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Otto Schober
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Otto Schober. Profesor y Licenciado en Educación Primaria; Comentarista radifónico con cápsulas en Núcleo Radio Zócalo; Funcionario de la Secretaría de Educación Pública nivel Primarias en Piedras Negras, Coahuila, Mex.; Historiador de Piedras Negras, Coahuila, México

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26 Marzo 2019 04:00:00
Plan de Guadalupe
A la caída del gobierno de Francisco Ygnacio Madero (Con Y, como aparece en su acta de bautismo) en forma artera, vía el asesinato, producto de la traición de uno de sus generales: Victoriano Huerta, que se apoderó así del poder ejecutivo, convirtiéndose por propia voluntad como presidente de México.

El entonces gobernador de Coahuila, don Venustiano Carranza, el llamado barón de Cuatro Ciénegas, se reveló contra el usurpador Victoriano Huerta y parte de Saltillo el 19 de febrero de 1913 formando así el ejército constitucionalista que defendería la constitución vigente a esa fecha, que era la de 1857, y en su itinerario, rumbo a Piedras Negras, cruzando el desierto coahuilense, en un peregrinar de lugar en lugar y de la hacienda de Anhelo parte a la de Guadalupe en la cañada llamada de los Tres Ríos, como se le conocía en aquella época a la célebre “muralla” y a las 11:00 horas, del 26 de marzo, en una reunión presidida por el gral.

Lucio Blanco, se aprobaron y estipularon los puntos que conformaron el plan de Guadalupe, que principalmente, desconocía al gobierno espurio de Victoriano Huerta y aunque Carranza, presente en la ceremonia no lo firmó por olvido, lo hizo en la Estación Monclova, lo que es hoy ciudad Frontera, en el viejo Hotel Internacional, resolvió su olvido rubricando el documento con su pluma, misma que según prestigiados historiadores, fue la que utilizó para firmar ya siendo presidente de la república, la constitución política de 1917 en la ciudad de Querétaro.

Sesenta y seis personas firmaron el plan de Guadalupe, siendo Venustiano Carranza el número 67. El de mayor rango en hacerlo fue el teniente coronel, jefe del estado mayor, Jacinto B. Treviño y el de menor, el subteniente Salomé Hernández, y entre los más conocidos sobresale el teniente coronel del primer regimiento libres del norte, Lucio Blanco. Este plan se enriqueció con las adiciones que le hizo el sr. Carranza en el puerto de Veracruz en 1914, agregándole leyes agrarias que favorecieran la pequeña propiedad, disolviendo los latifundios, revisión de leyes relativas al matrimonio y al estado civil, regulaciones a la explotación de minas, petróleo, aguas, bosques y de los recursos del país para destruir los monopolios.

El plan de Guadalupe fue el antecedente de la constitución actual y los artículos 27 y 123 de la carta magna, fueron aportados por este histórico plan, con la finalidad de acabar con las grandes desigualdades económicas, sociales y culturales. Creándose tres tipos de tenencia de la tierra: La pequeña propiedad, el ejido y la propiedad comunal, síntesis de las corrientes ideológicas del norte, del centro y del sur del país. El Plan de Guadalupe Cumplió 106 años de existencia.
25 Marzo 2019 04:00:00
La Diócesis de Piedras Negras
El Papa Juan Pablo II nombró como obispo de la nueva Diócesis de Piedras Negras al prestigiado presbítero Alonso Gerardo Garza Treviño, quien llegó a Piedras Negras el 25 de marzo del 2003, procedente de Ciudad Acuña; fue recibido por el presidente municipal, Claudio Mario Bres Garza, donde el futuro obispo besó la tierra del ejido Piedras Negras a las 10 de la mañana con 5 minutos, frente a la capilla del Perpetuo Socorro; 20 minutos después se trasladó al seminario, donde fue recibido por 40 sacerdotes y los seminaristas, con quienes se reunió en privado, luego concedió en ese lugar una rueda de prensa, en compañía del obispo de Saltillo, fray Raúl Vera y del rector Juan Armando Renovato.

La comida se efectuó en el Casino Nacional, donde en la mesa de honor con el futuro obispo se encontraban el gobernador del estado, Enrique Martínez y Martínez; el subsecretario de Gobernación, Javier Moctezuma Barragán; el senador Alejandro Gutiérrez; el presidente municipal, Claudio Bres Garza; el cardenal de Monterrey, monseñor Adolfo Suárez Medina y el obispo de Saltillo, fray Raúl Vera.

Por la tarde, casi 13 mil gentes se reunieron en la explanada frente a la hoy Catedral y en una larga, emotiva y espectacular ceremonia, presidida por el nuncio apostólico Giuseppe Bertello, el cardenal de Monterrey, Adolfo Suárez Medina y el obispo de Saltillo, fray Raúl Vera, y casi 30 obispos, el canciller Gerardo Tiscareño dio lectura al decreto del Vaticano que erige en diócesis parte del territorio de la de Saltillo con el nombre de Piedras Negras, suceso registrado a las 17 horas con 43 minutos, que fueron precedidas por el tañar de las campanas de la Catedral y de las sirenas de las unidades de seguridad y de emergencia que estaban dando servicio al evento y se soltaron cientos de globos amarillos y blancos en señal de júbilo, pasando al ritual de ordenación del nuevo obispo, solicitado protocolariamente por monseñor Armando Galván hacia el cardenal Adolfo Suárez, quien solicitó se diera lectura del mandato rubricado por Juan Pablo II.

El nuncio GiUseppe Bertello destacó a monseñor Alonso Garza el compromiso que estaba adquiriendo y este último, tendido boca abajo escuchó las oraciones, luego la imposición de manos, se le entregó el libro de los evangelios, el anillo episcopal, le colocaron la mitra y finalmente su báculo, como símbolos de su autoridad pontifical. Cuando el nuevo obispo era felicitado por quienes lo invistieron, el día, antes soleado y muy caluroso se transformó en una pequeña tormenta, que de gruesas gotas se pasó a también grueso granizo, que no amedrentó a quienes fueron testigos de la ceremonia y acompañando a un coro de jóvenes que no paró de cantar, minutos después cesó el meteoro y la ceremonia pudo continuar, con las felicitaciones y el mensaje del nuevo obispo a los fieles, que empapados y con algo de frío, le seguían aclamando. La Diócesis de Piedras Negras ya tiene 16 años de existencia.
24 Marzo 2019 04:00:00
Marzo en la historia de Piedras Negras
El 24 de marzo de 2011, la Secretaría de Educación y Cultura del estado de Coahuila, impone como nombre oficial a la Esc. Prim. de la Col. Hacienda de Luna, el de José Manuel Maldonado Maldonado, en honor al que fue presidente municipal de la ciudad que falleció en el cumplimiento de su deber.

El 25 de marzo de 1865, el Gral. Mariano Escobedo lanza sin éxito un ataque a Piedras Negras, defendido por el imperialista, Florentino López.

El 25 de marzo de 2003, se erige la Diócesis de Piedras Negras y como obispo, a monseñor Alonso Gerardo Garza Treviño.

El 26 de marzo de 1993, el presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari, llega a Piedras Negras por tercera ocasión, parte luego por carretera a la Planta Carboeléctrica II para inaugurarla.

El 26 de marzo de 1999, el presidente de la República, Ernesto Zedillo Ponce de León, visita por tercera ocasión Piedras Negras, inaugura la nueva planta de resortes Muelles II y Muelles III de San Luis Rassini y 1,040 viviendas del conjunto habitacional para los trabajadores de esta empresa, de nombre Real del Norte.

El 26 de marzo de 2003, el obispo de la nueva Diócesis de Piedras Negras, Alonso Gerardo Garza Treviño, anuncia el decreto firmado por el obispo de Saltillo, fray Raúl Vera López el 12 de marzo, elevando al rango de Santuario a la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.

El 27 de marzo de 1849, se funda el Fuerte Duncan (Eagle Pass, Texas), frente al paso de Piedras Negras, por el capitán Sydney Burbank.

El 27 de marzo de 1913, los Jefes y oficiales de la guarnición militar de Piedras Negras, Coahuila, se adhieren y secundaron en todas sus partes al Plan de Guadalupe, suscribiendo el citado documento.

El 28 de marzo de 1974, la primera dama de la nación, Sra. María Esther Zuno de Echeverría, inaugura el Centro PRI-IPIC en Villa de Fuente, el Centro de Desarrollo de la Comunidad número 1 en la colonia Vista Hermosa (Hoy DIF-Municipal Vista Hermosa), y el número 2 en la exescuela primaria José María Morelos, por la Ave. Reforma.

El 29 de marzo de 1988, se coloca la primera piedra de lo que es hoy la iglesia de La Sagrada Familia, ubicada en el Fracc. Campo Verde, bajo el diseño del Arq. Germán Robles Gil. El 29 de marzo de 1994, el obispo de Saltillo, Francisco Raúl Villalobos Padilla, coloca la primera piedra del hoy Seminario Auxiliar, cerca del libramiento José López Portillo, hoy Prolongación República, en un predio donado por la familia Juarísti.

El 30 de marzo de 2017, el presidente municipal, Fernando Purón Johnston, impuso a la placita Andrés S. Viesca de Villa de Fuente, el nombre de Presbítero Carlos Aguilera Sánchez, además de develar un busto del anterior, elaborado por el escultor sabinense, Armando Luna Mejía, en sesión solemne del Cabildo efectuada en ese lugar.

El 31 de marzo de 1989, muere en Saltillo el extraordinario compositor nativo de Piedras Negras, Pablo Valdez Hernández, autor de las famosas canciones Sentencia, Conozco a los dos, entre otras.

El 31 de marzo de 1999, se reubica el monumento de Venustiano Carranza, del escultor Tarrac, de los jardines de la Puerta de México al paseo Fidel Villarreal, entre el fraccionamiento Tecnológico y el Town House.
23 Marzo 2019 04:00:00
Antecedentes de la diócesis de PN
La diócesis de Saltillo se creó el 23 de julio de 1891, una disposición que se ejecutó hasta el 30 de octubre de ese mismo año, quedando el obispado de Saltillo como sufragáneo al de Monterrey y como obispo fue nombrado en forma directa desde El Vaticano, Santiago Garza Zambrano. La diócesis se dividió en 1957, al crearse la diócesis de Torreón, el 19 de noviembre de ese año, disposición ejecutada hasta el 20 de abril de 1958, formándola con los territorios de los municipios de Torreón, San Pedro de las Colonias, Francisco I. Madero, Viesca y el de Matamoros, aún así, la diócesis de Saltillo era considerada como la más extensa de México y del mundo, estaba dividida en cinco vicarías: La urbana, de la región siderúrgica, de las regiones áridas, de la región carbonífera y la fronteriza.

El proyecto de división por segunda ocasión de la diócesis de Saltillo empezó desde la época de don Luis Guízar, pero empezó a tomar forma desde hace un poco más de 9 años, cuando aún era obispo, Francisco Villalobos, que se llamaría diócesis fronteriza y tendría el territorio de las vicarías fronteriza y de la Región Carbonífera, en un inicio se creyó que podrían convertirse en catedral las iglesias de Guadalupe y San Juan, pero el obispo fray Raúl Vera, decidió que la hermosa y tradicional iglesia de Guadalupe, no se convertiría en la catedral por considerarla pequeña, designando un nuevo templo que no se había incluido en el proyecto, la capilla de Mártires de Cristo Rey, aún en proceso de construcción en el fraccionamiento Tecnológico.

Iglesia de corte modernista y geométrico, en un área urbana residencial muy bien ubicada y con suficiente espacio. El 8 de enero del 2003, el obispo fray Raúl Vera, anunció en la parroquia de San Juan, que por decreto papal, se erigiría la nueva diócesis con el nombre de Piedras Negras el 25 de marzo del 2003, tomando casi la mitad del territorio de la diócesis de Saltillo, el 44.75%, con una superficie de 57,769 Kilómetros, con 15 municipios y medio: Piedras Negras, Acuña, Jiménez, Guerrero, Hidalgo, Zaragoza, Morelos, Allende, Nava, Villa Unión, Progreso, Sabinas, San Juan de Sabinas, Múzquiz y el 40% de la parte norte de Ocampo.

Con una población estimada en 490 mil habitantes, donde según el censo del 2000, el 87% es católico. Tendría 22 Parroquias: 5 en Piedras Negras, 3 en Acuña, 3 en Múzquiz, 3 en Sabinas, 3 en San Juan de Sabinas, 1 en los municipios de Allende, Jiménez, Nava y Zaragoza. Una cuasiparroquia en Piedras Negras, al igual que la rectoría de Mártires de Cristo Rey. La cabecera estaría en Piedras Negras y la catedral en la rectoría. El Papa Juan Pablo II, nombró como obispo al prestigiado presbítero, Alonso Gerardo Garza Treviño, que fungía como secretario ejecutivo de la comisión episcopal de la Diócesis de Monterrey de la CEM. Con un amplio currículum vitae de 30 años.
22 Marzo 2019 04:00:00
Miguel Hidalgo a su paso por la Laguna
Miguel Hidalgo intentó reagruparse después de su derrota en el puente de Calderón y se dirigió al norte. Sale de Saltillo rumbo a Monclova el 17 de marzo de 1811, con poco más de mil soldados, bagajes entre los que iban más de 500 mil pesos, barras de plata en catorce coches escoltados en la retaguardia y la mayoría de los caudillos. Confiando en la lealtad del capitán Ignacio Elizondo, que abrazó la contra revolución, Hidalgo pasa por Santa María, Anhelo y el Espinazo del Diablo, con muchas penurias, fatigados y la falta de agua, son sorprendidos en una loma de Acatita de Baján, el 21 de marzo de ese año, cayendo prisioneros, la vanguardia, los catorce coches y el grueso del ejército.

Cayendo prisioneros: Miguel Hidalgo, Allende, Abasolo, Aldama, Jiménez, Camargo, Balleza y José Santos Villa, además de don Mariano Hidalgo, clérigos religiosos y demás seculares. Ahí murió el hijo de Ignacio Allende que hizo frente a los traidores. Elizondo, con la ayuda de un grupo de indios lipanes que comandaba el capitán Menchaca, se apoderaron del tesoro, y un total de 800 prisioneros, que fueron conducidos hasta Monclova, donde son insultados y amenazados por la muchedumbre exaltada y encarcelados en una celda de la cárcel. El día 26 de marzo, encadenados, son conducidos hasta Chihuahua, custodiados por el teniente coronel Manuel Salcedo y en El Álamo, hoy Viesca, Coahuila, los eclesiásticos prisioneros, exceptuando a Hidalgo, son llevados a Durango.

A su paso por la Laguna, Hidalgo se sombreó en un majestuoso árbol en el centro del parián, del que hoy queda solo un tronco seco, como testigo fiel de haber cobijado por última vez a Hidalgo en la población de Viesca. Aún permanece en pie en esta villa, la casa en donde estuvo prisionero el caudillo, el 3 de abril de 1811. Atravesaron luego La Laguna rumbo a Mapimí, en donde permanecieron recluidos en una casa frente a la plazuela y al lado sur de la iglesia.

De ahí salieron a Chihuahua en donde fueron concentrados en el Real Hospital de la ciudad, donde Hidalgo fue degradado en su calidad de eclesiástico el 29 de junio y al día siguiente fue fusilado, donde un indio mezcalero de la población Nombre de Dios, Durango, le cortó de un tajo la cabeza. El cuerpo de Hidalgo fue amortajado con una sotana y expuesto al público durante días, hasta que fue sepultado en la capilla de San Antonio, y su cabeza junto con las de Aldama, Jiménez y Allende, fueron llevadas a Guanajuato por un toreador de profesión y colocadas en las esquinas de la Alhóndiga de Granaditas en jaulas de hierro. (Tomado de la columna periodística Las Cosas de Coahuila de Álvaro Canales Santos)
21 Marzo 2019 04:00:00
Benito Juárez
La vida de Benito Juárez es fascinante y desde niños nuestros maestros nos la han enseñado cautivando a los más pequeños. Fue hijo de indígenas zapotecas, nació el 21 de marzo de 1806, cerca del pueblo de Guelatao, en Oaxaca. Protegido por un sacerdote español, ingresó al seminario, donde estudió derecho y posteriormente en el Instituto de Ciencias y Artes. En 1847 se convirtió en gobernador de su estado, siendo reelegido en 1848 para un periodo de 4 años.

En 1854 promulgó el Plan de Ayutla, en el que exigía la creación de una asamblea constituyente en el marco de una constitución federal. Fue encarcelado y desterrado a La Habana en 1853, cuando el general Antonio López de Santa Anna tomó el poder. Deportado a Nueva Orleáns, Luisiana, Estados Unidos, regresó a México en 1855 para tomar parte en la revolución liberal que derrocó a Santa Anna. Más tarde fue secretario de justicia del nuevo gobierno e inició una serie de reformas liberales, llamadas Leyes de Reforma en 1859, que se incorporaron a la Constitución de 1857.

En 1858 se convirtió en presidente provisional, tras estallar una rebelión encabezada por elementos conservadores. Poco después se vio obligado a huir de la capital, estableciendo su gobierno en Veracruz donde inició una serie de reformas radicales, como la reducción del poder de la Iglesia Católica mediante el embargo de propiedades eclesiásticas. Derrotó a las fuerzas conservadoras en 1860, volvió a establecer su gobierno en Ciudad de México y fue elegido presidente en 1861 de acuerdo con la Constitución. Para poder afrontar el caos financiero provocado por cinco años de guerra civil, Juárez tuvo que suspender los pagos a los acreedores extranjeros.

Francia, España y Gran Bretaña, como medida de protesta, desembarcaron tropas en Veracruz. Juárez alcanzó un acuerdo con Gran Bretaña y España y sus tropas se retiraron de México, pero los franceses se mantuvieron en el país y tomaron la Ciudad de México. Maximiliano, archiduque de Austria, impuesto por el emperador Napoleón III de Francia a petición de los sectores monárquicos, que organizaron un simulacro de plebiscito, fue coronado emperador de México en 1864.

Juárez trasladó su capital al norte del país y prosiguió la resistencia militar. Cuando el gobierno de Maximiliano cayó en 1867, Juárez regresó a la Ciudad de México y fue reelegido presidente, iniciándose la restauración de la República. Sin embargo había numerosos sectores que se oponían a su gobierno. Entre ellos, Porfirio Díaz, candidato político sin posibilidades frente a Juárez, que encabezó una rebelión en 1871. Juárez pasó los meses que le quedaban de vida tratando de reprimir distintas rebeliones, pero murió antes de lograrlo el 18 de julio de 1872, en la Ciudad de México.
20 Marzo 2019 04:00:00
Monumento de Benito Juárez
En lo que fue Plaza Juárez, se colocó el que se considera es el monumento más antiguo de la ciudad, el busto de bronce del Lic. Benito Juárez, fundida por Baudelio Contreras en la Fundición Artística e Industrial Mexicana de la Ciudad de México, en donde era accionista el Gral. Porfirio Díaz, utilizando como modelo una escultura de su hermano Jesús Fructuoso y obsequiada por el gobierno federal encabezado por el Gral. Díaz, en ocasión de la celebración del centenario del natalicio del Benemérito el 21 de marzo de 1906, cuando aún la ciudad ostentaba el nombre de ciudad Porfirio Díaz. Este monumento de 1.10 metros de altura y con el grabado “Reforma” al pie del mismo, se reubicó primero a la que fue Plaza de los Héroes, cuando la plaza Juárez desapareció para que ahí se construyera la escuela Secundaria Benito Juárez en 1930.

En la Plaza de los Héroes estuvo en varios lugares, al principio era un simple pedestal, luego tuvo una fuente y finalmente fue sacado de la plaza casi encima del estacionamiento de lo que fue calle de Ayuntamiento, sobre una base de 2.45 metros de altura. Sitio en el cual, las logias masónicas construyeron una especie de hemiciclo para resaltar la importancia de Benito Juárez, pero la placa conmemorativa de esta remodelación, que data de 1995, fue colocada sobre la misma columna, en la cara del pedestal que daba a la calle, placa que fue robada en febrero de 2010, pero la inscripción que señalaba “Al Egregio Patricio, Lic. Benito Juárez, Marzo 21 de 1906”, quedó a espaldas del monumento y el espectador no lo podía apreciar desde el frente, incluso, cada año en que el ayuntamiento preparaba el monumento para la ceremonia anual, la pintura blanca cubría la mayor parte de este antiguo grabado y las personas que gustaban de frecuentar la que fue plaza de los Héroes, podían apreciar con facilidad, la manera que el hemiciclo protegía a quienes lo utilizaban como mingitorio y realizaban sus necesidades fisiológicas más breves entre el monumento y el hemiciclo.

Alguna administración municipal se interesó por reubicarlo, pero pronto lo olvidaron. Cada 21 de marzo este monumento fue escenario de las emotivas ceremonias para recordar el natalicio del Benemérito, desde su reubicación en 1929 hasta el 21 de marzo de 2009, en que el nuevo proyecto de la Gran Plaza acabó con la mayor parte de las instalaciones de la Puerta de México y que afectó a todos los monumentos que estuvieron en la Plaza de los Héroes. El correspondiente a Benito Juárez fue desmontado el 3 de marzo de 2010 y almacenado en las bodegas de Obras Públicas entre sanitarios y deshechos. El 11 de marzo de 2011, fue sacado de este lugar, retocado y transportado a la Presidencia Municipal.

El 19 de marzo de 2011, se inauguró su reubicación a la esquina suroeste de la Macroplaza de los Fundadores, a un costado de la plaza colonial, donde el Ayuntamiento lo colocó sobre un hemiciclo, la placa conmemorativa principal señala 21 de marzo de 2011, ignorando que el busto tiene ya 113 años de historia, reanudándose las ceremonias del natalicio de Juárez frente a este significativo monumento, que antes estuvo en la calle... en la que fue calle que se llamó de Ayuntamiento, que ya desapareció.
19 Marzo 2019 04:00:00
La villa de San Juan de Mata -II parte-
Se nombró como comisionado para el deslinde y reparto de tierras y aguas de la villa de San Juan de Allende a don José Nicolás Elizondo, quien levantó un acta, que dice. “En la referida Villa, a los veintitrés días del mes de Junio de 1826, yo, el comisionado, habiendo llegado ayer los comisionados de las villas colindantes, por la de Gigedo (Villa Unión) Leonardo Díaz y Jesús de la Garza, por Morelos, Ramón Patiño, por Nava, Manuel de los Santoscoy, y a efecto se nombraron medidores, contadores y apuntadores, siendo prevención que no nombré agrimensor por estar electo desde Morelos el señor Francisco Madero (bisabuelo del prócer) y el representante de este ayuntamiento lo es el señor Manuel Flores Madero”.

Se convino que las medidas arrancarían desde donde estaría la plaza principal, se hizo medir un cordel de ixtle bien torcido y dándole de largo cincuenta varas usuales, se les entregó a los medidores quienes de inmediato empezaron medir. Se fijó en el centro de la plaza el agujón y al poniente se midieron cincuenta cordeladas por la Ciénega de San Juan, por tierra de Zacatón y Jarías, que terminaron en la Sauceda inmediato al ojo conocido por de Esteban, sirviendo esta medida para el área que debe quedar de agostadero.

En este sitio se volvió a poner el agujón y al norte se midieron veinticinco cordeladas por las mojoneras de Morelos y al oriente por el paso de la Pedrera, hasta la punta del alto de la Nogalera, de donde se midieron cien cordeladas, terminando la medición por ese día. El 26 de junio se continuó con la medición y el reporte de José Nicolás Elizondo se informa también de las formalidades de reparto de aguas y se menciona que los ojos de agua de En Medio y Para Mocha quedaron en la jurisdicción de Allende, donde se detallan los gastos de agua de la jurisdicción, donde se menciona que el agua viene por la acequia Madre son dos Bueyes y ocho surcos.

El 6 de julio del mismo año, le levantó otra acta que informa que el señor Elizondo acompañado del ayuntamiento, el cura párroco y demás vecindario, se procedió a fijar el sitio destinado para casas consistoriales, donde Elizondo declaró en voz alta: “Yo, Nicolás Elizondo, comisionado por el señor gobernador para la creación de la villa de Allende, que es una de las de Coahuila y Texas, a quien se encomienda al Todopoderoso, por la intersección de San Juan de Mata, se expresa en los autos que hay puestos y se verá que habrá que incluir el agua que fue de la antigua misión de San Juan Bautista y deberá repetirse en cuatro acequias”.

El Señor Elizondo siguió repartiendo tierras y aguas de la nueva villa que finalizó hasta el mes de noviembre de 1826. Entre los agraciados en el número de acequias figuran muchos de los primeros fundadores de la villa de San Juan de Mata de Allende, la hoy ciudad de Allende, que este año celebra 193 años de vida. (“Las Cosas de Coahuila” de Álvaro Canales Santos)
17 Marzo 2019 04:00:00
La Villa de San Juan de Mata -I parte-
La región donde en la actualidad se ubica Allende, fue poblada originalmente por los indígenas chajuanes, mezcales y xarames.

El 24 de junio de 1699, se fundó una misión en ese paraje por los religiosos franciscanos fray Diego Salazar y fray Francisco Hidalgo, con el nombre de misión de San Juan y estuvo ubicada en el lugar que se le conoce como “Los Bañaderos”, donde en aquellos años corría el agua de las fuentes de Allende, Nava y Morelos, por un canal construido en parte, que recorría 90 kilómetros hasta la presa de San Lucas.

A Los Bañaderos también se le conocía como Río de los Sabinos, donde según la tradición oral, en ese lugar se podían apreciar otras cimentaciones que correspondían a la segunda fundación de la misión de San Juan Bautista.

A la fundación de los padres Diego Salazar y Francisco Hidalgo, se descubrió como cambio del valle de la Circuncisión, según Canuto Muñoz, quien también afirma que los antiguos pobladores de Allende provenían de San Juan Bautista (Guerrero) y al lugar lo conocían como Nuevo San Juan.

El paraje se despobló durante toda la época colonial y casi al final de esta época, se hace un primer deslinde el 17 de octubre de 1816, que era de cuatro leguas y pertenecía a la hacienda de Las Talegas y Chupadero de Chamacuero y se adjudicó en remate al Señor Manuel Flores, deslinde efectuado por José Nicolás Elizondo, hermano de Ignacio, de triste recuerdo por haber encabezado la aprehensión de los caudillos de la independencia en Baján, en 1811.

Ya con el país en paz, siendo gobernador de Coahuila y Texas el monclovense, don Víctor Blanco, ordena el 16 de marzo de 1826, la formal creación de la villa de San Juan de Mata de Allende, para lo cual comisiona al mismo José Nicolás Elizondo a que haga el reparto y deslinde de las tierras y aguas entre un grupo de vecinos y colonos.

De las actas originales de la fundación, del que sacó copia de los originales don Juan Gutiérrez y donó a uno de los descendientes de José Nicolás Elizondo, el señor don Calixto Elizondo, extractamos algunos interesantes datos de la fundación: “Yo, José Nicolás Elizondo a los veinte días del mes de junio de 1826, habiendo llegado el día de ayer, con el objeto de dar principio a la formación de esta Villa.

Pasó acompañado del Ilustre ayuntamiento y algún vecindario a la iglesia, en donde se hizo una misa de Espíritu Santo en donde se imploró su divino auxilio.

Concluyendo dicho acto religioso regresó a mi morada, para esperar la llegada de los apoderados de las villas colindantes.

Así lo determiné y lo firmé con los testigos presenciales, doy fe. José Nicolás Elizondo” y también firman como testigos don Gabriel Tenorio y don Pedro Reyes. (Tomado de la columna periodística “Las Cosas de Coahuila” de Álvaro Canales Santos)
16 Marzo 2019 04:00:00
Clínica hospital del ISSSTE
La clínica del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado, entró en servicio en Piedras Negras, el 16 de marzo de 1961, y se instaló provisionalmente en los consultorios número 3 y 4 del segundo piso de la Clínica México, su primer director fue el Dr. Miguel Rojas Hernández, además de 11 médicos: El cirujano Adalberto Peña Guerra, el ortopedista Adalberto Zamudio, el cardiólogo Efrén Peña Castro, el médico general Carlos Aguirre González, el oculista Raymundo Aguirre Valdés, el ginecólogo José Manuel Herrera, el pediatra Alberto Gómez Salinas, el dentista Salomón Abraham Pérez, el dentista Alonso Rodríguez, el médico general Eduardo Rodríguez Hall y el cirujano Jesús Héctor Valdés, 3 enfermeras, 3 oficinistas y un chofer.

Su horario inicial fue de lunes a sábado, de las 8 a las 13 horas y de las 16 a las 19 horas. En abril de 1962, la clínica se trasladó a la planta baja y el primer piso del edificio Bres. En ese mismo año se le agregó la farmacia. En mayo de 1977, se mudaron al edificio de la esquina de las calles de Juárez y de Padre de las Casas. El 16 de abril de 1984, el Dr, internista Fidel Barrera Bravo, se hizo cargo de la dirección al jubilarse el Dr. Riojas Hernández.

En abril de 1988, fue nombrado director el médico ginecólogo Carlos Aguirre Dávila; en 1992 el Dr. José Luis Ramírez Baeza; en 1999 el Dr. Guillermo López Álvarez; en 2001 el Dr. Arturo Puente Faccio; el 14 de septiembre de 2004 el Dr. Loth Tipa Mota, ese mismo año renunció, cediendo su lugar al Dr. Arnoldo Carrales Velazco, quien renunció el 31 de diciembre de 2015, ocupando su lugar el 1 de febrero de 2016 el Dr. José Luis Paz Zablah. Hace algunos años se inició la obra para construir el hospital, en un terreno en la colonia del ISSSTE, por el bulevar Eliseo Mendoza Berrueto norte.

La obra fue detenida por falta de presupuesto y el 15 de febrero de 1995, con la presencia del director general del ISSSTE, Lic. Manuel Aguilera Gómez, del gobernador del Estado, Dr. Rogelio Montemayor Seguy y del delegado estatal del ISSSTE, Lic. Esteban López Garza, anunció oficialmente la reanudación de la obra, develando una placa alusiva, con un presupuesto de cuatro millones de pesos, en una superficie de 1,142 m2. El 20 de mayo de 1996, sin ninguna ceremonia, la clínica inició sus labores a partir de las 8 horas, con 7 consultorios, farmacia, archivo clínico, afiliación y vigencia, conmutador telefónico, servicio de urgencias, oficinas administrativas, sala de máquinas, área de recepción de ambulancias, caseta de vigilancia, entre otros. La sección de hospital, funcionó días mas tarde con 2 quirófanos, sala de expulsión, 10 camas, central de enfermeras, comedor, área de becarios, cocina, laboratorios, rayos X, etc, Al funcionar el hospital, la plantilla laboral aumentó a la fecha en un poco más de las 129 personas.

A principios del 2005, se puso en servicio la segunda etapa del hospital, con mayores espacios para los pacientes y otro quirófano. El 4 de enero de 2010 entró en servicio la sección de especialistas, y un mes más tarde las nuevas oficinas de gobierno. A finales de 2013 se inició una etapa más de remodelación que aún no finaliza. El ISSSTE de Piedras Negras ya tiene 58 años de servicio.
15 Marzo 2019 04:00:00
Ciudad Morelos
Morelos se localiza al norte de Coahuila, en la región llamada de los Cinco Manantiales, limita con los municipios de Nava y Zaragoza al norte, con el de Sabinas al sur, al sureste con el de San Juan de Sabinas, también con el de Allende y el de Múzquiz al oeste. Su superficie es de apenas 606.2 kilómetros cuadrados. Tiene 57 localidades y según el censo del 2010, tiene una población total de 8,207 habitantes. Se fundó el 16 de marzo de 1826, con el nombre de Santa Rita de Morelos con la categoría de villa. En sus primeros años, sus pobladores dedicados a la ganadería y a la agricultura, se enfrentaron a múltiples adversidades, como los frecuentes ataques de los indígenas provenientes de Estados Unidos, que merodeaban en el norte de nuestro país.

Las fuerzas de los presidios cercanos permitieron dar una endeble seguridad a la nueva colonia, que poco a poco fue consolidándose y creciendo. En sus primeros años, los tranquilos agricultores tomaban esporádicamente las armas para defender a los suyos. A principios del siglo XX, fue uno de los principales focos del llamado movimiento de Las Vacas en contra de la dictadura de Porfirio Díaz, que estalló en 1908, que pronto fue sofocado, enviando a prisión a quienes participaron.

Muchos morelenses se unieron al movimiento de don Francisco I. Madero y la villa de Morelos siempre fue considerada como un reducto de los rebeldes. Destacándose Catarino Pérez Zamora, que luchó al lado de Carranza, fue presidente municipal, murió combatiendo a los villistas como subteniente de caballería; Juan José Arredondo, prisionero de las fuerzas del Gral. Díaz, murió en el castillo de San Juan de Ulúa; Alejo de Hoyos, pionero del antireeleccionismo en Morelos, luchó al lado de Madero y de Carranza, sobrevivió a la revolución; Feliciano de Hoyos de Hoyos, maderista y carrancista, condecorado con la medalla de la Legión de Honor, se retiró siendo coronel, fue dos veces presidente municipal; y Manuel Pérez Zamora, maderista y carrancista, que sobrevivió a la revolución.

En 1976 murió don Manuel Galindo cuando apenas había tomado posesión como presidente municipal, el congreso local nombró como sustituto, al Profr. Ricardo Alfonso Medina Rodríguez, fallecido en febrero de 2014, un profesionista muy preparado con una gran visión, creador del escudo de armas de la población en 1978, sentó las bases para el crecimiento ordenado del municipio, dejando al término de su mandato, un sinnúmero de obras, entre ellas la nueva presidencia, el auditorio Justo Sierra, hoy llamado Hermiro Jiménez, que fueron inauguradas por su sucesor, el hoy desaparecido, Profr. Remberto Castro Escobedo, teniendo Morelos un despegue inmediato.

El 15 de marzo del 2002, la villa adquiere la categoría de ciudad, convirtiéndose en la vigésima población de la entidad en elevarse a esta categoría. Morelos y los morelenses ya hicieron lo suyo y como dicen los políticos, ya están en el mapa.
14 Marzo 2019 04:00:00
Los insurgentes en baján
En uno de sus múltiples escritos de Álvaro Canales Santos en sus “Cosas de Coahuila”, se narra que en un singular escrito resguardado en el archivo general de la nación, titulado Prisión de Hidalgo en Baján, se describen los hechos desde el punto de vista del ejército realista, que tuvo la responsabilidad de aprehender a los insurgentes en Baján, escrito por Vicente Flores, hijo de don Tomás Flores, quien encabezó la columna realista que tomó presos a los líderes insurgentes y que posteriormente trasladó a Monclova, también encabezó la partida en calidad de jefe, que condujo a los cabecillas de Monclova hasta Chihuahua, en donde la gran mayoría de los presos fue ejecutado el mismo año de 1811.

El 21 de marzo de ese año se efectuó la aprehensión de los insurgentes en la Acatita de Baján, donde Vicente Flores relata: “Como para cuando esto sucedió, ya terminaba el sol su carrera, se dispuso irse arrimando con los que había allí, para disponer el modo de pasar la noche con seguridad. Marcharon con estos echando por delante la partida de tropa coloneña (que eran los soldados de Tamaulipas, entonces colonia Santander), por no ocuparlos en nada, llegaron a la Noria (Norias de Baján), a donde llevaron los presos para pasar la noche, que esta a casi 6 kilómetros de la Loma del Prendimiento.

Al llegar a la Noria se les dio de beber a todos y dando forma don Ignacio Elizondo, de apartar a todos los oficiales para las casas, subiendo sobre el bordo del tanque en donde estaba el cura Hidalgo, a ese tiempo, dijo en voz alta Hidalgo a los pelados que estaban frente a él: griten muchachos, ¡Qué viva Fernando Séptimo! lo hicieron todos y uno u otro agregaba: ¡Viva Fernando Séptimo y muera el cura Hidalgo! Don Ignacio siguió haciendo su intento, disponiendo de todo lo que fuera oficialidad fuese a las casas y la demás collera de peladillos se la llevaran al Real (el pueblo de Baján), donde estaba la plata y los reales, para que dieran la mano a los arrieros a velar y el cura, los padres y demás oficiales, se pasaron a las Norias de Baján, donde estaban los demás generales y padres”.

“En esta conformidad, viendo que ya cerraba la noche y todavía no había llegado ninguna gente de Coahuila (nombre con que se le conocía a Monclova), se repartieron los 200 y tantos hombres que habían estado todo el día de Dios en un continuo movimiento y trabajo, unos para la guardia principal de los reos y padres de Baján, otros para las mujeres que estaban aparte, otros para las cargas de plata y reales, y unos cuantos para las caballadas y mulas, de suerte que como no había arbitrio, apenas se salían de uno a uno a tomar agua y darle a sus caballos, que en todo el día no habían bebido”.
13 Marzo 2019 04:00:00
Hidalgo viaja a baján
Según versión de Álvaro Canales Santos, el 16 de marzo de 1811, empezó a salir el ejército insurgente de Saltillo, caminando hacia lo desconocido. Ignacio Allende inició la marcha con sus caballos, acémilas, carruajes, arrieros, carretas, soldados, artillería, parque, religiosos y algunas mujeres. La primera jornada se rindió en la hacienda de Santa María del Rosario, que hoy pertenece a Ramos Arizpe, a 24 kilómetros al norte de Saltillo. El 17 de marzo, Hidalgo salió de Saltillo en la madrugada, acompañado de fray Gregorio de la Concepción y una escolta de 200 hombres de caballería, llegando a Santa María a las 10 de la mañana.

En ese lugar se presentó a ofrecer sus servicios el señor Bernardo Gutiérrez de Lara, al que se le otorgó el grado de teniente coronel, comisionándolo para trasladarse a Washington a gestionar ayuda para la revolución. En la hacienda se buscó aumentar la impedimenta y como el cruce del desierto iba a ser muy largo, se le agregaron 12 carretas de rastrojo, 4 de maíz y 4 atajos de mulas cargadas con barriles conteniendo agua. Para el día 18 siguieron su marcha los insurgentes a través del desierto, que se fue haciendo insoportable por el intenso calor y el polvo, en este cruce no se encontró ninguna sombra o un aguaje para mitigar la sed.

Se internaron por una región de alturas y barrancas, arribando casi al oscurecer a la hacienda de Mesillas, en el municipio de Ramos Arizpe. En aquella ocasión Mesillas era un reducto formado por una gran plaza y cercada de construcciones almenadas, con la ventaja de estar situada al pie de unos cerros de cumbres planas que servirían para los vigías de la marcha. Ese mismo día 18, después de un reparador descanso se dispuso el ejército a cubrir otra jornada, pasaron el arroyo que riega Mesillas, traspusieron una cordillera y debieron de hacer alto para tomar algún alimento y dar pienso a las bestias en la entonces hacienda de Paredón, por la tarde llegaron a la hacienda de Anahelo (Así se escribía), nombre indígena que se ha castellanizado como Anhelo.

En este lugar se alojaron los jefes en la casa grande de la hacienda, las familias bajo los techos y la tropa se tendió al aire libre, teniendo que soportar el sereno y el rocío, que los debió de refrescar del día tan caluroso. Esa noche hubo derroche de buen humor, menudearon los chistes y las bromas, se escucharon el rasgar de las guitarras y canciones. El que más les levantaba el ánimo era don Juan Aldama, que siempre fue dicharachero y dado a las bromas y los albures. El día 20 continuaron su marcha, el desierto era implacable en esos días, caminaron por un desfiladero formado por la Sierra de Anhelo y por unas rocas denominadas El Espinazo de Ambrosio, se hicieron algunos altos para tomar agua y alimentos pernoctando en La Joya.

El 21 muy temprano empezaron a salir hacia el norte el grueso de la columna y para las 9 de la mañana se avistó el pueblecito de Baján, donde los jefes no tuvieron la precaución de enviar a su fuerza exploradora y ahí, como todos sabemos, los esperaba la prisión y la muerte. (Tomado de Las Cosas de Coahuila de Álvaro Canales Santos)
12 Marzo 2019 04:00:00
Arenga de Hidalgo en Saltillo
Recordamos el 14 de marzo de 1811 y sin la presencia de Hidalgo, los principales jefes del movimiento insurgente efectuaron un consejo de guerra, en el que acordaron dirigirse a los Estados Unidos a efecto de conseguir armas, sin embargo, otros autores dicen que solo pensaban llegar a San Antonio, Texas, desde donde pondrían en ejecución sus planes, debiendo regresar después para continuar la lucha por la Independencia.

También se acordó que Ignacio López Rayón se quedara en Saltillo con una parte del ejército. Un día antes de marchar al norte, pasaron revista general de las tropas, que presenciaron Hidalgo y Allende, y después de la inspección de las armas, Hidalgo les habló a las tropas de López Rayón que se quedarían en Saltillo: “Soldados de la patria y compañeros de armas: No ignoréis nuestras desgracias en la batalla de Calderón, hemos perdido grandes recursos adquiridos con tanto afán y constancia, y con todo no hemos perdido, en fin, sino un poco de tiempo que sabremos reparar. No nos ha vencido el enemigo, bien lo sabéis, sino ciertas circunstancias que aún no están a vuestro alcance.

Aunque nuestra causa es santa, para seguirla defendiendo necesitamos el auxilio de nuestros buenos amigos que la aman tanto como nosotros. A éstos vengo buscando, tengo grandes esperanzas y por eso me dirijo a Coahuila (refiriéndose a Monclova), y Béjar (San Antonio, Texas). Es grande la distancia que nos separa de nuestros deudos y amigos, pero no será por mucho tiempo. Volveremos sí, volveremos a combatir por nuestros derechos, por nuestra independencia y libertad. El que tenga voluntad en seguirme, tendrá que conformarse con penalidades y fatigas; después seréis recompensados con usura, con una moneda que vale más que el oro, pues antes esta la buena acción de combatir por la patria, defendiéndola de tanta humillación y tiranía.

Así pues, el que se resuelva acompañarme de un paso al frente”. Después de estas palabras, se desprendieron de la formación unos 100 hombres y dos oficiales. A esta tropa le dirigió nuevamente la palabra Hidalgo, diciéndoles: “Militantes y buenos mexicanos, soy testigo de vuestro valor y experimentos, el desastre de Calderón nos ha arrojado a gran distancia del teatro de la guerra. Ya se que este y sus consecuencias no os asustan, puesto que están tan distantes de los más caros objetos que abandonaron por seguir la Bandera Nacional, pero como podrá haber algunos que tengan fuertes razones que les impidan pasar adelante, podrán demostrarlo dando un paso al frente, sin que este hecho se tenga en esta población.” Hubo un momento de silencio. Ninguno salió de su formación y al mismo tiempo se escucharon vivas al generalísimo, a la nación y su independencia.

Se tocaron dianas y después se retiró la tropa. Los jefes se ocuparon de los preparativos para la marcha hacia el norte, se pidieron informes acerca del camino y de las dificultades. Era el 15 de marzo de 1811 y estaban por abandonar Saltillo. (Tomado de Las Cosas de Coahuila de Álvaro Canales Santos)
11 Marzo 2019 04:00:00
Las guerras de Juárez
Benito Juárez llegó como Presidente Provisional en enero de 1858, cuando Comonfort, asustado en parte y realista en otra, vio la dificultad de aplicar la Constitución de 1857: Juárez, como presidente de la Suprema Corte de Justicia ocupó legítimamente la presidencia en ausencia de Comonfort. Sin ejército, Juárez recurrió a las guardias nacionales de los estados para crear las fuerzas liberales y sostener su mandato. Los conservadores tenían las tropas del antiguo Ejército mexicano, de la época de Santa Anna y de la Guerra del 47, y cuyo pasado, repleto de cuartelazos, se remontaba al Ejército realista, proveedor de la mayoría de los oficiales del Ejército de aquellos años.

La Guerra de Reforma ensangrentó al país por tres años por lo que se le conoce también como Guerra de los Tres Años. Desgarradora y cruel como todas; pero es un capítulo más de nuestro surrealismo, en la que Miguel Miramón ganó todas las batallas, menos una, y... perdió la guerra. Juárez entró triunfante a la capital del país en enero de 1861 y prometió “amnistía tan amplia como la sana política creyera aconsejarla”. La victoria de los liberales no modificó la situación real del país ni sus problemas endémicos. Conforme a las Leyes de Reforma, los bienes de “manos muertas” pasaron a manos vivas, vivas en extremo, que en nada favorecieron los intereses públicos.

Según la Memoria que don Manuel Payno publicó al año siguiente, de los 25 millones de pesos estimados conservadoramente como valor de los bienes de la Iglesia, el Gobierno obtuvo de ellos cerca de seis millones de pesos, la quinta parte de su valor real, absolutamente insuficientes para resolver problemas de fondo. Se vendieron más de dos mil fincas eclesiásticas, rústicas y urbanas, y por ese camino se consumó la revolución política de la Reforma, pero la crisis económica se agravó hasta poner en peligro los objetivos de la revolución política.

Terminada la guerra, no había pretexto para no convocar a elecciones: Juárez, González Ortega y Miguel Lerdo ansiaban la silla presidencial. Lerdo murió antes de las elecciones y la votación lo favoreció sobre González Ortega, el vencedor de Miramón. El 15 de junio de 1861, durante su tercer año como presidente interino, Juárez, triunfador de las elecciones, protesta como presidente de la República para el periodo 1861-1865. La bancarrota era total.

El 17 de julio, a 32 días de su toma de protesta, el Gobierno tuvo que declararse incapaz de pagar su deuda externa y una semana después las legaciones de Francia e Inglaterra arriaban sus banderas; pero Juárez no podía pagar. Si se había derrochado la riqueza reunida por la Iglesia en 300 años; si para sobrevivir miserablemente tenía el Gobierno que expoliar a quienes podía y se dejaban mediante el sistema del préstamo forzoso; si el bandolerismo campeaba a lo ancho y a lo largo del país, más valía jugarse el todo por el todo en aquella medida desesperada, de declararse en quiebra, y morir de una vez, llegado el caso, en vez de hundirse poco a poco, como un deudor moroso cualquiera. (Extracto de un artículo de Jesús Gómez Fregoso, historiador y académico de la Universidad de Guadalajara. v.pág.18 del periódico Público del 14 de febrero de 2003).
10 Marzo 2019 04:00:00
Marzo en la historia de PN
El 10 de marzo de 1937, se otorga concesión al Sr. Alfonso León Bres Burckhardt para establecer una estación de radio en Piedras Negras, Coahuila, la XEMU, en la banda de AM, en el 580 del cuadrante. A su muerte, la concesión pasó a su hijo, Claudio Mario Bres Medina.

El 10 de marzo de 1990, Aeromar estableció vuelos comerciales entre Monterrey, Nuevo Laredo y Piedras Negras.

El 11 de marzo de 1985, arriban a la ciudad en gira por el país, los Símbolos Patrios: El texto original de la Constitución de 1917, la campana de Dolores y la Bandera Nacional.

El 12 de marzo de 1990, el Cabildo acuerda llamar Vergel a la colonia ubicada en la margen del río Escondido.

El 12 de marzo de 2003, el obispo de Saltillo, fray Raúl Vera López, decreta el título de Santuario a la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.

El 12 de marzo de 2005, el presidente municipal, Claudio Bres Garza, dio a conocer la donación a perpetuidad del terreno en donde se construye el Obispado de la Diócesis de Piedras Negras.

El 12 de marzo de 2005, el presidente de la República, Vicente Fox Quesada, llega al aeropuerto de Piedras Negras en compañía de su esposa y en helicóptero se trasladan al municipio de Hidalgo para participar en la tradicional cabalgata Unidos por sus Tradiciones, en su 5ª edición.

El 13 de marzo de 1987, el Cabildo autoriza la cesión a título oneroso a favor del Gobierno del Estado, de un predio propiedad del municipio, para que se construya la nueva Presidencia Municipal.

El 13 de marzo de 1995, inicia la construcción del Seminario auxiliar de Piedras Negras, cerca del libramiento José López Portillo.

El 13 de marzo de 2002, el Cabildo autoriza al presidente municipal, Urbano Santos Benavides, para suscribir un convenio para el hermanamiento y cooperación entre Piedras Negras y Sandy, Utah, Estados Unidos.

El 14 de marzo de 1890, se coloca la primera piedra del edificio de las oficinas federales.

El 14 de marzo de 1988, se inaugura un moderno horno computarizado tipo túnel, de origen francés, en la compañía Labasa.

El 14 de marzo de 1997, el Gobierno del Estado anunció la construcción de los jardines de niños Carlota Rosado Bosque en la colonia Central, Juan Escutia en Villa de Fuente e Ignacio M. Altamirano en el fraccionamiento Fovissste.

Toman posesión como comandantes de la Guarnición Militar de Piedras Negras en 1960, el general de brigada Federico Amaya Rodríguez; en 1971, el general brigadier Carlos Latorre Pimentel; y en 1990, el general brigadier Eduardo Jasso Téllez.

El 16 de marzo de 1961, inicia sus actividades en la ciudad la clínica del ISSSTE en dos consultorios de la Policlínica México.

El 16 de marzo de 1991, el gobernador del estado, Eliseo Mendoza Berrueto, inaugura el nuevo edificio de la escuela primaria Club de Leones 1 en la colonia San Luis.

El 16 de marzo de 2008, el gobernador del estado, Humberto Moreira Valdés, inaugura la nueva central de bomberos a un costado del auditorio municipal Santiago V. González.

El 17 de marzo de 1921, nace en Piedras Negras el comunicador de fama internacional, Pedro Ferriz Santa Cruz.

El 17 de marzo de 1999, el gobernador del estado, Rogelio Montemayor Seguy, entrega 247 viviendas del fraccionamiento Ramón Bravo.
09 Marzo 2019 04:00:00
Las elecciones de Juárez
Juárez, triunfante sobre Maximiliano, sobre los conservadores y sobre el Ejército imperial, fue todo menos que un presidente demócrata. El país azorado veía que el presidente se había ido convirtiendo en dictador. El azoro creció al ver que pensaba reelegirse otra vez. Juárez no vio que si en 1861 pudo justificar su elección para continuar en el poder y que si en 1867 su defensa de la República le daba legitimidad a su reelección, en 1871 no podía esgrimir ni un solo argumento para empeñarse en su nueva reelección. Pretendía ignorar que, si ganaba las elecciones, sumaría 18 años en el poder. Su terquedad ciega propiciaba indignación y amenazas de levantamientos armados. El 26 de junio de 1871 se celebraron las elecciones.

Los candidatos eran Benito Juárez, Sebastián Lerdo de Tejada y Porfirio Díaz. Después de todo el proceso electoral se declaró la victoria de Juárez. “Ni los mismos juaristas se encuentran satisfechos de la farsa electoral del domingo” escribía Ignacio Ramírez en el periódico El Mensajero. Varios periódicos capitalinos señalaban la intromisión del ejército en los comicios. Pero tal vez la mejor editorial fue la de Emilio Velasco, en el periódico El Siglo XIX: “A no ser tan profunda nuestra fe en las instituciones, cualquiera habría encontrado en las elecciones motivo suficiente para proclamar que la soberanía del pueblo es el dogma de unos cuantos ilusos, y que la humanidad está condenada a la servidumbre... Fue un día lúgubre en la ciudad de México.

Por todas partes se encontraba el aparato de la fuerza: Las alturas estaban tomadas; las calles de la ciudad eran recorridas por patrullas; su aspecto era el de una plaza amenazada por un formidable enemigo. Ese enemigo era el pueblo, usando los derechos del sufragio”. El editorial terminaba dirigiéndose a Juárez: “Habéis caído de vuestro elevado pedestal para confundiros con el vulgo de los hombres; erais el hombre de la ley; sois el hombre de la ambición”.

El que había “merecido bien de las Américas”, como había dicho antes el congreso de Colombia, era ahora quien tan mal había merecido de la democracia, al grado de que, en noviembre de ese año, su más destacado general en la guerra contra el imperio lo tachaba de haberse hecho un adicto incurable a la presidencia: “La reelección indefinida, forzosa y violenta del ejecutivo federal ha puesto en peligro las instituciones nacionales”; acusaba a Juárez de haber suprimido la soberanía de los estados y la autonomía del congreso, que había convertido en “una cámara cortesana, obsequiosa y resuelta a seguir siempre los impulsos del ejecutivo”. Lo acusaba también de malos manejos de las rentas federales.

Decían que Juárez y su gente: “Han relajado todos los resortes de la administración buscando cómplices en lugar de funcionarios pundonorosos. Han derrochado los caudales del pueblo para pagar a los falsificadores del sufragio. Han conculcado la inviolabilidad de la vida humana, convirtiendo en práctica cotidiana asesinatos horrorosos, hasta el grado de ser proverbial la funesta frase de ‘ley-fuga’”.

Luego acusa al presidente de que, al Ejército, creado para defender a la patria, lo había hecho represor del pueblo. (Extraído del periódico Público del 6 de febrero de 2004 rubricado por el historiador y académico de la Universidad de Guadalajara, Jesús Gómez Fregoso)
08 Marzo 2019 04:00:00
La otra historia de Juárez -III parte-
“La presidencia no se deja sino por un gran ideal o por un gran temor, pero cuando el presidente es indio como yo, ni por las dos cosas o por una sola se deja”, dijo don Benito Juárez a uno de sus compadres y ministros que le reclamaba su aferre a la silla presidencial. Juárez fue un hombre profundamente católico toda su vida, que vivió de cerca los excesos del alto clero y eso lo motivó a emprender reformas que provocaron la Guerra de Tres Años, la que enfrentó a todo el país. Juárez fue un cristiano ejemplar. Pero como escribe Luis D. Salem: “...Se ha discutido mucho acerca del pensamiento religioso de Benito Juárez. Los adversarios lo señalan como impío, enemigo de Dios y de la Iglesia.

Para nosotros Juárez fue un cristiano de altura. Sus luchas no iban contra el cristianismo sino contra el clero conservador. Juárez no atacó a la Iglesia ni a la fe cristiana, sino a los clérigos que utilizaron la fe como defensa de sus intereses políticos”. Se destaca el legalismo de Juárez, pero no siempre se apegó estrictamente a la ley, cuando esto no le favorecía políticamente. Era más bien un hábil y pragmático político, que por ello escribió: “Querer que un poder extraordinario, creado por la necesidad y por la voluntad nacional, obre con estricta sujeción a la ley, es querer un imposible. Es querer que haya un huracán sin estragos”. Don Emilio Rabasa escribió de Juárez: “Con la Constitución no gobernó nunca”. Y de ahí que lo llamara el “dictador de bronce”.

Hizo lo necesario para quedarse en el poder hasta su muerte. El fue el verdadero campeón del reeleccionismo. El legendario nacionalismo juarista es relativo. Lo fue frente a los franceses, pero no tanto con los yanquis, a quienes, invocando el tratado McLane-Ocampo, nunca ratificado, convocó a una pequeña pero decisiva injerencia naval en su ayuda durante la guerra de Reforma, cosa que ocurrió. Y tal intervención contribuyó al triunfo de los liberales sobre los conservadores. La mitología juarista lo presenta como un hombre austero, practicante de la “medianía republicana”. Así fue durante los años de la intervención, cuando el gobierno apenas si recibía algunos recursos para sobrevivir.

Tras la caída del Imperio, Juárez mantuvo una imagen de austeridad, se levantaba temprano en la mañana, se bañaba con agua fría. Sus oficinas estaban modestamente amuebladas. Por la tarde terminaba sus labores y paseaba con algún miembro de su familia en un carruaje propiedad del gobierno, viejo y desvencijado. Empero, Juárez no era precisamente un asceta. Don Benito tenía varias casas, una de ellas en lo que hoy es la avenida Madero, en el primer cuadro de la ciudad que era una zona de lo más exclusiva. Compró también a su esposa una casa de campo en la colonia San Rafael.

Al morir dejó a su familia una herencia valuada en $151,000 en terrenos y bienes, equivalente a unos 4 millones de dólares actuales, según calculan historiadores. (“Apuntes de Historia de México” -Varios autores- Juan Alberto Vázquez, Constancio Hernández, Manuel Hernández Gómez y José Antonio Crespo)
07 Marzo 2019 04:00:00
La otra historia de Juárez -parte II-
En la segunda parte de “La Otra Historia de Juárez”, visto desde la óptica de importantes escritores, donde usted tendrá la responsabilidad de creerlas o no. Se dice que Juárez, antes de morir pedía, desesperadamente, un sacerdote para confesión. Igualmente se dice que, sus compañeros de ideología... se lo negaron. El tratado de tránsito y comercio entre los Estados Unidos y México, suscrito por Robert McLane, ministro de los Estados Unidos en México, y Melchor Ocampo, ministro de relaciones exteriores de México, en Veracruz, el 14 de Diciembre de 1859… fue un negocio propio para obtener el reconocimiento de los Estados Unidos como presidente de México, sin importarle vender la soberanía de la patria. Por ello, don Ignacio Ramírez “El Nigromante”, el jueves 13 de julio de 1871 y en el periódico liberal, “El Mensajero”, escribió: “Juárez, el más despreciable de nuestros personajes”.

Pero, don Justo Sierra, su defensor ardentísimo, igualmente escribe en Juárez, su obra y su tiempo (Editorial Latino-Americana, S.A. p.p. 206 y 207): “El tratado o pseudos tratado MacLane-Ocampo, no es defendible; todos cuantos lo han refutado bien; casi siempre han tenido razón y formidablemente contra él. Estudiándolo hace la impresión de un pacto, no entre dos potencias iguales, sino entre una potencia dominante y otra sirviente; es una constitución de una servidumbre interminable”. Don Francisco Bulnes, jacobino y liberal es, quizás, el más honrado de los escritores y quien mejor ha desenmarañado el tratado, dice: “Es ante todo un pacto intervencionista de intervenciones continuas, desde el momento en que se encomienda al gobierno de los Estados Unidos, cuidar a perpetuidad de la conservación de la paz en Méjico, con lo que Méjico quedaba sin soberanía, sin honor y sin una piltrafa de vergüenza”.

Textos tomados del periódico El Informador, del 23 de diciembre de 2000, página 5, del médico Lucio Vázquez. Sin lugar a dudas, dice el notable escritor Carlos Monsiváis, que Benito Juárez, fue el forjador del estado mexicano; un notable estadista; el héroe de la patria; el primer presidente de la república indígena; el hombre, autoritario y enamorado del poder, pero humano, con virtudes y defectos, prodigiosamente terco, doctrinario, inteligente, solemne y austero; fue un orgulloso indio, que nunca aparentó lo contrario; un auténtico liberal, fue un nómada en su famosa carroza; un demonio según el clero, glorificado no solo en México sino en el mundo, ateo o creyente laico, bueno, eso parece estar en discusión. Ya no se sabe en donde empieza o en donde termina su leyenda y sin lugar a dudas, Usted tiene la mejor opinión. (Extractado del periódico El Informador, del 23 de diciembre de 2000, de Lucio Vázquez)
06 Marzo 2019 04:00:00
La otra historia de Juárez -I parte-
En una alusión a la actitud de Juárez en diversos hechos de la historia, importantes escritores han plasmado varias ideas que bien merece la pena de ser analizadas y usted tendrá la responsabilidad de creerlas o no. Cuando en 1850 apareció el cólera en Oaxaca, en forma violenta, segando la vida de los habitantes, Juárez, quien había sido el más implacable enemigo de la iglesia, se confesó, comulgó y con los brazos cruzados tomó parte en una procesión pública, según lo escribió Mariano Cuevas en su obra: Historia de la Iglesia en México. Juárez, siendo presidente oficializó, como día de fiesta nacional, el 12 de diciembre en honor a la Virgen de Guadalupe y que después de que le salvó la vida aquella famosa frase de “los valientes no asesinan”, salió huyendo del palacio de gobierno de Guadalajara rumbo a Manzanillo, Colima, pero fue alcanzado de nueva cuenta en Acatlán, Jalisco, por sus enemigos, se refugió, sin lentitud alguna y todo temeroso, en un templo católico del que fue sacado por un cura de apellido Vargas, en una canasta pizcadora de maíz, burlando de esta manera a sus enemigos.

Desde que escaló los primeros puestos de burócrata hasta antes de ser presidente de la República, Juárez manifestó ser siempre católico práctico. Asistía públicamente a procesiones con los brazos en cruz y musitando oraciones tras el santísimo sacramento; no sólo eso, exhortaba a los trabajadores de Oaxaca a que hicieran penitencia y se confesaran y comulgaran para implorar el auxilio divino y se dirigía por escrito a los ayuntamientos oaxaqueños, siendo gobernador, recomendándoles que exigieran a los fieles cristianos el pago exacto a la iglesia de los diezmos y primicias, según Celestino Salmerón en su obra Las grandes traiciones de Juárez. Sigue diciendo Salmerón que: Juárez, con las leyes de reforma, ninguna separación de poderes hizo, sometió brutalmente a la iglesia al poder del estado, cosa que no es una separación, sino una sumisión de la primera al segundo. Intentó organizar una iglesia católica mexicana, una vez que consiguiera separar al clero de la obediencia de los obispos.

Para tal objeto, Juárez, en 1859, colmó de poderes al padre Rafael Díaz Martínez para organizar la iglesia deseada, cuyo jefe o Papa sería el presidente Juárez. No obstante el sonado fracaso que obtuvo, en 1868 “apareció una Iglesia mejicana dirigida por un comité laico”, teniendo como presidente al Lic. Mariano Zavala, magistrado de la Suprema Corte de Justicia… Juárez no quería ninguna separación de poderes, sino una iglesia sometida a la voluntad y en la que él desempeñara el oficio papal de Enrique VIII o de Isabel de Inglaterra. Juárez hizo educar a sus hijos por sacerdotes católicos y, como dato anexo, cuando su secretario, el cubano Pedro Santa Cecilia, quiso casarse con su hija, solamente por lo civil, Juárez rechazó la proposición diciendo: “Mi hija es una joven decente y el matrimonio civil es un contrato de burdel”.

Relato que registra Mariano Cuevas en Historia de la Iglesia en México. (Extractado del periódico El Informador, del 23 de diciembre de 2000, de Lucio Vázquez)
05 Marzo 2019 04:00:00
Lázaro Benavides
El médico Lázaro Benavides Vázquez, nació en Piedras Negras, Coahuila, el 6 de marzo de 1914. Fue médico pediatra, fundador del Hospital de Pediatría de la ciudad de México que dirigió por instrucciones del presidente de la República, el Lic. Gustavo Díaz Ordaz. Fue también presidente de la Asociación Mexicana de Pediatría de 1959 a 1961. El 23 de octubre del 2000, en el día del médico, teniendo como escenario el salón Adolfo López Mateos de la residencia oficial de Los Pinos, recibió de manos del presidente de la República, Dr. Ernesto Zedillo Ponce de León, el premio a la “excelencia médica”, un diploma con la acreditación y la medalla conmemorativa, por sus contribuciones fundamentales al desarrollo de la pediatría en México y ser considerado como el mejor médico pediatra del Siglo XX.

Una distinción única en su género, que hizo que instituciones del campo de la medicina, como la Dirección General de Sanidad, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Salud, de la Universidad Nacional Autónoma de México, de donde egresó como médico y de la Sociedad Mexicana de Pediatría en el país, fueron copartícipes del reconocimiento, un galardón logrado por sus largos años de esfuerzo y esmerada dedicación al estudio y al ejercicio de su profesión a la que se consagró por completo y verdadero amor a la niñez, a la que atendió, sobre todo a la de escasos recursos económicos.

La Academia Mexicana de Pediatría ha instituido un premio anual que lleva su nombre a la mejor investigación pediátrica, con un monto de 20 mil pesos y es entregado en un congreso, academia que entregó al Dr. Lázaro Benavides en 1997 el premio al mérito académico “Dr. Mario A. Torroella”, un premio que se otorga al médico pediatra que se haya distinguido por sus tareas en beneficio de la niñez, de la pediatría y de la Academia. La biblioteca de la dirección de servicios médicos de la UNAM lleva su nombre, al igual que una importante calle de Saltillo. El Dr. Lázaro Benavides, fue un médico del cual México se siente orgulloso al marcarlo como el mejor pediatra del Siglo XX, un gran orgullo para su estado de Coahuila y mucho más para la ciudad que lo vio nacer: Piedras Negras, que en el año 2000, el ayuntamiento de aquel entonces, lo distinguió dentro de los festejos conmemorativos del 150 aniversario de su fundación, entregándole el trofeo Piedras Negras, adonde acudió en compañía de su familia y se impuso su nombre a la avenida que antes se llamó Insurgentes, entre el libramiento Fausto Z. Martínez y el bulevar Eliseo Mendoza Berrueto.

El galeno falleció el 16 de abril de 2016 en la Ciudad de México, rodeado del cariño de los suyos, un mes después de haber cumplido 102 años de edad y de haber disfrutado plenamente su vida, de llegar hasta el final totalmente lúcido y valiéndose por sí mismo. (
http://www.conapeme.org/v1/index.php/modules-menu/noticas-recientes/896-dr-lazaro-benavides-vazquez)
04 Marzo 2019 04:00:00
Atropello no autorizado
El 6 de marzo de 1888, se publicó en el periódico Galveston News de esa ciudad texana, una noticia titulada como: “Rompe la paz un atropello no autorizado”, describiendo un evento que conmocionó a la secretaría de estado de Washington, donde se efectuó un enfrentamiento a tiros, enfrentamiento al que llamaron batalla, efectuado en un pueblito texano, llamado Eagle Pass, ubicado cerca del Río Grande. Este es el relato textual del Galveston News: “El 3 de marzo de 1888, cerca del mediodía, el comandante de las fuerza mexicanas en la villa de Piedras Negras fue a Eagle Pass, a solicitar permiso para que un oficial y tres hombres, cruzaran la frontera para comprar caballos.

El permiso fue otorgado por oficiales de la aduana norteamericana y los cuatro soldados, conducidos por un subteniente, se internaron. Pero después de conversar con su comandante, el subteniente condujo a sus hombres hasta la estación del ferrocarril a galope tendido a través del pueblo y pronto se dieron cuenta que no iban a comprar caballos, porque en el patio trasero cerca de la estación, estaba un mexicano desertor del Ejército, que había llegado días antes y cuando vio al grupo de militares trató de esconderse, pero fue localizado, golpeado severamente y arrastrado. El diputado del Sheriff del condado de Maverick, Shad White, ordenó a los agresores dejar a su víctima, pero fue advertido por los militares mexicanos de disparar si intervenía.

Al oficial norteamericano no le quedó otra cosa que pedir ayuda. Mientras tanto los militares dieron por muerto al desertor, regresaron atravesando el pueblo rumbo al río Bravo, pero antes de alcanzar el límite del pueblo, los soldados esquivaron los disparos del diputado del Sheriff, ayudado por dos elementos de los rangers de Texas, Ed y Will Van Riper y el sheriff Cook. Cuando los militares llegaron al río contestaron brevemente el fuego, resultando herido el diputado del sheriff Shad White, a quien le atravesaron su mano y muñeca izquierda de un disparo, pero continuó disparando su rifle, matando a un caballo y derribando a uno de los jinetes mexicanos. Este soldado trató de nadar para atravesar el río, pero fue muerto por un tiro de Ed Van Riper.

El oficial mexicano fue el primero en llegar a la otra orilla y disparó a la multitud que se había reunido en el lado americano, mientras los otros dos soldados mexicanos trataban de regresar, uno fue herido en el rostro y el otro en un costado. El último murió antes de llegar a la orilla. Todo este asunto tuvo que ser ventilado en la secretaría de estado por parte de los norteamericanos y asuntos exteriores por los mexicanos”. Este evento solo pasó a la historia porque fueron militares mexicanos quienes ingresaron al país vecino y fue considerado como una agresión, situación que contrasta con las incursiones del ejército norteamericano que hicieron al suelo nacional en busca de esclavos fugitivos o de indígenas rebeldes, a los que las autoridades de Estados Unidos siempre encontraron pretextos para disculpar sus acciones.
02 Marzo 2019 03:00:00
La batalla de Santa Isabel
En las inmediaciones de Parras, el 1 de marzo de 1866, tuvo lugar una batalla entre fuerzas mexicanas al mando del entonces teniente coronel Andrés S. Viesca y fuerzas francesas e imperialistas mexicanas al mando del francés conde Bryand. Un año antes, Viesca había organizado la insurrección de los parrenses y había acrecentado sus fuerzas con grupos de carabineros de Monclova y lanceros de la Laguna. Con estos hombres incursionaba entre Monclova, Monterrey y Saltillo, y entró en contacto con el general Escobedo para organizar acciones conjuntas que les permitieran acciones en plazas más importantes.

En febrero de 1866, Viesca desaloja en Parras a las fuerzas de Máximo Campos y los persigue hasta la Laguna. Estas tropas imperialistas son reforzadas con elementos del ejército francés que salen de Saltillo a Parras. Escobedo en apoyo de Viesca, envía tropas de caballería a las órdenes de los coroneles Jerónimo Treviño, Francisco Naranjo, Pedro A. Gómez y el teniente coronel Ildefonso Fuentes; que se reúnen con Viesca en el lomerío de Santa Isabel, en las cercanías de Parras, a donde llegan las tropas franco imperialistas con 665 elementos, que son rechazadas, derrotadas y perseguidas hasta su rendición total.


Las hostilidades iniciaron en las primeras horas de la mañana y en lo más reñido del combate el teniente coronel Fuentes le quitó al enemigo una bandera francesa que se exhibe en el salón de la casa del ayuntamiento de Parras, reportaron 10 bajas y 22 heridos, mientras que los imperialistas tuvieron 131 bajas, entre ellos su comandante y 166 fueron hechos prisioneros. Esta batalla inició una serie de victorias para los republicanos, que lleva a Juárez a su triunfo total en Querétaro en 1867. Viesca además del triunfo militar, dio muestras de su grandeza al ordenar que se respetara la vida de 80 prisioneros de guerra franceses, acto que le valió el reconocimiento años después, del ministerio de guerra de aquel país.

En esa batalla se destacaron las fuerzas de caballería del ejército del norte de Gerónimo Treviño y de Miranda, los rifleros de Monclova del coronel Ildefonso Fuentes y las tropas de Saltillo de Peña Goribar y Victoriano Cepeda y los lanceros de Parras y de la Laguna al del coronel Jesús González Herrera. La batalla de Santa Isabel en la que los soldados coahuilenses demostraron su disciplina y valentía, rompió la línea de comunicación que mantenía con el ejército francés entre Durango y Chihuahua con Saltillo, Matamoros y Tampico. (“Las Cosas de Coahuila”, columna periodística de Álvaro Canales Santos).
01 Marzo 2019 04:00:00
Porfirio Díaz en PN
Este 1 de marzo se cumplieron 117 años en que un presidente de la república visitó la ciudad por vez primera, visita reseñada en el periódico oficial del gobierno del estado, del 5 de marzo de 1902, donde se publicó que: “El 25 de febrero de 1902, a las 8 de la noche, el presidente de la república, general Porfirio Díaz, acompañado de su familia, partió por ferrocarril rumbo a Ciudad Porfirio Díaz. Venía a recibir a la Sra. Luisa Romero viuda de Teresa, hermana de doña Carmelita Romero Rubio, esposa de don Porfirio, que regresaba de Austria por Estados Unidos. El tren llegó demorado a Coahuila por Torreón el viernes 27 de febrero, a las 10:50 horas. La comisión de recepción fue recibida por el presidente en el elegante vagón que ocupaba, dejando admirada a la gente por su gran cultura y sus conocimientos.

A las 11:30 horas, el tren continuó su viaje y llegó a las 5 de la tarde a la Estación Monclova, hoy Ciudad Frontera y fue recibido por el gobernador de Coahuila, Lic. Miguel Cárdenas de los Santos y por el alcalde de Monclova, José María Tejada, a quienes se les invitó a acompañar al presidente por el resto de su viaje, alojándose ambos en otro vagón. Avisado el Gral. Porfirio Díaz de que su cuñada llegaría con dos días de demora, pernoctó fuertemente custodiado en su vagón en Sabinas.

Al día siguiente lo dedicó a la cacería en la hacienda La Soledad, propiedad del Sr. L. M. Johnson, gerente general del Ferrocarril Internacional Mexicano, empresa propietaria también de las minas el Hondo y de Esperanzas, minas que visitó el sábado 28, además de la mina la Conquista, que en sus tiempos era la más grande, más moderna y población más cosmopolita. En el Hondo, aún se sentía el dolor que embargaban a las 135 familias que quedaron desamparadas en la trágica explosión de ese año. El domingo 1 de marzo, llegó a ciudad Porfirio Díaz muy temprano, donde fue recibido con el natural júbilo de la progresista población.

La familia de don Porfirio continuó su viaje hacia San Antonio, Texas, mientras él visitaba muy emocionado los principales edificios y algunas obras, como la Aduana Fronteriza, el Palacio Municipal, la escuela Modelo que reinauguró y la Maestranza o Casa Redonda, se le notaba fácilmente la complacencia de su ego, al observar la ciudad ubicada en la frontera, de gran actividad que propiciaban su desarrollo, que realmente no se imaginaba, apreciándose su satisfacción y orgullo, de ser testigo de un homenaje en vida de tal magnitud, de que una ciudad llevara su nombre, que compartía con quienes le rodeaban.

El mismo día, ya con su familia de regreso a la ciudad de su nombre, la gente lo despidió emotivamente, el general Díaz se mostró satisfecho y haciendo infinidad de planes para continuar mejorando esta región, lo que posteriormente cumplió, al traernos la modernidad en los ramos ferrocarrilero, telegráficos, telefónicos, en agricultura, minería, comercio, educación y en productivas fábricas. Abandonó Coahuila por Torreón ese mismo domingo 1 de marzo, a las 8:30 de la noche”. (Periódico oficial del Gobierno del Estado del 5 de marzo de 1902)
28 Febrero 2019 04:00:00
Anécdota Regia
Esta anécdota fue contada alguna vez por el conocido comunicador Antonio de Mendieta, que data de la época en que era gobernador de Nuevo León el Lic. Rangel Frías y Roberto Treviño González era el rector de la Universidad. El Lic. Rogelio Villarreal Garza apenas finalizaba sus estudios, quien fue en tres ocasiones presidente de la sociedad de alumnos. Al crearse en la Universidad el Departamento de Extensión Universitaria, el rector Treviño pone al frente del mismo al inquieto Rogelio Villarreal, quien detectó que uno de los problemas de los estudiantes era la falta de capital para adquirir sus libros, sobre todo los de bajos recursos e ideó la creación de una biblioteca que se manejaría bajo el sistema de Libro Alquilado, que permitiría a los estudiantes que no podían comprarlos, alquilarlos por cantidades simbólicas.

Al levantar la lista de necesidades, el presupuesto del proyecto ascendió a 60 mil pesos, que fue presentado al rector de la universidad con todos los detalles. Como la universidad siempre ha tenido carencias económicas, el rector acepta el proyecto, pero no ofrece el dinero, sugiriendo a Rogelio Villarreal se entrevistara con el gobernador del estado, le presentara el proyecto y le solicitara el capital.

El Gobernador tenía su domicilio en la colonia Obispado y Rogelio Villarreal trepó en su destartalado auto y se dirigió a buscar la casa del gobernador en la colonia Obispado, pero tuvo dificultad para encontrar la calle y recorría de un lado a otro el área hasta que el desvencijado auto protestó y el motor se detuvo. Pero como no tenía habilidades mecánicas volteaba a todas partes para ver si encontraba quién le ayudara y en una de las casas cercanas distinguió a un jardinero que realizaba sus labores.

El jardinero ya se había dado cuenta del problema y se acercó, cuando Rogelio le dio más detalles el hombre metió las manos en el motor y empezó a tratar de reparar la máquina. Mientras este trabajaba, Rogelio le platicó al jardinero que buscaba la casa del gobernador para explicarle su proyecto sobre la biblioteca, mismo que explicó con entusiasmo y multitud de detalles que era para los hijos de los humildes, como ustedes y señalaba al jardinero, puedan estudiar sin gastar en libros costosos.

El jardinero solo lo escuchaba mientras sus manos trataban de poner en funcionamiento la máquina, hasta que esta finalmente arrancó. Luego le indicó en donde estaba la casa del gobernador. Rogelio agradecido le ofreció un billete de 10 pesos que en un principio rechazó, pero ante su insistencia lo aceptó junto con la sugerencia de que sería para unas cervecitas. El jardinero le dijo: “Mire, a lo mejor en la cervecería le pueden ayudar con los 60 mil pesos, vea al señor Ricardo González Quijano”. Como Rogelio no pudo localizar al gobernador, fue al día siguiente a la cervecería y solicitó hablar con González Quijano y para su sorpresa fue recibido de inmediato y mucho más, cuando antes de exponer el motivo de su visita, este le extendió el cheque por los 60 mil pesos y para aclarar la sorpresa de Rogelio le dijo: “El propio don Eugenio Garza Sada me indicó que le entregara esta cantidad para su biblioteca del libro alquilado”. El jardinero mecánico, al que le había obsequiado 10 pesos, era el mismísimo don Eugenio. (Resumido de “Humildad y Sabiduría” de Jorge Alonso Guerra, publicado en Milenio el 30 de octubre de 2009)
27 Febrero 2019 04:00:00
Gonzalitos -II parte-
José Eleuterio González Mendoza, llamado cariñosamente Gonzalitos, fue un auténtico sabio, un enciclopedista apoyado por su grandiosa memoria. Su vasta obra abarca historia regional, botánica, tratados de medicina, estadística y leyes. Era un gran médico que no cobraba honorarios, solo aceptaba lo que quisieran darle. Aun así con sus mermadas ganancias apoyaba a la escuela de medicina, al colegio civil, al hospital universitario y costeaba los estudios a algunos estudiantes. Sus estudios regionales son reconocidos trabajos de historia que son infaltable para realizar un proyecto de investigación. Cultivó la literatura, destacó como maestro en la escuela de medicina, leyes y en el colegio civil.

No sólo en el aspecto científico, también en el humanístico logró formar excelentes generaciones de médicos y de literatos. Orador y poeta, su obra en este aspecto tiene mucho de docente. El Gobierno del Estado lo declaró ciudadano ejemplar de Nuevo León y Benemérito en 1867. En 1873 el Gobierno del Estado lo nombró protector de la juventud y benefactor de la humanidad, por considerarle un iniciador, cooperador al progreso de las artes, las ciencias y las mejoras materiales de Nuevo León. También de su peculio mandó reconstruir la parroquia de Villa de García que se incendió en 1883. Ejerció la medicina por 55 años. Siempre actualizado en los avances médicos, reconociéndosele como uno de los mejores médicos de México.

Fue una persona querida por todos, a quien no le importó estar con los distintos gobernantes sin contemplar la tendencia imperante. Hasta los liberales lo respetaban aun sabiendo que eran un católico comprometido en el servicio de los demás. Nuevo León lo recuerda como hombre de bien y también como filántropo. Consagró su vida a mitigar el dolor ajeno, “ya fuera la esposa del presidente Juárez, a quien asistió en esta capital, o fuera la del más infeliz presidiario”. En los últimos momentos de su vida perdió un ojo después de una operación en 1881.

Cuando lo llevaron hasta la ciudad de México, sus alumnos y acompañantes para no aburrirse, le pidieron les contara sus historias. Con el material recuperado se logró escribir la obra “Lecciones orales de historia de Nuevo León”. Operado en Nueva York en 1883. Dicen que cuando venía en el tren desde Laredo a Monterrey, la gente de Lampazos, Villaldama, Salinas Victoria y Monterrey lo recibieron con muestra de júbilo en el trayecto. Gonzalitos murió en Monterrey el 4 de abril de 1888. En su tumba se puso la siguiente inscripción: “No se perderá su memoria, y su nombre se repetirá de generación en generación” (Eclesiastés 39;9).

La obra del benemérito, sabio e insigne humanista es evidente, en su tiempo, le fue impuesto su nombre al municipio de hacienda de Ramos, hoy Doctor González; uno de los ejes viales que conecta a San Pedro Garza García, Monterrey y San Nicolás de los Garza, se llama Gonzalitos. Al hospital como a la escuela de medicina le pusieron su nombre. Hay dos esculturas en Monterrey: Una enfrente del Hospital de Zona en 5 de Mayo, obra de Miguel Giacomino en 1913 y la otra situada en la explanada de la entrada al Hospital Universitario obra de Joaquín Arias.

En 1981 sus restos fueron llevados al Hospital Universitario. (Resumen de “Gonzalitos, historiador e intelectual” de Antonio Guerrero Aguilar, cronista de Santa Catarina, Nuevo León)
26 Febrero 2019 04:00:00
Gonzalitos -I parte-
En Monterrey es conocidísima la calle Gonzalitos, pero ¿quién fue este personaje? Nació en Guadalajara el 20 de febrero de 1813, su nombre fue José Eleuterio González Mendoza, hijo de Matías González y de Antonia Mendoza, tenía año y medio cuando quedó huérfano, creció bajo la protección de su tío, Rafael Mendoza. Estudió en el seminario conciliar de Guadalajara, ciudad en donde inició sus estudios de medicina que continuó en San Luis Potosí. Ahí conoció al franciscano Gabriel Jiménez, quien le pidió lo asistiera en el trayecto a su ciudad natal de Monterrey, porque padecía de una enfermedad incurable, llegando el 12 de noviembre de 1833.

El obispo José Belaunzarán y Ureña lo nombró médico y director del hospital de nuestra Señora del Rosario. Una de sus primeras inquietudes fue el de promover una escuela para la enseñanza médica, abriendo en enero de 1835 una cátedra de farmacia en el hospital del Rosario con cuatro estudiantes, concluyendo el curso en 1839. De acuerdo a sus biógrafos, el niño médico como lo apodaban algunos clérigos, se quedó a vivir en una de las celdas del convento franciscano de San Andrés. Siempre dispuesto a ayudar a quien lo necesitara, los regiomontanos comenzaron a llamarle cariñosamente Gonzalitos. Cuando iba de visita a ver a un paciente o para ir a misa, siempre era visto leyendo hasta en las calles. En 1836 se casó con Carmen Arredondo, hija natural del último gobernador y comandante militar del Nuevo Reino de León, don Joaquín de Arredondo.

Algunos de sus amigos le advirtieron que a la guapa joven le atraían los militares. Cuando llegó el Gral. Mariano Arista como comandante del ejército de oriente, Carmen decidió dejar a Gonzalitos para mantener relaciones con Arista. Gonzalitos se refugió en el ejercicio de su profesión y de la docencia, pero nunca la olvidó, ni aceptó darle el divorcio. En una ocasión, le llevaron a Arista gravemente herido y cuentan que dudó en un momento en salvarle o no la vida. Pero pudo más su orgullo y vocación, cuidó a Arista de sus daños físicos.

El gobierno de Nuevo León le otorgó el título de médico el 8 de marzo de 1842. Abrió una cátedra de medicina más formal, a la que se añadió la de farmacia y luego de obstetricia. Fue también uno de los docentes fundadores del Colegio Civil en 1857 y al amparo de la institución, abrió la escuela de medicina el 30 de octubre de 1859 y al año siguiente el hospital civil, contando con el apoyo económico del padre José Antonio de la Garza Cantú. Por sus cualidades, en una ciudad tan pequeña y compacta todos lo conocían y simpatizaban con él, por lo que fue invitado a participar en cargos de elección popular. El 17 de octubre de 1870 fue elegido diputado y de ahí a gobernador interino, sustituyendo al Gral. Jerónimo Treviño. En 1870 fundó la Escuela Normal y sin ser abogado formaba parte del tribunal de justicia.

Del 2 de diciembre de 1872 hasta el 4 de octubre de 1873, fue gobernador constitucional. Gobernador interino para sustituir al Lic. Ramón Treviño entre el 2 de enero y 8 de marzo de 1874. Al año siguiente se formó un grupo que lo apoyó de nueva cuenta a la gubernatura, pero renunció a la candidatura, porque decía que por la política había perdido a sus mejores amigos. (Resumen de “Gonzalitos, historiador e intelectual” de Antonio Guerrero Aguilar, cronista de Santa Catarina, Nuevo León)
25 Febrero 2019 03:50:00
Febrero y marzo en la historia de PN
El 24 de febrero de 1890, nace en Ciudad Porfirio Díaz (Piedras Negras), el general de división, Ildefonso Valentín Vázquez Tamez. El 25 de febrero de 1893, el Congreso local segrega parte del municipio de Zaragoza, donde está la hacienda “La Maroma”, al municipio de Cd. Porfirio Díaz (P. Negras). El 25 de febrero de 1925, sale a la luz pública el semanario “El Bravo” (Diario de la Tarde), del Sr. José F. Valdés. El 26 de febrero de 1932, el gobierno municipal declara una cuarentena por cinco días, cerrando escuelas, teatros y lugares de reunión por una epidemia de gripe. No hubo defunciones, se reportaron un total de 2,500 casos.

El 26 de febrero de 1962, el proyecto del Pronaf, diseñado por el Arq. Mario Pani Darqui, es presentado en la Cd. de México, atestiguando el presidente municipal de la ciudad, el Cap. Ramiro Peña Guerra. El 26 de febrero de 1998, se realiza una ceremonia a espaldas del Multipurpose Center de Eagle Pass, donde el gobernador de Texas, George W. Bush, y autoridades de ambos países, realizaron la primera palada en la construcción del segundo puente urbano internacional (Camino Real-Coahuila 2000). El 26 de febrero de 2000, un incendio acabó con el antiguo Hotel Modelo, que funcionó por la calle Zaragoza.

El 27 de febrero de 1969, el Cabildo acuerda trasladar la zona de tolerancia de la Col. Francisco I. Madero (Mundo Nuevo), a un lugar sin definir fuera del perímetro de la ciudad. El 27 de febrero de 2003, El Cabildo aprueba el nombramiento del Dr. Héctor de Jesús Ruiz Cárdenas, como Ciudadano del Año 2003. El 28 de febrero de 1974, el Cabildo acuerda denominar al sector del Panteón Viejo como Doctor Elías Treviño. El 28 de febrero de 1977, el Gobierno del Estado nombra al Sr. Joaquín Villarreal Peña como director de la Casa de la Cultura, sustituyendo al Arq. Germán Robles Gil Maza. El 28 de febrero de 1979, se instituye a iniciativa del periodista Gilberto Guajardo Montemayor, el Día del Empleado de la Limpieza. El 28 de febrero de 1980, el gobernador del estado, Oscar Flores Tapia, coloca la primera piedra del hoy Auditorio Santiago V. González.

En un día no definido de marzo de 1856, el gobernador de Nuevo León, Santiago Vidaurri, solicita y obtiene del gobierno federal, el total de los ingresos de la Aduana de Piedras Negras. El 1 de marzo de 1902, el presidente de la república, Gral. Porfirio Díaz, llega por la mañana en tren a Cd. Porfirio Díaz (P. Negras) procedente de la Cd. de México, visita la Aduana, la Casa Redonda del ferrocarril, el Palacio Municipal y re-inaugura la escuela oficial Modelo. Por la tarde regresó a la capital del país. Toman posesión como comandantes de la Guarnición Militar de Piedras Negras: en 1923, el coronel de caballería Victoriano Sarmiento Silva; en 1980, el general brigadier D. E. M. Alejandro Sánchez Martínez; y en 2011, el general de brigada D. E. M. Cresencio Sandoval González.

El 1 de marzo de 1956, se inicia la construcción del Hospital, Maternidad e Infantil en la plaza llamada “El Globo” (Centro de Salud de la Secretaría de Salubridad y Asistencia), diseñado por el Ing. Francisco Pérez Gil. El 1 de marzo de 1987, Se inicia el desmonte del nuevo centro político de la ciudad, donde se coloca la primera piedra en donde quedará la nueva presidencia municipal.
24 Febrero 2019 04:00:00
Día de la bandera
Hernán Cortés utilizó un estandarte rojo e insertó la costumbre de honrar al símbolo de lo que llamó el paseo del pendón. El cabildo de la Ciudad de México lo cambió por uno de color verde y rojo, para finalizar la ocupación con el estandarte virreinal. Miguel Hidalgo, enarboló el estandarte de la Virgen de Guadalupe el 16 de septiembre de 1810.

Morelos tuvo su bandera, de color azul pálido, formando un cuadrilongo, con el águila coronada casi de perfil sobre un nopal y las iniciales de Viva la Virgen María entre los arcos del acueducto.

La de los insurgentes era rectangular con tres franjas verticales, blanco, azul y rojo, en este orden; el blanco y el azul simbolizaban la casa de Moctezuma y el rojo el de Castilla.

El abrazo de Acatempam entre Vicente Guerrero por los insurgentes y por el realista, Agustín de Iturbide, el 24 de febrero de 1821, provocó el nacimiento de nuestra bandera.

Un lábaro que portaba los tres colores tradicionales en diagonal: Blanco, verde y rojo.

El blanco significaba la pureza de la religión católica, el verde la independencia y el rojo la unión con los españoles; bandera llamada de las Tres Garantías o Bandera Trigarante, donde resaltaban tres estrellas amarillas de cinco puntas, una en cada color.

Iturbide ordenó como emperador de México, cambiar los tres colores para colocarlos en forma vertical en el orden que hoy conocemos y en el centro del color blanco, un águila sola, de frente, con ambas garras sobre un nopal, con las alas abiertas, ciñendo una corona imperial.

Muerto el efímero Imperio, el águila se le representó de acuerdo a la tradición indígena: De perfil, sin la corona, devorando una serpiente, con ramas de encino y laurel. En 1825, el águila es presentada de frente con las alas extendidas y por primera vez, aparecen el nopal y la peña.

En 1834, se dispuso que la bandera se izara en los edificios públicos en las fechas en que se celebraran ceremonias cívicas oficiales.

El 24 de febrero de 1837, se conmemoró por primera vez el día de la bandera, ante la estatua de don Vicente Guerrero.

Maximiliano le colocó una vez más la corona imperial sobre la cabeza del águila.

Benito Juárez portó la bandera llamada Supremos Poderes, con el águila de frente y las alas desplegadas devorando una serpiente.

Porfirio Díaz la despojó de todo símbolo monárquico y le agregó laureles alrededor del águila, que sostenía en su pico y en la garra derecha una serpiente, todo sobre un nopal en un trozo de tierra en el centro de un lago.

En 1916, vuelve el águila de perfil y se le agregó una rama de laurel y otra de encina, ambas entrelazadas en su base por una cinta tricolor, según diseño de don Antonio Gómez.

El 5 de febrero de 1934, se dispuso que las guirnaldas de encino y laurel cerraran el escudo nacional en forma de círculo y a partir de 1940, todos los mexicanos honramos nuestra bandera cada 24 de febrero.

En 1968, conforme al diseño de Francisco Eppens Helguera, se representa el águila tal como le conocemos en la actualidad.
23 Febrero 2019 04:00:00
La villa de san pedro
San Pedro de las Colonias se denominó en sus orígenes San Pedro de la Laguna y después de estar despoblado pasó a ser propiedad de los marqueses de Aguayo, que la habían adquirido por herencia del conde de San Pedro del Álamo, don José Valdivieso, que había contraído a su vez matrimonio con la heredera del marquesado de Aguayo, al morir Valdivieso le hereda sus extensas propiedades a su hijo don Pedro Ignacio, el que a su vez le hereda a su primogénito don José María. Después empieza la decadencia del Marquesado y sus extensas tierras son vendidas a una compañía deslindadora extranjera, pero la operación de venta fue nulificada por la nación, lo que propició un largo litigio, que vino a concluir con la venta total del latifundio del marquesado de Aguayo a la familia Sánchez-Navarro, latifundistas del área de Monclova, la operación se cerró en 1841.

Al triunfo de los juaristas y como los Sánchez-Navarro se habían manifestado partidistas y colaboradores del imperio de Maximiliano, el Gobierno mexicano les expropió su extenso latifundio y la mayoría de sus tierras son repartidas a los veteranos de las guerras de reforma y del segundo imperio, y un grupo de ellos solicita una dotación de tierras de San Pedro en 1868. El historiador López Portillo hace referencia en su Anuario Coahuilense de 1886, sin citar sus fuentes, que “los primeros habitantes de la comarca (sic) vinieron en 1869 y se establecieron en un punto situado a dos kilómetros al noreste de la villa y en 1874 se trasladaron a donde hoy está situada, no muy lejos de la antigua misión de San Pedro.

El primer presidente fue Juan Gómez, persona muy activa y a quien, por sus disposiciones acertadas y enérgicas, se le debe en gran parte la pronta formación y engrandecimiento de la población”. Don Cosme Garza García en su Prontuario de Leyes y Decretos del Estado de Coahuila y en el que toma datos del congreso del estado, cita que: Decreto número 83 del 20 de enero de 1870. Se facilitó al ejecutivo para poner en marcha la medición y deslinde de los terrenos de la colonia de San Pedro, poniendo en posesión de sus habitantes y para fijar el punto más conveniente el establecimiento de la población.

En el decreto 123 del 24 de febrero de 1871, se erige en villa con la denominación de San Pedro la congregación del mismo nombre, formada conforme al decreto número 83, en el distrito de Parras, con los ranchos de Las Habas, Mayrán, San Nicolás y Cerro Bola. Estos son los antecedentes de San Pedro. (“Las Cosas de Coahuila”, de Álvaro Canales Santos)
22 Febrero 2019 04:00:00
Asesinato de Madero
El 22 de febrero se recuerda el sacrificio estoico del hombre más generoso, más idealista y más puro que ha tenido México: Don Francisco I. Madero (aunque debe escribirse como aparece en su acta de bautismo: Francisco Ygnacio Madero, con Y), quien inició su vida política enfrentándose a un presidente municipal arbitrario, después, renunciando a su bienestar y sus comodidades, apoyó la candidatura de don Venustiano Carranza al gobierno de Coahuila, que terminaron en fracasos. Dio a conocer sus ideas en su libro La Sucesión Presidencial, causando sensación su entereza con que proclama sus verdades y por la valiente exhortación que hacía al pueblo para que cumpliera con sus deberes cívicos. Madero se hizo popularísimo y logró encarnar el ideal libertario y democrático de nuestro pueblo.

Al efectuarse la convención antireeleccionista de febrero de 1910, Madero, como abanderado de la misma y como jefe de la oposición, se constituyó en el dirigente nato del movimiento de renovación político–social. Ante la resistencia presentada por los enemigos de la libertad y de la justicia, vino la lucha y la revolución encabezada por Madero. La dictadura se derrumbó y los que gozaban de privilegios y de prerrogativas se escudaron en los llamados tratados de Ciudad Juárez, para seguir gozando de ellos, al amparo de un gobierno de transición.

Al llegar Madero a la Presidencia de la República, tuvo un gobierno breve y azaroso, preñado de peligros, por las constantes insurrecciones que le provocaron, pero nunca dejó de ser modelo de honestidad y de buena intención. Madero fue llamado el presidente blanco, porque su gobierno fue una página blanca en el libro de nuestra historia. Sus enemigos no le permitieron realizar su obra ni lo comprendieron, dejó para el futuro una orientación política social que recogió Venustiano Carranza para realizar a su tiempo, las más valiosas conquistas de la revolución. Al desencadenar sus enemigos sobre su gobierno con la tormenta de la decena trágica, Madero pudo evitar la muerte, pero prefirió mantenerse en su puesto hasta el final. Y el hombre más valiente y justo que no sintió odio jamás contra sus enemigos, que vivió con el pensamiento de hacer el bien de los demás, fue traicionado y sacrificado bárbaramente por sus adversarios, a quienes él había perdonado.

Madero, por cumplir con su deber y por la lealtad a sus ideales, encontró la muerte. Este evento seguramente será recordado en Piedras Negras, en donde la figura de Madero es gigante, aunque no se le ha hecho la correcta justicia, Madero tuvo a Piedras Negras muy cerca de su corazón como lo tuvieron nuestros paisanos de aquella época, pero los de ahora pocos lo quieren reconocer, solo una escuela primaria lleva su nombre y una gran colonia, tan grande, que prefieren llamarla Mundo Nuevo, el segundo puente internacional estuvo a punto de llamarse Francisco I. Madero, pero prevaleció el de Coahuila 2000, ¿Es suficiente para hacerle justicia al llamado apóstol de la democracia?
21 Febrero 2019 04:00:00
Fundación de Nava
El 21 de febrero de 1801 llegó al lugar conocido como La Mota de San Andrés procedente del presidio de Río Grande (Guerrero), el teniente coronel de caballería, don Antonio Cordero y Bustamante, gobernador, militar y político de la provincia de Coahuila, por orden del mariscal de campo, don Pedro de Nava, comandante general de las provincias internas de oriente, según decreto del 22 de septiembre de 1800, en que ordenaba la erección de una villa.

Le acompañaron varios españoles: el padre Manuel Gorjón, presidente de las misiones y ministro de la misión de San Juan Bautista, fray Antonio López, también ministro de la misión de San Bernardo, fray Blas de Serrano, ministro de la misión de Dulce Nombre de Jesús, el capitán del presidio de Río Grande Pedro Nolasco Carrasco, Pedro Francisco Iglesias, de justicia mayor de Río Grande y Tomás Flores, teniente político de San Fernando de Austria, además de 33 españoles de apellidos: Flores, Bermea, Rodríguez, Ramón, Maldonado y Adame, también les acompañaban 22 indios tlaxcaltecas.

El historiador Esteban López Portillo, único que menciona esta fundación, según el acta que ahí se levantó, que dice: “En la punta al sureste de la mota de San Andrés, a los veintiún días del mes de febrero de 1801, yo, el teniente coronel de caballería, don Antonio Cordero y Bustamante, gobernador político y militar de esta provincia, acompañado del reverendo padre de los misioneros y de los ministros de ellas, justicia, colindantes referidos, el práctico en medidas (Diego de los Santos), comisionados de todos los vecinos nuevos pobladores, pasé al paraje destinado para plaza principal e iglesia de la nueva población, en donde precisamente se ha hecho colocar una cruz y construir una enramada, bendiciéndose por el culto religioso y después de celebrar la misa, mandé se procediera a las medidas y amojonamiento de la nueva población”.

Se principió plantando una mojonera en la orilla de la mota de San Andrés y de ahí se midieron al sur 44 cordeladas de a 100 varas cordel, se plantó otra mojonera en la acequia de San Juan, luego al oriente se colocó la tercera mojonera en el paraje del real del gobernador y la cuarta mojonera en el cruce de los caminos de San Fernando de Austria y el de Río Grande. Al finalizar estas operaciones Cordero y Bustamante relata: “Pasé acompañado del mismo concurso al paraje destinado para plaza principal de la población y dije en voz alta ¡Esta es la villa de Nava! a la cual, y a sus habitantes encomiendo al Omnipotente, por medio de intersección, de este terreno del glorioso apóstol San Andrés, para inmemorial”.

El mismo día se procedió a la elección de alcalde y autoridades, recayendo el nombramiento en don Plácido Monzón. Se terminó de medir hasta al día siguiente. Este es el antecedente de la hoy progresista ciudad de Nava, considerada como el corazón eléctrico de Coahuila, cuyos habitantes se caracterizan por su dinamismo y espíritu de superación. Ya tienen 217 años de rica y real historia. (“Las Cosas de Coahuila”, de Álvaro Canales)
20 Febrero 2019 04:00:00
Los Bicitaxis
Los llamados inicialmente bicitaxis, fueron bicicletas con cambios de velocidades, que tenían en la parte trasera un remolque de dos ruedas, donde podían ir cómodamente instaladas de dos a tres personas en un sillón especial y cubiertas de las inclemencias del tiempo con un toldo. Bajo el sillón está una cubierta para los pies de los usuarios donde también se podían transportar pequeños bultos. El señor Francisco Chavarría solicitó al ayuntamiento local en septiembre de 1994, la oportunidad de lograr la concesión para explotar comercialmente este servicio y los concesionarios del transporte organizado, fueron los primeros en protestar para que no se le autorizara la concesión.

Después de estudiar la solicitud, el ayuntamiento fijo varios requisitos: la firma de un convenio con el compromiso de trabajar solo durante el día, póliza de seguro para dos usuarios y el conductor en caso de un accidente y quedando completamente imposibilitados para hacer sitio en la vía pública. El “ruleteo” se debería hacer en la periferia con un costo de 3 pesos por viaje, excepto lugares lejanos, solo se transportarían dos personas. La concesión se aprobó a favor del señor Chavarría, poniendo este de inmediato ocho flamantes unidades en servicio, el día 20 de febrero de 1995, siendo el alcalde, el licenciado Ernesto Vela del Campo y el secretario del ayuntamiento, licenciado Romeo Inocente de Luna López, los primeros pasajeros en inaugurar el servicio.

De inmediato fueron un atractivo para los pocos visitantes a la ciudad y era común ver norteamericanos utilizarlos para recorrer la ciudad. El clima extremadamente cálido favoreció su operación, aunque sus conductores quedaban agotados, en los pocos días lluviosos, el servicio se suspendía. Los conductores aparecían uniformados y circulaban con precaución, pero con lentitud. La baja tarifa popularizó este transporte. Sin duda, el esfuerzo del señor Chavarría fue encomiable y meritorio, pero lo triste es que de pronto, las populares unidades desaparecieron.

A punto de terminar la que fue primera gestión municipal de Claudio Bres Garza, las calles fueron invadidas por taxis ruleteros, a los que llamamos ecotaxis, los cuales, también fueron recibidos con mala cara por los taxis de sitio o fijos, pero se ha demostrado que la competencia fue buena y el que da mejor servicio... recibe mejores ganancias. Pero los bicitaxis desaparecieron de las calles, desconocemos si en realidad fue rentable o no o si tuvieron otro tipo de enemigos, en una época en que llegaron a las calles de la ciudad las unidades de transporte urbano “premier”, con aire acondicionado o las unidades, con la apariencia de tranvía, a los que el turismo en aquella época prefería, que coincidentemente también, tuvieron su auge y ya los están descontinuando...

Los bicitaxis híbridos están regresando a las grandes ciudades, México y Monterrey los tienen activos con unidades de última generación que incluyen electricidad llamados ciclotaxis. Parece imposible que muy pronto los bicitaxis, que representaron un transporte barato y divertido, no tienen posibilidades de regresar a pesar de haber hecho el intento, sean ahora solo parte de la historia de la ciudad.
19 Febrero 2019 04:00:00
Dia del Ejército
Las costumbres ancestrales de la colonia nos impusieron el hábito de celebrar los santorales, en un principio el día de San Juan fue consagrado por el pueblo para honrar al ejército, ya que, al soldado, se le adjudicó el mote cariños de “Juan”, simbolizando en este nombre genérico, al anonimato popular que lo integra. El 27 de abril de 1932, se señaló como el Día del Soldado, eligiéndose esta fecha, para recordar el heroico gesto de Damián Carmona, quien el 27 de abril de 1867, en el sitio de Querétaro, encontrándose de centinela en el cuartel del 5° escuadrón de carabineros de San Luis, al impacto de una granada que le destruyó el arma, sin moverse de su puesto, exclamó de inmediato la frase que el pueblo ha inmortalizado: “Cabo de 4°, otro fusil, estoy desarmado...”

Por decreto presidencial de fecha 22 de marzo de 1950, se estableció el día 19 de febrero como Día del Ejército, como un homenaje a la creación del ejército constitucionalista de Venustiano Carranza y del XXII congreso constitucional de Coahuila, que desconocieron el gobierno espurio de Victoriano Huerta y llamando a las armas para formar un ejército que sostenga el orden constitucional de la república, como norma invariable de vida en que impere la seguridad jurídica, para alcanzar y mantener la ansiada libertad de los mexicanos. Las misiones primordiales del Ejército Mexicano se establecen en su ley orgánica, que textualmente señala: El Ejército es una institución destinada a defender la integridad e independencia de la patria, a mantener el imperio de la constitución y de las demás leyes y a conservar el orden interior.

En el reglamento general de deberes militares, se consigna que: El servicio de las armas exige que el militar lleve el cumplimiento del deber hasta el sacrificio, que anteponga al interés personal, la soberanía de la nación, la lealtad de las instituciones y el honor del Ejército. Para el cumplimiento de tan elevados fines, en la evolución del ejército se presenta un sólido espíritu de corporación al servicio del pueblo de México, el cual se siente orgulloso de este organismo surgido de sus propias entrañas y que continuamente se supera con mandos idóneos y escuelas de capacitación y formación superior, como el Heroico Colegio Militar, la Escuela Superior de Guerra, Escuela Militar de Clases, Colegio del Aire, Escuela Médico Militar, Escuela Militar de Enfermeras, Escuela de Oficiales de Sanidad Militar, Escuela Militar de Ingenieros, Escuela Militar de Material de Guerra, Escuela Militar de Transmisiones, Escuela Militar de Aplicación de Infantería, Zapadores y Servicios y Escuela Militar de Aplicación de Caballería, entre otras, teniendo como lema la divisa del emancipador de México, don Vicente Guerrero, en la idea de que: La patria es primero.

En esta fecha memorable, extendemos un profundo reconocimiento de profunda admiración a los integrantes del Ejército Mexicano en su día, que en la actualidad realiza acciones para combatir el narcotráfico y de seguridad a la ciudadanía. Honor, a quien honor merece.
18 Febrero 2019 04:00:00
La batalla de la angostura
Continuando con la batalla de la Angostura, acaecida en 1847, ya emplazados los dos ejércitos contendientes, con gran superioridad de los norteamericanos sobre el ejército de Santa Anna. Se tomó la posición a pesar de los refuerzos que le llegaron a los norteños y al morir la tarde, un clarín anunció el triunfo de las brigadas que se habían apoderado del cerro. Hizo un frío espantoso durante las noches del 22 y del 23 de febrero. Ambos contendientes permanecieron en silencio sin luces y sin fogatas. Esa noche el general Taylor viajó a Saltillo para organizar la defensa de la ciudad, ya que presentía la derrota al ver el decidido empuje de los mexicanos y al regresar llevó refuerzos para tratar de sostener sus líneas. Santa Anna se ocupó en reforzar y extender su derecha, amagando la izquierda del invasor.

Disponía de 9 mil elementos de infantería, 3 mil de caballería, apoyados por 22 cañones de buen calibre, pero casi todos mal emplazados. Los invasores tenían 7 mil elementos, pero superior en artillería, en calidad y en cantidad de piezas, con 26 cañones de diversos calibres y con la ventaja de tener soldados descansados y en excelente posición sobre lomas dominantes, ante terrenos escabrosos, triplicaba su número. Antes de romper el alba del 23 de febrero, principió la batalla en el extremo derecho de la línea mexicana.

Taylor envió reforzar esa línea con nuevas tropas de manera escalonada. Mientras se disputaban esa posición, Santa Anna organizó un ataque por el centro, recibiendo un intenso fuego de artillería enemiga y no obstante los estragos que hicieron en los mexicanos, estos siguieron adelante, forzando el paso de las barrancas, arrollando a los destacamentos invasores. El combate también se generalizó por el lado derecho, llegando a su apogeo al filo de las 8 de la mañana. Los mexicanos empezaron a imponerse a los invasores, cuya resistencia empezó a desmoronarse con la carga a bayoneta de los mexicanos. Esa carga puso en fuga a la infantería norteamericanos hasta la hacienda Buenavista, en donde se hizo una gran resistencia.

Los invasores sostuvieron su caballería, mientras que Santa Anna, no avisó al general Miñón para que su caballería diera el golpe final. Las fuerzas mexicanas destrozaron al enemigo en todos sus frentes, estos últimos retrocedieron el día 23. El 24 por la mañana, los mexicanos comprendieron que tendría que darse otra batalla para destruir al enemigo por completo, pero Santa Anna ordenó la retirada. Hubo sorpresa, cólera y amargura entre el ejército mexicano, al conocer la orden de Santa Anna de retirarse, después de los horrores de la batalla y de su histórico triunfo del día anterior. Algo que nadie supo entender. (“Las Cosas de Coahuila”, de Álvaro Canales)
17 Febrero 2019 04:00:00
Febrero en la historia de PN
El 17 de febrero de 1868, Villa de Fuente se constituye en municipio, al que se le conoce como “De Fuente”.

El 17 de febrero de 1894, el Congreso local decreta la desaparición del municipio De Fuente, agregando su territorio al municipio de Porfirio Díaz (Piedras Negras), reduce su categoría de villa a la de congregación, aunque nunca perdió el nombre de “Villa de Fuente”.

El 18 de febrero de 1895, el Congreso del Estado autorizó al Ejecutivo a celebrar un contrato de concesión de una línea telefónica en beneficio del Dr. Lorenzo Cantú en Cd. Porfirio Díaz, Coahuila.

El 18 de febrero de 1998, inicia sus operaciones la empresa Ferrocarril Mexicano. El 20 de febrero de 1975, don Santiago V. González es nombrado presidente del Centro de Difusión Cultural de Piedras Negras, A. C., para terminar y operar la Casa de la Cultura y recibe el donativo de un millón de pesos del presidente de la República, Luis Echeverría Álvarez.

El 20 de febrero de 1986, el Cabildo otorga autorización al CAPFCE para que construya un jardín de niños (Josefa Ortiz de Domínguez), en un terreno en la Col. San Joaquín.

El 20 de febrero de 1995, el presidente municipal, Ernesto Vela del Campo, inaugura oficialmente el servicio de taxi en bicicletas, denominado “Ecotaxis”, concesión que se dio al Sr. Francisco Chavarría.

El 20 de febrero de 2005, el gobernador del estado, Lic. Enrique Martínez y Martínez y el obispo Alonso Gerardo Garza Treviño, colocan la primera piedra de lo que hoy es el Obispado de la Diócesis de Piedras Negras, ubicado sobre el paseo Fidel Villarreal, entre las calles de Kepler y Tercera.

El 21 de febrero de 1998, muere en un accidente eléctrico en Isla Mujeres, Quintana Roo, Ramón Bravo Prieto. Escritor, buzo, investigador y fotógrafo marino de fama internacional, nacido en Piedras Negras.

El 21 de febrero de 2002, el Cabido aprobó nombres a nuevas vialidades: del Fracc. Del Norte: Calle 1 a Flor de Jimulco, Calle 2 a Cardenche, calle 3 a Xochimilco; de la Ampliación 24 de Agosto: Calle 1 a Tealoyuca (Tedloyuca), Calle 2 a Chinameca, Calle 3 a San Juan de Ulúa, Calle 4 a Gral. Alejo Garza González, Calle 5 a Gral. Alfredo Breceda, Calle 6 a Gral. Guadalupe Sánchez Galván, Calle 7 a Gral. Lucio Blanco, Calle 8 a Tte. Francisco Destenave, Calle 9 a Coronel Jesús Perea y Calle 10 Gral. Agustín Z. Millán; del Fracc. Lomas del Norte: Calle 1 a Plan de Casamata, Calle 2 a Plan de Tuxtepec y Calle Acceso Vial a Juan Valdivia. Calles sin nombre: del Fracc. Tecnológico: Joaquín Pardavé, entre Chopin y Juan Sebastián Bach, Andador de los Músicos y Poetas, entre Julián Carrillo y Paseo de las Artes; de la Col. San Joaquín: Generoso Montemayor, entre Elpidio Barrera y Sonora; en Villa de Fuente: Gral. Antonio Rosales, entre Terminal y Victoria; en el Fracc. Doña Pura: Ayala, entre Lupita Muñoz y N. Vda. De Muñoz; en el Fracc. Esfuerzo Nacional: Plan de Tuxtepec, entre Priv. San Luis y Sal Luis; y en el Fracc. Guadalupe: Prol. Vicente Suárez, entre Ave. De la Libertad y Ave. De Los Maestros.

El 22 de febrero de 1990, se inauguró la Esc. Prim. Jesús Siller Flores, en la Col. Presidentes, coincidiendo con el natalicio del mentor que laboró en sus últimos años como inspector escolar en la ciudad.
16 Febrero 2019 04:00:00
El puerto de la angostura
La Angostura es el paso natural de la salida que comunica Saltillo con la ciudad de Zacatecas. En el año de 1847, era la única salida hacia el sur del país. Sitio en donde lo abrupto del terreno forma una serie de lomas, que encajonadas entre dos brazos paralelos de las vertientes de la sierra, cortan perpendicularmente el camino que iba de San Luis Potosí a Saltillo. El puerto de la Angostura formó el día 22 de febrero de 1847, una fortificación natural para el ejército norteamericano, encabezado por el general Zacarías Taylor; ahí decidió esperar al Ejército mexicano, que era conducido torpemente por el general Antonio López de Santa Anna.

El ejército invasor estaba formidablemente acampado y fortificado, aprovechándose de lomas que constituían reductos naturales ante fosos que improvisaban pantanos profundos, en el fondo de ásperos barrancos. Habían emplazado los norteamericanos sus baterías con numerosos cañones ligeros, que con su fuego cruzado debían batir el camino y sus flancos, por donde deberían iniciar el asalto las fuerzas mexicanas.

Los mexicanos llegaron a la Angostura jadeantes y fatigados después de recorrer casi 80 kilómetros en un día, ante un ejército descansado y fuertemente defendido por el terreno. El general Miñón acampaba en los Cerritos, en la retaguardia del ejército norteamericano, esperando las órdenes del general Santa Anna para atacar al enemigo en este punto. Miñón disponía de 1,200 jinetes fuertemente armados y descansados. Desde el día 21 los invasores habían elegido como punto principal de su defensa la loma más alta de las que atraviesan perpendicularmente la carretera de Saltillo, construyendo durante la noche dos parapetos con sus fosos, además de haber cavado otras cortaduras sobre el camino. El general Taylor colocó en formación de combate ocho compañías del regimiento de Illinois a la derecha.

En las crestas de la izquierda y al centro, se colocó al segundo regimiento de Kentucky y los voluntarios de Texas, la extrema izquierda fue protegida por los regimientos de Arkansas y Kentucky. La reserva estaba formada por la brigada de Indiana, los rifleros de Mississipi y algunas baterías de artillería. Con estas fuerzas se presentó un buen orden de batalla. Santa Anna por su parte, tendió su ejército sobre la derecha del camino, frente a la izquierda enemiga, que era la parte débil, el plan de general mexicano era apoderarse de un alto cerro en el extremo izquierdo enemigo y desde ahí batir sus posiciones para descender luego sobre la retaguardia de aquella ala. (Columna periodística “Las Cosas de Coahuila” de Álvaro Canales)
15 Febrero 2019 04:00:00
Jesse Sumpter
Jesse Sumpter nació en Owen Country, Indiana, Estados Unidos, el 21 de febrero de 1827. Se alistó para servir a su país en la guerra contra México en 1847, siendo asignado al primer regimiento de infantería que estuvo estacionado en Port Lavaca, Texas, en Salado Creek, cerca de San Antonio. Su unidad establece puestos de avanzada en Río la Leona, cerca de Uvalde y en el Río Grande. A finales de marzo de 1849, el capitán Sidney Burbank llevó a tres compañías de infantería, incluyendo a Sumpter, hasta el Río Grande, donde se estableció un campamento en Eagle Pass, que más tarde se llamó Fuerte Duncan. Sumpter regresa a la Leona, pero más tarde su compañía se estacionó en el fuerte Duncan, sirviendo de escolta de los ferrocarriles que realizaban los suministros entre San Antonio y El Paso.

Después de desempeñarse con el grado de sargento, el 27 de abril de 1852 decide dejar el ejército, instalándose en Eagle Pass, que en ese entonces era un pequeño pueblo en la frontera, cobijado por el fuerte Duncan, población que era el trampolín para los buscadores de oro que partían con rumbo al estado de California. Atendió la barra de un negocio propiedad de Henry Matson hasta 1854, en que decidió abrir un salón de su propiedad y luego ingresó al negocio ganadero. Contrajo nupcias con Refugia Ramírez en 1859, con quien procreó dos hijos.

En 1872 se casó en segundas nupcias con Virginia Ramírez. Sumpter con frecuencia se desempeñó como asistente del sheriff, y una de sus frecuentes actividades era la de servir de escolta de reos peligrosos que transportaba hasta San Antonio en el condado de Bexar. Fue un exitoso comerciante durante la guerra civil y Lorenzo Castro lo nombró inspector de aduanas de la confederación. Cuando se creó el condado de Maverick en 1871, fue elegido como el primer sheriff que tuvo el condado, cargo que ocupó hasta 1876, en que cambió temporalmente su residencia a Uvalde, donde vivió por un tiempo.

Volvió a Eagle Pass como gerente de la comisaría del ferrocarril que construía la línea férrea hasta Piedras Negras en la década de 1880, labor que continuó hasta que la línea de acero llegó hasta Monclova, Sumpter regresó a Eagle Pass, donde compró y operó el salón Sunset Fisher King’s Saloon. En 1894 Sumpter fue nombrado inspector de Aduanas de Estados Unidos en Eagle Pass, puesto que ocupó hasta su muerte, ocurrida el 20 de noviembre de 1910. En los últimos años de su vida fue considerado como el ciudadano más antiguo de Eagle Pass.

Estuvo consciente de que fue testigo y participante de importantes eventos, por lo que se interesó en la historia. Se afilió a la Asociación Histórica del Estado de Texas, lo que le permitió dictar sus memorias en la escuela de Harry Warren entre 1906 y 1907. Una copia mecanografiada de ellas, se encuentra en los archivos de la Universidad de Texas, que permanecieron inéditas hasta 1969. Su tumba porta una placa conmemorativa a su trayectoria, pero pasa desapercibida entre las pocas que le rodean en el panteón católico de Eagle Pass, Texas, producto del olvido de las generaciones actuales. (Traducido de Handbook of Texas Online de Ben E. Pingenot).
14 Febrero 2019 04:00:00
Día de San Valentín
Este 14 de febrero se celebra en nuestro país, como en el vecino del norte y algunos otros de origen latinoamericano, el Día de San Valentín, llamado también el Día del Amor o el de la Amistad. San Valentín fue un mártir religioso de origen italiano que murió en el año 273 y es considerado el patrón o santo de los enamorados, de ahí la derivación de Día de San Valentín por el de los enamorados, día de los novios, día de los corazones o Día de la Amistad. La fiesta del Día de San Valentín procede probablemente de la celebración romana de lupercales del 15 de febrero. Originalmente era una fiesta de pastores y se celebraba en honor de Fauno. Su propósito inicial era el de asegurar la fertilidad de los campos, los rebaños y de los mismos pastores. Gradualmente se fue asociando con la fiesta del 14 de febrero de dos mártires romanos, ambos llamados Valentín, que vivieron en el siglo III.

El 14 de febrero se ha tornado de un frío consumo masivo, donde todos compramos para no quedarnos atrás y ser portadores de algún presente, que en algunos casos, visita la basura prematuramente sin importar el sacrificio económico utilizado, pero en esto todos tenemos culpa y no reparamos en el precio, aunque al día siguiente no completemos para cubrir los recibos del consumo eléctrico, telefónico o el del gas natural. El día del amor y la amistad, es sin lugar a dudas el día de los comerciantes, que no escatiman en su publicidad, ya que vivimos en un país de derecho y todos podemos hacer la lucha para obtener utilidades legales.

Es común escuchar: “¿Cuánto pagaste por mi regalo?” Como si el significado monetario fuese imprescindible, como si regulase el tamaño o el nivel de la amistad o el cariño. Ese día es como el 10 de mayo, donde recordamos al ser que nos dio la vida solo ese día, de igual manera ocurre con la amistad, amistad que se subraya solo el 14 de febrero, cuando los lazos amistosos deberían refrendarse todos los días del año.

Pero todos hemos contribuido a no pasar inadvertido ese día, en nuestros hogares, escuelas, trabajo, etc. y hemos olvidado que el día 14 es el día de los telegrafistas, y también hemos dejado atrás que un 14 de febrero, fue asesinado el consumador de nuestra Independencia, el general Vicente Guerrero Saldaña, que también fue destacadísimo presidente de nuestro país. Acontecimiento que pasa inadvertido en la casi totalidad de las instituciones de enseñanza, donde la historia de nuestro país pasa a un tercer término, porque se le considera un aspecto de relativa importancia y sin trascendencia, comparada con el Día de San Valentín; las veladas recordando al caudillo víctima de una traición han ido desapareciendo paulatinamente, donde Piedras Negras no es la excepción.

La autoridad municipal solo prepara las ceremonias del aniversario de la Constitución, del Día del Soldado, de la muerte de don Francisco Ygnacio Madero González (Con Y, idéntico a su acta de bautismo), y el de la Bandera nacional. Y fuera del programa patrio, el Día de San Valentín.
13 Febrero 2019 04:00:00
Los generales de Piedras Negras
La villa de Guerrero es conocida como la tierra de “Los Generales”, por los que afirman, son más de 10 milicianos que de ahí son originarios y obtuvieron ese rango. Pero Piedras Negras también tuvo los suyos. Paz Faz Riza, nació en Cd Porfirio Díaz (Piedras Negras), el 18 de abril de 1893, inicialmente fue constitucionalista con el Gral. Maycotte, pero al unirse al Plan de Agua Prieta combatió a los carrancistas. Fue uno de los aprehensores de Lucio Blanco en 1915. Apoyó la revolución sonorense en 1920 y la delahuertista en 1923. Fue miembro fundador del PNR en 1929, diputado federal de la XXXV legislatura. Alcanzó el grado de general brigadier y fue gobernador interino de Coahuila del 1 de marzo al 6 de junio de 1948.

Miguel Henríquez Guzmán nació en Ciudad Porfirio Díaz (P. Negras), el 4 de agosto de 1898. Estudió en el H. Colegio Militar y formó parte de la escolta que custodió a Francisco Y. Madero del Castillo de Chapultepec al Palacio Nacional en 1913. Ingresó al Ejército constitucionalista como subteniente. Se convirtió en general de brigada en 1938 y en 1942 a general de división. Intentó convertirse en presidente de la República en 1952 apoyado por la Federación de Partidos del Pueblo Mexicano sin éxito. Federico Rodríguez Berlanga nació en la villa de Piedras Negras en 1886.

Se unió al carrancismo el 7 de mayo de 1913. Por sus acciones guerreras ese mismo año fue ascendido a capitán segundo y luego a capitán primero, en 1914 a mayor y a teniente coronel, en 1920 a general brigadier. Jefaturó las comandancias militares de Acapulco, Veracruz, Mérida, en Tabasco y Oaxaca. Fue comandante de la Guarnición de Piedras Negras de 1943 a 1944. Roberto Silva Falcón nació en Ciudad Porfirio Díaz (P. Negras), el 9 de enero de 1901. Ingresó a la lucha armada a los 14 años con los carrancistas.

Fue ayudante del inspector de la Policía de México, jefe del sector militar de Progreso, jefe del estado mayor de las zonas militares de Chiapas, Veracruz y Guanajuato; comandante de la jefatura de Operaciones de Chiapas; secretario de materiales de Guerra; jefe militar de Tijuana; jefe del Estado Mayor de la VI Zona Militar de Saltillo; general de brigada en 1960. Ildefonso Valentín Vázquez Tamez nació en Ciudad Porfirio Díaz (P. Negras) el 24 de febrero de 1890. Se unió a la revolución maderista en 1910. Dirigió el regimiento Carabineros de Monclova. Atacó Cuatro Ciénegas el 30 de enero de 1911 y en mayo a la toma de Monclova.

Participó en varios combates en el estado de Durango. Formó el segundo regimiento de Auxiliares del Ejército. A la muerte de Madero se unió a Carranza combatiendo en Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas. En 1914 alcanzó el grado de general brigadier y en 1915 el de general de División, año en que Venustiano Carranza lo nombró gobernador de Nuevo León. Falleció en Monterrey el 15 de junio de 1915 a los 25 años de edad, después de haber sido herido en Icamole contra las fuerzas villistas. (“Catálogo de revolucionarios coahuilenses” de Arturo Berrueto González)
12 Febrero 2019 04:00:00
Mujeres notables de México
Hasta muy entrado el siglo XX, la mujer era obligada a jugar un papel secundario dentro de la sociedad mexicana. Las mujeres difícilmente podían acceder a la educación profesional, generalmente eran educadas para el hogar e incluso, existían varias publicaciones periódicas en las cuales podían conocer acerca del bordado, la cocina, primeros auxilios, arreglo personal y cómo ser una buena esposa. Y en esta sociedad para hombres, la historia de Matilde Montoya resulta digna de admiración.

Nació en 1857, se inscribió en la Escuela de Medicina y en 1873, obtuvo el título de Obstetra. Comenzó a ejercer su profesión de partera con éxito. Sin embargo, por una enfermedad dejó la ciudad de México para instalarse en Puebla, donde pronto alcanzó notoriedad, lo que fue visto muy mal por los médicos varones, quienes se dieron a la tarea de difamarla y calumniarla hasta que la obligaron a marcharse de la ciudad. Pero no se amedrentó, regresó a la Ciudad de México para recibirse de médico cirujano. Las familias conservadoras la acusaban de “impúdica y peligrosa innovadora”. Pero nada la detuvo y en 1887, el presidente de la República, Porfirio Díaz, le entregó el primer título de cirujano médico, que fue el primero otorgado a una mujer en la historia de México.

Durante la guerra de intervención francesa, Agustina Ramírez, originaria de Mocosito, Sinaloa, no fue una madre común y corriente, sufrió la muerte de su marido que había marchado al campo de batalla, pero no lo lloró, tomó valor y ofreció la vida de sus 12 hijos para la defensa de la República. Solía decir: “Os los entrego, porque cuando la Patria está en peligro, los hijos ya no pertenecen a los padres”. Pero no solo perdió al marido, sino a sus 12 hijos que había entregado. Según cuenta la historia: “¿Por qué Dios mío, no tengo otro esposo y otros 12 hijos, para que continúen defendiendo la Patria del invasor?”.

En marzo de 1913, durante una sesión espiritista realizada en la casa de la médium Josefina O’Brein, ubicada en la colonia Juárez, se apareció Sor Juana Inés de la Cruz. Ninguno de los presentes podía creerlo, pero todos quedaron impresionados por la experiencia. La “décima Musa”, como se le conoció a la poetiza, dejó por escrito un poema dedicado a Francisco I. Madero, que había sido asesinado unas semanas antes. El poema titulado “Al Hermano Francisco I. Madero”, era muy breve y decía: “Así radiosas se elevan,/ las almas que se llevan/ en su amor a la fe./ Tranquilas. Tramontan./ Se alejan serenas/ y solo en su brillo os dejan aquí./Su brillo es el recuerdo,/ esa luz que no puede extinguirse;/ que en vuestras almas lleváis/ los que adoran lo que es la justicia,/ los que saben lo que es la verdad”. (Tomado del anecdotario insólito de la Historia Mexicana de Alejandro Rosas).
11 Febrero 2019 04:00:00
El condado de maverick
Friedrich Wilhelm Carl Groos fue el primero en establecer un negocio comercial en Eagle Pass para proporcionar suministros para el ejército del Fuerte Duncan. Groos pudo convencer a setenta familias mexicanas para establecerse cerca del fuerte y él se comprometió en venderles sus provisiones. La mayoría de estas familias emigraron de las misiones de San Juan Bautista, San José, Santo Domingo, San Nicolás, La Navaja y San Isidro. Apellidos como Rodríguez, San Miguel, Cárdenas, Peña,y Paniagua fueron los primeros colonos de Eagle Pass. Refugio y Rita Alderete de San Miguel que emigraron a Eagle Pass en 1851, establecieron un rancho ganadero en Cala del Olmo en 1853.

Fue un gran rancho, que logró capturar y marcar con hierro a miles de reses, ovejas y caballos. La casa del rancho, con escalera exterior y torre de piedra, estaba en el camino militar entre el Fuerte Duncan y el Fuerte Clark a Brackettville. Soldados que llegaron al Fuerte Duncan y los integrantes de las caravanas a California que se quedaron fueron los primeros en fortalecer los ranchos y el comercio en el condado. Dos de ellos, Jesse Sumpter y William Stone, establecieron ranchos después de 1850.

La comunidad que creció alrededor del fuerte adquirió el primer correo del condado en 1851. El aislamiento regional de Eagle Pass se alteró con el establecimiento de una línea de la fase de San Antonio en 1851. Durante la guerra civil el condado fue asilo de bandidos, cazadores de esclavos y otras personas desacreditadas. En 1855, James H. Callahan provocó un conflicto internacional al perseguir indios en territorio de México que acabó en el saqueo e incendio de Piedras Negras, después de un encuentro con el Ejército mexicano en La Maroma.

El condado se formó el 2 de febrero de 1856, con territorio del condado de Kinney y se bautizó con el nombre del veterano revolucionario, Samuel A. Maverick. Eagle Pass quedó como su cabecera y como sus comunidades, de mayor a menor población: Eidson Road, La Rosita Norte, La Rosita Sur, Elm Creek, Las Quintas Fronterizas, La Base del Radar, El Indio y El Quemado. El condado tenía 726 habitantes en 1860. Durante la guerra civil el fuerte estuvo ocupado por tropas confederadas que permitieron la exportación del algodón de la confederación, que realizaba el negociante Friedrich Groos, tanto algodón llegó a concentrar que una prensa de algodón se instaló en Piedras Negras para manejar las grandes cantidades que se transportaban.

Al terminar la guerra, el general Joseph Orville Shelby, al frente de 500 soldados, cruzó el río Bravo el 4 de julio de 1865 para ofrecer el servicio de sus tropas al emperador Maximiliano, Shelby se detuvo en el centro del río para enterrar la última bandera confederada, la envolvió alrededor de la pluma de su sombrero y puso sobre ella una piedra del banco del río y la hundió. (Traducido y resumido de Handbook of Texas Online de Rubén E. Ochoa).
10 Febrero 2019 04:00:00
Febrero en la historia de PN
El 10 de febrero de 1943, visita Piedras Negras el cómico Mario Moreno “Cantinflas”, actuando el desaparecido Club Victoria, dirigiendo a su manera característica la orquesta local “Internacional”.

El 11 de febrero de 1974, se iniciaron los trabajos de construcción bajo el diseño del Arq. Germán Robles Gil Maza, de la biblioteca municipal y el museo en la colonia Roma (Hoy Casa de la Cultura).

El 12 de febrero de 1998, se forma el “Comité de Festejos del Centenario de la Escuela Primaria Modelo”, encabezado por el Dr. Eduardo González Olivares como presidente, como secretario el Lic. Luis Roberto Jiménez Gutiérrez y como tesorero el Lic. Hermilo Ramos Bueno.

El 13 de febrero de 2004, el escultor sabinense Armando Luna Mejía, presenta a las autoridades del municipio su propuesta en miniatura de la escultura ecuestre de Venustiano Carranza, que se colocará en el libramiento del mismo nombre.

El 14 de febrero de 1974, el Ayuntamiento modifica la fecha para la celebración de la feria con la denominación de “EXPO-74”, con categoría nacional, del 26 de julio al 11 de agosto, en lugar del nivel regional que ostentaba y de los meses de abril y mayo en que se celebraba (Única ocasión que la feria ostentó la categoría de nacional).

El 15 de febrero de 1968, el Cabildo acuerda adquirir los lotes de los menores Elda Rosa y Carlos Mario de Luna Valdez, para terminar de construir la ETIC Número 112 (Hoy, Esc. Sec. Técnica 5).

El 15 de febrero de 1974, se inicia la ampliación de la Esc. Prim. Vicente Guerrero de la Col. San Joaquín y la reconstrucción de las escuelas primarias Herlinda Felán Tijerina y Gral. Ignacio Zaragoza El 16 de febrero de 1875, se segregan territorios al norte del municipio de Piedras Negras para formar el de Jiménez.

El 16 de febrero de 1967, el Ayuntamiento expropia los predios de los Srs. Santiago Riddle, Elena Fisher de Luna, Ágata Fisher de González Garza, Salomón Fisher y de Jessie Fisher de Flores, para construir una escuela secundaria técnica (Hoy, Sec. Téc. No. 5), entre las calles de San Luis, Revolución (Hoy Ave. Adolfo López Mateos) y Hermosillo.

El 16 de febrero de 1974, es elegida por el INPI (Instituto Nacional de Protección a la Infancia), la Sra. Berta Vela de de los Santos, como “La mujer del Año”.

El 16 de febrero de 1977, se inició la construcción del periférico (libramiento Gral. Manuel Pérez Treviño), con la donación de un predio de un kilómetro de longitud del Sr. Leobardo González Fisher.

El 16 de febrero de 1993, Se consagra y se bendice el templo de San Martín de Porres.

El 16 de febrero de 2003, toma posesión como comandante de la Guarnición Militar de Piedras Negras el general de brigada David Roberto Bárcena Ríos. Fue 5 veces competidor olímpico, logrando medalla de bronce en equitación por equipo, en la prueba de los 3 días en Moscú 1980.

El 17 de febrero de 1868, Villa de Fuente se constituye en municipio, al que se le conoce como “De Fuente”.

El 17 de febrero de 1894, el Congreso local decreta la desaparición del municipio De Fuente, agregando su territorio al municipio de Porfirio Díaz (Piedras Negras), reduce su categoría de villa a la de congregación, aunque nunca perdió el nombre de “Villa de Fuente”.
09 Febrero 2019 04:00:00
Los fusilados del cerro de las campanas
Maximiliano y los generales Mejía y Miramón fueron fusilados en el Cerro de las Campanas. Tomás Mejía fue uno de los principales generales del ejército conservador. Luego del fusilamiento el 19 de junio de 1867, su viuda solicitó el cadáver de su marido y se lo llevó a la Ciudad de México, pero era tan pobre que no tuvo el dinero necesario para sepultarlo, así que mientras reunía el dinero, aprovechó que el cuerpo del general estaba muy bien embalsamado, que decidió sentarlo en la sala de su casa.

Durante tres meses el cadáver del general dio la bienvenida a los visitantes en su humilde casa de la calle de Guerrero, hasta que por la intervención del presidente Juárez, la mujer pudo sepultarlo en el panteón de San Fernando. Por su parte, el general Miguel Miramón, fue cadete del Colegio Militar y participó en la defensa del castillo de Chapultepec, se convirtió en la mejor espada del partido conservador durante la Guerra de Reforma. Fue presidente de México a los 27 años y apoyó al imperio de Maximiliano, al ser fusilado, su viuda, Concepción Lombardo, solía decir que el corazón de su esposo era inmensamente bondadoso y se le hizo apropiado extraerlo de su cadáver.

Durante los días siguientes la dama presumía “que el corazón de su marido la había amado hasta la locura” y lo puso junto a una veladora para iluminarlo. La oportuna intervención de un sacerdote, quien le dijo que aquel corazón ya pertenecía a Dios y no podía continuar llevándolo a todos lados, finalizó con semejante excentricidad y el corazón fue inhumado. Finalmente, Maximiliano, cuyo cuerpo fue embalsamado en dos ocasiones, la segunda se realizó en la Ciudad de México y fue colocado desnudo sobre una mesa en el templo de San Andrés.

Una noche de octubre de 1867, en el más absoluto secreto, Benito Juárez visitó el cadáver de Maximiliano, Juárez, con sus manos detrás de su cintura estuvo observando en silencio el cuerpo sin que se denotara no dolor ni gozo, su rostro parecía de piedra, inexpresivo y dijo: “No tenía talento, porque, aunque la frente parece espaciosa, es por la calvicie”, luego se sentó en una banca del templo sin dejar de observar el cadáver. Le acompañaba su ministro Sebastián Lerdo de Tejada. Minutos después los dos hombres salieron del templo, subieron a su carruaje y se perdieron en la noche. Fue el único encuentro entre Juárez y Maximiliano.

El cadáver fue entregado al representante del gobierno austriaco el 13 de noviembre de 1867 y el gobernador del Distrito Federal, Juan José Baz, ordenó que, en una sola noche, el templo fuera demolido totalmente para que el lugar no fuera un símbolo para los pocos partidarios de Maximiliano. (Tomado del Anecdotario Insólito de la Historia Mexicana de Alejandro Rosas).
08 Febrero 2019 04:00:00
Las desventuras de la emperatriz
Carlota nació en 1840, fue hija del rey belga Leopoldo I y de su segunda esposa Luisa María de Orleans. Fue bautizada como Carlota, en honor de la primera esposa de su padre. A la edad de 10, su madre murió y dejó su mimada niñez. Era hermosa, de cabellos negros, ojos pardos y de buenos modales, pero desde chica acusó conductas de su futura locura. A los 16 años, se enamoró a primera vista del archiduque Maximiliano de Habsburgo, hermano del emperador Francisco José de Austro-Hungría. Max tenía 24 años, era bien parecido y durante su visita a Bruselas la ignoró. Pero Max comprendió que Carlota le convenía, y pidió su mano al rey Leopoldo I, quien quería que su hija se casara con Pedro V de Portugal.

En 1857 la pareja se casó y Max logró que a Carlota le dieran una buena dote y fijaron su residencia en Trieste, donde estaba la villa Miramar de Max, donde era el virrey de Lombardía y Venecia. Max no quiso cambiar sus costumbres de mujeriego y durante la luna de miel le dio jaqueca a la sensible Carlota. A menudo Max se escapaba a Viena para viajes políticos, pero en realidad frecuentaba los burdeles. En 1859 estalló la guerra de liberación italiana y la pareja tuvo que huir. A finales de ese año, Max se fue a Brasil donde se dio la gran vida y se enamoró de la princesa María Amelia que murió muy joven.

Se dice que, al regresar a Europa, venía con sífilis y contagió a Carlota, quien optó por no tener relaciones maritales por el resto de sus vidas. Nunca se habló de divorcio y conservaron la fachada de un matrimonio bien avenido. En 1863 le ofrecieron a Max la corona de México, quien dudó, pero Carlota lo hizo aceptar y se vio obligado a renunciar a sus derechos a la corona de imperio austro-húngaro. Max se adaptó bien a su rol de emperador, gozó con mujeres criollas y Concepción Sedano y Leguizano le dio un hijo que no podía ascender al trono. Al no haber posibilidad de que Carlota le diera un hijo legítimo, Max hizo intentó adoptar a un indígena que murió a los tres días y luego a un nieto del ex emperador Agustín Iturbide, pero la madre del joven lo acusó de habérselo robado.

En 1866 se anunció el retiro de las tropas francesas de México y murió el padre de Carlota, Max sugirió abdicar, pero Carlota se opuso y viajó a París para negociar con Napoleón III, sin éxito. Acudió al Papa en Roma, donde asomó toda su locura y dijo que la querían envenenar, durmiendo en la biblioteca del Vaticano, siendo la única dama que oficialmente ha pernoctado en la Santa Sede. Sus familiares se la llevaron a Trieste y vivió en Miramar escoltada por los parientes de Max y sin permiso para tener visitas. Se esparcieron rumores de que quedó embarazada producto de una aventura, y hasta se dijo que su hijo nació en 1867.

Max fue fusilado ese año y Carlota es regresada a Bélgica, quien vivió en el palacio de Laken hasta que en 1869 la recluyeron en el castillo de Tervuren, que se incendió diez años más tarde. Carlota fue atada para regresarla a Laken, donde murió de neumonía el 19 de enero de 1927, a los 86 años de edad. (“Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
07 Febrero 2019 04:00:00
Los indígenas en el segundo imperio
En un interesante cuadro pintado al óleo en 1865, por el pintor expedicionario del ejército francés, Jim Adolf C., que representa la visita de una delegación de indios kikapú a Maximiliano, donde se puede apreciar su política de conciliación con los ciudadanos, la igualdad entre el indígena kikapú, con su persona y la corte, todos colocados al mismo nivel, donde no hay separaciones de espacio, solo un cuadro de Carlos V, es el que delimita los dos bandos. Otra de las particularidades del cuadro es la presencia de mujeres en una ceremonia oficial, con la emperatriz Carlota y dos de sus damas.

Los hombres de la corte aparecen a la derecha, vestidos de civil, incluyendo a los militares, a excepción del guardia que está en uniforme de gala de guardia palatina, colocado al extremo izquierda del cuadro. En ese lado se puede ve al jefe kikapú que levanta la mano en señal de estar dirigiendo la palabra a Maximiliano, quien lo escucha atentamente, sin diferencias entre el jefe kikapú y el jefe del imperio mexicano. Maximiliano estaba convencido de que los verdaderos dueños de las tierras mexicanas eran los indígenas, por eso sus decretos eran publicados en náhuatl, para que ellos entendieran el sentido de su gobierno, que fue uno de los principales momentos del indigenismo mexicano, si para Maximiliano los indígenas representaban algo nuevo y exótico, los indios lo veían como un padre.

Creó una oficina especializada para atender los asuntos indígenas y fue el primer legislador en México por darle una ley que defendía los derechos de las tierras de indios, llamada ley de los trabajadores del campo. Maximiliano era un hombre que quizás no entendía muy bien el significado de la palabra indio, pero que comprendía que tenían un modo de vida ancestral basados en la comunidad y en la colectividad, lo que se contrapone radicalmente con el pensamiento liberal de esa época. Sorprende que sea el emperador Maximiliano, un austriaco, blanco y barbudo, quien se preocupó por defender la forma de vida de los indígenas y no el presidente Benito Juárez, que por ser indio, llegó a ser presidente de la República para dejar de serlo.

Juárez quiso que los indios superaran un estado de siglos, para convertirse en ciudadanos libres e iguales, en una nación utópica, según la constitución de 1857. En ese aspecto, quizás Maximiliano tenía razón, porque cientos de años después, el problema indígena sigue exactamente igual que como lo encontró Maximiliano.
06 Febrero 2019 04:00:00
Ignacio Zaragoza
Nació en Bahía de Espíritu Santo, hoy Goliad, en la provincia de Coahuila y Texas, que entonces formaba parte de México, el 4 de febrero de 1829. Fue el segundo hijo del capitán Miguel Zaragoza Valdez y de María de Jesús Seguín. Cuando se perdió Texas, la familia Zaragoza se trasladó a Matamoros, radicando por la hoy avenida Tamaulipas, a la orilla del río Bravo. En Matamoros, donde residió 9 años de su corta existencia de 33, recibió su educación primaria.

Su padre es comisionado en 1845 como ayudante en la comisaría de Nuevo León en Monterrey y en 1846 la familia llega a Zacatecas, donde es testigo de la invasión norteamericana. El joven Zaragoza se reclutó como cadete en el regimiento de húsares, pero no fue llamado para incorporarse al Ejército. Su padre muere en Monterrey y se alista para formar parte de la guardia nacional en Monterrey, donde por elección de sus compañeros es nombrado capitán de la primera compañía de fusileros en 1851.

Estando de servicio en ciudad Victoria, su madre le pide que no forme parte del Ejército de Santa Anna y con sus 113 efectivos se une a las fuerzas de Santiago Vidaurri en Monterrey en 1855, arrasando con el santannista Guitrán en el rancho de Las Varas, que le valió el ascenso a coronel. En 1857 contrae matrimonio con Rafaela Padilla. De regreso de la Ciudad de México en donde cumplía una comisión de Vidaurri, su diligencia fue asaltada por bandidos, a los que Zaragoza se les enfrentó matando a uno de ellos y el resto fue obligado a huir.

En Monterrey toma el mando de la primera división del norte donde fue invencible, con su espíritu de disciplina y lealtad a la ley, obedece órdenes del general Degollado y despoja del mando a su exjefe Santiago Vidaurri. Siguió su gran cadena de triunfos al lado de los republicanos, entrando junto con el general Ortega a la ciudad de México el 25 de diciembre de 1860, ya con el grado de general, dando fin a la guerra de reforma.

Benito Juárez lo nombra ministro de guerra y marina en 1861, puesto al que renunció para encabezar la defensa del territorio nacional en contra de la invasión francesa, donde en Puebla logra su máxima proeza a vencerlos el 5 de mayo de 1862. Su invicta marcha es frenada por el tifo que acaba con su vida el 8 de septiembre de ese año. Por decreto del gobierno, el general Ignacio Zaragoza es nombrado benemérito de la patria en grado heroico y a la ciudad de Puebla se le agrega “de Zaragoza”.

Coahuila también lleva el nombre del invicto general, cuya nacionalidad sigue siendo objeto de disputa, entre Estados Unidos y México.
05 Febrero 2019 04:00:00
La constitución de 1917
Este 5 de febrero nuestra actual constitución política tendrá 101 años. Sus antecedentes son: La española de Cádiz de 1812, en los Sentimientos de la Nación, de José María Morelos y en el decreto constitucional para la libertad de la América mexicana, o constitución de Apatzingán, de 1814, el acta constitutiva de la Federación y la Constitución de 1824, las siete leyes constitucionales de 1835-1836, las bases orgánicas de la República Mexicana de 1843, el acta constitutiva y de reformas de 1847 y la Constitución de 1857.

En 1916 Carranza convocó al Congreso para presentar un proyecto de reformas a la Constitución de 1857. La nueva Constitución fue promulgada el 5 de febrero de 1917 en el teatro de la república de Querétaro. En ella se establecieron los ideales revolucionarios del pueblo mexicano con un marcado contenido social y se plasmó un gobierno para todos los mexicanos sin distinción de raza, credo, condición social o política. Estableció las garantías individuales y reconoció los derechos de huelga y el de organización de los trabajadores, el derecho a la educación; la libertad de culto, la enseñanza laica y gratuita, la jornada de trabajo máxima de 8 horas y la libertad de expresión y la asociación de los trabajadores. Estableció una forma de gobierno republicana, representativa, demócrata y federal. Se refrendó la división de poderes en ejecutivo, judicial y legislativo, este último en 2 cámaras: una de diputados y otra de senadores.

Decretó la no reelección y ratificó el sistema de elecciones directas, suprimió la vicepresidencia y otorgó una mayor autonomía al Poder Judicial y mayor soberanía a los estados. Creó el municipio libre y estableció un ordenamiento agrario relativo a la propiedad de la tierra. Desde entonces, ha experimentado múltiples modificaciones para responder al entorno político, social y económico de nuestro país. En 1953 se otorgó derecho de voto a las mujeres, en 1969 se concedió la ciudadanía a los mexicanos mayores de 18 años, así como sucesivas reformas electorales.

La constitución política ya tiene 100 años y como cualquier persona de esa experiencia, ya se le considera de la cuarta edad y aunque se le han hecho cirugías plásticas para que se mantenga más o menos al día, ya merece algo más allá de una simple manita de gato. El error más grande de nuestra ciudadanía en los tiempos actuales, es el terror y flojera para leer, si no se lee, no se sabe y se convierte en un ignorante, pero si no se lee, mucho menos el ciudadano común pondrá los ojos en el contenido de nuestra Constitución, de esta manera, los pocos que la conocen, se aprovechan fácilmente de la gran mayoría que es ignorante de su contenido.

Para poder ejercer nuestros derechos, lo primero que se debe de hacer es conocerlos y están contenidos en la Constitución Política del país, solo falta que la ciudadanía los tenga a la mano y los lea, así, será muy difícil que la minoría que los conoce al revés y al derecho, se aproveche de la otra parte de la población.
03 Febrero 2019 04:00:00
Febrero en la historia de PN
El 1 de febrero de 1902, entra en servicio la primera Iglesia Bautista.

El 1 de febrero de 1913, nace en Piedras Negras el compositor, Pablo Valdés Hernández, autor de conocidas melodías como “Conozco a los dos”, “Sentencia”, entre otras.

Toman posesión como comandantes de la Guarnición Militar de Piedras Negras, el 1 de febrero de 1946, el general brigadier Jesús Jaime Quiñones; en 1984, el general brigadier Erasmo Victoria Reyes, sustituyendo al general brigadier D.E.M. Mario Pérez Torres; y en 1997, el general brigadier D.E.M. Alfredo Montes Salgado, sustituyendo al general de brigada D.E.M. Jorge García Arredondo.

El 1 de febrero de 1955, el Cabildo acuerda embargar los bienes del expresidente municipal, Rolando González González, por el faltante de $52,710.30, detectado en la Junta de Aguas del municipio. El 1 de febrero de 2000, Aerolitoral cancela su vuelo internacional a Dallas, Texas, alegando incosteabilidad.

El 2 de febrero de 1856, en honor del veterano revolucionario tejano, Samuel A. Maverick y teniendo como cabecera a la ciudad hermana y vecina de Eagle Pass, se erige el condado de Maverick.

El 2 de febrero de 1883, cruza la primera locomotora la frontera entre la villa de Piedras Negras y Eagle Pass, sobre un puente provisional tendido sobre el río Bravo.

El 2 de febrero de 2013, se coloca el busto del músico Pablo Valdés Hernández a un costado de una de las entradas de la Concha Acústica de la macroplaza de Los Fundadores.

El 4 de febrero de 1996, finaliza la reubicación del busto de Venustiano Carranza dentro de la plaza de los Símbolos Patrios, de la Col. Guillén, donde tenía su base en la parte norte de un metro de altura, a un mejor sitio en el lado este de la plaza.

El 5 de febrero de 1956, se inaugura el busto de Venustiano Carranza en el kilómetro 4, a orillas de la carretera federal 57, en el hoy cruce del bulevar Eliseo Mendoza Berrueto, norte y Lázaro Benavides Vázquez), en su lado suroeste. El 5 de febrero de 1996, se inaugura la reubicación del busto de Venustiano Carranza en la plaza de los Símbolos Patrios de la Col. Guillén, en ceremonia encabezada por el presidente municipal, licenciado Ernesto Vela del Campo.

El 5 de febrero de 2013, se inaugura la reubicación del busto de Pablo Valdés Hernández en la Macroplaza de Los Fundadores, quedando adherido a la Concha Acústica a la que se le impuso también su nombre.

El 8 de febrero de 1973, el CAPFCE inicia los trabajos de construcción de los nuevos edificios de las escuelas primarias Melchor Ocampo en la Col. Buena Vista y la 1ª etapa de la Francisco I. Madero en la colonia del mismo nombre (Mundo Nuevo).

El 9 de febrero de 1995, el Cabildo autorizó la concesión para la operación de 8 “Bicitaxis” al Sr. Francisco Chavarría Narváez y la creación del proyecto habitacional de 102 hectáreas denominado “Villas del Carmen” de aproximadamente 3000 viviendas.

El 9 de febrero de 2000, se presenta la 1ª conferencia en el Taller de Historia para Damas, teniendo como conferencista al cronista del municipio de Guerrero, Enrique Cervera Rodríguez y se hace público el nombramiento a la Sra. María Luisa Montemayor de Clamont como Coordinadora del Taller.
02 Febrero 2019 04:00:00
El día de la candelaria
Este evento se celebra 40 días después de la Navidad, el 2 de febrero, esta fiesta marca el final del período navideño, y se conmemora el día en que el niño Jesús fue presentado en el templo por sus padres, según la costumbre judía. Ese día se levanta el nacimiento, se llevan candelas o velas a bendecir, se hace la presentación del niño Dios en el templo. Se busca un padrino para que vista al niño, que será para el año siguiente. Ser padrino o madrina del niño de la rosca, implica cuidar de él como lo hace cualquier padrino con su ahijado y esa obligación comienza por vestirlo.

En la mayoría de los mercados del sur del país, se encuentran los atuendos para vestirlo. Los atuendos que con mayor frecuencia se usan para vestir al niño Dios son el del Santo Niño de Atocha, con su báculo y sentado en una sillita; el Niño de las Palomas, con un ropón blanco y una paloma entre las manos; de San Francisco, con sandalias y hábito café, abrazando un animalito; el Niño de las Azucenas, túnica blanca, deteniendo entre las manos una vara de azucenas, etc. Estando ya el niño engalanado, se le deposita en una canasta con flores y es llevado por el padrino y sus compadres, que generalmente son los dueños de la casa en donde se partió la rosca, a la iglesia en la que en una misa solemne, recibirá la bendición.

Después de la misa se retorna a la casa del “niño”, donde se partió la rosca, para celebrar el acontecimiento con tamales y atole, obviamente, los gastos corren por cuenta del padrino, levantando y guardando las figurillas del nacimiento hasta el siguiente año. En este día, en algunos lugares como en Xochimilco, se realiza el cambio de mayordomía, hay música de banda acompañando la danza de los chinelos, estudiantinas, cohetes, etc. Para algunos grupos indígenas, este día se bendicen las mazorcas que van a servir de semillas para la próxima temporada de siembra. Para varios pueblos indígenas en esta fiesta, todo se purifica, desde la conmemoración del fin de la cuarentena de María y la presentación de Jesús en el templo, hasta las semillas del maíz, frijol, trigo y otros cereales que serán sembrados ese año; todo esto, pasando por la bendición de las velas que serán usadas para que el alma de algún difunto tenga una luz que lo acompañe en su camino al más allá.

Turok señala que esta fiesta coincide con las celebraciones a Tláloc y su hermana Chalchiuhtlicue (dioses del agua), donde se realizaban sacrificios de niños, incluso, nos habla de un posible vínculo con la tradición de los compadres de rosca de reyes, los cuales este día ofrecen tamales y atole, con la fiesta Huauhquiltamalqualiztli, que se realizaba a la mitad del decimoctavo y último mes del año Izcalli, donde se comían tamales por todos. En la actualidad, lo más importante es la celebración, buscar la manera de que cumplan quienes encontraron “monito” el pasado 6 de enero y disfrutar la tamalada, al mexicano común, le encantan las fiestas y el Día de la Candelaria es un muy buen pretexto.
01 Febrero 2019 04:00:00
Pablo Valdés Hernández
El 1 de Febrero de 1913, nació en la casa de la esquina de la calle de Padre de las Casas y de Juárez, en Piedras Negras, el máximo exponente de la música en Coahuila y uno de los mejores de México, Pablo Valdés Hernández. Fue el primogénito del Lic. Carlos Valdés Espinosa y de María de Jesús Hernández. Desde pequeño tuvo inclinación por la música y estudió en Saltillo, a los 7 años dio su primer concierto. Acudió al conservatorio de la ciudad de México y en San Luis Potosí ganó el primer premio del concurso entre pianistas organizado por el gran maestro Agustín Lara, quien luego le abrió las puertas en conocidos centros nocturnos y pidió a los cantantes de la época que cantaran sus canciones.

“Sentencia”, una de sus más famosas interpretaciones, es una melodía casi obligada en las serenatas, hecha, como describe el periodista Armando Fuentes Aguirre: “Una madrugada, después de la nocturna procela de una farra, mientras la escribía para que no se le olvidara, le visitó la cantante Estela Carbajal, cuando Pablo Valdés se la cantó y al cuestionarle sobre qué le pareció, la cantante muy emocionada le dijo: esa canción va a vivir muchos años después de que tú te hayas muerto... lo que se cumplió”. “Conozco a los dos” y “Sentencia”, fueron hechas quizás al amor más grande de su vida y que al parecer siguió siendo fiel por el resto de su vida. Su obra fecunda supera las 300 canciones y 52 poesías.

Entre su gran material figuran: “Te vengo a pedir un favor”, “Hilos de plata” que se la hizo a su abuela paterna y que se escucha los días 10 de mayo, “Aquella tarde”, inspirado en el momento de la muerte de su madre, el vals “Mi tristeza”, “Ausencia”, “Ya aprendí a olvidar”, “Fracaso”, “Nada”, “Media hora contigo”, canción que cubrió una etapa gloriosa de la música romántica mexicana desde 1943 al 47, “Gracias a Dios”, “Andan diciendo por ahí”, “Vieja ilusión”, el vals “Rosa Azul”, etc.

Entre sus intérpretes figuran artistas de la talla de las Los Bribones, María Luisa Landín, Pedro Vargas, los tríos de Los Dandys, Los Panchos, Los Tres Calaveras, Los Tecolines, Víctor Iturbe ‘El Pirulí’, Pedro Infante, Javier Solís, Vicente Fernández, el barítono Nicolás Urselay, Marco Antonio Muñiz, Estela Núñez, Lola Beltrán, María de Lourdes, etc. Vivió como Bohemio, con altas y bajas, con dinero y sin él, fue bien parecido, con una vida sentimental intensa, pero dijo no al matrimonio, decía que apenas podía mantenerse solo, menos podía mantener una familia.

Sus últimos años los vivió entre Saltillo y Monclova, a expensas de sus regalías como autor. En vida recibió importantes homenajes, padecía de diabetes y murió el 31 de marzo de 1989, en la habitación 104 del Hospital Universitario de Saltillo, tenía al morir 76 años y fue sepultado en su ciudad natal, aunque la letra inmortal de su canción “Sentencia”, se levante como sentencia mas allá de su muerte física: “Te acordarás de mi, toda la vida...” Ahora solo falta que lo hagamos realidad.

Ya se cumplieron 106 años de su natalicio y hoy lo recordamos con profunda admiración.
31 Enero 2019 04:00:00
La primera mujer gobernante en México
El emperador Maximiliano y su esposa, la emperatriz Carlota, gobernaron al país cerca de tres años y que, a pesar de ser un breve tiempo, dejaron una huella profunda en la política, en el arte y en el urbanismo. Carlota se enamoró de Maximiliano y se empeña en casarse con él, a pesar de la oposición de toda su familia, porque Maximiliano era un segundón, un archiduque austriaco sin futuro que jamás sería emperador. Maximiliano por su parte, pensó que Carlota sería una muy buena inversión, porque su padre, el rey Leopoldo de Bélgica, era uno de los hombres más ricos de Europa y pariente de casi todas las casas reales de su tiempo.

Leopoldo había educado a Carlota con una mentalidad casi protestante, educada para gobernar, para ejercer el mando e instruida sobre los deberes que debe tener una princesa real. Ya casados, por el capricho de Carlota y ante la invitación hecha a Maximiliano para viajar a México, el padre de Carlota, de alguna manera los presiona para que acepten y su hija tenga la oportunidad de reinar. La emperatriz Carlota se interesa en la política y se involucra en grandes empresas y lo relevante de su actuación, es que por primera vez en la historia de México, una mujer ejerce el poder y comparte el gobierno al lado de su esposo.

Maximiliano, de carácter volátil, indeciso, débil, e irreflexivo, entre otros atributos de este tipo, cuando realizaba sus giras al interior de México, que duraban varios meses, Carlota, en su carácter de emperatriz, quedaba al frente del gobierno y dictaba sus legislaciones, como lo fueron algunas que tuvieron gran trascendencia, como: La jornada laboral de cierto número de horas, la abolición de los castigos corporales, la desaparición de las deudas por herencia y de la sujeción por deudas en las haciendas, la liberalización de los siervos en el campo de los hacendados, lo que le trajo una serie de conflictos con los terratenientes y hacendados del viejo régimen, que no apoyaron las reformas de Juárez.

En México se ganó el apodo de Carlota la roja, porque era una mujer de ideas liberales y progresistas, católica y cuando tenía que serlo era anticlerical, odiada y temida por los reaccionarios. Algunos altos jefes militares franceses o mexicanos imperialistas, manifestaron que ojalá hubiese sido ella el emperador, por su autoridad y don de mando que le faltaba a Maximiliano, Carlota fue decisiva dos veces: Convencer a Maximiliano para venir a México y luego, convencerlo de quedarse. Carlota fue la primera mujer en gobernarnos. (“Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
30 Enero 2019 04:00:00
“La Paloma” de Concha Méndez
Existen varias versiones sobre esta historia, una de ellas es esta, la del Dr. Alfredo Cantú: Concepción Méndez, gran cantante y actriz mexicana conocida como Concha Méndez, participó cuando era muy joven, el 10 de abril de 1864, en una velada en el Teatro Nacional de la Ciudad de México, que después de la coronación del emperador Maximiliano pasó a llamarse Teatro Imperial, en donde cautivó a la emperatriz Carlota, que lloró de emoción por la interpretación que hizo la cantante con su extraordinaria voz, unido al sentimiento que le imprimía al cantar La Paloma, del español Sebastián Iradier.

Al punto que hizo llamar a la cantante a su palco y en presencia del público le obsequió una bellísima pulsera de oro que llevaba puesta, que portaba las iniciales MCA, que correspondían al nombre de María Carlota Amalia, que llevaba además incrustaciones de brillantes. Días después, la emperatriz le envió a su casa un hermosísimo vestido como muestra de admiración a su talento. Años después, ya sepultado el efímero imperio, Concha Méndez actuaba en un teatro de la gran capital donde predominaba el público masculino y en su totalidad simpatizantes del partido liberal, le exigieron a la cantante que interpretara una parodia de La Paloma, elaborada por los liberales donde se hacía burla de Carlota y Maximiliano.

Una de sus estrofas decía: “Si a tu ventana asoma un burro flaco, trátalo con desprecio, que es un austriaco...” La exigencia llevaba cierto sentido de morbo, porque conocían que la cantante había sido amiga y protegida de Carlota. Ella solicitó al público en primera instancia silencio y luego dijo que nunca podría cantar la canción que le pedían, porque aún llevaba en su brazo la pulsera que le regaló una infeliz princesa, que sola, viuda y loca, muy lejos de México, aún se lamenta.

Que no podía insultar, al igual que el pueblo de México, la memoria de un desdichado príncipe ajusticiado en Querétaro, ni de una virtuosa dama que, en vez de corona de reina, lleva una corona de martirio. Después de un embarazoso silencio, la cantante estalló en lágrimas y les dijo que, si así lo deseaban, podían matarla, que prefería la muerte a ser una infame y una ingrata, besó la pulsera y entre sollozos se cubrió la cara con sus manos. El público que deseaba obligarla a cantar la parodia, se puso de pie y le proporcionó una estruendosa ovación con vivas a la cantante y a México.

Como colofón a esta anécdota, nunca más le pidieron a Concha Méndez que entonara la canción que le hizo famosa. “La otra historia de México. Juárez y Maximiliano, La Roca y el Ensueño” de Armando Fuentes Aguirre.
29 Enero 2019 04:00:00
La Isla de Maximiliano
En abril de 1860, Maximiliano y Carlota ocuparon el castillo de Miramar para utilizarlo como su residencia oficial, ocupando solo la planta baja porque el segundo piso estaba en construcción, cada uno en su propia habitación, construcción diseñada por Maximiliano sobre una roca, frente a las aguas del mar Adriático, la construcción y sus jardines son de una belleza extraordinaria. El castillo era admirado y envidiado por propios y extraños, era un palacio digno de un archiduque, pero para pagar ese tren de vida, las obras adicionales al castillo y los objetos de lujo que adornaban su interior, Maximiliano tuvo que hipotecar el castillo y contraer más deudas con amigos y banqueros.

Su hermano, el emperador Francisco José, le negó ayuda financiera. Pero parte de lo obtenido en la hipoteca, sirvió para comprar una segunda morada que encontró en la costa Dálmata, frente a las murallas de la ciudad fortificada de Ragusa, una isla digna de un cuento de hadas, que medía apenas 2 kilómetros de largo por 50 metros de ancho, su nombre es Lacroma y en ella existía un viejo monasterio abandonado que completaba el romántico paisaje.

Una leyenda local decía que el rey Ricardo Corazón de León se había refugiado allí cuando regresaba de las cruzadas. Maximiliano informó muy entusiasmado a Carlota de su hallazgo y la convenció de comprar la isla. Para ocultar la nueva propiedad a sus acreedores, le pidió a su suegro, el rey Leopoldo de Bélgica, simulara ser el comprador, con el pretexto de que podría estar en peligro si los italianos, enemigos de Austria, se apoderaban de la costa del Adriático, lo que consiguió.

Maximiliano disfrutó la isla, restauró el monasterio, haciendo de él una hermosa casa de veraneo, pero Carlota no estaba a gusto, porque quedó impresionada por una leyenda sobre la isla, que afirmaba que quien la poseía, fallecía de muerte violenta. La vida de la pareja transcurrió entre el castillo como su residencia en la ciudad y la casa de veraneo de la isla. Maximiliano le obsequió a Carlota la mitad de las dos propiedades y ella participaba en el pago de la deuda.

Cuando gobernaron México, enviaban efectivo para el mantenimiento y algo para abonar la deuda, pago que disminuyó al final de su imperio, Maximiliano empezó ganando un millón y medio de pesos al año, que bajó a 10 mil mensuales en la primavera de 1867. A la muerte de Maximiliano, los albaceas austriacos formaron un inventario de sus bienes sin incluir a Miramar ni la isla de Lacroma, ya que estos dominios volvieron al erario imperial, que habían absorbido las deudas restantes.

En 1874, la isla de Lacroma se sacó a subasta y fue adjudicada por un precio de 67,727 florines. (“Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
28 Enero 2019 04:00:00
El castillo de Miramar
Cuenta una leyenda, que, en el otoño de 1855, Maximiliano de Habsburgo buscó refugio en la bahía de Grignano, cerca de Trieste y le gustó el sitio para construir el castillo de sus sueños, el de Miramar. Se estima que su construcción costó 900 mil florines, que pagó con un crédito del fondo de los Habsburgo. Lo construyó en un sitio de belleza indomada en el promontorio de Grignano. Contrató al arquitecto austríaco Carl Junker para diseñarlo y ejecutados por el arquitecto Antón Hauser de Graz. Max colocó la primera piedra el 1 de marzo de 1856. Su estilo refleja los intereses artísticos del archiduque, principalmente ecléctico: Gótico, medieval y renacentista.

Donde se empleó la irregularidad, la variación, el contraste, la mezcla, lo bravo, lo solitario y la decadencia. La planta asimétrica del castillo, ofrece al espectador una variedad de aspectos dependiendo de la posición del observador, combinando la asimetría y la simetría. La mayoría de los muebles fueron confeccionados por Franz Hofmann y su hijo, Julius. En el castillo se distingue lo privado a lo público. La planta baja estaba destinada para el uso de la pareja, con una atmósfera íntima, romántica, familiar, como el dormitorio de Maximiliano, su estudio de trabajo, amueblados al estilo de los camarotes de la fragata Novara.

Mientras el primer piso era para los invitados, con muebles suntuosos decorados con escudos de armas y por el tapiz adornado con símbolos imperiales, con salas representativas, tapetes, cortinas encarnadas, columnas flanqueando las puertas y techos tallados en madera. Las obras terminaron a principios de 1860. En el parque, se construyó el llamado castillito, que tenía un parecido con el exterior del castillo, que habitaron Maximiliano y Carlota mientras terminaban Miramar, situado en un área panorámica, con una terraza cuadrada, la torre y una entrada del arbour.

Aquí encerraron a Carlota a su regreso de México afectada por una fuerte depresión nerviosa a finales de 1866. El parque de Miramar dispone de una superficie de 22 hectáreas, obra de los jardineros Josef Laube y Anton Jelinek, con áreas boscosas, espacios herbosos, caminos tortuosos, gazebos y estanques, revoque los principios románticos del jardín del paisaje inglés. Las esculturas fueron producidas por el berlinés Moritz Geiss; con invernáculos, con particiones de vidrio que abren dentro del armazón férrico original.

A la muerte de Maximiliano y de la partida de Carlota para Bélgica, el castillo fue la residencia ocasional de la familia Habsburgo. En la actualidad, alberga al Museo Histórico del Castillo de Miramar. (“Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
27 Enero 2019 04:00:00
Enero y febrero en la historia de PN
El 29 de enero de 1959, se inician las labores educativas en la Esc. Prim. Fed. Coronel Juan Manuel Maldonado en el ejido Piedras Negras, al llegar un maestro y una dotación de 30 pupitres.

El 30 de enero de 1989, el Cabildo acuerda entregar al profesor Xavier N. Martínez Aguirre, 6,889.00 m2, donde antaño fue la Plaza Juárez y que se había facilitado al Profr. Fausto Z. Martínez para establecer centros educativos hace más de 60 años, con todos sus usos, construcciones y mejoras que por derecho le corresponde.

Cede al Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana, una superficie ubicada en el Fracc. Campo Verde, para construir su recinto sindical y cede una superficie de aproximadamente una hectárea y media para la construcción de la Clínica Hospital del ISSSTE en la colonia del mismo nombre.

El 30 de enero de 1999, el Cabildo acuerda designar a la iglesia de San Isidro Labrador y a la casa de la antigua Hacienda de San Isidro, como parte integrante del conjunto del Centro Histórico de Piedras Negras, declarándola zona protegida, quedando bajo el régimen jurídico de los bienes del patrimonio cultural de la ciudad.

El 30 de enero de 2003, el Cabildo aprobó la venta de una fracción de terreno, ubicado en la esquina del bulevar Eliseo Mendoza Berrueto Norte con Lázaro Benavides a empresarios de la cadena de tiendas Walmart Aurrerá, que lo utilizara para construir un centro comercial.

El 31 de enero de 1907, el Ayuntamiento adquiere un predio a la familia Miller para que se construya el que fue Teatro Acuña.

El 31 de enero de 1999, muere en Piedras Negras el Dr. Jesús Abelardo Espinoza Hernández, médico anestesiólogo, entusiasta promotor deportivo, líder sindical y político. Ocupó altos cargos en la dirigencia sindical de los trabajadores del IMSS a nivel delegacional, seccional y nacional. Fue líder de la CNOP, diputado local suplente y al morir se desempeñaba como síndico del Ayuntamiento.

El 1 de febrero de 1884, parte el primer tren de la Villa de Piedras Negras a la Estación Monclova (Cd. Frontera), al terminarse de construir ese tramo.

El 1 de febrero de 1902, entra en servicio la primera Iglesia Bautista. El 1 de febrero de 1913, nace en Piedras Negras el compositor Pablo Valdés Hernández, autor de conocidas melodías como. Conozco a los dos, Sentencia, entre otras. Toman posesión como comandantes de la Guarnición militar de Piedras Negras: En 1946, el general brigadier Jesús Jaime Quiñones; en 1984, el general brigadier Erasmo Victoria Reyes; y en 1997, el general brigadier D. E. M. Alfredo Montes Salgado.

El 2 de febrero de 1856, en honor del veterano revolucionario tejano, Samuel A. Maverick y teniendo como cabecera a la ciudad hermana y vecina de Eagle Pass, se erige el condado de Maverick. El 2 de febrero de 1883, cruza la primera locomotora la frontera entre la villa de Piedras Negras y Eagle Pass, sobre un puente provisional tendido sobre el río Bravo.

El 2 de febrero de 2013, se coloca el busto del músico Pablo Valdés Hernández, a un costado de una de las entradas de la concha acústica de la Macroplaza de Los Fundadores. 3 de febrero de 1996, finaliza la reubicación del busto de don Venustiano Carranza, dentro de la plaza de los Símbolos Patrios, de la Col. Guillén, a un mejor sitio en el lado este de la plaza.
26 Enero 2019 04:00:00
El gran amor de Maximiliano
El gran amor de Fernando Maximiliano José de Habsburgo, emperador de México, no fue su esposa, la emperatriz María Carlota Amalia, sino otra mujer cuyos nombres coincidían con los de Carlota: María Amalia de Braganza, hija única del difunto don Pedro, emperador de Brasil y de su segunda esposa, María Amelia de Leuchtemberg. La conoció cuando visitó Lisboa a mediados de 1852, Maximiliano la describe en su diario personal como una “princesa distinguida, cumplida como no se ven muchas”. Bajo el cielo de Portugal nació el idilio, y “el archiduque se le declaró”. “La joven correspondió a su amor.

Ambos deciden desposarse secretamente”. La madre de ella estaba en el secreto y dio su consentimiento.

A su retorno a Viena, un feliz Maximiliano obtiene de su hermano, el emperador Francisco José y de su madre, la archiduquesa Sofía, la autorización para casarse con María Amalia, pues consideraban que “si este matrimonio no es muy brillante a los ojos de la familia imperial, al menos María Amalia era una princesa auténtica”, esto porque el primer intento de casamiento de Maximiliano con la condesa Paula Von Linden, no fue del agrado de la corte, por considerar a Paula en una categoría inferior.

La fecha de la boda se fijó para el siguiente año, pero el día de la boda nunca llegó. María Amelia enfermó de tuberculosis y fue enviada a la isla de Madeira a pasar el invierno y a tratar de restablecerse. María Amalia de Braganza murió el 14 de febrero de 1853. Años después, Maximiliano aún le seguía llorando. En 1859, visitando Funchal, en la isla de Madeira, escribió en su diario, que María Amalia era una “criatura perfecta que dejó este mundo ingrato, como un ángel puro de luz, para volver al cielo, su verdadera patria”.

Luego visitó la casa donde ella había muerto, el lugar “donde el ángel amargamente llorado dejó la Tierra y permaneció por largo tiempo abismado en pensamientos de tristeza y de duelo”. Maximiliano nunca la olvidó y la tuvo presente en los últimos momentos de su existencia, según lo afirmó en correspondencia que mantuvo con su madre en junio de 1867 y a punto de ser ejecutado, donde escribe: “…un amigo le llevará, querida mamá, junto con estas líneas, el anillo que usé diariamente, con un rizo del cabello de la bienaventurada Amalia de Braganza, como recuerdo para usted”.
(“Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz)
25 Enero 2019 04:00:00
Las “Emes” de Maximiliano
Maximiliano, que fue el emperador de México, le confió a su ayo de su niñez en una ocasión paseando por los hermosos jardines del castillo de Miramar, que tenía el presentimiento de que moriría “entre muchas emes”, pasada la efímera historia del imperio mexicano que todos conocemos, ese viejo servidor narraba a quien quería el temor de quien fue su amo, mencionando lugares y personajes que formaron parte de la última etapa de su vida, que constataban la forma en que se había cumplido su premonición. Con “M” comenzaba su nombre: Maximiliano; también el nombre del país en donde fue fusilado: México; de igual manera el nombre del castillo del que salió para encontrar su destino al otro lado del mundo: Miramar; también en Miramar se firmaron los acuerdos para fundar el imperio; con “M” empezaba el largo nombre de su esposa: María Carlota Amalia.

También el apellido de la esposa del emperador francés Napoleón III, de quien fue la idea de crear un imperio en México: la bellísima emperatriz Eugenia de Montijo. El nombre del Papa Pío IX, cuyo papel fue decisivo para no ayudar a Maximiliano, también empezaban con “M”: Giovanni María Mastai Ferreti. Con “M” empezaba el nombre del general que lo hizo prisionero: Mariano Escobedo, como también uno de los nombres del personaje mexicano que fue el impulsor de la idea monárquica en México: José María Gutiérrez estrada. La derrota de su ejército se consumó en el mes de mayo; Miguel López, fue quien lo traicionó para que fuera capturada la ciudad de Querétaro.

Manuel Aspíroz fue el fiscal en su juicio y con “M” empezaban también los nombres y apellido de sus abogados defensores: Mariano Riva Palacio y Rafael Martínez de la Torre y Jesús María Velásquez. Mejía fue el ministro del gobierno de Juárez que firmó la sentencia de muerte de Maximiliano. El emperador fue fusilado con dos de sus generales, cuyos apellidos empezaban con la letra “M”: Miramón y Mejía. Así como el apellido del general que debía defender la plaza de Querétaro y no lo hizo, causando la derrota de los conservadores: Leonardo Márquez.

El Capitán que ordenó las ejecuciones en el Cerro de las Campanas se apellidaba Montemayor. La primera palabra del último discurso en el momento de su muerte empezaba con “M”: ¡Mexicanos! Finalmente, Maximiliano fue fusilado en Martes “La otra historia de México. Juárez y Maximiliano, La Roca y el Ensueño” de Armando Fuentes Aguirre.
24 Enero 2019 04:00:00
Condesa Paula Von Linden
El primer amor de Maximiliano de Habsburgo, que fuese efímero emperador de México, fue la condesa Paula Von Linden, una bella joven de mejillas rosadas, de 19 años de edad, hija del ministro de Wurrtemberg, uno de los bellos reinos alemanes que disfrutaban de representación diplomática de la corte de Viena. Cuando el joven Maximiliano la conoció, quedó prendado de ella, era la época en que Maximiliano se inició como marino y tenía su base en el puerto de Trieste. Maximiliano era el más enamorado de los dos, pero la corte de Viena, encabezada por su hermano Francisco José y su madre, la archiduquesa Sofía, desaprobaron la relación y Maximiliano siempre aprovechó los valses de Strauss para tener entre sus brazos a su amada. En el último día del carnaval de 1832, se organizaron dos bailes:

Uno con el príncipe de Auesperg y el imperial, organizado por la archiduquesa Sofía. Paula recibió un ramo de flores anónimo, sobre el que tuvo que mentir sobre quién se las había enviado, porque si su sospecha era correcta, Maximiliano se sentiría defraudado si ella no acudía al primer baile con el ramo, de acuerdo a las costumbres de la época.

En el baile, Paula se dio cuenta de que Maximiliano sustituía a su hermano, el emperador Francisco José y pensó que seguramente abriría el baile con la dama de la casa, pero ante sorpresa de todos, Maximiliano invitó a bailar a Paula con la frase “estoy contento de que portes mis flores”, la joven sonrió tímidamente y emocionada disfrutó la velada. Terminado el primer gran baile, ella regresó a su casa para prepararse para el segundo, ya en su casa, recibió otro ramo de flores, Paula las aceptó y las llevó al palacio de Hofburg.

Como era usual, Maximiliano volvió a bailar la primera pieza con ella y la mayoría de las demás hasta medianoche, en que la orquesta, según la costumbre, dejó de tocar. Los asistentes se dispersaron porque el carnaval había terminado. Cuando Maximiliano y Paula se despidieron esa noche, ellos no sabían que habían bailado el último vals de la temporada y el último en sus vidas. Al día siguiente el emperador Francisco José le ordenó a Maximiliano regresar a sus deberes navales en Trieste y el rey de Wirteember recibió una “indirecta” del emperador de Austria y cambiaron a su embajador, al ministro Von Linden transfiriéndolo a Berlín, junto con su esposa y su hija Paula.

Siempre se tuvo la seguridad de que atrás de estas medidas, estuvo la mano de la archiduquesa Sofía, la poderosa madre de Maximiliano. Paula se casó con el conde de Bülow y ya muerto Maximiliano, Paula se encontró en Viena con la archiduquesa Sofía que ya peinaba canas y de pie ante un cuadro de su hijo sacrificado, con rostro angustiado, reconoció que Maximiliano le había dicho en vida lo que significaba Paula para él y Paula por su arte, reconoció que le faltó carácter para seguir insistiendo en comunicarse con Maximiliano. (“Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
24 Enero 2019 04:00:00
Condesa Paula Von Linden
El primer amor de Maximiliano de Habsburgo, que fuese efímero emperador de México, fue la condesa Paula Von Linden, una bella joven de mejillas rosadas, de 19 años de edad, hija del ministro de Wurrtemberg, uno de los bellos reinos alemanes que disfrutaban de representación diplomática de la corte de Viena. Cuando el joven Maximiliano la conoció, quedó prendado de ella, era la época en que Maximiliano se inició como marino y tenía su base en el puerto de Trieste. Maximiliano era el más enamorado de los dos, pero la corte de Viena, encabezada por su hermano Francisco José y su madre, la archiduquesa Sofía, desaprobaron la relación y Maximiliano siempre aprovechó los valses de Strauss para tener entre sus brazos a su amada. En el último día del carnaval de 1832, se organizaron dos bailes:

Uno con el príncipe de Auesperg y el imperial, organizado por la archiduquesa Sofía. Paula recibió un ramo de flores anónimo, sobre el que tuvo que mentir sobre quién se las había enviado, porque si su sospecha era correcta, Maximiliano se sentiría defraudado si ella no acudía al primer baile con el ramo, de acuerdo a las costumbres de la época.

En el baile, Paula se dio cuenta de que Maximiliano sustituía a su hermano, el emperador Francisco José y pensó que seguramente abriría el baile con la dama de la casa, pero ante sorpresa de todos, Maximiliano invitó a bailar a Paula con la frase “estoy contento de que portes mis flores”, la joven sonrió tímidamente y emocionada disfrutó la velada. Terminado el primer gran baile, ella regresó a su casa para prepararse para el segundo, ya en su casa, recibió otro ramo de flores, Paula las aceptó y las llevó al palacio de Hofburg.

Como era usual, Maximiliano volvió a bailar la primera pieza con ella y la mayoría de las demás hasta medianoche, en que la orquesta, según la costumbre, dejó de tocar. Los asistentes se dispersaron porque el carnaval había terminado. Cuando Maximiliano y Paula se despidieron esa noche, ellos no sabían que habían bailado el último vals de la temporada y el último en sus vidas. Al día siguiente el emperador Francisco José le ordenó a Maximiliano regresar a sus deberes navales en Trieste y el rey de Wirteember recibió una “indirecta” del emperador de Austria y cambiaron a su embajador, al ministro Von Linden transfiriéndolo a Berlín, junto con su esposa y su hija Paula.

Siempre se tuvo la seguridad de que atrás de estas medidas, estuvo la mano de la archiduquesa Sofía, la poderosa madre de Maximiliano. Paula se casó con el conde de Bülow y ya muerto Maximiliano, Paula se encontró en Viena con la archiduquesa Sofía que ya peinaba canas y de pie ante un cuadro de su hijo sacrificado, con rostro angustiado, reconoció que Maximiliano le había dicho en vida lo que significaba Paula para él y Paula por su arte, reconoció que le faltó carácter para seguir insistiendo en comunicarse con Maximiliano. (“Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
23 Enero 2019 04:00:00
Los hermanos de Maximiliano
Maximiliano de Habsburgo, que fuese emperador de México, fue el segundo de seis hermanos, después de Francisco José y antes de Carlos Luis, de María Ana Carolina, quien murió a los 5 años de edad, de otro hermano que nació sin vida y finalmente Luis Víctor. De los que sobrevivieron, el primero de ellos, Francisco José Carlos I de Habsburgo-Lorena, nació en el palacio de Schönbrunn de Austria el 18 de agosto de 1830, fue emperador de Austria, rey apostólico de Hungría y rey de Bohemia, entre otros títulos, su reinado de 68 años fue el tercero más prolongado en la historia europea, después de Luis XIV de Francis y Juan II de Liechtenstein, murió el 21 de noviembre de 1916.

Carlos Luis José María, archiduque de Austria, nació en Viena en el palacio de Schönbrunn el 30 de julio de 1833, tras la muerte de su sobrino, el príncipe heredero Rodolfo de Austria, se convirtió en presunto heredero del imperio Austrohúngaro, pero renunció a sus derechos de sucesión a los pocos días a favor de su hijo mayor Francisco Fernando, cuyo asesinato ocasionó el inicio de la primera guerra mundial. Finalmente Luis Víctor José Antonio, archiduque de Austria y príncipe real de Hungría y Bohemia, nació en Viena en el palacio de Schönbrunn, el 15 de mayo de 1842, el menor de la familia tuvo una relación distante con sus hermanos mayores por la diferencia de edades, pero muy unido con Carlos Luis, le llamaban Bubby y fue el preferido de su madre.

Desde muy joven fue notablemente afeminado y pronto mostró su tendencia homosexual y nunca aceptó ningún proyecto de matrimonio, a pesar de que Maximiliano pretendió que contrajera matrimonio con la hija y heredera del emperador Pedro II de Brasil, la princesa Isabel, pero ante el nulo interés de Luis Víctor, nadie más insistió. Nunca ocultó sus preferencias sexuales, se sabía que recorría las calles de Viena en busca de jovencitos que le agradaran. Le apodaron El archiduque del Baño, porque fue sorprendido en un baño público sosteniendo relaciones sexuales con un joven menor de edad; su hermano, el emperador lo exilió de la corte, enviándolo a vivir al palacio de Schlob Klesheim, a 4 Km. De Salzburgo, atendido por servidumbre totalmente femenina.

Sobrevivió a sus hermanos, murió el 18 de enero de 1919. Ellos fueron los hermanos de Maximiliano de Habsburgo, Archiduque de Austria y luego emperador de México. (Extractado del libro “Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
22 Enero 2019 04:00:00
El Padre de Maximiliano
Durante este mes y el próximo, les presentaremos diferentes tópicos sobre la vida de Maximiliano de Habsburgo, de quien la historia oficial mantiene del lado negativo, para que al presentar su lado desconocido le demos el lugar que merece en la historia de México. Los padres de Fernando Maximiliano José de Habsburgo, que nació en 1832, fueron Francisco Carlos José, archiduque de Austria y su esposa, la archiduquesa Sofía de Baviera. Su padre era un hombre sin ambición y alejado de los asuntos políticos, a quién apodaban “El benévolo”, todo lo contrario de su esposa Sofía, conocida por su ambición política y por hacer todo lo que estuviera a su alcance para asegurar al trono para su hijo mayor, Francisco José.

Cuando lo consiguió, se convirtió durante muchos años en el poder detrás del trono, hasta la muerte de Maximiliano. Fue muy famosa la relación que Sofía, tuvo con su primo Napoleón II, hijo de Napoleón Bonaparte, quien nunca se casó y no se le conocieron hijos, la única mujer que hubo en su vida fue Sofía, apenas 6 años mayor que él, durante el verano de 1831 se vieron con exagerada frecuencia y eran muy conocidos los rumores de su amorío. En el palacio de verano de Schönbrunn, sus habitaciones estaban en el piso inmediato, arriba de las de ella, en donde él podía utilizar una pequeña escalera para bajar a sus habitaciones sin que los sirvientes se dieran cuenta.

Cuando la corte regresó al palacio de Viena el invierno inmediato, Sofía regresó embarazada y siempre se dudó si el padre de su segundo hijo fue su esposo Francisco Carlos que estaba en Viena o de Napoleón II que disfrutó el verano con ella en Schönbrunn. Por lo que los historiadores consideran altamente probable que este último sea el verdadero padre de Maximiliano. Por cierto, mientras Sofía daba a luz a Maximiliano, en la habitación contigua, Napoleón II, a quien le habían dado el título de duque de Reichstadt yacía en su lecho de muerte, muriendo 16 días después de tuberculosis.

De entre los documentos secretos dejados por el entonces primer ministro austriaco Metternich en su muerte en 1859, estaba una carta secreta del emperador de Francia Napoleón III, la cual establecía que Maximiliano tenía sangre napoleónica en sus venas y por otra parte, se afirma que la archiduquesa Sofía confesó lo mismo a un sacerdote. Independientemente de esto, no existe otro documento que determine el grado de intimidad que tuvo Sofía y Napoleón II, no hubo correspondencia entre ambos, que, aunque eran conocidos los rumores de sus amoríos, ni el archiduque Francisco Carlos ni la archiduquesa Sofía se preocuparon por desmentirlos.

Sofía estuvo hasta el último momento de su vida con Napoleón II, quien, en su lecho de muerte, siempre reclamó su presencia. (Extractado del libro “Tras las Huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
21 Enero 2019 04:00:00
Sabinas
En 1878, un grupo de individuos, que habían emigrado con anterioridad a la frontera norte del estado de Coahuila para residir en Allende, Morelos, Zaragoza, la Escondida y Piedras Negras, se dieron cuenta que en la margen del río Sabinas, entre las jurisdicciones de los entonces municipios de San Juan de Sabinas, Juárez y Rosales, había un predio de terreno, que ellos juzgaron pertenecía a la federación, creyeron pertinente el regresar a sus lugares de origen, en este caso la congregación de Santo Domingo, municipio de Ramos Arizpe, e invitar a sus parientes y amigos a dirigirse al gobierno estatal, solicitando los terrenos para formar una congregación de colonos.

El 30 de octubre de ese año, hicieron la solicitud al gobernador de Coahuila, Hipólito Charles. La intervención del coronel Crescencio Farías y Antonio Arizpe fue contundente para lograr la concesión de los terrenos y de agua del río de los Álamos. Entre los solicitantes se encuentran apellidos que aún subsisten en Sabinas y entre otros aparecen las firmas de Florencio Morales, Sabino Arizpe, Arcadio Ramos, Joaquín Ramos Aguirre, Victoriano del Bosque, Librado Zertuche, Benito Rodríguez, además de otras personas que procedían de Ramos Arizpe, Santo Domingo y Saltillo. Don Joaquín Ramos, uno de los fundadores de Sabinas, dejó escrita esta versión de la fundación, donde además decía: que al discutir el lugar en que debería de quedar la presa, los de San Juan de Sabinas no estuvieron de acuerdo con la mayoría y prefirieron separarse y hacer el canal por su propia cuenta, la mayoría de ellos, sesenta accionistas, hicieron el canal que a la fecha existe con pocas modificaciones.

El canal de derivación de aguas del río Sabinas a que hacemos mención y de una presa, se encuentran cerca del actual puente de ferrocarril sobre el río al sur de la ciudad y sirvió y sirve para el riego de los campos de labrantío al este de Sabinas. Se desautorizó la acción de los separatistas por no creerla de justicia y después, para volver a completar la lista de los 90 accionistas, se aceptaron la solicitud del coronel Pedro Advíncula Valdés Laurel, el famoso “Winkar”, junto con sus hermanos, el coronel Nicanor, el teniente coronel Martiniano, el comandante Valeriano y el alférez Pedro Pascual. Todos ellos con grado de militar que obtuvieron combatiendo contra la intervención francesa al lado de Benito Juárez y se les dio posesión de sus 30 acciones.

El 29 de junio de 1883 se iniciaron los trámites de lo que en un principio se llamó Estación Sabinas, dado que el ferrocarril había llegado y estableció una estación en la margen izquierda del río Sabinas. El 22 de enero de 1906, la estación adquirió la categoría de villa con el nombre de Sabinas, por decreto del gobernador Miguel Cárdenas y el 31 de agosto de 1942, el gobernador Jesús Fuentes Dávila la eleva a la categoría de ciudad y a partir del 12 de septiembre de ese año, en cabecera municipal. Este 22 de enero se cumplieron 113 años de que la famosa hospitalaria Sabinas, obtuvo la categoría de villa. (Resumido de “las Cosas de Coahuila” –La Hospitalaria-, -Primeros habitantes de Sabinas- de Álvaro Canales Santos)
20 Enero 2019 04:00:00
Enero en la historia de Piedras Negras
El 21 de enero de 1982, se publicó en el Diario Oficial de la Federación, la concesión para explotar el Tajo Norte, a favor de la empresa Micare. Esta concesión incluía áreas urbanas de la parte norte de la ciudad hasta la calle de Abasolo en la zona centro.

El 21 de enero de 1999, el Ayuntamiento anuncia el proyecto de reubicación del monumento al Gral. Manuel Pérez Treviño, de la glorieta del cruce del libramiento del mismo nombre con la avenida Eliseo Mendoza Berrueto norte, a un área verde sobre la vuelta continua del libramiento hacia Villa de Fuente (posteriormente se canceló este proyecto y el monumento se reubicó en el cruce de este libramiento con la calle de Martínez).

El 21 de enero de 2008, el gobernador del estado, Profr. Humberto Moreira Valdés y su esposa Vanessa Guerrero de Moreira, colocaron la primera piedra de la hoy escuela Ejército Mexicano en el Fracc. Los Pinos, construcción financiada por el efectivo que recibieron como regalo de su boda.

El 22 de enero de 1969, el alumnado y personal docente de la ETIC No. 112 (hoy Esc. Sec. Técnica No. 5), ocupa su edificio con su primera etapa recién terminada.

El 22 de enero de 1996, Piedras Negras es distinguido con el primer lugar del certamen estatal Coahuila Limpio, primera distinción de este tipo que se obtiene y lo recibe el alcalde, Lic. Ernesto Vela del Campo.

El 23 de enero de 1974, se inició la segunda etapa de la reconstrucción de la escuela primaria Francisco I. Madero, en la colonia del mismo nombre (Mundo Nuevo).

El 23 de enero de 1975, el Ayuntamiento acuerda ceder exento de impuestos o cuota por renta y por tiempo indefinido, un local ubicado en los terrenos de la feria, al comité regional de la FSTSE, para que opere un centro de abastos (tienda del ISSSTE).

El 24 de enero de 2006, un incendio consumió la negociación Home Market en la colonia Infonavit Esfuerzo Nacional, provocado por un accidente eléctrico que arrojó pérdidas por 30 millones de pesos. El 25 de enero de 1968, el gobernador del estado, Braulio Fernández Aguirre, inaugura el jardín de niños Elena Mateos de López, construido por el Club 20-30 en la colonia Francisco I. Madero (llamada Mundo Nuevo).
El 25 de enero de 1992, el rector de la Universidad Pedagógica Nacional, maestro Mariano Díaz Gutiérrez, inaugura el edificio de la universidad en Piedras Negras, a un costado del fraccionamiento del Fovissste.

El 27 de enero de 2003, a las seis de la mañana se incendió gran parte de la empresa LANCERMEX que estaba sin trabajadores, pero 30 personas del área resultaron intoxicadas y 14 familias fueron evacuadas, suspendieron las clases en más de 12 planteles educativos.

El 27 de enero de 2003, el gobernador del estado, Enrique Martínez y Martínez, la secretaria de Educación en el Estado, María de los Ángeles Errisúrriz y el alcalde, Claudio Mario Bres Garza, inauguraron el jardín de niños Octavio Paz, de la Col. Nueva Imagen y el gobernador y el alcalde inauguraron el centro CRECE, para atención a micro, pequeñas y medianas empresas.

El 27 de enero de 2012 inician los cursos de la Escuela de las Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma de Coahuila, con las especialidades de Enfermería y Nutrición, funcionando provisionalmente en la Facultad de Administración y Contaduría de la UAdeC.
19 Enero 2019 04:00:00
Presa Don Martín
La llamada presa “Don Martín” fue una de las primeras obras hidráulicas de importancia construidas en el México post-revolucionario. Su construcción fue ordenada por el entonces presidente de la República, Gral. Plutarco Elías Calles, en 1927 y terminada tres años después y puesta en servicio por el presidente Pascual Ortiz Rubio, con el nombre de presa Venustiano Carranza, según consta en la placa alusiva colocada en la cortina, que tiene una capacidad de embalse de 19,800 hectáreas. Está ubicada en el municipio de Juárez, a donde se llega por una desviación que parte de la ciudad de Sabinas, que cubre una distancia de 65 kilómetros.

En las márgenes de la presa se encuentra el poblado de Don Martín, donde la mayoría de sus pobladores viven de la pesca, que es su principal fuente económica y se han organizado en una cooperativa que establece los precios y espacios de pesca que no afecten el entorno ecológico. Las casas de adobe se asoman a la laguna desde su única calle, donde diariamente se pueden apreciar las camionetas que llegan con una gran carga de hielo para proteger la pesca. Sustraen robalo, pintontle y bagre, que es vendido principalmente en la Región Carbonífera y en Monclova. En el pueblo existen rústicos restaurantes en donde pueden degustar deliciosos platillos, como el ceviche de bagre y filete de robalo, también está un parador para los visitantes que incluye un muelle, un restaurante, palapas, área de estacionamiento y parque de recreo infantil.

En la presa se practica en gran escala la pesca deportiva, efectuándose con regularidad torneos de pesca que incluyen a aficionados de todos los rumbos de Coahuila y del sur del vecino estado de Texas. Los principales torneos se realizan en los meses de mayo y octubre. En los últimos años la presa ha sido impactada por problemas de ensalitramiento, reducción de agua circulante y por la introducción de especies exóticas. A pesar que Coahuila no es un estado colindante con el mar, existen islas, en el vaso de la presa se encuentran cuatro minúsculas porciones de tierra rodeadas por el agua que proviene del río Sabinas, ninguna de ellas es mayor de una hectárea, que pueden apreciarse a simple vista; en ninguna de ellas existe fauna, solo habitan insectos y pequeños reptiles.

La isla más grande recibe el nombre de Tlaxcala y se le ubica a casi 5 kilómetros de la orilla más próxima a la presa, le siguen la isla Boleadas, el Buey y Todos los Santos. Aunque el nombre oficial de la presa es Venustiano Carranza, el nombre de “Don Martín” le viene porque un cuidador de cabras que habitaba ese lugar, en donde ahora se encuentra el embalse de la presa y que se le conocía por el nombre de Don Martín, debido a lo avanzado de su edad y al construirse la presa, las personas que pasaban por el lugar en aquella época, la de su construcción, denominaban el sitio como de “Don Martín” y así se le quedó el nombre.

Es rara la persona que conozca la presa por su nombre oficial e incluso en las señales colocadas en la orilla de la carretera que indican la desviación de Sabinas a la presa, se utiliza el nombre popular. (Tomado de “Las Cosas de Coahuila” de Álvaro Canales Santos)
18 Enero 2019 04:00:00
Iribarren Y Flemming
Cuando se viaja por la carretera 57, se puede ver en el tramo Monclova a Sabinas, un monumento al lado de la carretera en el punto conocido como rancho Los Pirineos, en el municipio de Progreso, donde nace un ramal de terracería rumbo a San José de Aura, kilómetro 78+180, es el monumento a Alexander Flemming, el científico escocés descubridor de la penicilina, que abrió las puertas de la era de los antibióticos, que curaron infinidad de enfermedades que se consideraban incurables o muy difíciles de sanar.

En este lugar, un residente de origen español, Feliciano Iribarren Arrese, ya en edad adulta, había prometido levantar un monumento a quien lograse curar enfermedades que terminaban con el fallecimiento de quienes las padecían, como la neumonía, que ocasionaba una gran mortandad durante la temporada de invierno. Así, que en la década de los 60’s, quedó admirado de la facilidad con que la penicilina curaba la neumonía e infinidad de enfermedades infecciosas.

Pronto se dio cuenta que el descubridor del mágico remedio era el escocés Alexander Fleming e Iribarren decidió cumplir su palabra.

Solicitó al fotógrafo y escultor, Dámaso Rodríguez García, originario de Cloete y avecindado en Sabinas, que creara el busto del científico escocés, que fue colocado en 1962 en un monumento de tipo obelisco a la entrada de su rancho.

Es el único monumento a Alexander Fleming que se ubica en la América Latina costeado por un particular.

En 1998, tuvo que ser desmantelado para permitir la ampliación de la carretera federal 57 de dos a 4 carriles, pero el gobierno estatal de Enrique Martínez y Martínez lo reinstaló en el mismo lugar, casi frente a la entrada principal del rancho Los Pirineos, propiedad de sus descendientes. Feliciano Iribarren Arrese nació el 23 de octubre de 1895 en Abaurrea, en la Baja Navarra de España. Sexto de 10 hermanos que se dedicaban a la crianza y pastoreo de ovejas y a la agricultura.

El 19 de enero de 1916, se embarcó junto con sus hermanos en Burdeos, Francia, con rumbo a Nueva York, luego siguió hasta California, donde laboró por 5 años. Siguieron hasta Texas, cruzaron a México y se asentaron en Agujita, Coahuila, donde iniciaron una panadería.

Pero es su conocimiento sobre la ganadería lo que les hace tener éxito, adquiriendo la antigua hacienda Milmeña, lo que ahora es Pirineos y El Sauz, convirtiéndola en uno de los más grandes ranchos ovejeros de Coahuila.

Fue un hombre de contrastes: rudo, sensible, alegre y triste, se sintió bienvenido en las áridas tierras de Coahuila y regresó algo de lo mucho que recibió, distinguiéndose por su don de dar al necesitado, por cuidar a las familias que trabajaban para él y por atender y educar a su propia familia. Sobre el monumento dijo: “Cuando vean este monumento, dirán que lo hizo un vasco loco, pero no me importa, quiero reconocer a la gente que lo merece, ojalá todos hiciéramos algo por los demás”. Iribarren falleció en Sabinas el 28 de marzo de 1978.

Su descendencia aún posee Los Pirineos y el Sauz, donde esta Roncesvalles. El monumento a Fleming aún perdura como también el recuerdo de Feliciano Iribarren.

Aún resuenan los ecos de su voz cantando y bailando la tradicional danza española conocida como la Jota, acompañado de sus inseparables castañuelas. (Datos proporcionados por su hija, Aída G. Iribarren)
17 Enero 2019 04:00:00
República de Río Grande
La dictadura de Santa Anna provocó innumerables levantamientos en su contra en todo el país. El 18 de enero de 1840, en el rancho Oreveña, cerca de la hoy ciudad de Zapata en Tamaulipas, una convención encabezada por Antonio Canales transformó su rebelión en un movimiento separatista al proclamar la República de Río Grande, con los territorios de los estados de Texas, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, nombró al abogado Jesús Cárdenas como presidente, el propio Canales como comandante del Ejército, Antonio Zapata como primer teniente, a Juan Nepomuceno Molano como concejal representante de Tamaulipas, a Francisco Vidaurri y Villaseñor, como concejal representante de Coahuila, Manuel María del Llano como concejal representante de Nuevo León y José María Jesús Carbajal, como secretario.

Plantaron su bandera el 28 de enero en la plaza del pueblo en Guerrero, Tamaulipas, establecieron provisionalmente su capital en Laredo, Texas. Canales y su ejército invadieron Tamaulipas y avanzó hasta cerca de Monterrey, donde sufrió su primer descalabro, retrocediendo a Texas, pero dejando parte de sus tropas en Nuevo León. En Coahuila fue atacado Antonio Zapata en el presidio de Agua Verde y hecho prisionero el 15 de marzo, cerca de Santa Rita de Morelos. Canales al enterarse, acudió en su ayuda, siendo también derrotado por el Gral. Mariano Arista, cerca de Morelos. Zapata y algunos americanos que combatían a su lado fueron llevados cerca de Monclova y fusilados.

Canales con su escasa tropa restante se retiró a San Antonio, Texas, mientras que Jesús de Cárdenas y el gabinete provisional de la República de Río Grande huyeron a Victoria, Texas. Viajaron por Texas en busca de ayuda, estuvo en Austin, Houston y en San Patricio, donde reorganizó su ejército, integrado en ese momento por 300 mexicanos, 140 estadounidenses y 80 indios, aunque su número se incrementaba diariamente.

El líder principal de los norteamericanos era el coronel Jordania, quien el mes de junio asignó noventa hombres para que fueran a la vanguardia del Ejército de Río Grande. Ellos avanzaron por el interior de Tamaulipas, tomando a Ciudad Victoria sin una sola batalla. Subordinados traicioneros de Jordania lo conducían hacia San Luís Potosí, pero el coronel -sospechando la traición- cambió la dirección y marchó rumbo a Saltillo. Allí, el 25 de octubre de 1840, fueron atacados por las tropas centralistas del Gral. Rafael Vásquez, y a pesar de que muchos de sus hombres desertaron, logró defenderse y regresar a Texas.

Una comisión de Canales se encontró con Arista en noviembre para rendirse en ciudad Camargo. Canales se integró al ejército centralista de México como oficial. El federalismo estaba muerto y los estados rebeldes se reincorporaron a México. La República de Río Grande solo duró 283 días. (Resumido de “Las Cosas de Coahuila” de Álvaro Canales Santos).
16 Enero 2019 04:00:00
Misión de San Juan Bautista –II parte-
En 1797, varios ciudadanos del distrito solicitaron la división de tierras de la misión de San Juan Bautista, pero esto se logró hasta 1829, después de que México consiguió su independencia de España, hasta que las misiones habían sido secularizadas y se había completado la distribución de sus tierras. Para 1810, en que se inició la guerra por la independencia, prácticamente habían dejado de funcionar las misiones. El nombre del presidio cambió a Río Grande y un decreto legislativo signado en 1827, cambió el nombre de la población y su categoría, quedando como villa de Guerrero, para honrar al patriota Vicente Guerrero.

Del 10 de enero al 16 de febrero de 1836, la villa de Guerrero sirvió en el norte para los movimientos bélicos que organizó el general Antonio López de Santa Anna, para enfrentar las rebeliones en San Antonio de Béxar. En marzo de 1842, Rafael Vásquez, se retiró a la villa de Guerrero después de sus correrías en San Antonio. En junio de ese año, el general Adrián Woll congregó a sus hombres y sus cabalgaduras en el antiguo presidio y lanzó su invasión de Texas. La última fuerza de la invasión vino a la villa de Guerrero durante la guerra de intervención norteamericana, cuando el 9 de octubre de 1846, el general John E. Wool, acampó su ejército proveniente de Chihuahua cerca del pueblo.

Después de la guerra, el tráfico cambió cada vez más a Laredo y Paso del Águila, hoy Eagle Pass, dejando a la villa de Guerrero en el remanso, incluso aislado de Piedras Negras hasta la creación de la nueva carretera de Piedras Negras a Nuevo Laredo, que cruzó por la población en los años setenta. La villa de Guerrero, tiene como centro la plaza de armas del presidio de Río Grande, los restos arquitectónicos de la misión de San Juan Bautista en ese momento, cada vez estaban más deteriorados. Las ruinas de la misión de San Bernardo resistieron al tiempo, pero en la actualidad los restos de la misión de San Juan Bautista quedaron reducidos a un montón de tierra, gracias a la ambición de perturbados cazadores de tesoros, que, apoyados por maquinaria pesada, arremetieron contra sus muros.

Un estudio histórico que se publicó en 1968, despertó el interés de algunos investigadores por el área de la villa de Guerrero, con tres misiones y un presidio, enfocando sus esfuerzos en su arquitectura, su arqueología y consolidando las investigaciones con las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia del gobierno mexicano. El sitio en donde estuvo la misión de San Juan Bautista fue excavado parcialmente, y restauraron las ruinas de la misión de San Bernardo. (Tomado de “Las Cosas de Coahuila” de Álvaro Canales Santos).
15 Enero 2019 03:50:00
Misión de San Juan Bautista -I parte-
La misión de San Juan Bautista se fundó el día de San Juan, el 24 de junio de 1699, en el Río de Sabinas, a veinticinco millas al norte de Lampazos, Nuevo León, con 150 indios coahuiltecas, pero meses después se reubicó el 1 de enero de 1700, a donde hoy esta la villa de Guerrero, Coahuila. Fue fundada por el sacerdote franciscano Francisco Hidalgo, Antonio de San Buenaventura y Olivares y Marcos de Guereña de la Universidad de Santa Cruz de Querétaro, apoyados por un escuadrón militar al mando del capitán Diego Ramón.

El 1 de marzo de 1700, se estableció en el área una segunda misión, la de San Francisco Solano. Un año después el virrey respondió a las súplicas de los misioneros que pedían protección, creando una compañía volante bajo las órdenes de Diego Ramón y en 1703 la compañía volante se estableció, creando el presidio de San Juan Bautista de Río Grande. Una tercera misión se fundó la primavera de 1702, la de San Bernardo. Las tres misiones formaban un sólido triángulo. La misión de San Juan se reubicó en 1740 al oeste, a muy corta distancia del presidio, ya que el agua no era suficiente para el presidio ni las tres misiones, así que la de San Francisco Solano se movió en 1703 a 16 leguas al oeste, cerca de la hoy Zaragoza, Coahuila, pero se regresó en 1708 a la villa de San José, 5 leguas al norte de San Juan Bautista.

De 1700 a 1716, el presidio de San Juan Bautista era el más avanzado al norte de la frontera nororiental de la Nueva España, sirviendo de base para la exploración más allá del Río Grande. La misión de San Juan Bautista fue la madre de las misiones de Texas. Los soldados del presidio de San Juan Bautista mantuvieron las escoltas a los viajeros, sus suministros, campañas contra los indios, jugando un papel vital en las exploraciones. Las nuevas regulaciones para presidios de 1772 trajeron grandes cambios para la misión de San Juan Bautista. Con establecimiento de las provincias internas y la formación de una línea de defensa, las tropas del presidio de San Juan estaban continuamente envueltas en campañas apaches en el Bolsón de Mapimí y al norte del Río Grande.

El 22 de noviembre de 1772, el personal de las misiones de San Juan y de San Bernardo se transfirió a la provincia de Jalisco, pero regresaron en 1781. De 1790 a 1791, se habían bautizado en la misión de San Juan Bautista a 1,434 indios, tenía sólo sesenta y tres nativos bajo instrucción. En la época de oro de la misión, en que mañana presentaremos la conclusión de esta historia. (Tomado de “Las Cosas de Coahuila” de Álvaro Canales Santos)
14 Enero 2019 04:00:00
Las Vacas
El antecedente más antiguo y documentado que se conoce sobre “Las Vacas”, que fue el primer nombre que tuvo la ciudad de Acuña, según el libro Acuña en la Historia del Ingeniero José Juan Medina Zapata, cronista oficial de Acuña, libro que tuvo a bien obsequiarme, en él se narra el contenido del diario que dejó Gaspar Castaño de Sosa, fechado en el mes de septiembre de 1590, donde se describe un paraje de un arroyo que habían encontrado después de acampar para ir en busca de agua y de alimento. Este grupo de soldados encontraron un aguaje corriente y a orillas de él sesteaban una gran cantidad de vacas de monte o cíbolos. Castaño de Sosa bautizó el sitio como el “Río de las Vacas”.

Existe otra versión que se señala como incorrecta, que involucra al norteamericano Mack Bill, que habitó en el lugar entre los años de 1850 y 1860, poseedor de un rancho en las pastas del Cedro, desde ahí salían partidas de vacas cada 15 días con destino a Kansas, City, ganado que cruzaba el río Grande por el sitio conocido como la Vega del Protestante, donde ahora esta la cortina hidrométrica, a la altura del camino viejo a la serranía acúñense, pasando por el Cedro hasta la Vinata. También los cuatreros traían ganado de la serranía y lo pasaban para su venta a Estados Unidos.

Entre los años de 1850 a 1865, llegaron a Las Vacas don Demencio Charles y 10 familias, que se asentaron a orillas del arroyo de Las Vacas, abrieron las primeras labores en las fértiles tierras de lo que ellos llamaron “García”, propiedad del coronel Fructuoso García, que fue presidente municipal de Piedras Negras, también sembraron en Las Cuevas, al que llamaron rancho Las Cuevas. Estas familias procedían de San Luis Potosí, Abasolo Viejo, Viesca y San Buenaventura.

Al poco tiempo las familias de “García” se extendieron con la llegada de otras, tomaron las márgenes del arroyo Las Vacas y otras se ubicaron en la confluencia del arroyo con el río Bravo. Con frecuencia los habitantes del Paso de Las Vacas eran víctimas del atraco de cuatreros y de los indios salvajes de la región, solicitaron ayuda al gobierno, quienes crearon puestos militares en la frontera, que fue el antecedente de las colonias militares.

El 27 de junio de 1870, llegan al Paso de las Vacas para resguardar a los habitantes de las depredaciones indígenas y de los cuatreros, 60 familias enviadas por el capitán Manuel Leal desde Resurrección, lo que hoy es la villa de Jiménez, creando el 9 de julio de 1877 la congregación Manuel Leal, iniciando oficialmente la vida de lo que hoy es ciudad Acuña. (Tomado de “Acuña en la Historia” de José Juan Medina Zapata).
13 Enero 2019 04:00:00
Enero en la historia de Piedras Negras
El 14 de enero de 1958, se instala un tercer horno en la Consolidada (AHMSA).

El 14 de enero de 1960, queda terminada la nueva estación del Ferrocarril y de inmediato se procedió a ocuparla y a la demolición de la antigua estación de madera, para que su área sea utilizada para una nueva vía y la construcción de andenes.

Toman posesión como comandantes de la Guarnición militar de Piedras Negras un 15 de enero: en 1966, el general de división, Julio Pardiñas Blancas. Quien ha sido el único General de División en comandar la guarnición y el que más tiempo permaneció en el puesto a la fecha; en 2005, el general brigadier Sergio Augusto Carro Bautista; en 2012, el general de brigada D. E. M. José Ricardo Bárcena Rosiles; y en 2017, el general de brigada D. E. M. Ricardo Trevilla Trejo, aunque físicamente lo hizo hasta el 19 de enero.

El 15 de enero de 1997, el archivo municipal es cambiado del edificio de la Presidencia Municipal a la Casa de la Cultura.

El 15 de enero de 2010, el gobernador del estado, Humberto Moreira Valdés, presenta en la ciudad el proyecto de La Gran Plaza, para construirse en el área que ocupó la plaza de los Héroes y las instalaciones del PRONAF.

El 16 de enero de 2004, el gobernador del estado Enrique Martínez y Martínez, el presidente municipal Claudio Mario Bres Garza y el obispo de Piedras Negras Alonso Gerardo Garza Treviño, inauguran y ponen en funcionamiento la fuente de la nueva Plaza de la Puerta de México.

Que consiste en tres grandes esculturas de metal, de 13.60, 11.60 y 9.60 metros de altura, en la actualidad retiradas y almacenadas.

El 16 de enero de 2017, toma posesión como Comandante del 12° Regimiento de Caballería Motorizada, el coronel de caballería, D. E. M. Leonel Alcaraz Alarcón, en sustitución del coronel de caballería, D. E. M. César Hernández Arroyo, primer comandante en Piedras Negras.

El 17 de enero de 2000, se erige en parroquia la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de la Col. Bravo y como párroco a Martín Bustillos Martínez.

El 18 de enero de 1967, toma protesta el comité de la primera feria de Piedras Negras, encabezándola como presidente, el Sr. Manuel Garza Fernández.

El 18 de enero de 1968, el ayuntamiento entrega al CAPFCE $250,000.00 para construir una escuela primaria de 20 aulas (Sec. Benito Juárez) y de $ 75,000.00 que donó el Sr. Rodolfo de los Santos, para edificar una escuela primaria en Villa de Fuente (Venustiano Carranza).

El 18 de enero de 2008, el Cabildo acuerda ceder a la Secretaría de Educación y Cultura, un terreno en el Fracc. Los Pinos, para que se construya una escuela primaria (Ejército Mexicano).
El 19 de enero de 1973, el cabildo acuerda denominar Chapultepec, a la colonia llamada Kilómetro 5, frente al hoy Hospital de Zona no. 11 del IMSS.

El 19 de enero de 1974, se inaugura el edificio de la Asociación Ganadera Local por la Ave. Progreso, hoy instalaciones portuarias del puente internacional Coahuila 2000.

El 20 de enero de 1947, entra en funcionamiento el segundo horno de la Consolidada (AHMSA).

El 20 de enero de 1995, El gobernador del estado, Rogelio Montemayor Seguy, inauguró en el antiguo edificio que ocupó la Esc. Prim. Club de Leones 1, la primera Ludoteca del país con el nombre de 28 de Junio.
12 Enero 2019 04:00:00
Victoria es el nombre de la Patria
Es famosa la portada de los libros de texto gratuito de 1959, conocido como La Patria, en la que aparece una hermosa mujer de rasgos indígenas, de tez morena, vestida de blanco, portando un libro en su mano derecha y en la izquierda el lábaro patrio. Lo único que se conocía es el nombre del autor, el pintor muralista Jorge González Camarena, a quien se le da el crédito como autor de la cubierta del libro en la página 7 en el decreto expedido por el presidente López Mateos el 12 de febrero de 1959, con una breve explicación: “Es la reproducción de un cuadro que representa la nación mexicana avanzando al impulso de su historia y con el triple empuje cultural-agrícola-industrial que le da el pueblo”, y de la modelo… nada.

Esta mujer nació en Cuaxamalucan, registrada en Tetla el 16 de diciembre de 1922, población que perteneció a Tlaxco, Tlaxcala el San Agustín Tlaxco, Tlaxcala, en que se dividió en dos municipios. Su nombre fue Victoria Dorantes. Llegó a la Ciudad de México en los años 40’s a la edad de 19. A los 17 se había casado con un joven guardaespaldas al servicio del general Corona del Rosal. Ella laboraba como mesera en el bar “El Rancho del Artista” por la Ave. Coyoacán, entre las calles de Matías Romero y Ángel Urraza, propiedad de Francisco Cornejo, de quien se insinúa era amante de Victoria.

Ahí se daban cita pintores, turistas, poetas y políticos, donde Victoria conoció a Diego Rivera, Pablo Neruda y por supuesto, a Jorge González Camarena. En alguna ocasión Victoria le mostró unos dibujos a Diego Rivera y éste exclamó: “Miren a la Doré, digámosle mejor La Dorénlas”, en alusión a Gustav Doré, desde entonces la joven era conocida como Victoria Dorenlas. El pintor Jorge González Camarena quedó impresionado de la belleza de Victoria e intentó cortejarla con el pretexto de que fuera su modelo, sin que la bella mujer respondiera a sus requerimientos estéticos y sentimentales.

El esposo de la joven murió en una refriega, González Camarena se entera, espera que transcurran 40 días por el duelo y regresa al cortejo, ahora con éxito, la hizo su amante, a pesar de estar casado con una bellísima francesa. Fue entonces que nació el famoso cuadro de González Camarena, un óleo sobre tela de 1.20 por 1.60, pero no fue el único cuadro en que utilizó a Victoria como modelo, la pintó y dibujó frenéticamente en óleos, tintas, estudios, bocetos, retratos, murales, proyectos y carteles, como fue la portada del libro que nació como cartel.

A la muerte de González Camarena, Victoria se fue a París donde tuvo una vida disipada ahogada en alcohol, vagando de un lugar a otro, hasta que una dama de apellido Braylowsky la rescató y la regresó a México. Regresa a Tlaxcala a vivir en San Martín Xaltocan al lado del pintor, escultor y poeta Cutberto Escalante, del que pronto se separó después de pleitos constantes, muriendo sola y olvidada en su pueblo natal. Su rostro quedó grabado por décadas y generaciones en la memoria de millones de mexicanos, fue impreso en 400 millones de libros de texto gratuito desde 1960 a 1972 y adorna un mural de la Universidad de la Concepción en Chile. Victoria, es el nombre olvidado de la patria.

(Datos tomados de: “Buscarán a descendientes de Victoria Dorantes de Rubén Hernández/Quadratin Tlaxcala”; “La Patria nació y murió en Tlaxcala de Ismael Vidales”; “La Patria fue mesera de Carmen Libertad Vera, 15 may 2013” y “Artículo de Willebaldo Herrera en Revista proceso, 7 sep. 1992”)
11 Enero 2019 11:10:00
General Emilio Langberg
Eduardo Emilio Langberg (Edvard Emil), nació en Copenhague, Dinamarca, el 16 de mayo de 1810, fue uno de los seis hijos de Knud Engelbreth Langberg y Birgette Jacobsen. Vino a México por invitación de su hermano Ludvig en 1835, vía Hamburgo – Nueva Orleáns – Matamoros. Se incorporó al ejército del Gral. Antonio López de Santa Anna, pero no participó en la revolución Tejana. En 1837 fue profesor de la Academia Militar de la capital. Fue el segundo al mando de la Academia en 1838; ascendió a capitán en 1839; a teniente coronel en 1841; a coronel en 1846 y a general de brigada en 1856. Durante la guerra de intervención norteamericana participó en ataques guerrilleros al mando del Gral. José de Urrea en Marín, Agua Negra y Cerralvo, en Nuevo León; en las batallas de Contreras y Churubusco, por el que fue condecorado.

Fue nombrado subinspector de las Colonias Militares de Chihuahua y tuvo a su cargo escoltar a las partes mexicana y estadounidense para el estudio de la nueva frontera entre ambos países, presentó informes sobre el estado de las colonias militares e hizo un reconocimiento de la zona de la gran curva, en un viaje desde San Carlos, Chihuahua a Monclova Viejo, Coahuila. Participó en varias batallas en contra de los indios hostiles, la más notable fue en Laguna del Jaco contra los comanches. Condujo las fuerzas militares de Chihuahua para tomar el control de la parte opuesta de la zona de La Mesilla; combatió el contrabando y el filibusterismo en la nueva frontera. Dimitió al puesto en 1854. Contrajo nupcias con Elizabeth Seraphine Trepagnier en Nueva Orleáns, el 19 de abril de 1855, con quien no tuvo descendencia, pero tuvo una hija con Agustina Pereda de nombre Helene María.

Ese mismo año regresó al país, como comandante militar en Coahuila en el reclutamiento de apoyo en contra del Gral. Santa Anna, en el manejo de los problemas indígenas y hacer frente a los esfuerzos de los filibusteros de Texas para capturar fugitivos en México. Apoyó al presidente Comonfort y a los liberales en 1856 y 1857, en que pasó como comandante militar en el estado de México. Al triunfo de los conservadores le permitieron partir a Nueva Orleáns, pero regresó en 1859 para apoyarlos de nuevo, aunque no llevaba una buena relación con el presidente Juárez.

Al iniciarse la intervención francesa estaba en el puerto de Mazatlán entrenando tropas para los liberales, que combatieron en la segunda batalla de Puebla, en la que no participó por encontrarse enfermo. La derrota lo desilusionó, renunció y se sometió a la ocupación francesa. En 1864 fue reclutado por los franceses y nombrado comandante militar por el emperador Maximiliano en Sonora en 1865. Fue admitido como miembro honorario de la prestigiosa Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística y los mapas de las fronteras de Chihuahua, Coahuila y Texas, que fueron ejecutados por sus ingenieros, están en la colección cartográfica de la Sociedad en la Ciudad de México.

Cuando se unió a los franceses durante la intervención, expresó la visión idealista de que una monarquía constitucional moderada emergería y que los conservadores no se mantendrían en el poder. Le dispararon y murió en una batalla contra las fuerzas republicanas en Guadalupe, Sonora, cerca de Ures, el 4 de septiembre de 1866.
10 Enero 2019 04:00:00
La explosión de la mina de hondo
En 1887, se abrió a la explotación las minas de carbón de El Hondo, a orillas del Río Sabinas, a 22 kilómetros de la entonces Estación Sabinas, entonces municipio de Juárez. La Coahuila Coal Company, que funcionó hasta 1908, estaba encargada de la explotación, empresa con capital norteamericano en su totalidad, su producción estaba destinada para surtir a las locomotoras de los ferrocarriles, a la del Ferrocarril Internacional Mexicano de Colis Potter Huntington y al Southern Pacific Railroad, de Eagle Pass, Texas, y como combustible de las máquinas de vapor que se utilizaba en las incipientes industrias de México. Las minas de carbón se explotaban abriendo tiros en el mismo terreno y para su identificación se numeraban.

En 1902 estaba en explotación el tiro número 6, mina que sufrió una catástrofe que tuvo repercusiones a nivel mundial. La seguridad de las minas era muy endeble y su ventilación deficiente, no había puentes de aire y se utilizaban puertas, estas consistían en abrir y cerrar una puerta que se instalaba en la bocamina, esta puerta era de madera y lona que impedía que penetrara el aire a los cañones secundarios. El portero abría y cerraba estas puertas cada vez que entraba o salía un viaje de cada carro o también vacíos del cañón general a los cañones secundarios.

La mina número 6 no tenía los suficientes abanicos para inyectar aire, acumulándose en su caso gas grisú, que es un detonante muy fuerte cuando se acumula en los cañones de la mina. El 7 de enero de 1902 sucedió la gran catástrofe. Una violenta explosión tuvo efecto en el segundo turno, provocando la muerte de la totalidad de los 125 mineros que laboraban en ese horario. La población entera participó en las tareas de salvamento, pues siempre existió la esperanza de encontrar sobrevivientes. Los esfuerzos fueron vanos, pues solo se rescataron cadáveres despedazados por la explosión y los derrumbes.

Un mes después, el entonces presidente de la república, Gral. Porfirio Díaz visitó el mineral y con todo su aparato oficial procedió a condecorar a los mineros que participaron en el rescate, entre ellos a Eutiquio Canales, abuelo del historiador Álvaro Canales Santos, quien rescató esta historia. Después de inspeccionar la mina y premiar a los trabajadores, uno de ellos se dirigió al dictador, explicándole las malas condiciones en que se laboraba y le suplicó su valiosa intervención para remediar esta situación.

El residente Díaz ofreció dictar algunas medidas, pero las cosas siguieron igual. En aquella época no se pagaban indemnizaciones, no existía ningún tipo de seguro, ni de atención médica y los mineros siguieron laborando en su condición de sumisión con turnos interminables de 12 horas diarias. Después de enterarnos como fue la explosión de Hondo, de analizar la situación y compararla con la ocurrida en Pasta de Conchos, ubicada muy cerca de lo que fue Mina de Hondo de la cual aún existen vestigios, cualquier parecido, no es coincidencia.
(Tomado de la columna periodística “Las Cosas de Coahuila”, de Álvaro Canales Santos).
09 Enero 2019 04:00:00
‘El Güero Reyes’
En Piedras Negras tuvimos nuestro “Michael Jordan” en basquetbol. El 28 de octubre de 1942 nació en la ciudad uno de los mejores jugadores que se recuerden: Héctor Manuel Reyes Morales, “El Güero”. Desde pequeño invadía la legendaria cancha del Departamento de Bomberos donde entrenaba día a día, driblando, encestando y haciendo maravillas con el balón, sin importar que fuese de noche o los bomberos lo corrieran del lugar. En aquella época lo recuerdan por su terquedad y por su delgadez, aunque era muy fuerte. En 1959 inicia oficialmente su carrera deportiva formando parte de la selección de la ciudad que gana en Parras el campeonato estatal.

Al año siguiente representa a Coahuila en el Nacional en Tijuana y en la Ciudad de México ese año, obtienen el subcampeonato nacional de los Juegos Deportivos de la Revolución y después de su grandiosa participación, el equipo es recibido como héroes en Piedras Negras. En los últimos juegos realizados en la cancha de los Bomberos, con una increíble actuación logra el último enceste en los estertores del encuentro, que le da la victoria a Piedras Negras sobre el poderoso Houston Olympians de Texas, formado por altos y habilidosos jugadores de color. La Ola Verde de Poza Rica, el mejor equipo de México en aquel entonces, vence apuradamente a la selección de Piedras Negras donde “El Güero”, los hizo ver mal, anotando 21 puntos. Un equipo de San Antonio, Texas invitó a Héctor a reforzarlos en su encuentro con la selección mexicana en Nuevo Laredo donde se lució obteniendo el triunfo.

Con Piedras Negras venció en varias ocasiones a la selección de Nuevo León, el gigante regional, para pasar a las etapas prenacionales, a tal grado, que el entrenador rival, Antonio González, lo invitó a reforzarlos para poder conseguir la victoria en la etapa nacional. Emigró a la capital del país y participa con el equipo Hacienda de la Liga Mayor de la Capital, la primera liga profesional, alcanzando la titularidad en su primera incursión, etapa donde vive sus mejores momentos de su carrera, siendo nominado en varias ocasiones para ser seleccionado nacional.

En 1980, organizó un torneo navideño anual llamado Hermanos Reyes, para reencontrarse con sus amigos y practicar el deporte de sus amores, un torneo que ya es una tradición en Piedras Negras, donde uno de los contendientes, siempre es el equipo familiar que él dirigía, que jugó por última vez en 2005, en que un 9 de enero se apagó su luminosa estrella para siempre, pero el torneo sigue realizándose, ahora para recordarlo. La Liga Municipal lleva su nombre como un homenaje a su trayectoria.

“El Güero” formó parte de la época dorada del basquetbol en Piedras Negras, que marcó un ritmo dominante durante una década y a 12 años de su partida, aún persiste su irradiante figura botando velozmente el balón, incursionar como el viento bajo el aro, manteniéndose en el aire algunos segundos, conseguir la victoria con el último enceste y luego huir para festejar con quienes tuvieron el privilegio de verlo en acción. Ahora está convertido en un ícono deportivo, que enorgullece a sus familiares y a Piedras Negras. (Datos proporcionados por su sobrino Ángel Arturo Reyes)

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