCA, que no es el jefe de una tribu africana sino las siglas de United States-México-Canadá Agreement. El problema con el Yu Es Em Ci Ei es que no se puede bailar con la coreografía de Guay Em Ci Ei. Sin embargo, lo que más me preocupa del nuevo y complicadísimo nombre del tratado comercial norteamericano es cómo le va a hacer el pobre de Enrique Peña para pronunciarlo. ¡Le va a dar el soponcio, mi vido! Están viendo que el español se le dificulta, y van y le ponen un nombre con puras consonantes ¡y en mayúsculas! Si con “infrastructure” casi se ahorca, tratando de decir Yu Es Em Ci Ei, ¡se va a volver loco Peña!

Así que para evitarle osos al Presidente –y a nosotros los mexicanos pasar vergüenza ajena–, les propongo a los gobiernos de Trump, Peña y Trudeau cualquiera de estos nombres para el nuevo acuerdo comercial tripartita:

MURO: México Unido Repudia al Ojete del presidente gringo.

MACUSPANA: Magno Acuerdo Comercial Unificado Sensacional Para Apaciguar al Naco Americano.

PERREO: Promoción Empresarial Regional Reformada para una Economía Organizada.

CAMOTE: Comercio Americano Organizado por Trump Ególatra.

PUTO: Programa Unificado Transcomercial Operativo.

¿Qué nombre te gustó? Vamos a pedirle al presidente electo, al INE, al Senado y a la Cámara de Diputados que organicen una consulta pública nacional para que todos los mexicanos, los gringos y los canadienses decidamos juntos el nombre del nuevo TLCAN, porque eso de USMCA suena a canción de Village People.

CUAUH, GOBERNADOR

Ayer vimos oootra señal de que el mundo se va a acabar muy pronto: Cuauhtémoc Blanco, el Cuauh, el Temo, el prodigio de Tlatilco, rindió protesta como gobernador constitucional de Morelos. Si hace 15 años me hubieran dicho que aquel broncudo americanista terminaría siendo una gran figura política, seguramente me habría reído diciendo: “Sí, claro, y López Obrador será presidente, ¿no? Jajajajajaja”.

Pero, bueno, en el caso de Cuauhtémoc, como en el del diputado Sergio “El Garibaldi” Mayer, la culpa no la tienen ellos, sino quienes votaron por semejantes engendros políticos. Vaya, yo entiendo que la gente está muy harta de los políticos, pero cuando un pañal está cagado, se cambia por uno nuevo, no por una hoja de tamal.

Como sea, Cuauhtémoc Blanco apenas asumió el cargo como gobernador y de inmediato comenzó a cumplir con su promesa de reducir la delincuencia. ¿Cómo lo hizo? Le dio trabajo a sus excompañeros de equipo Isaac Terrazas y Germán Villa, lo cual significa que habrá dos americanistas menos en las calles delinquiendo.

¡Nos vemos el jueves!
27 Septiembre 2018 04:08:00
¡Qué conchas!
¿En qué momento la concha se convirtió en la obsesión nacional? En estos días he visto más gente interesada en tomarle fotos a sus conchas, en lugar de comérselas. Cuando yo era niño –uuuuuuuuh!– sólo había dos tipos de conchas: la blanca deliciosa, chiquita, bebé; y la asquerosa de chocolate. Años después, cuando los mexicanos comenzamos a sentirnos de primer mundo, surgieron las conchas gourmet que son exactamente iguales a las corrientes, nomás que no tienen cuadritos, sino que son un suave domo azucarado que inunda de sabor a vainilla la boca. Y hasta ahí estábamos dulcemente bien.

El acabose para México vino este año, y no fue sólo en lo político, sino también en lo conchístico. A alguien con una mente más retorcida que los Cheetos se le ocurrió inventar la manteconcha. ¡Qué mamá da esos consejos, por Dios! El engendro panadero supongo que pretendía rendir homenaje a la multiculturalidad mexicana al fusionar dos mundos de sabores: la mantecada o panqué –como casi todos le llamamos– y la concha.

El resultado fue todo lo contrario, pues a la concha le quitaron la posibilidad de ser debidamente rellenada de frijoles y, en cambio, le agregaron la parte del papelito rojo, que es lo que menos sabe rico de la mantecada. Pero ahí no paró la cosa, no, no, no. En México cuando hacemos algo mal, lo llevamos al extremo. ¿O por qué creen que el PRI gobernó más de 70 años? Luego de la manteconcha vino la doncha, que es la hija genéticamente modificada de la concha y la dona. Además surgieron las conchas de unicornio, las conchas veganas –perdónalos, Señor, no saben lo que hacen–, las clamaconchas que no quiero saber ni qué diablos es eso y las conchaschonchas.

Todos los días despierto con el temor de abrir este nuestro periódico y enterarme que ya existen las torticonchas, las conchas espaciales y las conchas de realidad virtual. Si los panaderos fueran sinceros, sacarían la diabeticoncha, la concha que te garantiza tener diabetes comiéndote una todos los días.

¿Cómo llegamos a esto? Lo más fácil siempre es echarle la culpa al Gobierno, y en esta ocasión es exactamente igual. Si algo ha caracterizado a los políticos mexicanos es su capacidad para la concha. ¿Qué la delegación Iztapalapa lleva desde la fundación de Tenochtitlan sin agua potable? Los gobernantes hacen concha y sólo se aparecen por ahí cuando tienen que pedir el voto. ¿Qué la gente está harta de ver cómo se gasta el dinero público en grandes sueldos, lujos y asesores? Los diputados de Morena hacen concha y se rebajan tantito el salario pero se mantienen todos los demás privilegios.

¿Que el país se está incendiando y no se ve que alguien sepa cómo diablos devolverle la tranquilidad a los mexicanos? Enrique Peña Nieto hace concha y mejor se pone a hacer corazoncitos. Pensando en todo esto, propongo que la concha se convierta en el nuevo escudo nacional. Seguramente le tendremos mayor respeto que al águila y a la serpiente.

LA TRAMPA

No todo el que hace algo bueno está actuando bien. Resulta que Javier Duarte decidió declararse culpable del delito de lavado de dinero, lo cual sería fantástico si no fuera porque, en realidad, es sólo una estrategia de sus abogados para reducirle la condena. Es como cuando entró un ladrón a robar a una casa en pleno día y se encontró a una pareja en la cama. El señor le suplicó:

–¡Por favor! Toma todo lo de valor que quieras, si quieres mátame, pero por tu mamacita, por la virgencita, por favor desátala a ella y déjala que se vaya.

–¿Tanto así amas a tu esposa?
25 Septiembre 2018 04:06:00
¡No tienen abuela!
¿No les pasa que extrañan 521 veces al día a una persona? A mí tampoco. Pero de eso no quiero hablar, sino de lo que sucedió el otro día en un pueblo. Allí se llevó a cabo un juicio y resultó que la primera testigo era una abuela de unos 75 años. Al sentarla en el banquillo, el abogado le preguntó:

–Doña Gloria, usted conoce a todos en el pueblo, incluido al acusado, ¿no es así?

–Así es –respondió la abuela.

–Por ejemplo, ¿usted me conoce?

–Claro que lo conozco, y la verdad no sé si cometió el delito del que lo acusan. Yo sé reconocer cuando alguien está maleado, y su cliente no parece tan malo como dicen. Lo que sí le puedo decir con toda certeza, abogado, es que estoy muy decepcionada de usted. Nunca fue a visitar a su abuela en sus últimos años de vida. Y a sus papás sólo los va a ver cuando no encuentra quién le cuide a los niños. Ahí andan los pobres haciéndose cargo de los cinco chamacos que tuvo con tres mujeres, porque usted es un caliente que no sabe estarse quieto y por eso lleva tres divorcios.

–Este, bueno, yo –tartamudeó el abogado sin saber qué decir y le aventó la bolita al fiscal–. De mi parte es todo, dejo la testigo a la parte acusadora.

–Muy bien –dijo feliz el fiscal tras la paliza a su oponente, por lo que confiado en ganar más puntos también le preguntó a la señora–. ¿Y a mí me conoce, doña Gloria?

–¡Uy, por supuesto! Lo conozco desde que era un adolescente y déjeme decirle que si sus padres vivieran, se volverían a morir de la vergüenza. A pesar del traje tan bonito que lleva, es usted un vagabundo que duerme en su coche y, a veces, en hoteles de paso. Mire, hasta acá me llega el olor del Tonayán que se desayunó hace rato. Menos mal que no es usted el abogado defensor, porque si así fuera, ese pobre hombre, el acusado, terminaría fusilado siete veces y luego lo obligarían a cumplir dos cadenas perpetuas.

–Esteee –intentó responder algo el fiscal, pero se había quedado sin palabras, fue entonces que, milagrosamente, intervino el juez.

–¡Basta! A ver, el abogado defensor y el fiscal acérquense a mi escritorio –cuando ambos llegaron con el juez, éste tapó el micrófono y les dijo con severidad–. A ver, pendejos, si alguno de ustedes dos se atreve a preguntarle a la abuela si me conoce ¡lo mando fusilar!

En México los políticos no tienen abuela. Se nota a leguas que de chiquitos no tuvieron cariño, alguien que los apapachara y los echara a perder. Pero sobre todo no tuvieron a alguien que de grandes les dijera sus verdades, como hacen las abuelas. Sólo ellas son capaces de decir las cosas menos apropiadas con el tono de una caricia. Una abuela le habría dicho a Enrique Peña: “Ay, Quique, ¿no te cansas de ser la burla de todos?”. Y, de haberla tenido, su abuela le habría dicho a López Obrador: “Mira, Andresito, no seas necio, entiende que no estás hecho para ser presidente. Mejor tómate este chocolatito”. Sólo una abuela podría haber metido en cintura a Fernández Noroña diciéndole: “Mijito, hacer berrinches después de los 8 años no es de gente decente. ¿Y si mejor te pones a trabajar?”. ¿Qué le diría su abuela a Olga Sánchez Cordero? “Ay, mi niña tan bonita, ¿a ti habría gustado ser inteligente, verdad?”. Yo por eso sí tengo abuela, se llama Emma y hoy cumple 90 años, pero ella insistirá en que son menos y me dirá: “¿Cómo es posible que a tu edad andes escribiendo esas payasadas? A lo mejor ya es hora de que consigas un trabajo de verdad, milito”.

¡Nos vemos el jueves!
20 Septiembre 2018 04:09:00
¡Joder, Belinda!
Pues con la novedad de que la cantante Belinda no es mexicana, sino española. Y aunque eso podría ser suficiente castigo, en realidad lo peor no es eso, sino que al apoyar a Andrés Manuel López Obrador en la campaña ¡Belinda violó la ley!

Y no lo estoy inventando yo, no vayas a creer: se trata de una resolución del mismísimo Tribunal Electoral. Originalmente, la denuncia la presentaron unos perredistas porque se utilizó electoralmente unos apoyos a damnificados del sismo. En ese asunto participó la cantante al lado de candidatos de Morena.

Cuando los magistrados se pusieron a revisar los hechos, descubrieron que Belinda –¡jolines!– en realidad tiene la nacionalidad española y vive en México, pero como extranjera. Y tooodos sabemos que los extranjeros tienen prohibido meterse en los asuntos políticos de los mexicanos.

Así que al andar apoyando públicamente a AMLO, Belinda se metió en una bronca más grande que cualquiera de las telenovelas en las que ha salido.

El hecho de que Belinda sea española no la exculpa de otro delito gravísimo: haber cantado la canción del El Baile del Sapito. Los magistrados del Tribunal Electoral ordenaron que la Secretaría de Gobernación tome las medidas “pertinentes” en contra de la cantante por haber violado la ley.

Si me permiten, yo podría sugerir algunos castigos para esta delincuente electoral: que la casen con Gerardo Fernández Noroña, o que la obliguen a escuchar un discurso completo de Martí Batres, o que le enseñe a hacer corazones con las manos a Enrique Peña, o que le encomienden explicarle a AMLO la diferencia entre crisis y bancarrota. Si yo fuera, preferiría irme a la cárcel.

¿Cómo dice que dijo?

El otro día el viejito chulo se puso como loco (más) sólo porque varios grupos empresariales salieron a decirle que estaba confundiendo la magnesia con la ortodoncia. Resulta que AMLO dijo que no iba a poder cumplir todos sus compromisos, porque el país según él, está en bancarrota.

Apenas lo dijo, todos salieron a responderle que se comiera su cocol, pues México en realidad está en crisis pero no está quebrado. Tan es así que sigue pagando sus deudas, no debe una sola quincena a los burócratas y las inversiones siguen llegando al país.

Obviamente al nuestro santísimo señor de Macuspana no le gustó nadita que le llevaran la contraria. Dijo que lo habían mal interpretado, que lo que en realidad quiso decir fue que el país arrastra desde hace años una crisis no sólo económica, sino de inseguridad, de corrupción, de atraso y de pobreza, que lastima a toda la gente. Y así sí, tiene toda la razón.

El problema es que López Obrador quería decir una cosa, pero dijo otra. ¡Y luego nos echa la culpa!

AMLO está como aquel tipo que iba en su coche, estaba perdido, se acercó a la esquina, bajó la ventanilla y le preguntó a un tipo que estaba esperando el autobús:

–Disculpe, ¿podría usted ayudarme? He quedado a las 2 de la tarde comer con un amigo, pero llevo media hora de retraso y no sé dónde estoy.

–Claro que sí –le dijo el de la banqueta– se encuentra usted en un coche azul, a unos 7 kilómetros del centro de la ciudad, a cuatro cuadras de un mercado público y hoy no se esperan lluvias.

–Oiga, usted es ingeniero, ¿verdad? –le dijo el del coche.

–Sí, claro, ¿cómo lo adivinó?

–Muy fácil: porque todo lo que me ha dicho es “técnicamente correcto”, pero “prácticamente inútil”, pues sigo perdido, llegaré tarde y la información que usted me dio no me sirve para nada.

–Oiga, y usted es Andrés Manuel López Obrador, ¿verdad?

–¡Ah, caray! ¿Cómo lo supo?

–Pues porque no sabe dónde está, ni hacia dónde se dirige, ha hecho una promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema. De hecho, está usted exactamente en la misma situación que estaba antes de preguntarme, pero ahora, por alguna extraña razón, ¡el pendejo soy yo!
18 Septiembre 2018 04:07:00
Te voy a extrañar
¿Qué tan difícil es formar un corazón con las manos? Pues ni eso pudo hacer Enrique Peña Nieto en su último grito de Independencia. Antes me indignaba nuestro Presidente, luego me daba lástima y hoy, de plano, ya me provoca ternurita. Como dice Ricardo O’Farrill: al pobre cabrón no le sale nada bien. Desde que no supo decir el nombre de tres libros cuando era candidato, su Gobierno ha sido una colección de tropiezos digna de Mr. Bean o tal vez de Chespirito.

Se casó con “La Gaviota” que porque le daba buena imagen, y gracias a ella el expediente de la Casa Blanca se convirtió en un escándalo.

Invitó a expertos internacionales a participar en las investigaciones sobre los 43 de Ayotzinapa, ¡y terminaron echándole la culpa a él y no a los narcos!

Trajo a Donald Trump a México, para que le bajara a sus ataques como candidato y lo único que obtuvo fue más groserías del gringo y, pa colmo, el desprecio de los mexicanos.

¿Le sigo? Quiso darle al PRI una imagen más ciudadana y menos corrupta, por lo que postuló a José Antonio Meade a la Presidencia. Meade obtuvo la peor votación que ha obtenido un priista.

Logró sacar al PAN de Los Pinos y le va a entregar la Presidencia a Andrés Manuel López Obrador.

Y el sábado pasado, en la ceremonia del Grito de Independencia se quiso ver muy millennial saludando al público con la señal de un corazón, ¡y no supo hacerla! Si no has visto las fotos, te cuento que, en lugar de juntar los pulgares apuntando hacia abajo y flexionar el resto de los dedos para formar el dichoso corazón, Peña puso el índice sobre el pulgar, el otro pulgar sobre el anular, cruzó el codo sobre la rodilla, se mordió la oreja y lo único que logró fue algo parecido a un jitomate. O a Plutón. O a la cabeza de un perro bóxer. Vaya, hasta podría decirse que formó con las manos un conejo o un barco, pero nunca un corazón. Aunque sea por eso, te vamos a extrañar Enrique Peña. Por todo lo demás, no.

La Constitución

Muy molesta, le dice una señora a su marido:

–¿Por qué tú estás flaco y yo estoy gorda si comemos lo mismo, viejo?

–Es por nuestra constitución.

–¡¡¡Ah, chingá!!! ¿Y en qué artículo dice que yo debo ser la gorda?

Ayer entró en vigor la primera Constitución de la Ciudad de México, con lo que la capital, se supone, dejará de ser una entidad de segunda para equipararse al resto de los estados. Así que, fuereños, ya no podrán hacernos menos a los chilangos.

La flamante Constitución tiene algunos artículos polémicos, otros escandalosos y algunos realmente interesantes. Veamos cinco de ellos.

1. El primer artículo establece claramente que las quesadillas pueden ser con o sin queso. Ya no está a discusión el asunto. A partir de ahora, la ley respalda que se les llame quesadillas, y no tacos, aunque no tengan queso.

2. Cualquier tipo de comida puede meterse entre dos panes. La constitución chilanga eleva a rango de ley el derecho de todos los habitantes de esta ciudad para hacer tortas de lo que les venga en gana. Además, la torta de tamal se convierte en especie protegida y emblema de la ciudad.

3. Se aprueba el uso de mariguana medicinal, pues solo estando pacheco se puede vivir en esta ciudad tan caótica.

4. Se vuelve obligatorio el acucarachamiento. Todos los fuereños que vengan a vivir a CDMX, tendrán que pasar por dicho proceso de volverse cucarachas debido a la contaminación del aire, al agua medio potable, a las bacterias en las comidas corridas y al hornazo en el Metro. Hasta ayer acucaracharse era opcional, hoy es requisito indispensable quien quiera vivir aquí.

5. Queda estrictamente prohibido que los fuereños que residan en la capital se burlen de los chilangos cuando estos se quejen del frío, el calor o las lluvias. En aras de la sana convivencia, ya nadie podrá decirle a los chilangos: “¡No seas chillón! Calor los 40 grados que se sienten en Monterrey”; “¡Uy!, ¿con este frío te tapas? No aguantarías ni media hora en Chihuahua una mañana de enero”; “¡No sea choto, chilango! Esto es un chipichipi. Si quieres ver lluvias en serio, te llevo a Villahermosa”.

¡Nos vemos el jueves!
13 Septiembre 2018 04:00:00
¿Trajiste tóper, Rosario?
¿Cómo diablos le hizo Rosario Robles para no darse cuenta de que le estaban transando 700 millones de pesos? La secretaria de Sedatu debe ser la única mujer en el mundo que no cuida el dinero.

A mí me faltan 200 pesos de la quincena y de inmediato el alto mando me aplica una auditoría peor que las del SAT. ¿Cómo puede decir la experredista que no supo cómo es que todo ese dinero fue sustraído por medio de empresas fantasma y fue movido a cuentas falsas? Si lo que dice es cierto, me preocupa, porque significa que el Gobierno puso a una persona inepta a cargo del manejo de los más importantes y caros programas sociales.

‘Ora que si lo que dice es mentira y sí sabe cómo, dónde y qué pasó con la lana, pues la preocupación crece porque significa que el Gobierno puso a una auténtica ladrona a cargo del manejo de los más importantes y caros programas sociales.

Ya no sé qué es peor: que sea una tonta con poder o que sea una ladrona con poder.

Lo peor del asunto es que la señora nomás no se ayuda.

En lugar de salir a aclarar de manera precisa, con peras y manzanas (o mandarinas para estar a tono con la temporada), lo que hizo Rosario Robles fue decir que no hay pruebas de que se haya clavado esa lana.

Ojo: no dijo que la transa no haya existido. Simplemente dijo que no hay pruebas de que ella la haya hecho. “Señor juez, no hay testigos de que yo sea el ladrón, porque a la persona que le quité este reloj es ciega”.

Cuando Chayito se unió al equipo de Enrique Peña Nieto, se hizo famosa la frase: “Aguanta, Rosario”. Eso lo dijo el Presidente cuando en aquella época Robles enfrentó una serie de críticas por alguna otra transa.

Hoy el sexenio está acabando y no solo eso: el Gobierno peñista está muerto. Así que ya no hay nadie que defienda a Rosario Robles, por lo que tendrá que enfrentar y responder a todas las investigaciones que ya se están enderezando en su contra. AMLO siempre dijo que amor y paz y que no habría cacería de brujas, sin embargo, todo indica que con Rosario Robles hará una honrosa excepción.

Por lo pronto, ya dijeron los senadores de Morena que van a revisar hasta el último centavo de sus cuentas y la van a obligar a comparecer ante un Congreso que ya no controla el PRI. Ojalá que Chayito le entre al Tupper Challenge y se lleve su propio tóper, porque le van a dar hasta para llevar.

Pero con eso de que tiene más vidas que un gato, a ver si Rosario Robles no sale con una explicación como la de aquella viejita que iba manejando a toda velocidad hasta que la detuvo un oficial de tránsito.

–Buenas tardes, señora, usted iba a exceso de velocidad. Me muestra su licencia, por favor.

–Se la mostraría, pero es que no tengo. Me la retiraron hace 4 años por manejar borracha.

–¡Ah, caray! Déjeme ver los papeles del vehículo.

–¡Uy, no! Tampoco los tengo. Es que me robé este auto.

–¿¿¿Lo robó???

–Sí y además maté y corté en cachitos al dueño.

–¿Pero cómo que lo descuartizó?

–Sí, ahí traigo en la cajuela las piernas, las manos, la cabeza y parte del tórax.

–Ponga las manos donde pueda verlas y no se mueva de ahí –le ordenó el policía que, entre sorprendido y espantado, pidió de inmediato refuerzos.

En MENOS DE cinco minutos llegaron cuatro patrullas y de una de ellas bajó el comandante.

–Señora, soy el jefe de la Policía.

–Mucho gusto, comandante. ¿Hay algún problema?

–Por favor, abra la cajuela, señora. –ordenó el comandante, la señora lo hizo y estaba vacía. No había ningún muerto. El comandante desconcertado le preguntó:

–¿Este es su auto, señora?

–Sí, señor policía, aquí está la tarjeta de circulación.

–¿Y su licencia de conducir.

–Aquí la tiene, comandante.

–Gracias, señora, usted disculpe. Es que el oficial me dijo que había robado el auto y matado al dueño, que por eso no tenía los papeles y ni siquiera traía licencia.

–Ya ve cómo es de mentiroso este policía –dijo la anciana–. Le apuesto a que también le dijo que iba a exceso de velocidad. Ya no se puede confiar en nadie, deveras.

¡Nos vemos el domingo!
11 Septiembre 2018 04:07:00
Hablemos de traiciones
Si le das una pistola cargada a un chimpancé, no te puedes quejar de que el simio provocó una masacre. Lo mismo pasa con Cuauhtémoc Blanco y Morena: los del partido de AMLO no se pueden quejar de que el “Temo” juegue rudo, pues ellos mismos sabían que no estaban postulando como candidato a un monje budista, sino a un americanista.

Resulta que la presidenta de Morena, la señora del tinte permanente Yeidckol Polevnsky, está muy enojada porque Cuauhtémoc Blanco cometió la osadía de no darle chamba a uno de sus consentidos y tampoco le regaló la mitad de las secretarías de su Gobierno a Morena. Originalmente, los lopezobradoristas pretendían que el próximo gobernador de Morelos incluyera en su gabinete a Rabindranath Salazar, no porque sea bueno en algo, sino porque es un cuadro de Morena y lo quieren algún día de gobernador.

Yo no sé si López Obrador le pidió realmente a Cuauhtémoc que le diera chamba a Rabindranath y si también le exigió la mitad del gabinete. No lo dudo, pero no lo sé. Supongo que Yeidckol sí lo hizo. Pero haya habido un pacto o no, la realidad es que el ídolo de Tlatilco les aplicó la “cuauhtemiña” y les robó el balón del gabinete quedándose con todos los cargos para sus cuates.

Bien dicen que sólo los amigos traicionan. Un enemigo no te va a traicionar, porque no tiene ese poder sobre ti. La traición es dolorosa porque no te la esperas. Te traiciona la persona en la que confiaste, aquella en la que creías. Dicen que una traición duele más que un balazo. Eso me dijo el primo de un amigo.

Pero, bueno, así es esto: en la política la traición es inevitable, a veces necesaria. Por eso los políticos dicen que quien se va de su partido, es un traidor; pero quien deja su partido para venirse de este lado, en realidad es un demócrata.

Cuando Blanco rompió con quienes lo hicieron alcalde, todos en Morena lo llamaron demócrata. Cuando ganó la gubernatura, lo calificaron como un héroe. Hoy que les agandalló los cargos, lo llaman traidor.

Por lo visto a Polevnsky se le olvidó aquel pasaje de las escrituras en el que Jesús se muestra preocupado por la degradación de la humanidad y la pérdida de valores, especialmente por el consumo de drogas. Debido a eso, le pidió a sus discípulos recorrer el mundo y traer muestras de todas las drogas posibles para saber por qué las personas estaban corrompiendo su alma con esas sustancias del diablo.

Uno a uno fueron llegando los discípulos y Jesús los recibía efusivo. Toc, toc.

- ¿Quién es? –preguntó Jesús–

- Soy Marcos.

- ¿Y tú qué traes Marcos?

- Traigo mariguana, señor.

- Pasa, pasa. ¿Quién es?

- Soy Pedro, señor.

- ¿Y qué traes a la reunión?

- Traigo coca colombiana, señor.

- Muy bien, pasa. Otra vez tocan

- Soy Juan, maestro.

- Hola Juan, ¿qué me trajiste?

- Traje peyote de México...

- Pasa, por favor. ¿Quién es?

- Soy Judas.

- ¿Y qué traes, Judas?

- ¡¡¡TRAIGO A LA DEA, CABRONES!!! –respondió el traidor discípulo– Todos están arrestados. Agentes, el barbón es el líder. ¡Páguenme la recompensa!

Y ahora, como despedida, una hermosa historia de amor con final trágico: Ella le dijo a él, “a nuestra relación le hace falta magia”. Acto seguido, desapareció de su vida.

¡Nos vemos el jueves!
06 Septiembre 2018 04:00:00
¡Salió baratísimo!
Si yo fuera dirigente del Partido Verde, pondría un restaurante de carnitas porque sus militantes son políticos puercos, marranos y cochinos. Y hasta parece que les da orgullo ser la pus de la caca, la costra de la bacinica, pues siempre encuentran algún pretexto legal para justificar sus transas. Ahí tienes por ejemplo, el caso de los cinco diputados verdes que se pasaron a Morena. ¿Para qué querría el partido de Andrés Manuel López Obrador a esos mugrosos? Pues simple y sencillamente para tener 252 diputados, que son la mitad más de los 500 que integran la Cámara. Con esa mayoría absoluta, Morena ya puede aprobar lo que quiera sin tener que negociar con el resto de los partidos. Y, claro, para eso sirve tener una mayoría: ¡para usarla! Pero una cosa es ganar esa mayoría en las urnas y otra, muy diferente, comprarla. ¿A cambio de qué recibió Morena esos cinco diputados? Pues a cambio de aprobar la licencia como senador de Manuel Velasco para que regrese a Chiapas como gobernador, por solo 3 meses. Quién sabe qué diablos quiere clavarse Velasco en esos 3 meses que tanto interés tiene en regresar. Por ahí dicen que quiere quedarse con una bolsa megamillonaria que le entregará el Gobierno federal, por tratarse de un estado tan pobre. Eso dicen. Pero, bueno, el caso es que con tal de cumplirle el caprichito a la güereja, el PVEM le pasó esos cinco diputados a Morena y su grupo pasó de 16 a 11 legisladores. Por supuesto, el coordinador de los diputados verdes, Arturo Escobar, explicó la transa de la manera más cínica posible. Dijo que el trueque no fue a cambio de la licencia de Velasco, sino de que Morena apoyara las propuestas del PVEM para combatir el cáncer infantil. Ay, no ma... ¡Ahora resulta! Ya busqué hasta debajo de la cama y no encuentro a un solo pendejo que le crea a Escobar. Los mismos que se han dedicado a transar con todos los partidos, los que se vendieron primero al PAN, luego al PRI y ahora a Morena, quieren hacernos creer que, ¡milagro!, se volvieron más buenos que pan Bimbo sin orillita, más santos que El Enmascarado de Plata y más adorables que un video de gatitos en internet. Ese cinismo de los verdes ya no sorprende. Lo que sí sorprende es que Morena se esté aliando con esta clase de basura. Bueno, supongo que en realidad el nuevo partido en el poder lo que hizo fue una inversión para sacar adelante el proyecto de AMLO. Eso me hace pensar que los de Morena conocían la historia de aquella señora muy guapa y elegante que iba en su Audi, cuando de pronto se le acercó una mujer con aspecto de indigente a pedirle dinero. La señora sacó un billete de 100 pesos y le dijo:

–Si te diera este dinero, ¿saldrías con tus amigas y lo gastarías todo?

–Doña, a ver, ¡no tengo amigas!

–¿Y no irías a las tiendas?

–¡No me dejan entrar!

–¿Y al salón de belleza?

–Señora, usted está más loca que yo. No sé cómo es una peluquería. Es más, ¡ni me peino!

–Bueno, te voy a dar el dinero, pero sube al coche que quiero que comas conmigo y con mi marido.

–Ay, señora, qué buena es usted, pero me da pena: hace días que no me baño y huelo muy mal.

–No importa, de hecho es mejor. Quiero que mi esposo vea como se ponen las mujeres cuando: ¡No salen con amigas!, ¡no van de compras! y ¡no van a la peluquería! A ver si el cabrón de mi marido ahora sí entiende que la mujer no gasta... ¡invierte!

¡Nos vemos el domingo!
04 Septiembre 2018 04:00:00
¡No se pelien!
“¡No se pelien, muchachos!”, era la frase que utilizaba la subdirectora Martha para tratar de poner fin a alguna madriza de las que siempre había en la primaria. La señora creía que con decir “¡No se pelien!”, por arte de magia los dos chamacos iban a dejar de romperse el hocico, se iba a levantar del suelo, a darse la mano civilizadamente y luego a compartir la torta en el recreo. Por supuesto el “¡No se pelien!” nunca funcionó, pero se nos quedó grabado a todos los que pasamos por el glorioso Instituto Durango. Me acordé de la maestra Martha porque ayer el prefecto electo, Andrés Manuel López Obrador, salió con la misma cantaleta: “¡No se pelien!”. Se los dijo a los diputados, luego de que en el primer día de la Legislatura, se dieran hasta con la cubeta. “Que se pongan de acuerdo, que haya armonía, que no haya pleitos, porque se necesita la reconciliación nacional para sacar adelante a México”, dijo AMLO, el mismo que desde 2006 se ha dedicado tooodo el tiempo a dividir a la gente, a generar odio contra el Gobierno, a inventar historias como la de “la mafia del poder” sólo para convertirse en Presidente. ¡Y ya lo logró! Pero, por lo visto, Andy Panda no entiende que esas broncas que se ven en el Congreso son las que él mismo sembró. Y esos problemas no se arreglan, como pensaba la subdirectora Martha, solamente diciendo “¡No se pelien!”.

Y más le vale a López Obrador que entienda pronto, porque de lo contrario se le va a ir su sexenio creyendo que puede resolver todo y sin resolver nada. Es importante entender bien las cosas, pues de lo contrario le puede pasar lo mismo que a Noé, el conserje del zoológico. Resulta que un veterinario estaba revisando a la gorila y descubrió cuál era el mal que le aquejaba. Fue con el director y le dijo:

–Este animal lo que necesita con urgencia es que le hagan el amor.

–¿Con urgencia? –dijo preocupado el director– Pero eso es imposible: el gorila macho que compramos nos llega hasta dentro de dos meses.

–Pues si la gorila no tiene sexo pronto, se nos va a morir.

–No, no, no. Eso no lo podemos permitir. La gorila es una de las mayores atracciones de este zoológico. La gente viene hasta del extranjero a verla. Algo tenemos que hacer para salvarla.

–¿Y si le decimos a algún empleado del zoológico que le haga el paro? ¿Conoce a alguno lo suficientemente caliente como para echarse a la gorila.

–¡Claro! Ahí está Noé el conserje –dijo el director aliviado y fueron con el tal Noé al que le plantearon lo siguiente– Mira, Noé, necesitamos que nos ayudes.

–A ver, dígame.

–¿Qué te parece tener sexo con la gorila por 10 mil pesos?

–¡Híjole!

–¡Por favor! El zoológico te lo agradecerá.

–Bueno, pero con dos condiciones.

-Claro, ¿cuáles son?

–La primera es que nada de fotos ni videos. No quiero que al rato me vuelva yo viral en las redes sociales. Ya ve cómo son de cábulas los compañeros.

–Muy bien, nada de fotos ni videos. ¿Y la segunda?

–Pues que los 10 mil pesos me los vaya descontando de a 200 quincenales porque ando bien roto.

Que tiemble de nuevo

Hace un año, cuando ocurrió el temblor, decían que la gente había despertado, que de las ruinas de los edificios había nacido una nueva conciencia ciudadana. ¡Ajá! Sí, cómo no. A ver, ¿fuiste a votar el domingo a la consulta de Presupuesto Participativo 2019? Si sí fuiste, felicidades: a ti sí te importa tu ciudad y te involucras en las cosas que valen la pena. Si no fuiste a una de las 2 mil 562 mesas de votación o ni siquiera te enteraste, te pido un favor: luego no te quejes.

¡Nos vemos el jueves!
30 Agosto 2018 04:00:00
¿Manuel o Manuela?
El que ya no se sabe para qué lado batea es el chiapaneco Manuel Velasco. ¿Es senador o es gobernador? Aunque la Constitución de México lo prohíbe, es ambas cosas. Así como en el mundo hay gente bisexual, Velasco vendría a ser algo así como bipolítico, pues trae metida la investidura de gobernador y ahora también porta el fistol de legislador.

Lo peor del asunto es que su doble cargo no es derecho, pero es legal. Por un lado encontró una rendija en la ley electoral para poder ser candidato al Senado sin dejar de ser gobernador. (Y cuando digo rendija me refiero a una resolución del Tribunal Electoral más jalada que la película del Megalodón). Y por el otro, torció la ley en Chiapas para que le permitieran ir a asumir el cargo en el Senado, pedir licencia y regresar a despachar en el Gobierno estatal pese a pertenecer a otro poder completamente diferente.

Es como si el presidente de la Coca Cola fuera al mismo tiempo cajero en el Oxxo (con perdón para el presidente de la Coca Cola y a los cajeros del Oxxo por compararlos con políticos).

Pobre José José: jamás se imaginó que el dilema de ¿gavilán o paloma?, Manuel Velasco lo resolvería siendo gavilán y paloma.

‘¡Usted disculpe!’

En las páginas de nuestro periódico encontrarás la noticia de que policías de la Ciudad de México detuvieron al hijo de “El Señor de los Cielos”, lo reconocieron, pidieron instrucciones a sus superiores sobre qué hacer con él, ¡pero lo dejaron ir! ¿Y por qué soltaron a Vicente Carrillo Leyva? Que porque presentó una identificación con otro nombre. Si pudiera poner aquí el emoji del tipo que se tapa la cara como diciendo “¡ay, qué brutos!”, lo pondría.

De toda esta historia no sé qué me resulta más sorprendente. En primer lugar, la buena memoria de los policías. Hemos visto miles de retratos hablados de sospechosos y no conozco a nadie que haya reconocido a uno solo. Es como las fotos de los ladrones que ponen en los bancos: “Si lo ve, denúncielo”. Si lo veo, ni lo reconozco, la verdad. Pero, bueno, hay que aplaudirle a los policías por haberlo reconocido.

En segundo lugar me sorprende que los altos mandos de la Policía hayan pedido detener a Carrillo Leyva, pues en realidad no existe ninguna orden de aprehensión en su contra. ¿Como para qué lo querían aprehender? ¿Para que les explicara quién es quién en la telenovela del Señor de los Cielos? ¿Siguen extrañando al Chacorta o qué?

Y en tercer lugar, por supuesto, me sorprende que los policías ¡lo hayan dejado ir! Si ya lo reconociste y ya te dijeron que lo detengas, tendrías que ser muy bruto para creer que Carrillo Leyva se llama “Andrés Favela” como decía en su identificación. A menos, claro, que el hijo del narco no les haya enseñado esa credencial, sino otra:

–¡Uy, joven! Usted se parece a un narco.

–No, oficial, me confunde.

–No, a mí no me engaña, usted es el hijo de Amado Carrillo.

–No, no. Mi nombre es Diego Rivera.

–A ver, identifíquese.

–Mire, oficial, aquí tiene.

–Oiga, pero este es un billete de 500.

–Sí, pero ahí dice que soy Diego Rivera, ¿verdad?

–No me entendió, joven. Le estoy diciendo que este es sólo un billete de 500 pesos. Échele más, ándele, échele más hasta que me convenza.

–A ver, ahí van mis identificaciones de Diego Rivera. Son todas las que traigo.

–¿Ahora sí me cree?

–¡Uy, joven! Con esto hasta le creo que es Frida Kahlo. ¡Aváncele, aváncele!
28 Agosto 2018 04:06:00
Pobre líder rico
¿Te has preguntado para qué sirven en México los sindicatos? Quiero creer que hay excepciones, pero la gran mayoría sirve para una sola cosa: hacer millonarios a sus dirigentes. Bien me lo decía mi madre: “No estudies una carrera, métete de dirigente sindical”; pero no, en lugar de hacerle caso, ahí va el baboso a estudiar periodismo. Y si no me crees, veamos algunos de los más importantes sindicatos de México:

En primerísimo lugar está el sindicato de maestros, que desde 1988 hasta 2012 fue dirigido, como si fuera de su propiedad, por Elba Esther Gordillo. En esos 24 años, la maestra se hizo de una fortuna que ya la quisiera Carlos Slim para un fin de semana en Acapulco. No le bastaron las mansiones en San Diego, las compras en Houston, las vacaciones en Europa, las obras de arte y los penthouse en Polanco, ¡hasta un partido político se compró la señora! Dicen que el dinero, como el alcohol, en exceso apendeja y Elba Esther se sintió más poderosa que Dios, por lo que terminó en la cárcel como una venganza política de Enrique Peña y del PRI. Y ahora que el manto bendito de AMLO le ha limpiado todos sus pecados, ya está moviéndose para recuperar el control del SNTE y, por supuesto, de todo el dinero que maneja el sindicato. Y se entiende: esas cirugías plásticas no se pagan solas, las pagan los maestros con sus cuotas.

Luego está el sindicato de petroleros, que encabeza Carlos Romero Deschamps, que si no fuera sindicalista seguramente sería protagonista de un programa sobre mafiosos italianos en Blim (no le alcanza para llegar a Netflix). Este sujeto es un auténtico hampón, o tal vez habría que decir tampón, pues es un auténtico chupasangre, ya que no se conforma con las cuotas de los sindicalizados. No, señor, Romero Deschamps es también un próspero empresario gracias a que obtiene jugosos contratos ¡de Pemex! Resulta que los trabajadores petroleros tienen varias empresas que le venden servicios o productos a Pemex, lo cual les deja más dinero que un pozo petrolero.

Y lo peor no es eso: al angelito tú y yo le pagamos un sueldazo desde hace muchos años, ya que ha pasado de senador a diputado, ida y vuelta, una y otra vez. Y en todos esos años no ha presentado una iniciativa que valga la pena ni ha dado un debate memorable, pero, eso sí, ha cobrado puntualito cada una de sus quincenas, sus bonos, sus moches y todo aquello que integra el botín de los legisladores.

Y así llegamos a uno de los casos más extraños del sindicalismo mexicano: el ferrocarrilero. Resulta que su líder es Víctor Flores, que empezó como golpeador, siguió como golpeador, llegó a la cumbre como golpeador y como dirigente del sindicato hasta patrocina golpeadores profesionales, pues resulta que organiza funciones de lucha y box con cargo a las cuotas sindicales. Hasta un torneo hicieron con su nombre. Víctor Flores es como ese tío que ve con ojos libidinosos a todas sus sobrinas. A pesar de sus 123 años de edad, tiene el cabello negro azabache, con un corte tipo los Beatles (o Tizoc, para que me entiendas) con todo y fleco cubriéndole la frente. Quiero pensar que ese es realmente su cabello, porque nadie, ni borracho, sería tan tarado de pagar por una peluca tan ridícula. ¿O sí? Bueno, pues el caso es que Víctor Flores se acaba de reelegir como líder del sindicato para otros 4 años, con lo cual llegará a 27 años al frente del gremio. Lo curioso del asunto es que el sindicato ferrocarrilero supuestamente tiene 18 mil agremiados, a pesar de que en México ¡ya ni hay ferrocarriles! En realidad, el sindicato vive de los jubilados y liquidados de lo que fue Ferronales y poco o nada tiene qué ver con los pocos trenes que hoy quedan en el país. Como quien dice, al sindicalismo mexicano se lo llevó el tren… de la corrupción.

¡Nos vemos el jueves!
23 Agosto 2018 04:08:00
El osito Duarte
Vivo en un país en el que puedes crear una red de empresas fantasma para desviar 438 millones de pesos de todos los mexicanos, y la PGR dirá que no tiene pruebas para acusarte de crimen organizado. En este mismo país, te robas dos gansitos y, ahí sí, te atrapan de inmediato y a la cárcel vas a dar.

¿Te has fijado que lo peor de México somos los mexicanos? En estos días hemos visto ejemplos clarísimos de que lo peor que le pudo pasar a este país fue que llegáramos nosotros. En primer lugar está el infeliz empleado de Bimbo que se hizo famoso porque fue atrapado en video, en el momento en que le roba a un anciano la mercancía que él mismo le estaba entregando. Al mejor estilo de los políticos mexicanos de “dos para ti y uno para mí”, el repartidor de Bimbo y Marinela va acomodando los panques y los gansitos en los anaqueles y, de paso, se va guardando algunos dentro de la chamarra. ¡Ahora lo entiendo todo! Yo siempre me preguntaba: ¿por qué estos güeyes siempre andan tan tapados aunque haga mucho calor? No era porque trajeran prendido el aire acondicionado para tener en buen estado los chocotorros. No, no, nada de eso: era para robarse el producto que ellos mismos repartían. Con este descubrimiento, queda resuelto ese gran misterio de la infancia de todos nosotros: nadie entendía cómo era que de pronto aparecían en la colonia camionetas de Marinela o Bimbo vendiendo baratísimos sus productos. No era oferta, ¡era el botín! Obviamente Bimbo ya salió a aclarar que este desgraciado no representa a la empresa, lo dio de baja y lo entregaron a las autoridades. No sé cuál sea la pena por robarse los pastelitos que se clavó, pero ojalá que vaya a la cárcel por abusar de aquel anciano y que ahí refundido en la celda se le aparezca el gansito Marinela para decirle: ¡Recuérdame!

Vamos al otro ejemplo de los malos mexicanos. Si creían que no había ser más despreciable que el papá de Luis Miguel es porque nunca le habían puesto atención al procurador Alberto Elías Beltrán. A este sujeto, que se las da de gran jurista, le ha tocado el triste papel de ser quien le abra la reja a Javier Duarte. Yo supongo que el titular de la PGR va a necesitar un buen cirujano plástico, pues no creo que tenga cara para ver a sus hijos luego de haberle retorcido el pescuezo a la justicia para aligerar los cargos contra el exgobernador de Veracruz. Porque ahora resulta, según el procurador, que pese a todo lo que nos han dicho, pese a los ranchos, las casas en Houston, los documentos falsos, pese a las empresas fantasma y pese a los millones en cuentas en el extranjero, pese a todo eso... ¡no tienen pruebas contra Duarte! Ya busqué en Google y ni siquiera ahí encontré a un pendejo que les crea. Según esto, no hay manera de demostrar que el priista incurrió en el delito de crimen organizado, por lo que sólo lo acusaron de “asociación delictuosa”, lo cual equivale a acusar a Hannibal Lecter no de canibalismo, sino de antojos estrafalarios. Al cambiarle los delitos, el cínico de Duarte podrá salir de la cárcel y seguir su juicio en completa libertad.

Y así como Elba Esther Gordillo ahora es una santa, una guerrera y una hada de cuentos, al rato nos van a salir con el osito Duarte es más bueno que el pan Bimbo sin orillita.
21 Agosto 2018 04:06:00
La casa de las Elbas
¿Sabes qué es lo que no soporto de los políticos? Que hagan dramas. ¿Acaso no saben que todos los que somos hijos de una madre mexicana ya estamos curtidos en el chantaje sentimental?

Los políticos mexicanos creen que si nos hablan de forma melodramática, les vamos a creer que son lindas personas que solo buscan el bien del país. No entienden que sus discursos a mí no me conmueven porque cuando yo era chico, no me comía el pescado, pese a que mi madre me decía que en África había miles de niños que no tenían ni un pedazo de pan para llevarse a la boca.

¡Uy! Cuando mi madre sospechaba que le estaba diciendo una mentira, me aplicaba una prueba más efectiva que el polígrafo para obtener la verdad. Me preguntaba: “Si lo que estás diciendo no es cierto, ¿que me muera?”. ¡Madres! ¿Qué hace un niño ante tamaña responsabilidad? ¿Confiesas que sí fuiste tú quien le vendió al ropavejero ese jarrón viejo que creías que no servía porque decían que el cristal estaba cortado? ¿O con una parte de tus ganancias comprabas flores para el velorio de tu santa madre? Difícil decisión. Por supuesto, siempre terminaba confesando, pues era demasiado peso para mí la idea de que mi mamá se muriera. Pero un día me volvió a preguntar “¿Que me muera?”. Y yo dije muy seguro por fuera, aunque temblando por dentro: “Sí, claro”. Pasé toda la noche sufriendo con la idea de que mi mentira matara a mi mamá. A la mañana siguiente descubrí que no había muerto y también descubrí que aquello era puro cuento.

Después de haber pasado por semejante experiencia, ¿tú crees que le voy a creer a Elba Esther Gordillo cuando dice que fue víctima de una venganza política y que ahora sí se va a trabajar en la defensa de los maestros? La temible maestra reapareció ayer, justo ayer que inició el nuevo ciclo escolar, y lo que dijo, en pocas palabras, fue que ya regresó por lo suyo. Es decir, viene a tomar de nuevo el control del sindicato de maestros. “Mi lealtad y mi lugar siempre ha estado y estará al lado de los maestros y las maestras de México, y de la defensa de la educación”, dijo Gordillo sin morderse la lengua, pues no se recuerda un solo maestro que se haya enriquecido tanto como ella. Vaya, ni siquiera los invitaba a su mansión en San Diego a pasar el fin de semana.

Lo que sí me sorprendió de la maestra Gordillo fue su aspecto. Después de 5 años en la cárcel, luce como si no hubiera pisado nunca una celda. Wait! De hecho, la señora estuvo en la cárcel, pero jamás estuvo en una celda como el resto de las reclusas. A ella la tenía en la enfermería, que es como la sección VIP del Reclusorio femenil. Ahí recibía visitas y tenía como servidumbre a un grupo de internas que hasta masajito le daban. Siendo sinceros, me veo más jodido yo un sábado en la mañana después de una noche cubera, que Elba Esther después de un sexenio en el bote.

“Hoy, esta guerrera está en paz”, dijo la maestra mientras limpiaba la espada de Game of Thrones con la que planea ir a cortarle los huevos a todos los que la traicionaron, empezado por el actual dirigente del SNTE, Juan Díaz de la Torre. Ese tipo debe estar en este momento más nervioso que Mauricio Clark en una salchichonería.

Y así como en La Casa de las Flores nada es lo que parece, en la caso de Elba Esther ahora resulta que la maestra se volvió santa, pues dijo algo así como que “lo que viene debe plantearse con cuidado, sin obsesiones y sin odios, sin rencores por el pasado, y pensando en el futuro. Trabajando siempre por el bien de la patria, el pueblo”. Apúntenle otro milagro a San Amlito. ¡Amén!

¡Nos vemos el jueves!
16 Agosto 2018 04:08:00
Bye, Mr. Bean Cordero
Se nos fue Ernesto Cordero. No, no se murió, simplemente anunció que se retira de la política. Y esa, sin duda, es una mala noticia, pues nos quedamos sin uno de los mejores comediantes mexicanos.

Siempre he pensado que no era casualidad que Cordero fuera igualito a Mr. Bean, aquel personaje británico que nomás no daba una. Cuando era niño, el pequeño Ernesto recibió como regalo una tortuga... y se le escapó. Durante la adolescencia no le gustaba ver películas porno, porque no tenían subtítulos. Cordero es de los que va a Liverpool a comprar un juego de cama y pregunta cuáles son las reglas. Hay analistas que aseguran que cuando fue secretario de Hacienda de inmediato creció el Producto Interno Bruto. Qué bueno que fue economista, porque de haber sido ingeniero habrá inventado el microchip más grande del mundo o los impermeables de papel reciclado. Y si hubiera sido narco, lo habrían mandado a Colombia por coca, pero habría traído Pepsi.

Por suerte para él, pero para desgracia de México, Cordero decidió ser político. Se unió al Partido Acción Nacional (ya dijimos que era medio güey) y se volvió parte del equipo de Felipe Calderón Hinojosa. Trabajó con él en Banobras y luego en la Secretaría de Energía, donde no hicieron nada, pero se forraron de billetes y de ahí pasaron a Los Pinos. Su primer cargo en el gobierno calderonista fue como subsecretario de Hacienda. De ahí lo ascendieron a secretario de Desarrollo Social y luego regresó a la Secretaría de Hacienda, pero ya como titular.

Y aunque ya sabíamos que Cordero es de los que estudia la noche anterior cuando le van a hacer un examen de orina, aun así nos sorprendimos y nos divertimos todos los mexicanos cuando acuñó su frase inmortal: “Con un sueldo de 6 mil pesos al mes, alcanza perfecto para pagar casa, coche y mandar a los hijos a escuelas privadas”. ¡¡¡Seis mil pesos!!! Hay quienes creen que esa declaración puso en evidencia que, como todos los políticos, Cordero vive en un mundo de fantasía que nada tiene qué ver con la realidad del resto de los mexicanos. Quienes lo defienden, dicen que en realidad Cordero se le cayó de cabeza a su mamá cuando era bebito.

Pese a todo, cuando iba a finalizar el sexenio, Calderón lo impulsó para que fuera candidato presidencial. En otros tiempos, cuando el Presidente decidía quién sería su sucesor –el famoso cedazo– ése era quien ganaba las elecciones. En el caso de Cordero, bueno, pues, es tan brillante como quien vende tarjetas del Día del Padre en un orfanato. Y por eso lo que tenía que pasar, pasó: Cordero perdió la candidatura ante Josefina Vázquez Mota, que tiene el carisma de una caja de cartón para archivo muerto. Por supuesto el PAN perdió las elecciones y Calderón intentó quedarse al menos con el partido, para lo cual lanzó como candidato –¡una vez más!– a Cordero. Y, claro, como nuestro personaje es tan brillante que para matar un canario lo avienta por la ventana, también perdió la elección por la dirigencia nacional panista.

Pero como es suertudo, Ernesto Cordero se convirtió en senador. Por supuesto no fue por medio del voto, sino por la vía plurinominal. De todas maneras nadie hubiera votado por él. Y tampoco creo que hubiera podido hacer fraude, pues si le dijeran que hay que embarazar las urnas, se las coge. Tan brillante siempre como político, Cordero fue expulsado de su partido, porque en lugar de apoyar a Ricardo Anaya apoyó al que estaba seguro que iba a ganar: José Antonio Meade. Pobre Cordero: si se hubiera ganado un viaje en una rifa, habría sido en el Titanic. Por eso y más lo vamos a extrañar ahora que se retire de la política y se dedique a otras cosas. Tal vez escriba el libro Aprenda a Leer.
14 Agosto 2018 04:06:00
El probable dictador
¿Cuál es la diferencia entre lo probable y lo posible? Lo primero tiene distintos grados de que pueda ocurrir y lo segundo simplemente ocurre o no ocurre. Por ejemplo: es poco probable que tú y yo tengamos relaciones sexuales, pero si eso ocurre es imposible que no pidas más. Es probable que tu ex consiga pronto a alguien, y no es imposible que sea alguien mejor que tú. Es probable que Enrique Peña no sea tan tonto como siempre hemos creído, pero a lo largo de estos seis años era imposible no pensarlo. Ayer aseguró Andrés Manuel López Obrador que Ricardo Monreal será el “probable” coordinador de Morena en el Senado, como queriendo decir que él no le va a ordenar a nadie que lo elijan, sino que nomás lo está sugiriendo.

¿Para qué tanta payasada? Si AMLO dice que es probable es porque ya lo decidió así. ¿O a poco alguien piensa que es posible que sus senadores le lleven la contraria? Ni metiéndome un kilo de peyote podría imaginarme a Martí Batres diciéndole: “Mira, Andrés Manuel, los 55 senadores de Morena ya lo pensamos bien y, en realidad, creemos que Monreal no debe ser nuestro coordinador. Por eso hemos decidido en una votación secreta y muy democrática, que la cantante Susana Harp, que tú elegiste a dedazo aunque no tiene experiencia política, sea la jefa del grupo parlamentario morenista. Lo hacemos así porque tú jamás nos tirarías línea para tomar una decisión que sólo le corresponde a los senadores. Te queremos tanto, Andrés Manuel”. Porque, obviamente, al escuchar aquello seguramente el tabasqueño se pondría peor que el Hitler de la película cuando le informan que el Cruz Azul perdió la Final con un gol una vez más: “¡Democráticos mis destos! ¿Cómo que ya decidieron ustedes? ¿Pues qué se mandan solos? No, no, no, Martí aquí se hace lo que diga mi dedito, de manera muy respetuosa. Y mi dedito dice que Monreal es la mejor opción. Además, se la debo. Acuérdate que sólo así dejó de hacer berrinche como Neymar cuando le di la candidatura a Sheinbaum y no a él”. Claro, es posible que yo esté equivocado, pero tú bien sabes que es muy probable que quien tiene tanto poder se vuelva loco... o se convierta en un dictador.

Así que de lo probable a lo posible hay sólo un paso. Son palabras que a veces se usan igual, aunque en realidad no son lo mismo. Por eso hay que escuchar y leer con mucho cuidado qué palabras usan los políticos, o nuestras parejas, o quienes están cerca de nosotros. No nos vaya a pasar como a ese sacerdote recién ordenado que fue a confesarse por primera vez con su obispo:

–Dime hijo mío, ¿qué tal has llevado los votos durante esta tu primera semana?

–Mire, su eminencia, en cuanto a la pobreza he regalado mis pertenencias. Me despojé de la sotana bordada, se la di a los pobres para que la vendieran y tuvieran con qué comer. Yo ahora calzo huarache y doy la mitad de mi comida a un vagabundo que se aparece todas las tardes por la parroquia.

–Muy bien, hijo mío, muy bien.

–En cuanto al voto de obediencia, hago cualquier cosa que me ordene cualquier otro sacerdote, usted mismo señor obispo y, por supuesto, el santo Papa, sin pensar en si es justo o adecuado. Mi privilegio de obedecer.

–Muy bien, hijo mío, excelente, excelente.

–Finalmente, su eminencia, esta semana he hecho el amor con 37 mujeres.

–¿¡¿¡Qué dices!?!? –exclamó el obispo que casi se cae de la silla al escuchar aquello– ¿Cómo que has tenido sexo con todas esas mujeres? ¿Y el voto de castidad?

–¡¿Cómo? ¿No era voto de cantidad?

¡Nos vemos el jueves!
09 Agosto 2018 04:07:00
Santa Elba Esther
Mi estómago anda como Elba Esther Gordillo: liberado. No me había sentido tan suelto desde que me divorcié la primera vez. Primero pensé que tal vez, sólo tal vez, me podrían haber caído de peso los ocho tacos de suadero, los cuatro de pastor y los dos volcanes de anoche. Pero no, en realidad lo que me tiene así es algo externo: mi estómago está deshecho de los purititos nervios que me provoca el nuevo gobierno. Cada día, me despierto, reviso el periódico (este mismo que está leyendo), veo las ocurrencias de Andrés Manuel López Obrador y de sus colaboradores y me pregunto: “¿estaré a la altura de tan excelso gobierno?”.

Si tuviera a AMLO frente a mí, le preguntaría: “Señor, ¿seré digno de ser tu siervo?”. Me preocupa darme cuenta que algo en mí está fallando, que soy un mal mexicano que no se entusiasma con la cuarta transformación de la República. Seguramente soy un traidor a la patria por no entender que es importante perdonar a los narcos, a los asesinos y a los secuestradores para sacrificar, perdón, para pacificar al país. ¿No será que mi mamá no tomó ácido fólico cuando estaba embarazada y por eso no me entusiasma ver a Manuel Bartlett en la Comisión Federal de Electricidad?

Seguramente, cuando era yo un bebé, mi papá me estaba cargando, me resbalé y caí de cabeza en el pavimento, sí, seguro que eso pasó conmigo y por eso ahora no me creo que con Esteban Moctezuma en la SEP nos vamos a convertir en una potencia educativa, los niños mexicanos se van a convertir en genios, los maestros dejarán de estar en la grilla y se pondrán a dar clases; y el SNTE y la CNTE se convertirán en el motor del cambio nacional.

Hoy, por ejemplo, me siento como un verdadero idiota tratando de entender por qué un gobierno metió a la cárcel a Elba Esther Gordillo y por qué el Gobierno que viene se unió a ella. ¿Pues qué no se supone que la maestra representa lo peorcito del viejo sindicalismo oficialista? ¿La pus de la caca? ¿La costra de la bacinica? ¿Lo verde del gargajo? Hasta donde yo me quedé, la profesora Gordillo se había enriquecido más que un gobernador corrupto (es pleonasmo), a costa de los sufridos maestros mexicanos. Mientras ellos se chingaban dos turnos en escuelas públicas para tener un ingreso más o menos digno, ella se chingaba cientos de millones de pesos, que le permitieron construir mansiones, comprar ropa en las tiendas más caras del mundo y hacerse de una colección de arte que ya la quisiera cualquier museo en el país.

¿Y qué pasó? Que de pronto la reclusa Gordillo se convirtió en doña Elba Esther y pasó a formar parte del equipo de López Obrador, a través de sus tres principales operadores: su nieto, su yerno y el exdirigente del sindicato, Rafael Ochoa. Ellos fueron los responsables de que el magisterio se volcara (palabrita mamona, cómo me encantan) a votar por AMLO, en lugar de apoyar a José Antonio Meade, quien era el candidato de Nueva Alianza, el partido del SNTE.

Y después de eso el tabasqueño ganó las elecciones, se hizo amiguis de Enrique Peña Nieto y ayer, justo ayer que recibió la constancia que lo declara presidente electo, casualmente, Elba Esther Gordillo queda libre de toda culpa. ¡Libre! A ver si no resulta ahora que tenemos que hacerle una misa de desagravio a la profesora.

Para como van las cosas, seguramente será designada fiscal anticorrupción, arzobispa de la Ciudad de México o, ya de perdida, santa patrona de la república amorosa.

Así, mientras Elba Esther canta “¡libre soooy!, ¡libre soooy!”, el resto de los mexicanos nos quedamos Frozen.
07 Agosto 2018 04:00:00
El síndrome Toño Esquinca
Un tipo llama a la casa de su novia y en cuanto oye que descuelgan, le dice:

–¿Estás lista para esta noche, mamacita? Yo nomás te digo que ahora sí vas a tener que usar esa boquita.

–Mire, cabrón, habla el papá de Laura. ¿Por qué dice usted que mi hija va a tener que usar la boquita esta noche?

–Aaah. señor. Es que esta noche ¡es de karaoke!

¡Pum! En esta vida se vale estar loco, pero no pendejo. Y si no lo creen pregúntenle a todos esos empresarios, periodistas, artistas y políticos que durante años se dedicaron a criticar a Andrés Manuel López Obrador y ahora andan desesperados por sacarse una selfie con el virtual presidente electo. Es lo que los expertos llaman “El Síndrome Toño Esquinca”, el cual se caracteriza por tener que tragarse sus palabras, sin hacer caras y hasta sonriendo. Obviamente el nombre de este mal surgió en honor del conductor radiofónico que dijo al aire que si ganaba AMLO, se iría de México. Y no sólo eso: días antes de las elecciones se volvió loco frente al micrófono (no es albur) y comenzó a decir una serie de incoherencias en contra del de Morena que obligaron a sus patrones a suspenderlo más de un mes o, mejor dicho, a ponerlo a salvo de sí mismo. ¿Por qué no lo corrieron? Pues porque, paradójicamente, resulta que este sujeto que se quedó a la mitad entre el chango y el humano es una de las mayores estrellas de la radio. Su programa es más cursi que una telenovela libanesa de las que pasan a las 2 de la tarde por televisión. Pese a eso, tiene una audiencia gigantesca, lo cual confirma que las mayorías no siempre tienen la razón y que, por supuesto, el mal gusto se pega. Bueno, el caso es que el tal Toño ya regresó a la radio y lo hizo, ooobviamente, con la cola entre las patas y los calzones en los tobillos, diciendo que ahora está del lado de López Obrador. Habló tan bonito del tabasqueño, que hasta parecía que estaba hablando de san Francisco de Asís. ¿Por qué cambió de opinión? Por lo que decía al principio: está por loco, no por pendejo. Igualito pasó con los principales empresarios de México que se dedicaron durante años a hacer todo lo posible para que AMLO no ganara (no los culpo), y ahora resulta que le ven más beneficios que al nopal. Hay quienes dicen que eso es la civilidad democrática. A mí, más bien, me parece que es el miedo a que el loquito de Andrés Manuel busque venganza contra cualquiera de ellos. Porque, finalmente, una cosa es llevar la fiesta en paz y otra, muy distinta, ponerse de tapete para que el próximo presidente se limpie los zapatos contigo.

‘Ora que del otro lado, el de AMLO, pasa algo muy similar: hasta a Enrique Peña le encuentra atributos y se los halaga en público. López Obrador está tan desesperado por parecer bueno, que invitó a desayunar a José Antonio Meade y el muy indigno aceptó. Debe sentirse muy solo Meade para aceptar reunirse con quien lo llamó señoritingo, le dijo corrupto, lo acusó del gasolinazo y, por supuesto, lo calificó como un integrante más de la mafia del poder.

Los más confundidos, sin embargo, son los seguidores de López Obrador, pues ahora resulta que “los malos” no eran tan malos sino que, en realidad, son unos patriotas. Y en una de esas. ¡hasta hueso agarran en el Gobierno!

Ya iba a cerrar esta columna, pero me acabo de enterar de que ya reapareció Ricardo Anaya. El panista se esfumó después de perder las elecciones presidenciales. Dicen que Anaya viene renovado, el nuevo modelo de este robot cuenta con GPS para que no se pierda cuando ande de campaña por México, incluye una nueva función para sonreír al menos dos veces al día, le pusieron un nuevo lubricante en las venas porque tenía la sangre bastante pesada y, lo más importante, ahora no sólo toca todos los instrumentos, sino que baila hawaiano y se sabe completa la letra de Despacito.

¡Nos vemos el jueves!
02 Agosto 2018 04:08:00
Estaba Bartlett un día…
Estaba Bartlett un día recordando sus días de gloria como priista cuando, de pronto, sonó el teléfono:

–Está usted llamando al Parque Jurásico ex tricolor, ¿con quién quiere hablar?

–Con Manuel Bartlett.

–Soy, yo. ¿Quién habla?

–¿Cómo que quién habla, Manuel? ¡Soy Andrés Manuel!

–¿Andrés Manuel? Me suena, me suena, me suena.

–Sí, soy el de Tabasco. El que habla lento. ¡El que ganó la Presidencia, hombre!

–¡Ah, sí!, claro, perdóname tocayo. ¿Para qué soy bueno?

–Quiero que formes partes de mi gabinete.

–¡Uy, no! Con los sueldos de miseria que vas a pagar, ni pa las levantadas temprano alcanza.

–Tienes 82 años, te despiertas a las 5 de la mañana todos los días, payaso.

–Bueno, eso sí. ¿Quieres que regrese a Bucareli y ponga orden en el país con mano de hierro? No sabes: sé aplicar el tehuacanazo, el pocito, los toques en los testículos, arrancar uñas... yo soy de la vieja escuela, pero efectivo. Sé que la prensa fifí te pone de malas, no te imaginas lo que le sé hacer a los periodistas incómodos.

–Mmmmh, suena tentador, pero no, no te quiero para Gobernación.

–¡Ya sé! ¿Quieres que regrese a la SEP? La educación con sangre entra y, bien lo sabes, esa es mi especialidad. Cuando fui secretario, no hubo huelgas ni desmadres. Todo lo tenía bajo control. ¿Has oído hablar de Elba Esther Gordillo? Salinas y yo la inventamos.

–No, no, no Manuel. A la maestra ya la tengo feliz y contenta. En realidad para lo que te quiero es para que seas el director de la Comisión Federal de Electricidad.

–¡Ah, chinga! Pero si yo ni siquiera sé cambiar un foco. Yo sé de electricidad lo que tú sabes de economía, Andrés Manuel: ¡nada!

–¡Pues por eso!

–No te entiendo.

–Mira, la CFE ya está quebrada. Como empresa no sirve para nada, pero obviamente yo no puedo cerrarla porque se vería como una cosa muy fea. Entonces, te pongo a ti, tú haces lo que creas que es mejor, electrocutas las finanzas de la CFE, la fundes como fusible ¡y la cerramos!

–Oye, pero voy a vivir toda mi vida con el descrédito de haberle dado en la madre al patrimonio nacional.

–¡Ni tanto!

–¿Cómo que ni tanto!

–Digo, ni tanto que fueras a vivir. Nomás te quedan unos añitos.

–Bueno, pues eso sí.

–Entonces, ¿le entras? Ándale. Imagínate qué tan desesperado estoy que te lo estoy pidiendo... ¡a ti!

–No, pues viéndolo así, sí debes estar muy desesperado, Andrés Manuel. Está bien, ¡acepto!

–Toques, joven, toqueees.

¡QUÉ LOCOS!

Estaban tres locos platicando en el manicomio sobre qué era lo más rápido que existía en el mundo:

–Lo más rápido –dijo el primero– es el rayo: primero lo ves y, mucho después, lo escuchas.

–No, no. Lo más rápido es la luz: apenas aprietan el botón, se prende el foco.

–¡Están locos! –dice el tercero– Lo más rápido es la diarrea: el otro día me dio diarrea, corrí como rayo al baño y cuando prendí la luz... ¡ya me había cagado!

Si quieres ver locos en acción, date una vuelta por el PRI en estos días. Unos están locos de tristeza por la derrota en las elecciones, otros están locos tratando de conseguir chamba para el próximo sexenio y los más locos están pensando cómo renovar al partido.
31 Julio 2018 04:07:00
Sombras, nada más
Una de dos: o Andrés Manuel López Obrador es un genio... o ya se volvió loco. Acaba de anunciar que quiere reforestar 50 mil hectáreas de selvas en el sureste, tanto con árboles de madera como frutales.

La idea no suena nada mal, como muchas de sus ideas. Pero también, como la mayoría de sus ideas, a la hora de enfrentarlas a la realidad, tiemblan más que el trasero de Kim Kardashian bailando La Chona. En un video que está en su página de Facebook (por si quieren verificar que no miento), López Obrador dice que va a sembrar grandes árboles como caoba, cedro o hule, porque crecen mucho y dan mucha sombra. Y debajo de ellos sembrará plantas que, precisamente, requieren de sombra, como el café. Insisto: la idea no suena mal, pero... ¿cuánto supondrá Andresito que tarda una caoba en crecer 15 metros y dar suficiente sombra a sus alrededores? Según sus cálculos, esto ocurre en sólo 15 días. Según los idiotas botánicos que se dedican a estudiar estos árboles durante toda una vida, mínimo son ¡8 años! para que empiece a tomar forma en serio. ¡Ocho años! ¿Pues no que no se piensa reelegir? Para cuando esos árboles den la sombra que AMLO espera, lo más probable es que ya le hayamos levantado un monumento póstumo en pleno Paseo de la Reforma. O en La Chingada, al fin que siempre quiso irse a descansar a su rancho, bajo la dulce sombra de un árbol gigante.

EL QUE SABE, SABE

Uno de los nombramientos que más polémica han causado es el que hizo Andrés Manuel López Obrador del expriista Manuel Bartlett, al que designó director de la Comisión Federal de Electricidad. A lo mejor eres muy joven para saberlo, pero para eso estamos los viejitos: para ilustrarte. Bartlett se formó en lo más rancio del priismo, pues fue inclusive coordinador de campaña de Miguel de la Madrid. Fue secretario de Gobernación y, por lo mismo, el operador del fraude que llevó a la Presidencia... ¡a Carlos Salinas! Ese es el angelito que ahora trabaja con AMLO. Pero el principal problema de Bartlett no es sólo su pasado. No, no. Lo que más se le critica es que no sabe nada del sector eléctrico. Es probable que ni siquiera sepa cambiar un foco. Y si realmente queremos que el cambio sea cambio, necesitamos a los más preparados en cada puesto. De lo contrario, al país le puede pasar (nos puede pasar) lo mismo que a aquel señor que empezó a sufrir fuertes, insoportables dolores de cabeza. El médico lo revisó, le hizo una tomografía, le tomó muestras de sangre, de orina y finalmente le dijo:

–Le tengo una noticia buena y una mala. La buena es que puedo curarle sus dolores de cabeza. La mala es que para hacerlo tendré que cortarle los huevos.

–¿De plano, doctor? ¿No cree que haya otra solución?

–No, no. Usted sufre una rara condición en la que sus testículos oprimen la base de su columna vertebral, y eso le causa dolores de cabeza. La única manera de remediarlo es extirparlos.

El señor se deprimió terriblemente, pero decidió que no podía seguir viviendo con tanto dolor y se operó. Días después de la castración, quiso consentirte y fue a comprarse un traje nuevo, para animarse. Apenas entró en la sastrería, el sastre lo miró y le dijo:

–Talla 44, ¿cierto?

–¡Exacto! ¿Cómo lo supo?

–Es mi trabajo –explicó el sastre– Para la camisa debe ser 34 de mangas y 16 de cuello.

–¡Qué bárbaro! ¿Cómo lo supo?

–Es mi trabajo –volvió a decir– ¿Qué le parece si se lleva también unos calzoncillos nuevos? Debe ser talla 38.

–¡Uy, no! Ahí sí se equivocó. He usado siempre talla 34.

–Eso no es posible, señor. Si usara la 34, el calzoncillo estaría demasiado apretado, lo que le presionaría los huevos contra la base de la columna y tendría todo el día un tremendo dolor de cabeza...

–¡Pinche doctor!

¡Nos vemos el jueves!
26 Julio 2018 04:07:00
Mamonxs
Amigas y amigos. Queridxs lectorxs, todos y todas. Les escribo y les escriba para decirles y decirlas que ya estoy y estay hasta la madre y hasta el padre de que crean que el machismo y la machisma es culpa del español y de la española. De un tiempo para acá y para allá, se ha puesto y puesta de moda y de modo una cosa y coso que llaman “lenguaje inclusivo” (aunque no he escuchado que le digan “lenguaje inclusiva”). ¿De qué se trata esto y esta? Supuestamente y supuestamenta de que al hablar no domine lo masculino sobre lo femenino. Y la idea podría no sonar mal, pero resulta desastrosa y desastroso, pues ahora y ahoro quieren que todo y toda se pronuncie y se pronuncia en variantes y variantas masculinas y masculinos, así como en femeninas y femeninos. Esto significa y significo que un idioma como el español (y la española, por supuesto) se tienen que olvidar de la economía del lenguaje, sólo por ser políticamente correctos... y correctas. Y ahí no acaba la cosa, ni el acoso. Resulta que algunos genios –Meade dixit– descubrieron que podían ser todavía más originales y originalas si en lugar de usar el femenino y el masculino, simplemente suprimían la “o” y la “a”, poniendo en su lugar una letra supuestamente neutral como “la equis”. Y es así como los perros se convirtieron en perrxs, los alumnos se graduaron como alumnxs y, aunque te confundas, tus hijos son hijxs. Si esto sigue así, llegará un momento en que tendremos que escribir que lxs diputadxs y los senadorxs –y en general todxs lxs políticxs– son unxs hijxs de putx, raterxs y desgraciadxs. Y la verdad, así no sabe. Pero lo peor es que el machismo no se combate quitando os y as y poniendo equis, sino educando a toda esta sociedad que sigue haciéndole la vida imposible a las mujeres. El problema no son las palabras, son las personas.

EL BESO DE JUDAS

¿Has escuchado la historia del escorpión y la rana? Resulta que una rana estaba en la orilla de un río, cuando se le acercó un escorpión:

–Amiga rana, ¿puedes ayudarme a cruzar el río? Me podrías llevar sobre tu espalda para que no me ahogue.

–¿Que te lleve en mi espalda? –contestó la rana–. ¡Ni pendeja! Ya sé cómo te las gastas. Eres más traicionero que un priista que se pasó al PAN en el gobierno de Fox y ahora anda con el chalequito guinda de Morena. Si te llevo a mi espalda, sacarás tu aguijón, me picarás y me matarás. Así que no, olvídalo, no te puedo ayudar a cruzar el río.

–¡Por favor, ranita! Además, no seas tonta: si te pico con mi aguijón y te hundes, yo también me moriré porque no sé nadar. Sería absurdo que yo te picara, porque también moriría.

–Bueno, tienes razón. Súbete.

El escorpión se trepó en la espalda de la rana y empezaron a cruzar el río. A la mitad del camino, la rana sintió en la espalda un fuerte picotazo y entendió que el escorpión le había clavado el aguijón. Mientras el veneno se extendía rápidamente por su cuerpo, la rana le preguntó decepcionada:

–No entiendo. ¿Por qué lo hiciste, cabrón? Tú también vas a morir.

–Perdóname, ranita. No lo pude evitar. Está en mi naturaleza –respondió el escorpión y ambos se ahogaron en el río.

La moraleja de esta historia es que si Donald Trump te dice que eres una persona fabulosa, que le caes muy bien y que quiere que trabajen juntos para lograr cosas fantásticas, ¡más vale que te cuides, Andrés Manuel!

La misma buena onda que hoy muestra Trump con AMLO es la que tuvo en su momento con los líderes de Canadá, de Alemania, de Japón, de Francia y de Inglaterra, a los cuales, a todos, en cuanto pudo les hizo una trastada, les jugó chueco y les demostró que nadie debe confiar en él.

¡Nos vemos el domingo!
24 Julio 2018 04:00:00
¡Oblígame, prro!
Una señora que tenía un fuerte dolor de muelas fue al dentista, el doctor le pidió que se acomodara en el sillón y abriera grande la boca para revisarla. Cuando comenzó a inspeccionarle la dentadura, le dice:

–Disculpe, señora, pero ¿ya se dio cuenta de que me está, este… agarrando de los testículos?

–¿Verdad que no nos vamos a hacer daño, doctor?

Andrés Manuel López Obrador es como los perros de vecindad: no está contento si no le está ladrando a alguien. Aunque no muerda; el chiste es hacerla de tos. ¿Será así como marido? Pobre de doña Betty.

–Mi vida, te hice unos huevitos motuleños, como te gustan.

–Huevos, huevos, ¿quién quiere huevos? ¿Por qué no podemos desayunar hot cakes?

–Porque ayer que te hice hot cakes, me dijiste que querías huevos, Andrés Manuel.

–Pues sí, pero ayer es ayer y hoy es hoy.

–Bueno, ya, tómate tu tecito.

–¡A mí no me gusta el te! Ni que fuera señoritingo inglés.

–Ya lo sé, mi vida, por eso en realidad te preparé un café.

–Pues ahora no lo quiero.

–Aquí está entonces tu leche, Andrés.

–Está fría.

–Te la voy a calentar.

–Es que me quema.

–Bueno, Andrés Manuel, pero lo importante es que ya ganaste la Presidencia.

–Sí, pero ese Dan T. me sigue criticando todos los martes y jueves.

–Pero no le hagas caso, ya ves que está loquito, como todos sus lectores.

(Nota aclaratoria: yo no creo que los lectores de esta columna estén loquitos. ¡Están locotes!) Bueno, pero volvamos con Andrés Manuel. Alguien, tal vez Tatiana Clouthier, debería envolverlo en periódico, como a los aguacates, a ver si así madura. Ya ganó la Presidencia: ¡y sigue haciéndola de tos!

Por un lado, trae pleito casado con el INE por la multa que le impuso a Morena. Según AMLO, es una venganza de los consejeros, pero la verdad es que la mayor parte del dinero del fideicomiso que supuestamente era para los damnificados se usó de manera ilegal para las campañas de los morenos. El INE lo investigó y lo demostró con pruebas, pero supongamos que todo fuera un invento: ¿qué diablos tiene que andarse metiendo Andrés Manuel en el pleito? Ya debería ponerse por encima de broncas absurdas y demostrar que, en serio, es el amoroso presidente que gobernará para todos y no el jefe de la nueva pandilla que controla el barrio. ¿Que no hay presidenta del partido, que es Yeidckol Polevnsky? ¿Que no hay presidente del fideicomiso, Pedro Miguel? ¿Que no hay nadie en todo el equipo de López Obrador que se pueda hacer cargo de ese asunto legal sin que el próximo Presidente de México se ponga en plan de mamarracho?

Y lo peor no es eso: ahora ya también está haciéndosela de tos a los magistrados del Tribunal Electoral. Con eso de que Andrés Manuel es más desesperado que un niño esperando a los Reyes Magos, el angelito está urgido a que le entreguen su constancia de Presidente electo. ¿Cuál es la prisa? Pues en realidad ninguna, porque no hay nada que ponga en duda su triunfo y, además, su toma de posesión es hasta el 1 de diciembre.

El Tribunal tiene como fecha límite el 6 de septiembre para declararlo oficialmente ganador de las elecciones y entregarle su papelito que lo acredita como el Presidente de todos ustedes. ¡Pues no! Andrés Manuel quiere ya, pero ya que le entreguen su constancia. Y, como a los niños malcriados, el problema es que le cumplen todos sus caprichos y hasta ahora no veo a nadie que le diga, como el duende de los memes: ¡oblígame, prro!

¡Nos vemos el jueves!
19 Julio 2018 04:07:00
¡Ya soy chairo!
Sí, ya soy chairo, pero antes. “¡Mamá, prende la televisión! Me asaltaron... ¡y hay video!”. Yo sé que no soy experto en cuestiones policiacas, aunque haya visto todas las temporadas de CSI, pero me queda claro que la Policía la está regando. ¿En qué? En dar a conocer los videos de asaltos... ¡sin haber atrapado a los ladrones! ¿Como para qué quieren espantar así a la gente? No es por echarle a perder el desayuno a los jefes policiacos, pero ¿qué esperan al dar a conocer esos videos? ¿En serio creen que sirven para reconocer a los ladrones? No conozco un solo video de cámaras de seguridad que sirva para identificar a nadie. Podría aparecer Santa Claus en uno de ellos, con todo y su traje rojo, sus barbas de Alejandro Encinas, sus botas de travesti, sus enanos explotados laboralmente y hasta su trineo con renos en peligro de extinción... ¡y nadie lo reconocería!

–¿Será el doctor Simi?

–No, se me hace que es Layda Sansores.

–No, pero no se mueve igual.

–A lo mejor es Paquita la del Barrio.

–Sí, seguro que es ella, oficial. La reconozco perfectamente.

¿O qué sientes tú cuando ves un video de un asalto? Dudo que alguien diga: “Oh, qué bueno que lo vi, ahora ya puedo reconocer al ladrón cuando esté comiendo tacos en el puesto de la esquina y ponerme a salvo, después de llamar a la policía”. Si en realidad eso es lo que piensas, te felicito. Las personas normales pensamos: “Malditos, desgraciados, infelices, hijos de toda su madre, ojalá se pudra del dese y se les caiga a pedazos y se lo coma su perro. ¡Qué pinche miedo salir a la calle!”.

Pero, bueno, supongo que la próxima vez que me asalten y me digan: “¡Arriba las manos!, ¡suelte el taco!”, luego de entregar la cartera y el celular, le haré como le hacían los que estaban en el estadio durante el Mundial: voltearé a la cámara y saludaré brincando de alegría, porque seguramente tú me estarás viendo.

YO, CHAIRO

¿Alguien sabe si la cuarta transformación de México incluye liposucción para todos? ¿O será nada más para los pobres? Es para el primo de un amigo que tiene unos kilos de más. Como 10; no, menos, como 20. ¿A ti no te urge que ya llegue diciembre? A mí sí, me muero de ganas por ver cómo es ese paraíso que nos prometió san Andrés Manuel y que se llama Cuarta Transformación de la República.

Me imagino que en ese nuevo México, ooobviamente, lo primero que habrá de suceder es que el Cruz Azul será campeón. Y mis Pumas conseguirán un verdadero goleador y recordarán lo que es el amor a la camiseta. Estoy seguro, además, que comer gorditas de chicharrón servirá para adelgazar; y, por fin, el limón de verdad podrá cortar la grasa.

Dicen que a partir del 1 de diciembre no habrá alumnos rechazados en las universidades, por lo que supongo que se inaugurará el sistema de aulas sardinas para que quepan 400 estudiantes donde hoy toman clase 40. No hay nada que nos dé más confianza que saber que cualquier pendejo podrá ser médico aunque no pase ni el examen de admisión.

Ya, por favor, ya quiero que llegue diciembre y que llegue la cuarta transformación de México, porque seguramente así seré delgado, guapo, inteligente y... ¡hasta simpático! Hazte a un lado, Maluma. Sí, imaginemos cosas chingonas. Quién sabe, en una de esas resulta que en el México nuevo el Bacardí no da cruda.
17 Julio 2018 04:06:00
No voy a hablar de AMLO
Resulta que había un par de hermanos que eran terriblemente traviesos. Eran más desmadrosos que una pandilla de hooligans tras la eliminación de Inglaterra en el Mundial. Y eso que sólo tenían 8 y 10 años.

En el pueblo en el que vivían todos los conocían, porque lío que había, lío en el que ellos estaban metidos. Que si le habían cambiado el perro guía a una viejita ciega por una gallina. Que si las azucareras las habían llenado con sal en la cafetería, que si le habían metido plátanos en el escape a la única patrulla de la localidad. Ya lo dije: eran terribles esos escuincles.

Un día, desesperada por no poder ponerlos en orden, la mamá fue a ver al sacerdote del pueblo, pues le dijeron que tenía fama de ser muy hábil para redimir ovejas descarriadas. Tras escuchar su historia, el cura le dijo:

–¡Tráemelos, hija, yo me encargo de educarlos!

–¡Gracias, padre!

–Pero recuerda que es importante que no los traigas juntos. Les voy a enseñar el temor a Dios por separado a cada uno.

–De acuerdo, padre. Así lo haré.

–Mañana me traes por favor primero al más chico.

Al día siguiente, puntualísima, la señora estaba ahí con el niño de 8 años. La madre se fue y el niño quedó sentado frente al cura, que tenía una vozarrón de sargento mal pagado, por lo que el gritar y órdenes se le daba con mucha facilidad. El chico no decía nada y el sacerdote tampoco. Después de un rato de incómodo silencio, el padre dio un golpe en la mesa y preguntó casi con un grito:

–¿DONDE ESTÁ DIOS?

–Este... –el niño estaba tan asustado y desconcertado que no supo ni qué responderle al padre.

–¿DÓNDE ESTÁ DIOOOS? Quiero que me digas, ahora mismo, dónde está Dios.

–Pues... –el niño seguía sin articular palabra, pero con los ojos ya llorosos.

–Es la tercera vez que te lo pregunto, chamaco malcriado: ¿¿¿DÓNDE ESTÁ DIOS???

En ese momento el niño se levantó de la silla con un salto y salió corriendo más rápido que un diputado con el botín de tres años de legislatura. Corrió y corrió y corrió hasta llegar a su casa. Subió las escalera de dos en dos escalones y llegó, jadeante y asustado hasta donde estaba su hermano de 10 años.

–¿Qué te pasó? ¿Por qué vienes así? ¿Pues qué te dijo el padrecito?

–¡No mames! –dijo el niño llorando– ¡No lo vas a creer! Ahora sí estamos metidos en problemas, hermano. Alguien ha secuestrado a Dios... ¡¡¡y creen que fuimos nosotros!!!

A veces Donald Trump parece imbécil y el resto de las veces lo confirma. Resulta que Estados Unidos decidió cobrarle un impuesto especial al acero mexicano, y en represalia el Gobierno mexicano le aplica tarifas a varios productos gringos. Lo mismo hicieron Canadá, la Unión Europea y China. ¿Y qué hizo Estados Unidos? ¡Nos denunció ante la Organización Mundial de Comercio! Es decir: ellos empezaron, nosotros respondimos, ¡y ahora nos acusan! Por eso empecé esta columna hablando de los hermanos: Trump se está comportando como ese hermano jodón (no voy a decir nombres porque César se enoja) que de niños estaba chingue y chingue y chingue, y cuando le soltábamos un trancazo, uno chiquito, de respuesta porque ya nos había hartado, ¡se ponía a llorar! Y no sólo eso: nos acusaba usualmente con nuestra madre y ¿a quién creen que castigaban? ¡A nosotros! Así que a ver la si la OMC no sale con México le tiene que pagar una composición al niño chilletas que vive en la Casa Blanca. Por cierto que hace unos días, mi papá me escribió por Whatsapp: “Estoy muy orgulloso de ser tu padre”. Casi lloro de felicidad, pero luego me volvió a escribir: “Perdón! Me equivoqué! El mensaje era para tu hermano. Saludos”.

¡Nos vemos el jueves!
12 Julio 2018 04:07:00
Albañiles priistas
Dos amigos se encuentran en un bar y le dice uno al otro:

–Oye, antes siempre andabas con Pedro para todos lados. Se iban juntos al Covadonga cada jueves, organizaban carnes asadas los domingos y hasta jugaban beisbol los sábados.

–Sí, es cierto, así era.

–Pero de un tiempo para acá no los veo juntos. ¿Qué pasó?

–A ver, ¿tú saldrías con un amigo que te transó más de 100 mil pesos, que te chocó el coche, que se tiró a tu mujer y, además, te robó la cuenta de Netflix?

–¡Pues no! Obviamente no querría verlo nunca.

–Ya ves: Pedro tampoco.

A propósito de cínicos, anoche estaba viendo el mensaje que le mandó René Juárez a todos los priistas a través de un video. “Les expreso mi más amplio reconocimiento por el enorme trabajo y esfuerzo que realizaron en el pasado proceso electoral, son ustedes orgullo del priismo de México”, les dijo el dirigente nacional luego de la peor derrota que ha sufrido el PRI en toda su tricolor historia. Es como llegar a casa del ahorcado y decirle a la viuda: “La verdad hay que reconocer y aplaudir la calidad con la que hacen las cuerdas hoy en día, ¿no cree, comadrita”.

¿Por qué felicita René Juárez a los priistas? ¿Por haber perdido todas las elecciones para senadores, excepto en Yucatán? ¿O por haber conseguido sólo 43 diputaciones federales de las 300 que había en juego? ¿Será que les quiere llevar un pastel por haber perdido el control de todos los estados en los que son gobierno? En dado caso, a quien debería felicitar es a los ciudadanos, porque fueron ellos los que por fin echaron al PRI del poder.

Dijo el líder de lo que queda del PRI: “Hacia adelante, tenemos que construir un partido diferente, más cercano a la gente, más democrático”. ¿Cómo diablos se construye un PRI “diferente”? Ya me imagino a los albañiles tricolores:

–A ver, maistro, ¿cómo ve si a la mezcla le echamos más honestidad que cemento?

–¡Uuuuy, ingeniero! ¿Y de dónde vamos a sacar honestidad para el PRI? Pos’ ni que fuéramos noruegos. Además, eso de la honestidad sale muy caro. ¿Qué le parece si por cada bulto de cal, le echamos dos de simulación?

–¡Ándele! Pero mejor al revés: por cada uno de cal, dos de simulación. ¿Y qué hacemos con los cimientos?

–No, pos’ pa que aguanten de aquí al próximo sexenio, mínimo necesitamos apuntalarlos con cinismo, pero del grueso, del de 2 pulgadas de diámetro.

–Bueno, por eso no hay problema, maistro, cinismo tenemos de a madres. Acuérdese que nos sobró mucho de la construcción del Paso Exprés de Cuernavaca y luego de la reparación del socavón. ¿Y ya pensó qué vamos a hacer con el colado?

–No, no, ingeniero, ahí sí que no. Ya de colados estamos hasta la madre. ¿Que no ve cómo nos fue con el colado de Meade? Casi se nos cae la obra.

–Bueno, tiene razón, maistro, mejor vamos pensando en el aplanado.

–Aplanado el que nos dieron en las urnas. Nos aplastaron como a los bisteces en la carnicería. ¡Ni el pellejo nos dejaron!

–Bueno, bueno, pero sí hay que pensar en comprar varios galones de pintura verde, blanca y roja para pintar este nuevo partido que estamos construyendo.

–Ay, ingeniero, usted no es más pendejo por falta de ganas, sino por pendejo. ¿Cómo pretende volver a pintar con esos colores al PRI? ¿Que no entendió que la gente ya se cansó de nosotros? Necesitamos un cambio en serio. En lugar de que nuestro emblema sea verde blanco y rojo, debemos darle una nueva identidad con los colores rojo, verde y blanco.

–¡N’mbre un genio!

–Ya lo sé.

¡Nos vemos el domingo!
10 Julio 2018 04:00:00
¿Qué pex con el PES?
Estaban un día un sacerdote católico, un pastor protestante y un rabino judío platicando sobre cómo decidir qué hacer con las limosnas que recibían de los fieles. Cuenta el católico:

–Pues yo tomo el dinero y lo divido en dos: la mitad es para las obras de Dios y la otra mitad, para mí.

–Pues yo tengo otro sistema –comenta el evangélico–, de todo el dinero que recibo, dedico el 10% a las obras de Dios y del resto un 45% lo uso para mis gastos y el resto lo ahorro para cuando me retire.

–Yo no podría quitarle un solo peso al Señor –exclama el rabino–, es por eso que todo el diezmo que recibo de mis feligreses lo pongo sobre la mesa y lo lanzo al cielo. Así Dios toma todo lo que necesita y el resto ¡me lo quedo yo!

A los que no se les hizo el milagro es a los dirigentes del Partido Encuentro Social, pues a pesar de que fueron un fuerte apoyo para que Andrés Manuel López Obrador ganara la Presidencia, ¡perdieron el registro! ¿Eso qué significa? Que ese partido desaparece y no recibirá un solo peso más de parte de los ciudadanos. La paradoja de todo esto es que tendrá un importante número de diputados, los cuales seguramente se unirán a Morena porque ya ni siquiera podrán usar el nombre de su partido. De hecho, legalmente, se les considera como independientes.

No es bueno burlarse de las desgracias ajenas, pero no deja de ser divertido que el PES se la jugó con todo con AMLO y salió trasquilado. Por si no lo sabes, ese partido fue creado por líderes religiosos evangélicos, quienes montaron sobre la red que tienen sus iglesias en todo el país buena parte de la estructura electoral de López Obrador. O lo que es lo mismo, aquello de que al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios les valió madres. Se olvidaron por completo de separar las cosas eclesiásticas de las políticas y, ¡tómala!, terminaron crucificados.

Ahora andan prendiendo veladoras pidiéndole al Cielo que el Tribunal Electoral autorice que se abran todos los paquetes electorales, para ver si por ahí pueden rasguñarle votos a las urnas, como cuando limpias el sartén de los frijoles con el último pedacito de PAN.

La alianza con los evangélicos le fue muy criticada a Andrés Manuel, pues dado que se supone que es de izquierda, nomás no se entendía que se aliara con un partido de corte religioso y con posturas de ultraderecha. Obviamente, nuestro ahora casi Presidente no peló a nadie, siguió adelante y, para su buena suerte, ahora ese aliado incómodo se está muriendo.

Ahora sí que el PES por la urna muere.

NUEVO GABINETE

Aprovechando que se está formando el próximo Gabinete presidencial, yo quisiera hacer algunas cuantas sugerencias al próximo gobierno.

Quiero a Carmelita Salinas como embajadora en Estados Unidos. Creo que ella y Trump se entenderían muy bien, porque el resto de la humanidad nomás no los entendemos.

En la Secretaría de Agricultura deberían poner a Luis Miguel, pues si algo sabe hacer es dejar plantados a sus fans cada vez que tiene un concierto.

Otro que debe integrarse pero ya al equipo lopezobradorista es el “Chicharito” Hernández, en su carácter de negociador del Tratado de Libre Comercio. Les va a meter goles hasta con las nalgas a los gringos en la mesa de diálogo.

Por último, pido que nacionalicemos a Maradona y lo nombremos comisionado contra las adicciones. Cualquier niño que lo vea entenderá que las drogas destruyen.

¡Nos vemos el jueves!
05 Julio 2018 04:07:00
AMLO, totalmente Palacio
En estos días todo es histórico. Después del histórico triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones presidenciales, ya resulta histórico hasta comerse un elote con mayonesa, chilito y queso, pues es el primer elote con mayonesa, chilito (del que pica) y queso. Vivo en un país donde la moda en este momento es hacer historia. Y hay quienes hacen historia tomándose selfies festejando hasta las lágrimas el resultado de las elecciones. Hay quienes hacen historia, como Lady Champagne, la senadora electa Alejandra León, poniéndose hasta la madre e insultando a sus rivales, sabiendo que ya ganaron y van a llegar al Senado y se van a hacer millonarios. Es por eso que hay que tener mucho cuidado en estos días, pues si cometes una pendejada, será una pendejada histórica. En medio de este contexto fue la histórica –otra vez esa palabrita– reunión que tuvieron López Obrador y Enrique Peña Nieto en el mismísimo Palacio Nacional. La última vez que los vi juntos fue en una pesadilla que tuve hace tres semanas luego de cenar 12 tacos de suadero, pero con Coca Light.

Resultaba realmente sorprendente verlos a ambos ahí, no en una pesadilla, sino en la realidad. Una persona que es muy inteligente me dijo: “hasta parecen personas civilizadas”. Y sí lo parecían, aunque en realidad eran Peña y AMLO.

El encuentro transcurrió con mucha cordialidad y cortesía, pero hasta ahora no se sabía qué fue lo que realmente hablaron esos dos. Hasta ahora. Esta columna siempre tan bien informado te trae hoy, en exclusiva, el diálogo real y auténtico entre el Presidente de México y el virtual mandatario electo. Esto fue lo que dijeron:

-Pásale, Andrés, siéntete como en tu casa.

-Puej, sí, de hecho, sí. Esta va a ser mi casa.

-¿Que no vas a vivir en Los Pinos?

-Puej no. No, císcale, císcale, diablo panzón.

-No, Carstens ya no trabaja con nosotros.

-No, me refiero a que yo jamás aceptaría vivir en la sede de la mafia del poder.

-Ahí va la burra al trigo.

-No, no, amor y paz. Mejor cuéntame, ¿cómo andan las cosas por aquí?

-Pues mira, este es el salón de embajadores. Cuando asumí la Presidencia era la cantina personal de Calderón. ¡No sabes! Parecía un pub inglés con su barra de caoba, sus sillones de cuero y una dotación como de mil 500 botellas. Pero no creas que llenas, ¡puros chorritos!

-¿Y es caro el predial? Porque yo voy a ganar menos que tú. La mitad si se puede.

-Pues no te sabría decir, porque yo no lo pago. Pero lo que sea, ¡lo vale! Sobre todo cuando es noche del Grito de Independencia, tienes la mejor vista de todo el mundo.

-Oye, Quique, ¿y dónde venden tamales?

-Ah, mira, pues aquí afuera se pone “El Jarocho” y los de rajas le quedan de rechupete. Hasta pa’ curarte la cruda sirven.

-Yo no tomo alcohol.

-No, nada más Paseo de la Reforma.

-’Ora, ‘ora. Sin mancharse, que ya somos amiguis. Oye, pero esta construcción es muy vieja. ¿No espantan?

-Hay fantasmas en algunos salones, por ejemplo en aquella biblioteca se aparece el alma de Gustavo Díaz Ordaz.

-¿A poco tenía alma ese desgraciado?

-No, por eso se aparece hasta ahora. Pero, bueno, en realidad aquí no son los fantasmas los que espantan.

-¿Entonces quiénes espantan?

-Los problemas del país. Espérate a que seas Presidente y no me puedas echar la culpa de nada, cabrón. ¡Me vas a extrañar!

¡Nos vemos el martes!

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