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Ricardo Alemán
Ricardo Alemán
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03 Octubre 2018 04:00:00
¡Caricatura del 68…!
Sólo los necios y los fanáticos niegan las lecciones de la historia. Y las lecciones del 2 de octubre de 1968, así como las del 10 de junio de 1971, son parte de los cimientos del México democrático y liberal de hoy.

Sin embargo, muchos necios y no pocos fanáticos del nuevo gobierno parecen empeñados en hacer de la memoria de aquel 2 de octubre de 1968 una caricatura vulgar que ofende a un movimiento que, en buena hora, se inscribió en letras doradas en el frontispicio de la Cámara de Diputados.

Y precisamente ahí, en la llamada “casa del pueblo” empieza la caricatura en que Morena convirtió al 2 de octubre.

Resulta que hace casi 50 años –en 1969–, el jilguero preferido del PRI en esos años, un joven de nombre Porfirio Muñoz Ledo, recibió la encomienda de responder el Informe presidencial.

Según la ortodoxia, el joven hizo la defensa a ultranza no sólo de la matanza ordenada por Díaz Ordaz, sino de la represión, persecución y detención de líderes estudiantiles.

Medio siglo después, el defensor de la masacre y quien justificó la represión y el encarcelamiento de manifestantes, no sólo preside la Cámara de Diputados, sino que encabezó la ceremonia para inscribir en letras doradas la gesta estudiantil; el mismo que colocará la banda presidencial a Obrador.

La caricatura del 2 de octubre es más grotesca si sumamos la torpeza de “mandar al kilo” las placas de bronce de la Línea 1 del Metro, alusivas a que Díaz Ordaz inauguró el sistema de transporte colectivo.

Es decir, a solicitud de Morena, el Gobierno de CDMX retiró el nombre del expresidente, mientras que el mismo partido Morena aplaudía al diputado que hace medio siglo defendió la masacre y justificó la represión. ¿No es una caricatura del 68?

Pero la caricatura sigue interminable. Miles de jóvenes –la mayoría fanáticos de Morena–, marcharon la tarde de ayer desde distintos puntos de CDMX, para conmemorar el 2 de octubre y en repudio al gobierno represor y criminal de Díaz Ordaz.

Lo ridículo y caricaturesco es que la presidenta de Morena y no pocos de sus directivos –y el mismísimo presidente electo–, son aplaudidores y defensores de dictaduras encabezadas por criminales represores como Nicolás Maduro, Daniel Ortega y Kin Jong Un; de Venezuela, Nicaragua y Corea del Norte, respectivamente. ¿No es una caricatura del 2 de octubre?

Hace medio siglo, el 2 de octubre de 1968, todos o casi todos los medios y todos o casi todos los periodistas callaron sobre la represión.

Se dieron excepciones, como las del panista Gerardo Medina, quien se atrevió a denunciar desde la tribuna de la Cámara de Diputados la masacre.

Una de las libertades que exigían los jóvenes del 68 era la libertad de expresión, secuestrada Díaz Ordaz. Aquel 2 de octubre nadie llamó represión a la represión y los jóvenes eran alborotadores.

Hoy, todos los medios hacen apología del 2 de octubre y la mayoría están plegados y sometidos al Gobierno de un solo hombre. Está en riesgo la libertad de expresión. ¿No es una caricatura del 68?

Al tiempo.
17 Octubre 2018 04:01:00
¡Cobardía y sumision!
En las décadas previas a la primera alternancia en el poder presidencial –entre los años 60 y 90 del sigo pasado–, una de las más severas críticas a los gobiernos del PRI era la sumisión de los poderes Legislativo y Judicial, al presidente en turno.

Legisladores de los partidos opositores de la época, el PAN, el PMT y el PSUM –los dos últimos antecedentes del PRD y de Morena–, apaleaban todos los días –desde las tribunas legislativas–, a los diputados y senadores del PRI con un argumento demoledor e incuestionable: “lacayos del presidente”, les gritaban a la menor provocación en las cámaras alta y baja.

Y es que, en efecto, en aquellos años los legisladores federales del PRI eran obedientes corderos pastoreados por un líder que dictaba sin titubeo la línea que recibía de la casa presidencial. Y ay de aquel que rompiera el redil, porque era expulsado del rebaño.

Y el ejemplo “del sometimiento priista” era “la roqueseñal”, que los izquierdistas repetían
complacidos.

La llamada “división de poderes” era un sueño impensable. Es decir, los diputados y los senadores del PRI no tenían ideas propias porque no pensaban con cabeza propia; tenían prohibido pensar. Lo suyo era la obediencia a ciegas y sordas.

En los previos a la elección presidencial de julio pasado –y cuando era inminente la victoria de López Obrador–, el excandidato presidencial, Diego Fernández de Cevallos, se refirió al tema y dijo que uno de los mayores riesgos de un potencial Gobierno de Obrador sería la debilidad de los poderes “frente al poder tirano”.

Así lo dijo, a la pregunta de si habría división de poderes en un eventual Gobierno de AMLO: “Hay mucha cobardía también en los demás poderes (Legislativo y Judicial), hay mucho de conveniencia y acomodo… entonces, ¿van a resistir sus brutalidades, sus abusos, sus atropellos? ¿Quién sabe?”

Fernández de Cevallos sabía de lo que hablaba. Y, el mejor ejemplo, lo vimos hace pocas horas, cuando a la provocación de que los diputados pagarían la consulta del aeropuerto –propuesta por un gobierno aún no constituidos–, los diputados de Morena se apresuraron a decir que sí.

Y, a pesar de que algunos diputados de Morena como Ricardo Monreal y Porfirio Muñoz Ledo intentaron un infructuoso “derecho de pataleo”, lo cierto es que confirmaron que “hay mucho de cobardía, de conveniencia y de acomodo”. Y sin chistar pagarán una encuesta que no es legal y que va contra el Artículo 35 constitucional.

¿Dónde está la división de poderes? ¿Dónde está la crítica de la llamada izquierda –de los legisladores de Morena–, “a la sumisión” del Legislativo al Ejecutivo; de los diputados a un presidente que aún no está en funciones?

¿Por qué ningún diputado de Morena se atreve a cuestionar la consulta inconstitucional que ordenó el presidente electo? ¿Ya olvidaron los diputados del partido rojo que juraron respetar y hacer respetar la Constitución?

Queda claro que los diputados y los senadores de Morena son el nuevo PRI, sólo que recargado.

Al tiempo.
16 Octubre 2018 04:01:00
NAIM: 40 preguntas
Si algún curioso decide encuestar a los millones de usuarios del Metro de CDMX –sobre fallas y mejoras–, decenas de millones participarían.

¿Por qué participarían esos millones que nunca han usado un avión en una encuesta sobre el NAIM?

El sentido común dice que de más de 120 millones de mexicanos, el NAIM lo usará una ridícula minoría. ¿Cuántos van a decidir por una obra que beneficiará a todos, más allá de ser o no usuarios de un avión? No hay respuesta y tampoco nadie ha respondido a las siguientes 38 interrogantes.

1.-¿Por qué engañan al presidente electo? 2.- ¿Quién, de sus cercanos, engaña a Obrador? 3.- ¿Qué buscan los engañadores; negocios, poder...? 4.- ¿O será que AMLO se deja engañar? 5.-¿Quién quiere tirar el NAIM, obra emblema de Peña Nieto? 6.- ¿Por qué la terquedad de que sea Santa Lucía? 7.- ¿Por negocios inconfesables? 8.- ¿Por qué tirar una obra con casi 40% de avance? 9.- ¿Por qué arrancar de cero Santa Lucía? 10.- ¿Quiere el nuevo Gobierno su tajada del botín?

11.-¿Cual es el costo económico y político por tirar Texcoco? 12.-¿Por qué tirar Texcoco, cuya sanción dejaría al país una deuda mayor al costo total del aeropuerto? 13.-¿Por qué el Gobierno de Peña guarda silencio? 14.- ¿Por qué pocos desmintieron el informe de la OACI, que manipula Jiménez Espriú? 15.- ¿Quién ordenó esconder que la OACI dice que Texcoco es mejor opción? 16.- ¿Por qué dejar correr la mentira de que el NAIM destruiría el lago Nabor Carrillo? 17.- ¿Por qué aclaran tarde que es falso que costará 88 mil millones de pesos del presupuesto?

18.- ¿Por qué la autoridad no pone alto a mentiras de una obra emblema del actual Gobierno? 19.- ¿Por qué Peña Nieto deja hacer y deja pasar, sin meter mano? 20.-¿Por qué manos interesadas estimulan a macheteros de Atenco y a otros radicales, para confrontar? 21.-¿Quién resulta ganancioso con la cancelación de la obra de Texcoco? 22.-¿De verdad no existe una voz sensata que pare la montaña de mentiras del nuevo gobierno? 23.- ¿No hay nadie, en el Gabinete, que se atreva a enfrentar, con ideas, al nuevo presidente?

24.-¿Cuál es el costo real de la consulta? 25.- ¿Cuál es el objetivo real de la consulta? 26.-¿Es cierto, como dicen empresarios, que el Gobierno de AMLO quiere meter a sus amigos al negocio? 27.-¿Es cierto que Carlos Slim ya recibió la bendición para encargarse de la obra de Texcoco? 28.-¿Pagará AMLO favores a Slim? 29.-¿Financió Slim la campaña de AMLO y por eso le entregará el NAIM? 30.-¿Qué le debe Morena a Riobóo? 31.-¿Serán las deudas a Riobóo lo que le dan tal poder ante AMLO?

32.-¿Quién garantiza la transparencia de la encuessta? 33.-¿Cómo impedirán acarreo por Santa Lucía? 34.-¿Y si Riobóo compra votantes a modo? 35.- ¿Cuál el costo de la encuesta? 36.-¿Por qué engañan al decir que la encuesta es vinculante? 37.-¿No saben que las empresas pueden impugnar y presentar demanda multimillonaria? 38.- ¿Por qué creer hoy una encuesta de Morena, si engaña con todas sus encuestas?

Al tiempo.
15 Octubre 2018 04:01:00
¡Presos políticos!  otra mentira
Al amparo de la prensa militante y del periodismo a modo –que guardan un silencio sepulcral–, nace, crece y amenaza con reproducirse otra mentira; la supuesta existencia de presos políticos en México.

Y es tal el espantajo que criminales vulgares, ladrones de cuello blanco, lavadores de dinero y hasta matarifes a sueldo se alistan para buscar lugar en la dudosa categoría de “presos políticos” y –¡claro!–, para reclamar al nuevo gobierno su liberación.

Pero antes de seguir se impone la pregunta elemental: ¿Es cierto o falso que en México existen presos políticos?

Dice una definición clásica que un preso político es cualquier persona o ciudadano al que se mantiene en prisión o bajo arresto –al margen del derecho–, “porque sus ideas suponen una amenaza para el sistema político establecido”.

¿De verdad en el México democrático del siglo 21 existen presos políticos o presos de conciencia?

Está claro que no. Y decir lo contrario sería lo mismo que reconocer el fracaso de los poderes sobre los que descansa el Estado; poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

¿Entonces, si no existen presos políticos, de dónde sale la peregrina idea de que a partir del 1 de diciembre, el nuevo gobierno emitirá un decreto “para amnistiar a los presos políticos”?

Ya no es novedad. La idea salió de una declaración del presidente electo, quien luego de una visita al gobernador de Quintana Roo –Carlos Joaquín González–, dijo a los periodistas que el hijo de Mario Villanueva –preso por delitos federales vinculados al crimen organizado–, le entregó una carta en la que expone que Villanueva es un perseguido político.

En respuesta, López Obrador dijo: “Vamos a establecer un procedimiento… Le he pedido a la licenciada Olga Sánchez Cordero que me ayude en la elaboración del acuerdo, del decreto, de la ley, de conformidad con lo que corresponda y que se fijen las condiciones para esta amnistía a presos políticos a partir del análisis expedito de caso por caso”.

¿Qué significa que el futuro presidente –quien aún no toma posesión–, decida quienes sí y quienes no son “presos políticos”? ¿Qué implica que el Ejecutivo pretenda invadir funciones de los poderes Judicial y Legislativo?

¿Imaginan la paliza para Fox, Calderón o Peña Nieto si hubiesen insinuado liberar a criminales, a partir de un decreto que ignore los delitos federales y considere “presos políticos” a matarifes, narcotraficantes y secuestradores?

En efecto, una vez investido como Presidente, López Obrador puede enviar al Congreso las reformas judiciales necesarias para cambiar el estatus de criminales como Mario Villanueva, Javier Duarte y los que guste o mande.

Sin embargo, mientras dichas reformas no sean presentadas, aprobadas por el Legislativo y mientras que el Poder Judicial no haga su parte, el Ejecutivo no puede dar la calidad de “preso político” a nadie.

En realidad asistimos a una monstruosidad legal propia de un dictador y al silencio cómplice de medios y periodistas domesticados. ¿Hasta cuándo?

Al tiempo.


12 Octubre 2018 04:01:00
Nepotismo,  la epidemia
Sin duda se trata de una investigación ejemplar y, por tanto, obligada la revelación periodística.

Resulta que luego de reiterados señalamientos sobre un grosero nepotismo en la Suprema Corte y en todo el Poder Judicial, el CIDE investigó y descubrió que es tal el escándalo de nepotismo que, por ejemplo, las hijas de ministros –una de ellas hija del propio presidente–, cobran en la institución.

Lo cierto es que no es novedad el nepotismo –empleo de familiares, parientes y amigos–, en el Poder Judicial, como tampoco lo es en las cámaras del Poder Legislativo y, en general, en casi todas las instituciones del Estado.

Sin embargo, el escándalo es la confirmación del periodismo maniqueo, parcial y militante a favor del nuevo gobierno. ¿Por qué?

Porque medios y periodistas que aplauden al gobierno de AMLO han callado el penoso nepotismo de la próxima administración, mientras que hoy ponen el grito en el cielo por el nepotismo en la Suprema Corte.

En efecto, el nepotismo es una epidemia en todas las instituciones del Estado, pero tampoco se salva el Gobierno que viene. ¿Lo dudan?

1.- Recientemente el presidente electo designó a Rosalinda López Hernández –su ahijada e hija de Payambé López Falconi–, como próxima jefa del SAT, al mismo tiempo hermana de Adán Augusto López Hernández, gobernador electo de Tabasco y esposa de Rutilio Escandón, próximo gobernador de Chiapas. ¿Entendieron el nepotismo y el conflicto de interés?

2.- Vale recordar que Obrador prometió –como candidato presidencial–, acabar con el nepotismo y, además, en los 50 Lineamientos Generales para el Combate a la Corrupción, propuso “cero nepotismo”.

3.- Pero poco después de ese anuncio, el presidente electo nombró a Martha Bárcena –tía política de AMLO–, embajadora de México en EU. La embajadora es esposa del diplomático en retiro Agustín Gutiérrez Canet, tío de Beatriz Gutiérrez, esposa de AMLO.

4.- El amiguismo –hermano gemelo del nepotismo–, en otra taras de la administración pública que se va, pero también de la que llega. Y, el ejemplo emblema, es Octavio Romero Oropeza, designado futuro director de Pemex, íntimo de Obrador y quien llega al cargo por su amistad con el presidente electo, a pesar de que no sabe nada de petróleo y cumple los requisitos para ser director.

5.- En el amiguismo están Rocío Nahle, durante años recaudadora de AMLO y premiada con la Secretaría de Energía; Josefa González Ortiz Mena, hija del exgobernador de Chiapas y extitular de Gobernación, Patrocinio González, designada titular de Semarnat.

6.- Casos de escándalo los de María Novaro, esposa del actual director de IMCINE, amigo entrañable de Obrador y a quien acusan de crear un feudo mafioso en el cine y, además, el de Luisa María Alcalde, próxima titular de Trabajo y Previsión Social.

Novaro y Alcalde no obedecen a la experiencia y menos al mejor perfil para el cargo. Son propuestas surgidas del amiguismo familiar de AMLO. Es decir, en el gobierno de AMLO el nepotismo y amiguismo son igual que siempre.

Al tiempo.
11 Octubre 2018 04:01:00
Cien días, 20 escándalos
Integrantes del futuro gobierno, como José Agustín Ortiz Pinchetti, le llaman “campaña de desilusión adelantada contra Morena”.

Otros, como Jesús Ramírez –próximo director de Comunicación Social–, se quejan de que medios y sociedad tratan a los futuros servidores “como si ya estuvieran ejerciendo el poder”.

Las reacciones anteriores resultan de la crítica al futuro gobierno –en redes y digitales–, no por lo que hacen sino por lo que dicen; incontinencia declarativa, ocurrencias, mentiras y fracasos evidentes.

Sin embargo, lo que Pinchetti y Ramírez no quieren ver es que la crítica no es una campaña y menos va dirigida a un gobierno que, en rigor, aún no existe. No lo que se critica son la improvisación, la ignorancia, las mentiras y contradicciones, pasando por los horrores de nuevo partido en el poder, de sus políticos, líderes y legisladores.

¿Cuántas veces, el propio Obrador cambió las versiones sobre un mismo tema? ¿No dijo que el nuevo TLC era obra de su gobierno? Por eso, para aclarar dichos, van los 20 escándalos en sólo 100 días.

1.-¿No fracasaron los Foros de Pacificación, en donde víctimas repudiaron el perdón y el olvido. 2.- ¿No fracasaron los Diálogos por la Educación, luego del diálogo a sillazos?

3.- ¿Quién hizo pública la “boda fifí” de César Yáñez? ¿Los medios, los novios o los padrinos? 4.- ¿Quién hizo el ridículo de la licencia negada y luego otorgada al senador-gobernador Manuel Velasco?

5.- ¿Quién llamó “corazoncitos” a reporteras, las toqueteó y besuqueó? 6.- ¿Quién ordenó entregar a Sergio Mayer la Comisión de Cultura de San Lázaro?

7.- ¿Quién llevó a Manuel Bartlett a Morena, a pesar de su desprestigio y quién lo designó titular de la CFE? ¿No fue Obrador? 8.- ¿Quién, si no los adoradores de dictadores como la de Maduro impusieron la Ley Mordaza en las cámaras de Diputados y Senadores? ¿No fue Yeidckol? 9.- ¿Quién reclutó a la alcohólica senadora motejada como Lady Champagña?

10.- ¿Los medios inventaron el escándalo del fideicomiso de los damnificados? 11.- ¿Los medios provocaron el escándalo del Conacyt? 12.- ¿Quién hizo alcalde y gobernador de Morelos al “papanatas” “Cuah”? 13.- ¿Quién recomendó a Obrador la postura servil ante Trump? 14.- ¿Quién es responsable de la paliza del EZLN a Morena y a su dueño? 15.- ¿Quién engaña al presidente electo con la mentirosa información del aeropuerto?

16.- ¿Los medios inventaron que bajaría el precio de la gasolina? 17.- ¿Es invento de los medios que AMLO tiraría la reforma energética? 18.- Los medios o la sociedad inventaron la borrachera del diputado Charraz, su huida y la muerte del conductor de un taxi? 19.- ¿Quién hizo candidato al diputado dormilón? 20.- ¿Es culpa de los medios la estupidez del empresario Riobbo de que los aviones se repelen?

Se pueden enumerar otras 20, 50 o más torpezas de líderes, militantes, políticos y legisladores de Morena, pero lo cierto es que apenas en 100 días los de Morena convirtieron a Morena en la letrina de la clase política.

Al tiempo.
10 Octubre 2018 04:03:00
¿De qué se ríe, diputado…?
Sonriente, saludador, como si nada pasara, el diputado Cipriano Charrez regresó ayer a San Lázaro, recuperado de la parranda del pasado fin de semana, en la que protagonizó un choque en donde murió una persona.

Tuvo tiempo para curar la resaca, para montar un circo mediático, para tratar de zafarse del escándalo y para culpar a su chofer. Tuvo tiempo para engañar y para negarse a responder las preguntas de los reporteros.

Y, aún así, regresó como si nada pasara y hasta tuvo la cachaza de pedir el respaldo de sus compañeros diputados de Morena, quienes, solidarios, avalaron la impunidad propia de los tiempos de la cuarta transformación.

¿De qué se ríe, diputado…? Le pregunta otro legislador que, indignado, recordó que tal cinismo no se veía ni en los peores tiempos del PRI más autoritario y dictatorial. Y sí. ¿De qué se reía ayer el diputado Cipriano…?

¿Acaso se reía de la impunidad que le prodiga su partido, Morena? Y es que si en Morena existiera congruencia, si en realidad se tratara de un partido con principios estatutarios y sanciones a las violaciones estatutarias, el diputado Charrez ya habría sido expulsado.

¿Se ríe de la casa del pueblo…? Si en el grupo parlamentario de Morena existiera congruencia, pudor, ética y un milímetro de respeto a los mandantes –a los ciudadanos–, el pastor de Morena, Mario Delgado, ya habría iniciado el juicio político para llevar a prisión al hidalguense Charrez.

¿Se ríe el diputado del mensaje de AMLO, cuando pidió a los diputados portarse bien…? Lo cierto es que si el presidente electo, López Obrador, llevara consigo la cultura de cumplir la palabra empeñada, ya habría ordenado una sanción ejemplar al diputado que “borracho” provocó un accidente mortal.

Sin embargo, en los hechos, Morena no es un partido sino una agencia de colocaciones que recibió todo el cascajo –lo peor– de la clase política y, por tanto, nadie respeta nada.

En los hechos el grupo parlamentario de Morena es una romería de ignorantes, pillos, iletrados que poco o nada entienden de política y no se diga de respeto a la ley. ¿Y como estarán en Morena para que aplaudieran a Gerardo Fernández Noroña por haber pedido juicio político contra Charrez?

Lo cierto es que nadie puede pedirle “peras al olmo”. ¿Por qué? Porque el diputado Charrez es una verdadera joya política; cacique de horca y cuchillo en Hidalgo; militante del PRI, PRD, PAN y Morena, junto con toda su familia y con presuntos vínculos con el narcotráfico.

Es decir, el clásico prototipo del militante de Morena.

Peor, el diputado viajaba en una camioneta equipada, a todo lujo, de más de un millón y medio de pesos. A pesar de vivir en un municipio miserable, el derroche era su marca, ya que vivía como todo un potentado.

Conducía a exceso de velocidad, se pasó una luz roja, chocó contra un taxi, iba alcoholizado, huyó del lugar, mintió a los diputados y a las autoridades, se negó a contestar preguntas de los medios y, encima, cree que los ciudadanos son idiotas.

¿De qué se ríe, diputado?

Al tiempo.
09 Octubre 2018 04:01:00
¿Quién engaña al presidente?
Resulta una soberana tontería suponer que un presidente –de México o del mundo–, debe ser experto en todas las disciplinas que le impone el cargo.

En realidad todo presidente es el jefe de un equipo de especialistas –por eso Ejecutivo–, en disciplinas, como transportes por citar unos ejemplos.

Pero también se dan casos en donde “el experto” en tal o cual disciplina –en cualquier gobierno–, no resulta experto y, por alguna razón, trata de anteponer otros intereses particulares.

En ese caso, “el experto” estaría aportando información no verdadera al presidente, con el daño colateral del caso. Eso podría estar pasando en la “información” que recibe Obrador respecto al nuevo aeropuerto. ¿Por qué?

Porque en un mensaje que difundió en redes, el electo López Obrador dejó ver información imprecisa, poco clara y mentirosa sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

1.- Obrador dijo que su futuro secretario de Comunicaciones le hizo llegar información de que “la OACI” es una reconocida empresa aeronáutica que propone dos aeropuertos, el que está en operaciones y el de Santa Lucía. Lo cierto es que engañaron al presidente electo. La OACI es una oficina de la ONU, especializada en aviación civil y ese reporte en cuestión es viejo.

2.- Obrador también dijo que si la consulta decide a favor del NAIM, se cierran el actual aeropuerto y Santa Lucía. Falso, Santa Lucía seguiría como base militar. A menos que piense desaparecer la Sedena y la Fuerza Aérea.

3.- Obrador dijo que el 3 de octubre, Javier Jiménez Espriú y Alejandro Encinas se reunieron con opositores al NAIM y que “en lo que parece cortina de humo”, el 5 de octubre el actual titular de la SCT mandó un mail a Jiménez Espriú para informarle que bajaría una campaña para promover el NAIM.

4.- Obrador dio a entender que la campaña había sido en respuesta a la postura de sus colaboradores contra el NAIM. Falso, la campaña inició a mediados de septiembre y presentar una campaña como esa lleva semanas de preparación.

5.- AMLO dijo que el NAIM requiere de 88 mil mdp del presupuesto federal. Falso, el financiamiento del NAIM se realizó a través de bonos verdes e inversionistas de todo el mundo, quienes recuperarán su inversión con la Tarifa del Uso del Aeropuerto, TUA, además de que el fideicomiso del aeropuerto tiene recursos garantizados para la primera mitad de 2020.

6.- Los 88 mil mdp se requerirán sí y sólo si, el Gobierno de México rompe los contratos o incumple. En ese caso deberá pagar seguros y demandas.

7.- Obrador dijo que la obra del NAIM es de 20% y no del 35% como él mismo lo dijo recientemente. De nuevo dieron información falsa al presidente electo, ya que según “El Avance global del NAIM” –consultado en la página
http://www.aeropuerto.gob.mx/avance_global.php–, la obra en general lleva un avance de 31.5% del total, que incluye edificio terminal, torres de control, pistas y otros como la preparación de planes y estudios maestros, diseño y ejecución de desarrollo…

¿Quién engaña al presiente electo?

Al tiempo.
08 Octubre 2018 04:01:00
¡Morena devora a Morena…!
El fenómeno no tiene horario, ni fecha en el calendario. Ocurre a toda hora, todos los días, a lo largo de todo el país y empezó el mismo 2 de julio.

Y no, la “boda del dispendio” fue sólo la gota que derramó el vaso, ya que los escándalos en torno a Morena, a sus políticos, dirigentes y a su presidente electo aparecen desde que nació el nuevo Gobierno.

Y no, la crítica a las mentiras, dislates, tropiezos y barbaridades en que han incurrido legisladores, militantes, dirigentes y cercanos al presiente electo de Morena, en esos 99 días, no es una consigna.

No, en realidad se trata del sano ejercicio de una libertad fundamental en democracia; la libertad de expresión y el uso creciente de uno de los géneros periodísticos clave para la democracia; el género de opinión.

Y no, la crítica al poder –en todas sus formas–, no es una guerra o una batalla entre adversarios y menos entre enemigos. La crítica es, en realidad, la mejor herramienta ciudadana para contener los excesos de los poderes; es un dique esencial para que el poder no enloquezca a los hombres del poder.

No, no hay consigna contra nadie, sino apremio real ante la ocurrencia carente de razón, ante la improvisación y ante el proceder locuaz.

Y no, lo que vemos no es más que la crítica ciudadana –a través de redes y digitales–, que exhibe la doble moral de un partido y su Gobierno que –si bien por décadas criticaron opulencia y corrupción–, al asumir el poder se abrazan a la grosera opulencia, la corrupción y el despilfarro.

No, lo cierto es que si no es la crítica ciudadana, pocos serán capaces de contrastar que las promesas de campaña del candidato ganador resultaron una mentira; mentira de tirar la reforma energética, de bajar el precio de gasolinas y energía eléctrica; mentira el regresar a militares y marinos a sus cuarteles,
mentira…

Y es que gracias a la libertad de expresión y a la crítica, hoy sabemos que tanto líderes, como legisladores y gobernantes de Morena son los menos calificados y los más ignorantes; sabemos que entre alcaldes y legisladores de Morena abundan los pillos, los criminales, iletrados y los ladrones de cuello blanco; sabemos que el nuevo partido en el poder no sólo es adorador de dictadores y sátrapas sino que estimula “el moche” y solapa el crimen.

Gracias a la crítica hoy quedó claro que son falsas consignas como “primero los pobres” y “no más pueblo pobre y gobierno rico”; queda claro que los que están por llegar al poder no son mejores a aquellos que se van; queda claro que no existe tal superioridad moral.

Gracias a la libertad de expresión sabemos que Tatiana Clouthier, Sergio Mayer, Yeidckol Polevnsky y muchos senadores, diputados y alcaldes de Morena son analfabetas funcionales; que gustan de roban botanas, se van sin pagar, no saben leer y que, “borrachines”, chocan, matan y huyen.

A 99 días de la victoria de Obrador, queda claro que Morena devora a Morena y que amenaza con devorar al Gobierno de López Obrador. Morena es el mayor peligro para AMLO.

Al tiempo.
05 Octubre 2018 04:01:00
La boda violó la ley
Si existían dudas de la fastuosidad de la boda del más cercano al presidente electo, la revista ¡Hola! las disipó.

En portada y en un amplio reportaje confirmó la vigencia del “gobierno rico y el pueblo pobre”.

Y frente a la fea confirmación, muchos que antaño cuestionaron el dispendio de los Fox, Calderón y Peña, hogaño tragaron sapos y serpientes ante el doble discurso de austeridad, la doble moral pública de los nuevos gobernantes y el “teatro” de los aplaudidores de Morena para justificar lo injustificable.

Sin embargo, lo que pocos saben es que “la boda del dispendio” también violentó la ley. En efecto, al más cercano al Presidente pasó por alto la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público y, de manera ilegal, comprometió hasta al Presidente.

Vamos por partes.

1.- Los medios informaron que a las 16:30 horas la Capilla del Rosario fue cerrada al culto público para la boda. ¿Y eso qué? Que violentaron el derecho de los católicos a acudir de manera libre al culto público.

2.- El cierre de la iglesia estuvo a cargo de la policía de Puebla, “por orden superior”. Incluso colocaron vallas para aislar a ciudadanos y medios.

3.- ¿Quién ordenó cerrar el recinto religioso al culto público? Pudo ser el Gobierno estatal, el municipal o, incluso, el poderoso novio, que ya se comporta como secretario de Despacho.

4.- Como quiera, el único responsable del templo es el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa.

5.- La Capilla del Rosario se abre al público todos los días de 10:00 a 12:15 y de 16:30 a 18:00 horas. El sábado cerró por completo para la boda.

6.- Es decir, el culto público se volvió privado en un recinto histórico propiedad de la nación.

7.- El artículo 8º de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público dice: “Las asociaciones religiosas deberán: I. Sujetarse siempre a la Constitución y a las leyes que de ella emanan y respetar las instituciones del país (...), IV. Propiciar y asegurar el respeto integral de los derechos humanos de las personas.

8.- El numeral 9º dice: “Las asociaciones religiosas tendrán derecho, en los términos de esta ley y su reglamento, a... II. Realizar actos de culto público religioso, así como propagar su doctrina, siempre que no se contravengan las normas y previsiones de este y demás ordenamientos aplicables (...y) VI. Usar en forma exclusiva, para fines religiosos, bienes propiedad de la nación, en los términos que dicte el reglamento respectivo”.

9.- A su vez, la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación dice, en su numeral 4: “Se entenderá por discriminación toda distinción, exclusión o restricción que, basada en el origen étnico o nacional, sexo, edad, discapacidad, condición social o económica, condiciones de salud que... tenga por efecto impedir o anular el reconocimiento o el ejercicio de los derechos y la igualdad real de oportunidades de las personas....”

Boda exclusiva, dispendiosa, que ofende la medianía juarista, el discurso de austeridad y que viola la ley. Los milagros de la fe.


Al tiempo.
04 Octubre 2018 04:01:00
Octubre 3,  la otra tragedia
Muchos mexicanos que no participaron en el 2 de octubre recuerdan –acaso con mayor asombro–, el día después.

Y es que a la confusión de lo ocurrido ese 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas, a la mañana siguiente se sumaron el silencio mediático y la complicidad religiosa.

Y esa experiencia, de la “prensa vendida” y la “iglesia vencida”, fue la otra tragedia, la del 3 de octubre.

Y es que para la mayoría de los ciudadanos –que no participaron en las protestas estudiantiles–, la información llegó por la vía del rumor; de boca en boca. La noche del 2, miles de jóvenes no volvieron a casa. Por eso, “a tientas”, las familias salieron a su busca.

El día después, muchos esperaron noticias en los diarios. Sólo groseras justificaciones y mentiras; nadie dijo represión y menos habló de una matanza. Pocos opinaban, casi nadie criticaba; periodistas e intelectuales sometidos.

Silencio, limitación, sesgo, autocensura, indiferencia… características que describen el reporte de los medios sobre la masacre de civiles perpetrada por fuerzas policiales y militares, en la Plaza de las Tres Culturas. Aquel 3 de octubre de 1968.

Así cabeceó la prensa la matanza, el día después.

1.- Excélsior: “Recio combate al dispersar el ejército un mitin de huelguistas”. 2.- El Universal: “Tlatelolco, campo de batalla”. 3.- El Heraldo de México: “Sangriento encuentro en Tlatelolco”.

4.- Novedades: “Balacera entre francotiradores y el ejército, en Ciudad Tlatelolco”. 5.- El Día: “Muertos y heridos en grave choque con el ejército en Tlatelolco”. 6.- El Sol de México: “Responden con violencia al cordial llamado del Estado. El Gobierno abrió las puertas del diálogo”.

Queda claro que, según los medios más prestigiosos de entonces, los villanos de la historia fueron los estudiantes, mientras los buenos eran policías y militares, que hicieron un “cordial llamado” al diálogo antes de atacar.

A la tragedia de la “prensa vendida”, siguió la “iglesia vencida”. Y es que la sociedad de los años 60, verdaderamente católica, esperó en vano una condena de los jerarcas católicos a la masacre; la condena nunca llegó.

La semana siguiente al 2 de octubre, el obispo primado Ernesto Corripio, difundió un escueto mensaje en el que a nombre de la jerarquía católica rechaza la violencia, llama al diálogo y culpa de manipulación a los jóvenes.

La prensa y la entonces poderosa Iglesia católica habían sido callados por un gobierno autoritario. Y es que México estaba en el ojo paranoico de la lucha contra el comunismo que se vivía en Estados Unidos. Y el reclamo juvenil por libertades básicas fue entendido por el Gobierno represor de Díaz Ordaz como germen comunista.

Curiosamente hoy, 50 años después, el partido en el poder, Morena, y el nuevo gobierno, defienden dictaduras como la venezolana, la nicaragüense, la cubana y la de Corea del Norte… Y esa alineación merece el aplauso de los medios y el silencio de los jerarcas católicos.

La tragedia del día después, del 3 de octubre.

Al tiempo.
02 Octubre 2018 04:00:00
¡Una boda así, ni Obama…!
Está claro que en un país libre y democrático, como el nuestro, a nadie debe sorprender una boda con los lujos que cada quien guste y mande, siempre y cuando los organizadores cuenten con los recursos para costear el festejo.

El problema, por tanto, no es la boda y tampoco que los festejados y/o su familia, haya decidido echar la casa por la ventana.

No, el problema es la incongruencia entre el discurso público de los futuros gobernantes –el presidente electo y su claque–, y los hechos; el ofensivo despilfarro que riñe con el discurso de austeridad juarista que, por lo visto, muy pronto olvidaron.

El problema no es la boda de César Yáñez –quien tiene derecho a eso y más si es que tiene el dinero para ello–, sino que por años el jefe del clan criticó al “gobierno rico y el pueblo pobre”, a “los señoritingos” y “políticos fifí” y hoy, en la antesala del poder –a semanas de asumir el poder–, ya son parte del “gobierno rico y el pueblo pobre”, son “señoritingos” y “políticos fifí”.

El problema no es la boda, sino la opacidad de un festejo millonario –especialistas calculan 10 millones de pesos–, que no se han visto en bodas de acaudalados mexicanos. ¿Quién financió la boda, si el novio, igual que su jefe, llevan más de una década en el desempleo?

El problema no es la boda, sino la contradicción de muchos medios que –en su momento–, lanzaron feroces críticas a los expresidentes Salinas, Fox, Calderón y Peña, por sus fiestas y por un supuesto o real derroche y el silencio que hoy exhiben esos medios cuando se trata del lujoso “bodorrio” de uno de los más cercanos colaboradores de AMLO.

El problema no es la boda, sino la doble moral pública y publicada de muchos analistas, críticos, intelectuales y opinantes, que hicieron pedazos a los expresidentes del PAN y del PRI por dispendiosas fiestas y que hoy, cuando el dispendio está del lado de su preferido político, no sólo guardan silencio sino que justifican el derroche.

¿Dónde está la crítica sulfurosa –quemante como el ácido sulfúrico–, de La Jornada, de Proceso, Reforma, Milenio, Televisa o Televisión Azteca; de la señora Aristegui o de la pandilla fascista de Epigmenio Ibarra, a los lujos y al dispendio de la boda?

A Fox lo criticaron por las toallas de 4 mil pesos, cada una, pero nada dicen de excesos como las 10 mil rosas de la boda del vocero; guardan silencio por el bailongo con el costoso grupo Los Ángeles Azules –que cobra 70 mil dólares por su espectáculo–; y menos por el costoso menú de langosta y escamoles… para mil 500 invitados.

El problema no es la boda, sino la contradicción entre el dispendio y la opacidad mostrados en la boda, frente a la “constitución moral” que pregona el nuevo grupo en el poder.

La boda entre Peña Nieto y Angélica Rivera fue motivo de una feroz persecución mediática de la prensa hoy lopista y –sin embargo–, esa misma prensa hoy aplaude el despilfarro y “el triunfo del amor”.

Y es que, una boda así, ni Obama.

Al tiempo.
01 Octubre 2018 04:06:00
¡Congreso histórico… por tramposo!
Con “pompa y ceremonia” propios de un virreinato, los diputados al Primer Congreso de la Ciudad de México se hicieron llamar “una legislatura histórica”. ¿Por qué?

Porque dicen ser el Primer Congreso de la Ciudad de México y porque gracias a la nueva Constitución capitalina se dejó atrás la Asamblea Legislativa.

Sin embargo, “la pompa y la circunstancia” de la “legislatura histórica” terminaron en una fea burla a los electores de la capital del país y, en general, se convirtieron en la negación de la cultura democrática de los habitantes de la Ciudad de México. ¿Y por qué burlaron la cultura democrática?

Porque el partido más nuevo, el que prometió ser distintos –y que al mismo tiempo es la fuerza hegemónica en la capital del país–, en los hechos recurrió a las fórmulas más viejas y antidemocráticas del viejo PRI, con tal de mantener el control total del máximo órgano legislativo de la capital.

Y es que en el nuevo Congreso de CDMX el partido Morena no sólo repitió sino que “recarga” las mismas fórmulas antidemocráticas, autoritarias y de exterminio de los opositores, que utilizó Morena en las cámaras del Congreso de la Unión. Es decir, la nueva “aplanadora de Morena” resultó peor –por mucho– que la peor “dictaduras perfectas” del PRI. ¿Lo dudan?

Como saben, el 17 de septiembre finalmente se instaló el Congreso de la Ciudad de México –hasta entonces Asamblea Legislativa–, que convierte a la capital del país en una entidad federativas más, con su propio Congreso y sus respectivas alcaldías, que sustituyeron a las jefaturas delegacionales.

Y sin dudas que se trata de un Congreso histórico, pero no por su vocación democrática y menos por su respeto a la pluralidad y por su convicción incluyente. No, en realidad resultó “histórica” porque es más de lo mismo, respecto a los peores vicios del viejo PRI; grosero “quítate tu para ponerme yo”

Y es que los diputados de Morena y de sus aliados –como el PES y el PT–, no son más que títeres a los que enrocan de partido según las conveniencias rapaces de Morena.

Así, Morena le regaló diputados al ultraderechista PES, para convertirlo en “bancada” y para desplazar al PRI y al PAN en los principales órganos legislativos y en las comisiones. A su vez, Morena también regaló diputados al PT, con la finalidad de que los incondicionales de AMLO pudieran quedar al frente del control total del Congreso de la Ciudad de México.

De ese modo, Morena, el PES y el PT se quedan con la presidencia de la Mesa Directiva, con la Junta de Coordinación Política, con la Comunicación Social y con todas las comisiones de importancia.

Y un incondicional de López Obrador y líder histórico de la CNTE, como Jesús Martin del Campo, quedó al frente del Primer Congreso de CDMX. El regreso de lo peor del PRI también en la capital del país.

Al tiempo.

EN EL CAMINO

En Veracruz Morena impulsó y aprobó una ley que prohíbe los “memes”. Cárcel al que difunda “memes”. ¡Y no, no es Venezuela, es Veracruz!
28 Septiembre 2018 04:00:00
¡El perdón a Duarte…!
El 23 de agosto pasado titulamos el Itinerario Político de entonces, igual que hoy: “El perdón a Duarte”. ¿Por qué el mismo título?

Porque se confirmó lo que dijimos entonces: “En cuestión de semanas seremos testigos de otro perdón impensable; el de Javier Duarte, el exgobernador de Veracruz que traicionó al PRI, al gobierno de Peña Nieto y que se alió con Morena y con López Obrador, el hoy presidente electo”.

Hoy sabemos que el corrupto Sistema Judicial pactó que a cambio de una multa ridícula de 60 mil pesos y de confiscar medio centenar de propiedades, Duarte purgará una pena de sólo tres años, gracias a la amnistía del poder. ¿Por qué el perdón con disfraz de justicia?

Así lo explicamos aquel 23 de agosto.

“Muchos de los 30 millones de votos a favor del candidato de Morena –hoy presidente electo–, fueron movidos por la exigencia legítima contra las corruptelas de líderes sindicales como Napoleón Gómez Urrutia, Elba Esther Gordillo y de rechazo a los gobiernos de Javier y César Duarte.

“El problema, sin embargo, es que muchos de esos 30 millones de mexicanos nunca imaginaron que el nuevo Gobierno perdonaría a las más cuestionadas figuras de la política mexicana. “Como saben, Morena rehabilitó a Manuel Bartlett, Elba Esther Gordillo, Napoleón Gómez Urrutia, René Bejarano, Nestora Salgado y muchos de una larga lista de ex priístas antaño motejados como pillos y hogaño aplaudidos como héroes.

“Pero el perdón y la amnistía a los amigos y aliados no han terminado. ¿Quién imaginó que luego de la paliza mediática que exhibió a Duarte como lo peor de los gobiernos del PRI, el exgobernador sería presentado como víctima de una persecución política. Lo cierto es que en política –y sobre todo en la política populista que viene–, todo es posible.

“Y para empezar por el principio debemos recordar que el 2 de febrero de 2016 aquí revelamos la alianza secreta entre Duarte y AMLO. El objetivo era propiciar la derrota de Miguel Ángel Yunes, principal adversario de López Obrador y de la profesora Gordillo. “Desde aquel 2 de febrero de 2016 Morena y AMLO defendieron y hasta solaparon a Duarte, al que en 2017 llamaron “chivo expiatorio” y luego presentaron como “perseguido político”.

“Curiosamente, Javier Duarte tiene al mismo abogado que exoneró a Gómez Urrutia y a la profesora Gordillo; abogado amigo de la exministra Olga Sánchez Cordero, quien ha movido los hilos del Poder Judicial para operar el perdón a los amigos del presidente”. (Hasta aquí la cita)

Lo simpático es que hoy, en una suerte de arrepentimiento público, Obrador ya no dice que Javier Duarte es chivo expiatorio, a pesar de que el exgobernador siguió el mismo camino de exoneración que la señora Gordillo y el señor Gómez Urrutia.

¿Por qué el cambio de discurso de López Obrador respecto a Duarte? Porque AMLO ya pagó su deuda y no pagará el desprestigio. Y los 30 millones que votaron contra el corrupto PRI, prefieren callar cuando el Gobierno por el que votaron exonera a los corruptos del PRI.

Al tiempo.
27 Septiembre 2018 04:07:00
¡Aplauso a Morena!
No es un asunto menor que en las cámaras del Congreso el partido Morena –diputados y senadores– haya premiado al ultraconservador Partido Encuentro Social (PES) con la presidencia de comisiones clave para la vigencia del Estado laico y para los fundamentos liberales.

Y no es menor porque si bien muchas voces condenan hoy el trato privilegiado a esa ultraderecha por parte de la dizque izquierda en el poder, lo cierto es que casi todos los que se quejan en su momento cerraron ojos y oídos ante esa amenaza.

¿Cuántos, incluso, aplaudieron que “la derechona” del PES se sumara al bote de basura que es Morena con tal de ganar la presidencial? ¿Por qué antaño cerraron ojos y oídos y hogaño se dicen sorprendidos?

Vamos por partes.

1.- El verdadero escándalo de origen no es la entrega a legisladores del PES de comisiones clave como las de Salud, Cinematografía y Cultura. No, el problema es que Morena nunca ha sido un partido de izquierda y que su líder es uno de los principales promotores de la ultraderecha.

2.- En efecto, aquí y en otros espacios, voces diversas advirtieron –advertimos– sobre el engaño colectivo al considerar a Morena y a su líder como parte de la izquierda de México. Son abrumadoras las evidencias de que López Obrador es un político ultraconservador y que en una “impostura genial” se adueñó de la izquierda, para sus fines del poder.

3.- ¿Cuántos de los millennials que votaron por Morena; cuántos intelectuales y creadores que dieron su voto a AMLO, y cuantos simpatizantes de la dizque izquierda cuestionaron contundentes –cuando debieron hacerlo– el matrimonio Morena-PES?

4.- No, una sociedad que por conveniencia, por odio o fanatismo cerró los ojos ante la alianza de Obrador con la ultraderecha; que fue advertida por muchas voces del riesgo de esa alianza, hoy no puede venir con el grito desgarrado de que los sorprendió la decisión de entregar a la “derechona” comisiones clave para que derribe libertades fundamentales.

5.- Incluso resulta curioso que arduos promotores de la candidatura presidencial de López Obrador, como los actores Diego Luna y Gael García hayan guardado silencio cuando se anunció el matrimonio Morena-PES. Pero aún es más simpático que con la ultraderecha manipulando las comisiones de Cultura, Cinematografía y Salud, los dos actores no podrán repetir clásicos como El Crimen del Padre Amaro, Y tu Mamá También.

¿Y por qué no podrán hacer esas películas? Porque la “derechona” estará dispuesta a todo por impedir la crítica al culto católico y porque resulta ofensivo para la “derechona” el ejercicio de libertades básicas.

6.- ¿Cuál será el futuro del aborto, ganado en la Ciudad de México luego de miles de mujeres muertas? ¿Modificarán el PES y los fanáticos de Morena las políticas reproductivas?

No hizo falta esperar. Resulta que luego de la lluvia de críticas a la nefasta actitud de Morena de entregarle al PES las comisiones de Cultura, Salud y Cinematografía, decidieron que “siempre no”. Los dejaron con un palmo de narices. ¡Aplauso a Morena!

Al tiempo.
26 Septiembre 2018 04:00:00
Prensa “fifí” y “perversa”
Uno de los grandes aportes del Gobierno de Ernesto Zedillo a la democracia fue la consolidación de la libertad de expresión. Incluso en el de Zedillo la figura presidencial ya no fue intocable para los medios.

Con Vicente Fox, medios y ciudadanos criticaron sin freno al primer presidente no priísta y se metieron hasta con las toallas y con una supuesta adicción del mandatario.

Felipe Calderón fue criticado con saña y ferocidad –incluso lo motejaron como “fecal”–, y en su caso empezó la siembra de odio cuando adictos a Obrador lo difamaron por un supuesto
alcoholismo.

Y Peña Nieto fue criticado y difamado a placer –sobre todo en redes–, y hasta víctima de una bien orquestada campaña de odio. Hoy Peña es culpable de todo, incluso de que el país transite sin crisis política y económica.

Queda claro que en los últimos cuatro gobiernos floreció la libertad de expresión y que –a pesar de la crítica–, ningún presidente acusó una “relación perversa” con los medios y menos motejó como “prensa fifí” a sus críticos.

Sin embargo, abundan los indicios de que el tiempo de la libertad de expresión ha llegado a su fin. El siguiente Gobierno, de Andrés Manuel López Obrador, aún no asume el cargo y ya descalificó a los críticos a los que llamó “prensa fifí” y “prensa de consigna”.

Peor aún, el futuro director de Comunicación Social del Gobierno de Morena, Jesús Ramírez Cuevas, dijo que el término “fifí” no debe ser visto como “ofensivo”, sino “como descriptivo”, en contraste con la CIDH, que invitó al futuro presidente mexicano a no descalificar a los críticos.

Más El futuro vocero participó en un foro sobre la relación poder y medios –en la Cámara de Diputados–, y al cuestionarle la descalificación del nuevo presidente a los medios, mostró su ignorancia del tema.

Sostuvo que en México muchos medios dicen representar a la sociedad cuando, en realidad, “sólo representan y defienden ciertos intereses políticos y económicos; es cuando a esos medios se les hacen esos señalamientos (de prensa fifí) pero no debemos tener la piel tan fina para sentirnos ofendidos”.

Está claro que el vocero ignora los básicos democráticos; la pluralidad de pensamiento y la diversidad de visiones periodísticas y empresariales.

Y es que si en todo el mundo los medios defienden líneas editoriales diversas e intereses políticos y económicos distintos, es porque representan a la sociedad de pensamiento diverso y a los interés económicos distinto.

Ahora resulta que la pluralidad mediática y la pertenencia a intereses políticos y económicos diversos –la riqueza del concepto democrático–, son vistos por el vocero como sinónimo de “prensa perversa”.

¿Qué no Jesús Ramírez fue editor de “Regeneración”, órgano de propaganda de Morena y de AMLO? ¿Qué no las líneas editoriales de La Jornada, Milenio, Televisión Azteca y Televisa defendieron la campaña de AMLO? Todos intereses políticos legítimos y legítimos intereses económicos.

¿O quiere el vocero un pensamiento único y un poder único? Eso es dictadura.

Al tiempo.
25 Septiembre 2018 04:00:00
¡Las culpas de Zedillo…!
Pocos analistas serios podrían negar que, el de Ernesto Zedillo, fue uno de los mejores gobiernos mexicanos. ¿Por qué?

Porque no sólo rescató al país de la quiebra heredada por Carlos Salinas –por el llamado error de diciembre–, sino porque completó la apertura económica e impulsó con éxito la reforma política.

Además, Zedillo creó el INE, limpió al Poder Judicial, independizó al Banco de México, sentó las bases de la sustentabilidad de los fondos de retiro, con las Afores; construyó la “alternancia del poder de terciopelo” y convirtió a México en el campeón del libre comercio en el mundo. Sólo por citar algunos aciertos.

Y la honestidad intelectual de Zedillo se confirmó hace horas durante la presentación del informe Regulación: El Control Responsable de las Drogas, de la Comisión Global sobre Políticas de Drogas de la ONU, en donde el exmandatario mexicano reconoció una grave equivocación en el manejo de las políticas antidrogas, durante su gobierno.

Dijo que en su gestión como mandatario mexicano siguió “una política equivocada” al apostar “por la prohibición de las drogas en lugar de su regularización”.

¿Cuántos presidentes de México y del mundo tienen la honestidad intelectual y las agallas de aceptar sus errores?

Lo cierto es que muy pocos mandatarios en el mundo aceptan haber cometido un error en su gestión y menos reconocen que resultó devastadora una política pública aplicada por su gobierno, como es el caso de la lucha contra las drogas en México.

El mexicano Ernesto Zedillo es uno de ellos, lo que lo confirma como un estadista. La gran pregunta, sin embargo, es si Zedillo también reconocerá su parte de culpa en el encumbramiento del populismo en México.

Y es que Zedillo es responsable directo del nacimiento del fenómeno político conocido como López Obrador, cuya candidatura a la jefatura del entonces Distrito Federal fue posible gracias a una decisión política, ilegal y harto cuestionada, de Zedillo.

Vale recordar que durante la gestión de Zedillo surgió a la luz pública la figura de López Obrador y que “el primer gran empujón político” a favor del tabasqueño estuvo a cargo precisamente del presidente Zedillo, quien metió la mano en el Tribunal Electoral del DF para avalar la candidatura de Obrador a la jefatura de Gobierno, a pesar de que era ilegal, según documentó en su momento Pablo Gómez, hoy diputado de Morena, y adorador de AMLO.

En esos años, Zedillo era el principal impulsor de “la alternancia de terciopelo” en México y había construido instituciones creíbles para esa alternancia, como el IFE, que debían servir para legitimar la caída del PRI, no sólo en la Ciudad de México –como ocurrió en 1997–, sino en la elección presidencial del año 2000.

Zedillo es responsable del triunfo ilegal de AMLO en el año 2000 en el DF y –al mismo tiempo–, de la derrota del PRI y de Francisco Labastida en la presidencial de ese año.

¿Reconocerá esos errores, igual que reconoce el error en la lucha contra las drogas? Sería el clímax de su honestidad política.

Al tiempo.
24 Septiembre 2018 04:06:00
Morena: ¡peor que el PRI…!
Uno de los mayores peligros de la “cuarta transformación” en el Congreso no es el regreso de “la aplanadora” del partido hegemónico. Tampoco que Morena sea hoy la epítome del viejo PRI.

No, el verdadero riesgo es el tufo dictatorial, autoritario y contrario a la convivencia democrática elemental que pretenden imponer –en el Senado y la Cámara de Diputados– los líderes de Morena.

Es decir, en las cámaras se vive un clima “estalinista” contra legisladores opositores y críticos, que no existió ni en los peores tiempos del PRI autoritario, clientelar y nada democrático.

Y si dudan, basta revisar casos como el del líder de la mayoría en el Senado, Ricardo Monreal, quien burlón dijo a priistas y panistas: “¡bienvenidos a la oposición!”, luego de reiterados “planchazo legislativo” de Morena. Monreal militó no sólo en el PRI, sino en el PRD, PT, MC y Morena.

Pero el tono de Monreal parece “juego de niños” ante la declaración de la senadora Alejandra León Gastélum –motejada como “Lady Champagne” por su alcoholismo–, quien confirmó el tufo dictatorial que vive el Congreso.

Luego de que senadores del PRI y PAN abandonaron el salón de plenos en protesta por la “Ley Mordaza”, la senadora dijo: “Es difícil ser mayoría con los berrinches del PRIAN; sin embargo, he tenido un sueño hecho realidad, un Senado sin el PRIAN”. ¿El extermino de los opositores?

Y el mejor ejemplo del intento de callar las voces críticas es la “Ley Mordaza”, impulsada por Martí Batres –presidente del Senado–, quien sometió al voto de la “aplanadora de Morena” un acuerdo para reducir de 10 a 5 minutos el tiempo de los senadores en tribuna.

Es decir, contrario al Reglamento del Congreso –y sin que se haya reformado dicho precepto–, Batres propuso un acuerdo a mano alzada, para limitar a 5 minutos el tiempo disponible en la tribuna.

PAN y PRI rechazaron la “Ley Mordaza” y en protesta abandonaron el pleno con la boca tapada, igual que en 1988 el candidato Manuel Clouhtier protestó frente a Televisa contra la censura a su campaña presidencial.

No es todo. Martí Batres confirmó que el senador electo por el PRI, Noé Castañón, no tomará protesta hasta conocer su estatus legal, ya que en su contra existe un proceso judicial por violencia familiar.

Curioso, aquellos que preservan al Senado de un golpeador en potencia, en septiembre de 2010 hicieron diputado federal a un probado criminal, como Julio César Godoy Toscano. La justicia y el juicio moral a modo, en un Congreso convertido en instrumento de venganzas y persecuciones.

Pero hay más. Diputados de Morena recibieron el consejo de Epigmenio Ibarra –el “Goebbels” de Morena–, quien los alertó del objetivo perversos de los periodistas.

Como si hablara con bebés de pecho, dijo que existe la consigna de destruir a Morena y que el enemigo son los periodistas críticos. Por ello les pidió no decir tonterías en la tribuna.

¿Cuántos años dedicaron Epigmenio y otros fascistas a la destrucción del PAN, del PRI y de la democracia?

Al tiempo.
21 Septiembre 2018 04:06:00
¡El tiempo del Presidente!
¿Cuánto cuesta el tiempo del Presidente?

La pregunta obliga, luego de la demora de cinco horas que padeció el presidente electo, por el deficiente servicio de la línea aérea comercial y de bajo costo, en la que acostumbra viajar.

Pero, además de conocer el costo del tiempo del Presidente, la pregunta debe apuntar al análisis de lo que significa –en todo su peso específico–, la figura presidencial. Y para entenderlo, vamos por partes.

1.- El Presidente no es un mexicano cualquiera. En los hechos es una institución fundamental del Estado y, al mismo tiempo, es el Mandatario al que los mandantes –que somos los ciudadanos– encargaron el desempeño del cargo de Ejecutivo Federal.

2.- El Presidente fue electo por el voto ciudadano para desempeñar, al mismo tiempo, los cargos de Jefe del Gobierno y Jefe del Estado.

3.- Y una vez electo –y cumplidas la formalidad de la democracia representativa que nos dimos en la Constitución–, el Presidente deja de representar a un partido político y asume el cargo de mandatario de todos los ciudadanos, hayan votado por él o no, por su partido y/o su proyecto.

4.- Por tanto, Andrés Manuel López Obrador ya no es jefe de un partido y tampoco líder de un grupo político. Ya no puede hacer lo que le plazca, sino aquello que le impone el cargo de Primer Mandatario.

5.- Y es que cuando una mayoría de mandantes depositaron en Obrador la responsabilidad de conducir los destinos del país, en realidad lo contrataron para trabajar por todos; los que votaron por él y los que no.

6.- Pero lo más importante es que ya como Presidente, Obrador encarna la unidad nacional y tiene la responsabilidad de garantizar la estabilidad política y económica del país.

7.- Y debido a esa alta responsabilidad –porque es depositario del mandato presidencial–, Obrador no sólo está obligado a cuidar la imagen del Presidente, sino de cuidar sus palabras, su salud, su seguridad y el uso del tiempo; tiempo que es del Presidente.

8.- Y es que –nos guste o no–, López Obrador fue electo para conducir al país al mejor destino posible, con los mejores resultados y apoyado en los mejores colaboradores.

9.- Pero sobre todo, Obrador tiene la responsabilidad de ser garante de la unidad nacional y de respetar y hacer respetar la Constitución, no para confrontar a los ciudadanos, no para estigmatizar a sus críticos, no para clasificar o dividir a los ciudadanos, entre buenos y malos.

10.- Las palabras del Presidente deben ser puntuales y certeras; deben trasmitir confianza y certidumbre; no pueden ser fuente de discordia y división. La seguridad del Presidente es la seguridad y la estabilidad del Estado y un minuto que se pierde del tiempo del Presidente es el tiempo perdido para transformar al país, para crear empleos, para combatir la inseguridad y la violencia.

López Obrador ya no es un líder social y menos un jefe de partido; es el Presidente de todos los mexicanos y debe comportarse como tal, porque para eso fue votado.

Lo demás, es populismo chabacano.

Al tiempo.
20 Septiembre 2018 04:08:00
¿Viene el lobo… de la crisis?
¿Quién le cree a Andrés Manuel López Obrador? La respuesta todos la conocen. El Presidente electo es uno de los políticos más vistos, queridos, seguidos y escuchados en décadas.

Todos los sondeos de opinión reportan que lo conoce casi 100% de los ciudadanos y no solo es el más votado en la historia, sino el que tiene más seguidores en redes.

Sin embargo, a pesar de que Obrador es el político más popular y el más escuchado también es al que menos le creen los ciudadanos. ¿Lo dudan?

El pasado fin de semana, el presidente López sorprendió a propios y extraños con una declaración que sacudió al país y que retomaron todos los medios y analizaron expertos de los temas político-económicos.

Dijo Obrador que su gobierno “recibirá un país en bancarrota”.

Y ante la bomba discursiva menudearon los políticos, expertos y hasta servidores públicos del sector hacendario que explicaron el concepto económico de “bancarrota”.

La “bancarrota” de una economía y de un país significa la quiebra de las finanzas públicas, la caída de la recaudación y la insolvencia del Estado. Es decir, algo así como la quiebra en tiempos de López Portillo, De la Madrid y Salinas.

¿Pero qué fue lo que pasó en la economía mexicana y en los mercados globales, luego que el Presidente electo declaró “la bancarrota” del Estado mexicano?

La respuesta ya la dieron los expertos. Curiosamente –y para fortuna de todos–, no pasó nada. Es decir, no se movieron los mercados, la paridad peso-dólar, la inflación y otras variables que habrían desatado una crisis como “el error de diciembre”.

¿Por qué no pasó nada, capaz de derribar los fundamentales de la economía, luego de las temerarias declaraciones del presidente López? Para responder la anterior interrogante de nuevo acudimos al consejo de los expertos.

No pasó nada porque, primero, las variables económicas de México tienen una solidez envidiable y, segundo, porque en los grandes centros de decisión económica –de México y el mundo–, no le creen al Presidente mexicano. ¿No le creen?

En efecto, resulta que banqueros, centros financieros y las grandes calificadoras saben que el presidente mexicano poco entiende del tema económico y, por tanto, nadie hace caso a sus declaraciones.

Pero, contra lo que muchos suponen, a nadie beneficia que la palabra de un Presidente no tenga credibilidad. ¿Por qué no es bueno que no hagan caso a lo que dice el Presidente?

Porque los fundamentales de la economía se mantienen estables a partir de la confianza, la certeza y la credibilidad en las decisiones y declaraciones de los mandones de un país.

¿Y qué creen? Que si bien las amenazantes declaraciones del presidente Obrador no fueron escuchadas, sí catalizaron la desconfianza y la incertidumbre en su gobierno y en el futuro del país.

Por eso, hoy crece la percepción de “la crisis que viene”. Y no pocas empresas y empresarios se mueven en función de una inminente devaluación en el futuro cercano. Por eso más vale no jugar con “¡al lobo, al lobo!”. Al tiempo.
19 Septiembre 2018 04:06:00
Trump y López, ¡escándalos!
El reputado Washington Post había contabilizado –hasta mayo pasado– poco más de 3 mil mentiras, declaraciones falsas y engaños discursivos del presidente Trump.

Según el rotativo estadunidense, la de Trump será la presidencia más mentirosa y –por eso– buena parte de los medios de aquel país debieron crear un nuevo género periodístico; “qué quiso decir el presidencial”.

Es decir, todos los días los medios deben descifrar entre las ocurrencias presidenciales –en sus redes sociales– y las políticas públicas que los medios deben reportar a sus audiencias como una declaración oficial.

Aún así, más del 50% de ciudadanos de aquel país se dicen contentos con la cuestionada honestidad de su Presiente y lo siguen aplaudiendo. Igual que aquí.

En México, solo el portal
http://www.laotraopinion.com.mx lleva un recuento de las promesas del candidato Obrador que, ya como Presidente electo, debió reconocer como imposibles de cumplir. Técnicamente, son mentiras y –acaso porque a “los hombres del Presidente” no les gusta exhibir las mentiras de su jefe– la página en cuestión lleva más de 10 días de un ataque cibernético.

Lo cierto es que a pesar de las amenazas y presiones a la prensa mexicana, para algunos medios mexicanos ya resulta imposible no cuestionar los tropiezos discursivos, los dislates, humores encontrados y mentiras del futuro gobierno, a pesar de que el espectáculo no pierde el tufo de romería.

La terca realidad, sin embargo, confirma la percepción de que todos los días habrá “un nuevo escándalo para regocijo del respetable”. Y, en efecto, los nuevos escándalos salieron del Senado de la República y su oficina de Comunicación Social y del propio presidente López.

En el primer caso, la cuenta oficial del Senado difundió un tuit sin duda institucional, en el que esa cámara del Congreso se asume como parte de “La Cuarta Transformación” del presidente López y como apéndice del Ejecutivo.

Gracias a la torpeza de la comunicación social del Senado no se pudo contener en redes la paliza, la cual se apaciguó por otra declaración del presidente López.

Resulta que en su “segunda campaña” por todo el país, Obrador fustigó a “la prensa fifí” porque lo apaleó luego de que el viernes dijo que México “está en bancarrota” y que, por ello, no cumpliría sus promesas de campaña.

La paliza al futuro Presidente fue mayor porque semanas antes había dicho que Peña Nieto entregaría un mejor país, sin crisis política, económica, ni social.

¿Cuál de los López está en campaña? ¿El que reconoce que Peña deja un mejor país, sin crisis económica, política y fiscal, o aquel que asegura que México “está en bancarrota”?

¿De verdad en México se debe perfeccionar el nuevo género periodístico global “¿qué quiso decir el Presidente?” .

Es decir; cada que hable López, los periodistas deben insistir “¿qué quiso decir el Presidente?”.

Lo cierto es que cada que un periodista tenga dudas sobre la fiabilidad de su fuente debe insistir: “¿Eso quiso decir el presidente López?”.

Al tiempo.
18 Septiembre 2018 04:00:00
Robles: ¿culpable o inocente?
De nueva cuenta Rosario Robles en el ojo del huracán. De nuevo acusada de corruptelas, ahora en su nuevo encargo, como titular de la Sedatu. Y, de nueva cuenta la “prensa militante” deja caer todo su peso sobre la exfundadora y expresidenta del PRD, a manera de último “escupitajo” al Gobierno de Peña Nieto.

Pero la novedad no es que Rosario Robles sea difamada, calumniada y señalada con más presunciones que pruebas, como cuando le echaron de la dirigencia de los amarillos mediante una difamación simular.

Lo nuevo es que a despecho de la prensa lopista, ante los ataques a Robles, el presidente electo la defendió y aseguró que se trata de un “chivo expiatorio” y que los verdaderos corruptos están en otras esferas de poder. Más, el nuevo mandatario dejó boquiabiertos a sus aplaudidores cuando dijo que no perseguirá a políticos, empresarios e integrantes de la farándula.

Y, como era de esperarse, la inopinada declaración de López Obrador provocó una suerte de “rebelión en la granja”, entre la prensa adicta a Morena, cuyos “cardenales” debieron tragar sapos y serpientes para explicar lo inexplicable.

¿Cómo explicar que si –durante años–, esa prensa demolió la imagen de Robles y de Peña Nieto, hoy López Obrador sale en defensa precisamente de Peña y Robles y descalifica a su prensa afín, a la que coloca en calidad de difamadores y profesionales de la calumnia?

¿Será que la prensa lopista acusará a Obrador y a su gobierno de “solapar” a la “mafia del poder”?

Lo cierto es que la contradicción exhibe dos caras de la misma moneda; por un lado muestra a la prensa lopista como un puño de difamadores e impostores a sueldo y, por el otro lado, confirma que en su gobierno, López Obrador será “su propio fiscal carnal”.

¿Por qué? Porque elevado al altar de la superioridad moral, el futuro presidente acusa, condena, perdona o manda a la hoguera, según su peculiar estado de ánimo.

¿Recuerdan las palizas públicas a los presidentes Fox, Calderón y Peña Nieto cuando insinuaron culpa o inocencia de algún político? Hoy, el futuro presidente perdona o condena y nadie se atreve a cuestionar sus excesos.

Y es que olvida el presidente López que, en tanto Ejecutivo federal, no tiene facultad alguna para perdonar y/o sancionar a nadie y mucho menos para insinuar que la señora Robles –o cualquier ciudadano o servidor público–, es culpable, inocente o “chivo” propicio para tal o cual barbacoa política.

Lo más grave es que el nuevo presidente mete a Robles al mismo saco que a Elba Esther Gordillo y Napoleón Gómez Urrutia. Y por eso la pregunta: ¿Son lo mismo?

Todos los indicios aquí consultados llevan a presumir la inocencia de Rosario Robles, no así de algunos de sus colaboradores. Sin embargo, no importa lo que aquí se crea, tampoco lo que aseguran los autores de La Estafa Maestra y menos si el presidente López cree que Robles es chivo expiatorio.

No, importa sólo el juicio de la autoridad correspondiente, porque la justicia está lejos de los actos de fe y de las ocurrencias. Lo demás es circo y venganzas mediáticas.

Al tiempo.
17 Septiembre 2018 04:06:00
¡…Que la nación se los demande…!
La ignorancia, el “valemadrismo” y la sed de venganza son algunos sellos distintivos de buena parte de los senadores y diputados de Morena.

Y es que además del diputado-“pepenador”– que todo se lleva–, del diputado-“profesores” –que escribió “aprovar” (sic)–, hay diputadas de Morena que en video presumen su ignorancia sobre su papel en el Congreso.

En redes circula el mensaje de una diputada de Morena quien presume que “el punto de acuerdo” aprobado por Morena contra la evaluación de los maestros “cancela” la reforma educativa.

Y si la ignorante diputada no sabe los procedimientos legislativos y menos conoce su alcance, tampoco entiende que para tirar la evaluación magisterial es necesaria una reforma constitucional.

Más grave es que la mayoría de los diputados de Morena no saben siquiera que existe la Constitución y tampoco el significado de la protesta que rindieron. No saben que prometieron, precisamente, “respetar la Constitución y las leyes que de ella emanan”.

Y menos entienden que luego que prometieron –protestaron respetar la Constitución y las leyes que de ella emanan–, también fueron advertidos que, de no respetar la Carta Magna y sus leyes, “la Nación se los demandará”.

¿Qué quiere decir que al no respetar la Constitución y sus leyes “la Nación se los demande…”?.

Elemental. Significa que cualquier ciudadano puede exigir que la autoridad correspondiente pida un juicio político para desaforar a los diputados violadores de la Constitución; Juicio de Procedencia contra quienes arengan a la violación de la ley fundamental.

Pero el tema escala cuando se subliman la ignorancia y la estupidez entre senadores y diputados de Morena, quienes se dicen indignados por “un cartón crítico” del “monero” Calderón –una caricatura, pues--, en donde el artista de las ideas y los trazos denuncia precisamente que Martí Batres y Mario Delgado llaman a una violación tumultuaria de la Constitución –por parte de diputados y senadores, que deben ser los guardianes de la Carta Magna–, antes de matar la reforma educativa.

¿En dónde está la perversión? ¿Está en el llamado público de los diputados y los senadores de Morena a violar la Constitución, o está en una parodia humorosa en trazos, de un periodista cuya labor es la crítica?

Lo preocupante, sin embargo, es que además del cartonista pocos se han atrevido a denunciar la violación tumultuaria de la Constitución a la que llama una mayoría de diputados y senadores de Morena. ¿Dónde están los feroces que defienden la Constitución y sus leyes?.

Pero la ignorancia de legisladores de Morena asoma infinita cuando el líder de los diputados de Morena ofrece cualquier entrevista en San Lázaro.

De manera invariable, Pablo Gómez –acaso el único que conoce al dedillo los intríngulis legales del Congreso–, no deja solo un minuto a Mario Delegado.

Incluso le arrebata la palabra frente a los reporteros, para evitar que diga tonterías.

¿Quién exigirá juicio político contra los violadores de la Constitución?

Al tiempo.
14 Septiembre 2018 04:06:00
¡Se tambalea Mario Delgado!
Se tambalea Mario Delgado, el jefe de la poderosa bancada de Morena en San Lázaro, dicen algunos inconformes del “rebaño” que pastorea.

Y es que según diputados del partido rojo, el protagonismo y la incontinencia verbal de su “pastor” ya prendió los focos rojos en “la casa de los milagros”, como se conoce a “la casa de transición” del presidente López.

¿Y por qué Mario Delgado estaría perdiendo el favor presidencial?

Porque su incontinencia verbal contradice frecuentemente al jefe del partido y presidente electo, lo que ha servido para incrementar la percepción de que el nuevo gobierno arrancará como gestión fallida, por la abundancia de contradicciones y mentiras.

El jefe de los diputados de Morena, como saben, es uno de los alfiles de Marcelo Ebrard –quien le consiguió el cargo a partir de su cercanía con el presidente López–, y su tarea política será apuntalar los cimientos de la futura candidatura presidencial de Marcelo.

Pero no es novedad que Mario es “un chivo en cristalería”. Vale recordar que a causa de su protagonismo y de su incontinencia verbal perdió la carrera para suceder a Marcelo Ebrard, en los previos a la elección de 2012, carrera que ganó Miguel Mancera.

Hoy, cuando su jefe Marcelo le ha dado una responsabilidad aún mayor, los tropiezos de Delgado lo tienen a punto de caer. ¿Y cuáles han sido los tropiezos más escandalosos?

1.- Con el tacto político de un elefante en cristalería, Mario Delgado fue responsable de arengar “la estupidez” –como la calificaron sus compañeros–, del coro de la sumisión; “¡es-un-honor-estar-con-Obrador!”. El golpe mediático a Morena, a los diputados y al presidente López fue demoledor.

2.- La falta de tacto reapareció cuando Mario Delgado gritó desde la tribuna –durante la entrega del Sexto Informe–, que Peña Nieto entregaba “un país en ruinas”. El tropiezo fue tal que el propio presidente López enmendó la plana a Delgado cuando dijo que Peña entregó un mejor país que el de 2012, sin crisis política, sin crisis económica y sin crisis fiscal.

3.- El protagonismo de Delgado regresó en las primeras sesiones de la Cámara de Diputados, cuando sin ningún control el recinto legislativo se convirtió en circo. López Obrador debió llamar a la cordura y al trabajo legislativo de altura.

4.- El circo continuó cuando “cantinflesco”, Mario Delgado no logró explicar por qué resultó otro engaño la austeridad de los diputados.

5.- La gota que derramó el vaso fue una deplorable muestra de fuerza de los diputados de Morena –que son mayoría en San Lázaro–, para forzar un “punto de acuerdo” que exhortó al Ejecutivo a cancelar la evaluación magisterial.

De nuevo Morena y el gobierno de López aparecieron como trogloditas y de nuevo vinieron los palos. Pero no fue todo, Delgado dijo que de la reforma educativa “no quedará ni una coma”, a pesar de que él votó por esa reforma desde el Senado. La paliza no se hizo esperar, así como un emergente control de daños.

Se tambalea Delgado. ¿Hasta cuándo?

Al tiempo.
13 Septiembre 2018 04:01:00
¿Decir ‘gracias’, o ‘pedir perdón’?
En pocos días arrancará la “segunda campaña” de Andrés Manuel López Obrador, por todo el país.

Dicen en Morena que se trata de una gira por las ciudades más importantes del territorio nacional en donde, insisten, el presidente electo agradecerá a sus seguidores el voto que, de manera abrumadora, lo llevó al poder.

Y, como saben, los estrategas presidenciales han presentado la nueva gira proselitista como un gesto de gratitud presidencial, a pesar de que está claro que asistimos a un exceso retórico en donde el nuevo presidente recurre a una fórmula clásica del populismo y, sobre todo, a unos recursos típicos del “Manual del Dictador”.

Y es que, guste o no a “los hombres del presidente”, lo cierto es que crece la percepción entre ciudadana y entre la clase política de que el regreso de Obrador a la campaña callejera, al mitin, la concentración tumultuosa y los “baños de pueblo”, van más allá del “agradecimiento” legítimo.

Y si no es un gesto de gratitud, ¿cómo debe verse el regreso de AMLO a la calle? ¿cuál es, entonces, el objetivo real detrás de la supuesta gratitud del presidente López?

No son pocos los políticos que en el nuevo periplo de Obrador ven, en realidad, un intento oculto para recuperar la imagen perdida por la abundancia de mentiras, contradicciones y reversa a las promesas de campaña.

Incluso, dentro del propio equipo del presidente electo crece la duda y el temor por “el fin de la luna de miel” y no faltan los que han propuesto una suerte de perdón, a manera de explicación, de los cambios radicales a las propuestas de campaña, a fin de detener la creciente percepción de que todo fue una mentira monumental.

Por eso la pregunta: ¿deberá pedir perdón el presidente López? ¿Es cierto que se mantiene intacto su bono de popularidad? ¿Será que sus votantes aún le perdonan todo, igual que a Trump? ¿Debe pedir perdón o será suficiente con una explicación?

Podría pedir perdón, por ejemplo, por la promesa imposible de cumplir de bajar el precio de la gasolina y acabar con los “gasolinazos”; perdón por incumplir la ayuda de 3 mil pesos a los “ninis”, la cual es imposible; perdón porque Morena parece empeñado en atentar contra el futuro de millones de niños, al pretender derribar la reforma educativa…

Perdón por prometer regresar a militares y marinos a sus cuarteles y, al final, no lograrlo; perdón por solapar a pillos como Elba Esther Gordillo, Napoleón Gómez Urrutia y otros; perdón por solapar las feas trampas de Manuel Velazco, gobernador de Chiapas, quienes además jugó con las diputadas a las que obligó a renunciar.

Perdón por el escándalo del aeropuerto, que empieza a alejar la inversión extranjera y perdón por no decir una sola palabra de condena a las dictaduras de Venezuela y Nicaragua.

En general, el presidente López debe una amplia explicación por aquella declaración de que “una cosa es prometer en campaña y otra cumplir”. Y es que si no aclara, será igual a todos aquellos que criticó.

¿Deberá decir “gracias” o “pedir perdón”?

Al tiempo.
12 Septiembre 2018 04:00:00
¡Anatomía del “porro”!
El problema de la proliferación de “porros” en todas las instituciones de educación superior –y no sólo en la UNAM–, es que se trata de un negocio de jugosas rentas político-económicas.

En su vertiente política, el “porrismo” sirve para el control de los grupos de poder en las universidades e institutos. Y en todos los casos la línea de mando viene desde la cúspide. Es decir, el control político baja desde los rectores o directores de la institución, pasando por jefes de carreras, prepas o vocacionales.

El control político en una universidad o instituto –como la UNAM y el IPN–, resulta indispensable porque todos los centros educativos son potentes centros de empoderamiento y manejo de dinero público. Incluso –con piel de oveja–, los “porros” existen en prestigiadas instituciones como el Colmex, en donde el control lo tienen lopistas probados.

Y si aún dudan, existen entidades federativas, como Colima, en donde el poder real lo tiene la universidad y no el Gobernador. De hecho el “Grupo Universidad”, de Colima, es un grupo “porril” que pone y quita gobernadores. En estados como Sinaloa, el segundo poder –por peso político y económico–, es la UAS. Por eso, resulta ridículo suponer que un acto de fe acabará con el “porrismo” en universidades e institutos, como el IPN.

Pero hay más. ¿Cuántos políticos del PRI, PRD y Morena –el mismo presidente electo vivió por 18 años como “porro” en la UNAM–, utilizaron la plataforma del “porro” para llegar a posiciones de poder? ¿Cuántos pasaron de “porros” a “líderes sociales” y luego a ocupar puestos de elección popular?

En rigor, acabar con la mítica figura del “porro” es atentar contra la historia misma de los viejos partidos –como el PRI y el PRD–, y derribar el origen de ese joven viejo llamado Morena.

En la cara económica, las rentas del “porrismo” van del ambulantaje –dentro y fuera de las instalaciones educativas–, hasta ese tonel de rica miel llamado “narcomenudeo”; “negocio que salpica a todos”, según testimonios de “porros” consultados. ¿Y quiénes son todos?

A la rectoría de la UNAM, a la dirección del IPN y, en general, a la cúspide de las instituciones de educación superior llega el beneficio de las rentas económicas del “porrismo”. La “cascada de dinero” derrama a todas las instancias. Y el fenómeno es pariente de las jefaturas delegacionales de la capital del país.

En cada demarcación, el delegado en turno recibe “el niño” –paquete de dinero en efectivo–; producto de las cuotas del ambulantaje, giros negros y el “narcomenudeo”. Dinero sucio que llega limpio a directores, rectores y jefes de carreras y preparatorias y derrama a vigilantes, policías y líderes “porriles”. En casos más sofisticados, el “porro” no pide en monetario sino que le pagan con el permiso para rentar espacios al ambulantaje y territorios para el desempeño de los “dealers”. Es el “porro-empresa”.

¿Alguien cree, con dos dedos de frente, que un gobierno de “porros” acabará con los “porros”?

Al tiempo.
11 Septiembre 2018 04:00:00
¡Rebelión Morena!
No, no se trata del clásico de Orwell, Rebelión en la Granja, en donde cerdos, cochinos y marranos protagonizan una revuelta contra el poder.

No, en la realidad la rebelión se produce en el partido Morena en donde –según especialistas–, sólo era cuestión de tiempo para que chocaran las formaciones políticas disímbolas del mazacote morenista.

En realidad el problema es que nadie imaginó que las peleas intestinas en “la granja” de Morena salieran a flote antes de que el partido rojo pudiera acceder al poder.

Y es que, como saben, en Morena se viven titánicas peleas que ya han tirado a potenciales secretarios de Estado –como aquella que hizo canciller a Marcelo Ebrard–, a subsecretarios fugaces y directores de organismos del gabinete ampliado –como el primer titular del Infonavit, hoy sustituido–, y que amenazan con una guerra civil generalizada.

Y son tales las escaramuzas y los escándalos que el dueño del circo –el crítico Macario Schettino motejó a Morena como un circo–, debió llamar a la cordura para que tanto legisladores como gobernadores dejen de comportarse como “payasos de las cachetadas”.

Pero, como saben, los escándalos escalaron en la casa de los senadores, en donde los “morenos” vetaron la licencia solicitada por su par de Chiapas, Manuel Velasco.

Hoy se sabe que el veto se debió a que senadores de Morena se dijeron indignados por la línea dictada desde el partido –léase por el presidente López–, para solapar transas e ilegalidades de Manuel Velazco. Sin embargo, esos amigos entrañables que son el Gobernador de Chiapas y Ricardo Monreal –jefe de los senadores de Morena–, hizo posible un vulgar enroque con el Partido Verde y Velazco regresó a Chiapas.

Luego vimos una escandalosa pelea entre Porfirio Muñoz Ledo y otro profesional del pastelazo, Gerardo Fernández Noroña, quienes en “la casa del pueblo” –la Cámara de Diputados–, protagonizaron otro simpático pastelazo que arrancó la risotada del “respetable”.

¿Qué pasó luego de ese nuevo escándalo? Otro “jalón de orejas” de “papá corazoncitos” quien reunido con diputados de Morena llamó la atención y obligó a Noroña y a Porfirio a la reconciliación pública.

Pero el mayor y más reciente escándalo fue producto de un choque entre el exfutbolista y gobernador electo de Morena, Cuauhtémoc Blanco, y la presidenta de Morena, Citlali Ibáñez, alias Yeidckol Polevnsky

Resulta que Cuauhtémoc Blanco, y sus incondicionales –presuntamente vinculados con el crimen organizado–, no sólo aspiran al control del Ejecutivo estatal sino del Legislativo. Quieren “el pastel completo”. Por eso le roban diputados a Morena, para convertir a Morelos en un virreinato.

¿Pero qué creen…? Que el presidente López no comparte el poder y menos se deja intimidar por un futbolista.

Por eso, Yeidckol mandó decir a “Cuau” que “carece de nobleza” y que se las verá con Andrés Manuel “si le sigue quitando a Morena diputados para llevarlos al Partido Encuentro Social”.

Pero las batallas apenas empiezan.

Al tiempo.
10 Septiembre 2018 04:00:00
‘Narco’ y ‘Porros’,  lacras de la UNAM
El problema de los llamados “porros” –como la voz popular motejó a las porras deportivas–, es tan viejo como la existencia misma de las más importantes instituciones públicas de educación superior.

Para nadie es secreto que, a lo largo de la historia universitaria, los “porros” han sido utilizados como grupos de choque por partidos políticos, autoridades universitarias y mafias que regentean las rentas económica y política dentro y fuera de la UNAM y/o el IPN.

Tampoco es nuevo que en las últimas décadas –especialistas calculan que por ahí de los años 80 del siglo pasado--, el típico “porro” vivió una gananciosa mutación que lo convirtió en golpeador y distribuidor de droga.

Así, ante la creciente oferta y demanda de drogas y de violencia para mantener el control, en los campus universitarios se diversificó el trabajo del “porro” y surgió el “porro-dealer”, que pronto se convirtió en potente agente económico para rectores, directores de escuelas y empleados.

Lo cierto es que desde hace décadas, todo estudiante de preparatoria, vocacional o educación superior conoce la existencia de las mayores lacras de la UNAM y el IPN; los “narcos” y los “porros” y su nueva mutación, los “porro-dealers–, cuya existencia fue documentada en video por primera ocasión–, el 4 de julio de 2017 por el portal
http://www.letraroja.com

Sin embargo, la noticia es que pocos conocen de quiénes son “las manos que mecen la cuna” para que los “porros” y los “narcos” sigan vigentes por décadas en la UNAM y el IPN, como verdaderas mafias universitarias.

Pero, para quienes gustan de la amnesia selectiva, vale recordar que desde la segunda mitad del gobierno de Ernesto Zedillo, aquí se documentó la creciente influencia en la UNAM del grupo político de Juan Ramón de la Fuente –titular de Salud en el gobierno priísta de Zedillo, ex precandidato presidencial del PRI y ex rector de la UNAM--, como uno de los poderosos jefes del porrismo en la UNAM.

De la Fuente llegó como rector impuesto por Ernesto Zedillo –luego del conflicto que mantuvo paralizada a esa institución desde el 20 abril de 1999 y hasta 6 de febrero del año 2000–, y para mantenerse en el poder creó, solapó y fortaleció la mayor red porril de la historia. Casualmente, el principal operador de los “porros”, con Juan Ramón de la Fuente, se llama Javier Jiménez Espriú.

¿Y qué creen? Que hoy, Juan Ramón de la Fuente es uno de los más leales lopistas y, por eso, fue nombrado represente del gobierno de Morena ante la ONU, en tanto que Jiménez Espriú será secretario de Comunicaciones y Transportes y su hijo, Raymundo, responsable de redes y digitales en el gobierno de AMLO.

Desde entonces –y ante la complicidad de rectores y directores de escuelas y preparatorias–, la figura del “porro-dealer–, es la mayor fuerza de presión, choque, extorsión y venta de drogas de la UNAM, solapado por rectores como De la Fuente y por grupos de poder como el de Jiménez Espriú.

¿Qué tal? ¿Hasta cuándo?

Al tiempo.
07 Septiembre 2018 04:01:00
¿Y entonces por qué votaron?
Dice el presidente López Obrador que hay problemas de inseguridad que son conocidos por todos. Sin embargo, también dice que, a pesar de ello, no hay crisis política, no hay crisis económica y no hay crisis financiera.

Sin duda un reconocimiento impensable, sobre todo si proviene del principal detractor del Gobierno saliente.

Por tanto, el presidente López contradice no sólo su campaña sino a sus leales y, en especial, al jefe de los diputados de Morena, Mario Delgado, quien en el papel de golpeador sin argumentos gritó en la llamada “casa del pueblo que el gobierno de Peña entrega un país en ruinas”.

Por eso la primera pregunta: ¿dónde está el país en ruinas del que habla el expriista y exsalinista Mario Delgado, si su propio jefe dice otra cosa?

Y es importante que el presidente López hable con sinceridad y que al final reconozca que no hay crisis política, no hay crisis económica y no hay crisis financiera y que recibirá “un mejor país que hace seis años”.

¿Y por qué es importante tal declaración?

Porque de esa manera obligará a sus simpatizantes y votantes a una pregunta elemental. Si vivimos en un mejor país y si el gobierno de López recibirá un país sin crisis política, económica y financiera, ¿entonces por qué votaron 30 millones de mexicanos que hicieron presidente a López Obrador?

¿Se equivocaron los votantes o asistimos a un engañado tumultuario?

Por eso se debe insistir ¿Por qué votaron esos 30 millones si no hay crisis política, no hay crisis económica y menos crisis financiera? ¿Por qué votaron si no hay crisis de empleo, no hay crisis de recaudación de fiscal, si no hay crisis de salud y tampoco de educación?

¿Por qué votaron los 30 millones de electores que hicieron presidente al candidato López, si el combate al crimen organizado, a la violencia y la crisis de inseguridad serán continuados con idénticas estrategias que las empleadas por Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto?

¿Por qué propuesta votaron los 30 millones de mexicanos que el 1 de julio sufragaron por López, si no habrá reducción al precio de la gasolina –si seguirán los gasolinazos–, si para recibir una pensión los adultos mayores mañana deberán tener 68 años y no los 65 que actualmente se exigen?

¿Para qué votaron los 30 millones de mexicanos que hicieron presidente a López, si no se eliminará la pensión de los expresidentes –como lo pregonó López por todo el país–, si seguirá tal cual planearon el Nuevo Aeropuerto desde Vicente Fox, pasando por Felipe Calderón y luego Peña Nieto?

¿Para qué votaron 30 millones si no habrá un cambio en la política fiscal y educativa, si Morena ya perdonó la corrupción de líderes sindicales como Elba Esther Gordillo, Napoleón Gómez Urrutia, René Bejarano y hasta perdonará a todas las ratas del viejo sistema político?

Sin duda que alguien miente, sin duda que son muchas las mentiras en torno a la campaña presidencial de Morena y sin duda serán muchos los decepcionados.

¿Por eso votaron?

Al tiempo.
06 Septiembre 2018 04:01:00
¡Morena va por la UNAM…!
En el Itinerario Político del miércoles 22 de agosto –titulado “¡Un valiente dijo ‘no’ al presidente López!”–, señalamos que tarde o temprano “la mano presidencial caerá sobre la rectoría y la autonomía universitaria”.

¿Por qué…? Preguntamos entonces.

Porque un valiente como el rector de la UNAM, Enrique Graue, se atrevió a decirle “no” al presidente López, en el intento del mandatario de Morena por convertir a la UNAM en el centro de su proyecto para que –sin exámenes y sin evaluación–, todos los que quieran estudien una carrera universitaria lo consigan sin mayor trámite en la UNAM.

Y aquel 22 de agosto también dijimos que detrás del intento de “golpe de Estado a la UNAM” estarían el eterno aspirante a rector, Javier Jiménez Espriú y su hijo, Raymundo, dos piezas fundamentales del nuevo gobierno.

El primero, como saben, será el futuro titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes –empeñado en meterse a los negocios del Nuevo Aeropuerto–, mientras que el segundo ya es el responsable de redes y digitales en la nueva casa presidencial.

¿Se han preguntado por qué razón Jiménez Espriú nunca llegó a la rectoría de la UNAM, a pesar de ser un eterno aspirante?

La respuesta la vimos con toda claridad desde hace días y, ayer mismo, cuando porros a sueldo –vinculados a Morena por la vía de Martí Batres y Claudia Sheinbaum–, asaltaron el campus y protagonizaron una zacapela entre estudiantes y los llamados “porros”.

El objetivo de los disturbios –aquí lo dijimos aquel 22 de agosto–, es que a 50 años del asalto del golpe de Estado a la UNAM, se podría repetir la caída del rector, para convertir a la Universidad Nacional en feudo de Morena y de los intereses populistas del nuevo gobierno.

Lo curioso es que Morena y sus leales recurren a la violencia del Estado –disfrazada de porrismo–, porque en tiempos en que resulta pecaminoso decirle “no” al presidente, el rector Graue le dijo “no” a López Obrador, convencido de que abaratar la calidad universitaria sería la muerte de la propia educación superior y de la universidad pública.

Y, sin duda, le asiste la razón al rector Graue. ¿Por qué? Porque durante décadas, la calidad educativa ha sido un objetivo central para las autoridades universitarias. Por esa razón –porque la calidad educativa es prioridad–, nunca llegó a la rectoría el grupo de Javier Jiménez Espriú, al que los universitarios motejan “como los mediocres”.

Hoy, cuando políticos, empresarios, investigadores, intelectuales y periodistas se acomodan y alinean ante el nuevo gobierno, la UNAM parece aislada y crecen las amenazas de que la tiranía de un gobierno autoritario pretenda meter la mano, tirar al rector y acabar con la máxima casa de estudios y su autonomía.

Por eso preguntamos lo mismo que el 22 de agosto pasado: ¿Qué harán los universitarios para defender la máxima casa de estudios, para defender la autonomía y la calidad educativa? ¿Aplaudirán la muerte de la UNAM? Le dirán “no” al presidente López?

A tiempo.
05 Septiembre 2018 04:00:00
Chiapas: ¡engaño e impunidad…!
La siguiente es una historia fantástica, del nuevo siglo; una historia que, sin embargo, nos regresa a lo más viejo del PRI del siglo pasado.

Vamos a suponer que el tramposo de la historia es un Gobernador del PRI y uno de los hombres más cercanos al presidente Peña Nieto.

Vamos a conjeturar que el tramposo Gobernador no sólo burlan a sus gobernados sino que violentan el 116 constitucional, lo cual es una falta grave.

Vamos a creer que el Gobernador tramposo no sólo es protegido del Presidente sino que –desde el Gobierno de Chiapas–, financió la victoria del Mandatario federal, mediante trampas y engaños.

Y vamos a pensar que tanto la burla a los chiapanecos como la violación a las constituciones local y federal, apuntaban a convertir al tramposo en uno más de los fardos del Presidente, quien estaría dispuesto a torcer la Carta Magna para ayudar a su amigo.

Pero también vamos a suponer que una voz sensata convence, por momentos, a senadores del PRI, para que hagan valer la Constitución y que esos senadores rescaten la imagen del presidente Peña.

Sin embargo, el presidente Peña debe pagar facturas y termina por torcer la Constitución y por obligar al Senado salvar a su amigo Gobernador.

¿Imaginan la madriza al PRI, a senadores del PRI, al presidente Peña? ¿Imaginan la vapuleada de los críticos del PRI a Peña, al que no bajarían de ratero, violador de la constitución y mafioso del poder?

Asistiríamos –en la hipótesis propuesta–, al reconocimiento histórica de un Presidente que se presta a la complicidad para violar la Constitución.

Pero aún más importante: habríamos confirmado la salud de los anticuerpos sociales de la democracia mexicana; la salud de la crítica y los críticos.

Pero si volvemos a la realidad, ¿qué creen?

Que en la vida real el Gobernador no es del PRI, sino del PVEM y se llama Manuel Velasco. En la vida real, el Gobernador de Chiapas hizo trampa para ser candidato a senador plurinominal por el PVEM, avalado por el Trife.

En realidad, el Gobernador también modificó la Constitución de Chiapas para pedir licencia al cargo y protestar como senador y –días después–, para volver al puesto de Mandatario; periplo propio del tramposo contumaz.

En realidad, el amigo del gobernador Velasco es el presidente electo, a quien ayudó a llegar al poder. Por eso AMLO sometió al Senado.

Por eso pocos columnistas, articulistas e intelectuales criticaron la burla del gobernador Velasco y la violación constitucional. Por eso los medios se alinearon. Lo grave es que a nadie importó el agravio a los chiapanecos y menos a los ciudadanos de todo el país y a la Constitución.

Es decir, Manuel Velasco regresará a Chiapas como gobernador gracias a que el presidente López prefirió pagar los favores recibidos y a que el nuevo Gobierno prefiere la impunidad a sus amigos, antes que el respeto a la legalidad.

Mientras tanto, medios, periodistas, articulistas, intelectuales y críticos callan y se acomodan. Engaño e impunidad.

A tiempo
04 Septiembre 2018 04:02:00
¡El fracaso de Peña…!
No hay peor ciego que el que cierra los ojos, dice el viejo refranero popular.

Y es el caso de los malquerientes de Peña Nieto y de los sembradores de odio contra su gobierno, cuyos resultados quieren ser vistos como tragedia, como una ruina, un fracaso o como la peor gestión de la historia.

Y sin duda que los malquerientes tienen derecho a engañar y a sembrar todo el odio que gusten y manden. Sin embargo, los datos duros confirman que –a querer o no– el de Peña Nieto se colocará como uno de los mejores gobiernos de la breve historia democrática del país. ¿Por qué?

¡Simple y llano! Por los resultados! ¿Lo dudan?

1.- En efecto, en los últimos dos años del sexenio se disparó la violencia y el número de personas víctimas de las bandas criminales. Pero es igual de cierto que –con fines político electorales– los partidos se negaron a aprobar la reforma propuesta por Peña Nieto para crear la Policía Estatal única. Y es que para los gobiernos estatales y municipales es fácil culpar al Gobierno federal cuando más del 90% de las muertes son delitos del fuero común. Es decir, son competencia estatal y municipal.

2.- Más allá de resultados deficientes en violencia y crimen –que competen a los tres órdenes de gobierno–, el empleo creció a 4 millones de plazas de trabajo en el sexenio, la cifra más grande en la historia; la inversión extranjera es la más grande en la historia; por primera vez en cuatro décadas el salario recuperó su poder adquisitivo y salieron de la pobreza extrema 2 millones de mexicanos.

3.- En turismo México pasó del lugar 16 al lugar 6 del recuento mundial y el número de visitantes extranjeros es el mayor de la historia, como es la mayor derrama por turismo registrada en la historia. En los 22 trimestres del sexenio de Peña, se registró un crecimiento económico sostenido, lo cual no había ocurrido en los últimos cuatro gobiernos, en tanto que gracias a la reforma educativa se recuperaron más de 40 mil plazas de maestros frente al aula.

4.- En el sexenio de Peña Nieto la captación de inversión extranjera es la más alta de la historia; el costo de la energía eléctrica para consumo doméstico no se ha incrementado en los últimos tres años, mientras que cerca de 80 millones de usuarios se conectan a internet –la mayor cifra de la historia–, y los costos de la telefonía celular y del internet se han reducido en 40 por ciento.

El repaso de datos duros positivos, que confirman una exitosa gestión de Peña Nieto –sobre todo en empleo, baja inflación, crecimiento económico sostenido y bienestar social–, es extensa, demoledora y será no sólo histórica sino inalcanzable. ¿Por qué?

Porque para el Gobierno de López será imposible no sólo mantener la contundencia de los logros, sino superarlos. ¿Por qué? Porque no se repetirá el Pacto por México y tampoco las 14 reformas que son el motor de un cambio que –si el gobierno de López lo hace bien–, también podría recibir importantes beneficios.

Así el fracaso de Peña.

Al tiempo.
03 Septiembre 2018 04:01:00
¡La vergüenza…!
El tema ya es preocupación de cuño corriente, tanto en comederos políticos como en redes. Pero nadie parece tener respuesta y a nadie parece importarles. Por eso preguntamos.

¿No existe –en Morena–, una voz sensata capaz de advertir del tobogán de descrédito al que llevan al nuevo partido en el poder y a su gobierno? ¿No hay nadie capaz de evitar la creciente imagen negativa del nuevo Presidente? ¿Se creen infalibles e intocables?

¿Nadie –en Morena–, entiende que hacen todo aquello contra lo que dicen luchar? ¿No entienden –en el gobierno de López–, que ganan a pulso el mote de “la nueva mafia del poder”? Y si dudan, algunos ejemplos,

1.- Es vergonzoso, por ejemplo, que sin pudor y sin memoria, diputados y senadores de Morena exhiban como único argumento el grito de sumisión el Ejecutivo: “¡Es-un-honor-estar-con-Obrador!”. ¿Qué no prometieron acabar con la mafia del poder? ¿Olvidaron la paliza al PRI –en 2012–, por corear “¡Peña-Peña-Peña-Peña!”. ¿Antaño era cuestionable y hogaño es aplaudible?

2.- Es de vergüenza el circo montado en el Congreso, en donde los “morenistas” parecen sedientos de venganza antes que proponer políticas públicas para sacar al país adelante?. Y es que la primera sesión del Congreso confirmó que “los porros” no entienden de política sino de “¡madrazos!”.

3.- Es escandaloso que escudado en el fuero como senador, Napoleón Gómez Urrutia amenace con llevar a prisión a sus críticos. ¿Esa será la tónica de las mafias sindicales de Morena? ¿Será que Morena es la versión partidista del crimen organizado, que cobra piso a cambio de protección?

4.- Es de Vergüenza que tras una presión brutal por parte del gobierno de López, los magistrados del Tribunal Electoral sean obligados a anular la multa de casi 200 millones de pesos impuesta por el INE, a Morena, por robar el dinero de los damnificados.

5.- Pero más vergonzoso resulta que –a pesar de la presión de Morena al Tribunal Electoral, el presidente López presuma que él y Morena quedaron limpios. ¿De verdad cree el Presidente que luego de los videos del saqueo al Fideicomiso alguien creerá en la inocencia de Morena?

6.- Es vergonzoso que nada diga el gobierno de López sobre el linchamiento de inocentes en Puebla y que –en cambio–, la prensa militante escandalice a las “buenas conciencias” por “el tatuador” de las hijas del Presidente. Y es más vergonzoso que 50 años después del linchamiento en San Miguel Canoa, Puebla, el fanatismo siga cobrando vidas. ¿Será que con el gobierno de López el fanatismo marcará las reglas morales?

7.- Y más vergonzoso resulta que ningún diputado o senador de Morena diga nada por el mensaje en redes de la síndico de San Antonio Tomatlán, Michoacán, Elvia del Socorro Ortega, quien escribió: “hoy sábado 1 de septiembre a las 3 de la mañana hago pública mi renuncia, y hago público que no me interesa la política, hago publico que me voy del país y jamás vuelvo a participar en la vida política. No me interesa”. ¿Manda el crimen?

¿Es o no una vergüenza?

Al tiempo.
31 Agosto 2018 04:00:00
¡Enseñan el cobre…!
Durante décadas, la derecha del PAN y las izquierdas –el PC, PSUM, PMT y luego PRD–, cuestionaron con severidad el sometimiento del Poder Legislativo al Ejecutivo.

Diputados y senadores del partido único eran motejados como “paleros del Presidente”, “levantadedos”, “borregos” y “lacayos”, en alusión a que eran un mero apéndice del presidente en turno.

Por eso, una de las luchas históricas de los opositores –del PAN y de las izquierdas–, fue hacer realidad la división de poderes, entendida como la urgencia de convertir al Congreso en un verdadero contrapeso del Ejecutivo. Eso se logró en 1997 cuando, por primera vez, el PRI perdió la mayoría absoluta en San Lázaro. Era la primera debacle del PRI y la primera gran victoria de la pluralidad en el Congreso.

Sin embargo, 20 años después, con Morena regresaron al Congreso no sólo el partido único sino “los paleros del presidente”, los “levantadedos”, la “borregada” y los “lacayos”.

Y es que en un testimonio vergonzoso para la democracia mexicana –cuyo video recorre las “benditas redes”–, los diputados de Morena que rindieron protesta, no corearon el Himno Nacional, tampoco el efusivo “¡México, México!” de otros tiempos y menos aplaudieron a los ciudadanos, que son los verdaderos mandantes.

No, los diputados de Morena corearon efusivos, sin freno y sin pudor alguno, el estribillo de campaña del presidente López. “¡Es-un-honor-estar-con-Obrador!”

Es decir, a pocos minutos de convertirse en diputados, de manera legal, “los paleros” de Morena enseñaron el cobre. No fueron capaces, siquiera, de guardar las formas. Y es que nunca, ni en los tiempos de mayor autoritarismo del viejo PRI, la Cámara de Diputados había atestiguado un acto de sumisión y abyección, como el de los diputados de Morena, el pasado 29 de agosto.

¿Qué significa el vergonzoso espectáculo de sumisión de diputados y senadores de Morena –que son representantes populares–, al Presidente, que es el jefe del Ejecutivo?

Un mensaje vergonzoso y preocupante. Significa que en el gobierno de López no existirá división de poderes, que la mayoría de diputados estarán sometidos a las ocurrencias y a las gracejadas del Ejecutivo y, sobre todo, que volveremos a los tiempos del absolutismo; de otros López, como López de Santana y López Portillo.

Pero la sumisión del Poder Legislativo es apenas la punta de la madeja de la descomposición que empieza a vivir la democracia mexicana, con la llegada de Morena al poder. ¿Por qué?

Porque si no les importa exhibir de manera pública la sumisión de los diputados de Morena al presidente López, menos les importa el penoso espectáculo del diputado Porfirio Muñoz Ledo, quien un día sí y otro también aparece alcoholizado. A Calderón lo difamaron por un supuesto alcoholismo. A Muñoz Ledo todos lo solapan. ¿No entienden en Morena –y en el gobierno de López–, que el voto masivo a favor de su causa fue contra todo lo que representaba el viejo PRI; contra todo lo que hoy es Morena?

No llegan y ya enseñan el
cobre.

Al tiempo.
30 Agosto 2018 04:00:00
¡La epidemia llamada Morena…!
En los previos a las elecciones del 1 de julio, la lógica que explicaba las alianzas, los frentes y las coaliciones era que ningún partido político, por sí mismo, lograría la victoria en la contienda presidencial.

Por eso la alianza PRI, PVEM, Panal, además de la coalición Morena, PT, PES y el frente PAN, PRD, MC. Incluso, durante la campaña, tirios y troyanos justificaban las distintas alianzas, con el sambenito de que la sociedad privilegia la pluralidad y que las ideologías ya no importan.

Sin embargo, todos se equivocaron. Las alianzas fracasaron y un solo partido, acaso el más joven, se convirtió en aplanadora que trituró todo a su paso, en especial los frentes y las coaliciones.

Y el fenómeno de partido único es tal que –por increíble que parezca–, hoy todos quieren ser o parecer “morenista”, si no es que afiliarse a Morena.

Y la repentina fiebre –verdadera epidemia–, provocó el desplazamiento del Partido Verde, que decidió romper su alianza con el PRI para entregarse a los brazos de Morena y del gobierno de presidente López.

En realidad la traición del Verde se produjo desde tiempo atrás, cuando el gobernador de Chiapas, Manuel Velazco, movió todo el dinero público del estado y el capital político a favor de Morena.

A su vez, al instalarse ayer las cámaras del Congreso, se confirmó la muerte de la coalición Por México al Frente, que integraron PAN, PRD y MC. Lo simpático es que Movimiento Ciudadano ya se había entregado a Morena y al presidente electo, mientras que el PAN vive los “dolores de parto” que harán posible el alumbramiento de su nuevo presidente, luego que Ricardo Anaya destruyó al viejo partido azul.

Todo indica que el nuevo PAN –con Moreno Valle como mandamás– será otro aliado de Morena y del nuevo gobierno. ¿Por qué? Porque, como ya lo documentamos, Morena Valle es “el dedo chiquito” de la profesora Gordillo y pactó con Morena el triunfo de su esposa en el Gobierno de Puebla.

También se confirmó –al instalar la Cámara de Diputados–, que la bancada “morenista” creció aún más. ¿Por qué? No por la suma aritmética de las partes sino por un fenómeno emparentado con la microbiología: la epidemia llamada Morena.

Y es que si no fuera suficiente con las traiciones y las declinaciones a favor del partido rojo –que explicamos arriba–, resulta que 32 diputados del PT y 25 del PES se sumaron a Morena, con lo que el partido del presidente López se consolidó como mayoría absoluta, con 247 diputados.

¿Y qué significa lo anterior? Que en la Cámara de Diputados Morena y sus incondicionales podrán conseguir, sin problema, no sólo la mayoría simple para reformar todas las leyes que gusten y manden, sino la mayoría calificada, para enmendar la Constitución.

Dicho de otro modo, que los únicos partidos realmente de oposición en Diputados y Senadores serán el PRI y el PRD, partidos testimoniales que darán la batalla en la tribuna pero serán arrasados en las votaciones.

Volvemos al partido único y a la oposición testimonial.

Al tiempo.
29 Agosto 2018 04:00:00
¡Tenían razón Calderón y Peña…!
El tiempo, implacable, terminó por dar la razón a Felipe Calderón y a Enrique Peña.

Los dos presidentes, en su momento, fueron crucificados por el PRD y Morena –respectivamente–, en la utilización del Ejército y la Marina para contener la violencia y el crimen.

En los dos casos, el PRD y Morena emprendieron mentirosas campañas para desacreditar el trabajo de los dos presidentes, en cuanto a la lucha contra el crimen y la violencia. Y en los dos casos la sociedad se tragó el cuento durante más de 10 años.

Hoy, a más de una década de esas campañas de descrédito, el jefe del PRD –entre 2006 y 2013–, y dueño de Morena –desde 2013–, terminó por reconocer que no resulta viable sacar al Ejército y la Marina de las calles en la lucha contra el crimen.

Y, ante la terca realidad, el presidente electo debió reconocer lo que siempre se dijo aquí y en otros espacios: que era imposible y mentirosa la promesa de sacar al Ejército y la Marina de la lucha contra el crimen, porque esas instituciones son el último reducto de contención del Estado y porque las policías federal y estatales son insuficientes y, en muchos casos, son corruptas. Lo curioso es que no existe una sola voz capaz de reconocer que Peña y Calderón tenían razón y que el problema del crimen organizado y la violencia no está en la permanencia o no del Ejército y la Marina en las calles.

Y, claro, menos aparecen voces capaces de una disculpa o del perdón a los expresidentes, a pesar de la furiosa campaña de engaños y difamación.

Y, si hacemos un poco de memoria, recordaremos que la prensa militante a favor de López Obrador insultó a Calderón en todos los tonos porque el panista insinuó que contra el crimen organizado y el narcotráfico el Estado debía emprender una verdadera guerra. No había otra alternativa que recurrir al Ejército y la Marina Armada.

Más, la campaña contra el panista incluyó la recolección de firmas para llevar a Felipe Calderón ante la ONU, dizque acusado de delitos contra la humanidad. ¿Qué dicen hoy –cuando el tiempo le da la razón a Calderón–, los locuaces promotores de esa iniciativa? ¿Dónde quedaron el insulto, la difamación y la calumnia? ¿Harán lo mismo contra el presidente López?

Pero en el caso del aún presidente Peña los insultos fueron mayores. ¿Por qué? Porque el mexiquense fue más allá al incorporar las funciones de la otrora Secretaría de Seguridad Pública en un nuevo esquema que pretendió mayor eficiencia. Al final, ni Calderón, ni Peña solucionaron la creciente violencia producto del crimen organizado y el narcotráfico. ¿Por qué no lo lograron?

Porque el problema no está en la participación del Ejército y la Marina el problema está en la irresponsabilidad de autoridades municipales y estatales, que se lavan las manos ante la violencia y el crimen. Lo cuestionable es que, a querer o no, el de Obrador será otro Gobierno marcado por la violencia y el crimen.

La pregunta es si los aplaudidores dirán que “son los muertos de López”.

Al tiempo.
28 Agosto 2018 04:00:00
¡La muerte del PAN!
¡Sólo era cuestión de tiempo! Y es que a 2 meses de la más estrepitosa derrota electoral del PAN y a casi 3 años de que asaltó la dirigencia azul esa pesadilla llamada Ricardo Anaya, los azules finalmente abrieron los ojos.

Panistas como Gustavo Madero, Javier Corral y Carlos Medina Plascencia –entre muchos otros que prefieren el anonimato–, finalmente reconocieron que se equivocaron con la candidatura de Ricardo Anaya.

Pero los síntomas del arrepentimiento azul se habían producido días antes, cuando la pandilla de Emilio Álvarez Icaza se declaró independiente y dejó al PAN colgado de la brocha en el Congreso. ¿Y qué significó la independencia de esa pandilla?

Que muchos panistas se dijeron ofendidos por una grosera alianza pactada por Anaya y que dejó al PAN sin valiosos puestos en el Congreso.

Pero si aún dudaban de las inmoralidades en las que incurrió el PAN de Anaya, basta echar una mirada a la más reciente rapacería de Damián Zepeda, el jefe panista impuesto por Anaya, que este lunes se autonombró líder del Senado.

Por eso, Gustavo Madero soltó un tuit tajante: “Quienes apoyamos a Anaya nos equivocamos”. Pero no fue todo. Reconoció que “tenían toda la razón” quienes criticaron la coalición PAN, PRD y MC. En un tono similar se expresaron Javier Corral y el exgoberandor de Guanajuato, Carlos Medina.

Pero la debacle azul no ha terminado. En medio de la lucha por la dirigencia estatal –que deberá procesarse en los próximos días-, reapareció el nombre de Rafael Moreno Valle para conducir los destinos de los azules.

Lo curioso es que el poblano Moreno Valle no sólo es un reputado expriista, hijo político de Elba Esther Gordillo y gobernador de facto de Puebla –su esposa pronto recibirá la constancia de ganadora–, sino que sería “quintacolumna” para entregar el PAN precisamente a Morena. Por eso el interés de llevar la secretaría de Educación a Puebla.

¿Se imaginan la potente alianza entre el PAN y Morena en el Congreso? Vale preguntar porque con Acción Nacional como segunda fuerza en el Congreso y frente a una alianza de rojos y azules, Morena tendría todo para cambiar no solo al país, sino para llevarlo a donde los radicales rojos quieren: ser el principal polo de exportación de la revolución bolivariana.

Lo cierto es que pocos se han percatado del grave peligro en que se encuentra el PAN y sus luchas democráticas; pocos entienden el riesgo que corre de convertirse no en el opositor histórico de Morena, sino en el principal aliado del gobierno del presidente López.

Y es que frente a un escenario como ese –de una alianza entre azules y rojos–, lo cierto es que asistiríamos al final de los equilibrios en un gobierno que hoy tiene el control del Ejecutivo y del Legislativo. Morena podría tener el control del PAN y, con ello, todo el poder, sin contrapesos, en sus manos.

Pronto sabremos si el encuentro entre Ricardo Anaya y el presidente López se convierte en la ceremonia para sellar la alianza del PAN de Ricardo Anaya y el gobierno de Morena.

Al tiempo.
27 Agosto 2018 04:06:00
Se desgrana la mazorca
Además del clásico “se desgrana la mazorca” –que alude a la pérdida de unidad en un grupo político–, en el Gobierno del presidente López también veremos reacomodos propios de las distintas ideologías e intereses opuestos que cohabitan en el “mazacote” llamado Morena.

Por eso –con otro clásico del refranero político–, también se puede decir que “al andar de la carreta se acomodan las calabazas”. ¿Por qué? Porque una vez que arranque el nuevo gobierno veremos reacomodos impensables y enroques increíbles.

Y también por ello nadie debe asustarse porque en Morena y en el nuevo gobierno sea común ver fugas como la de Tatiana Clouthier, panista de temporal y heredera de la potente memoria de luchas democráticas que nada tienen que ver con el Gobierno del presidente López.

Y es que –como aquí lo dijimos repetidamente–, el caso de “Tatis” y de otros oportunistas no sólo confirma que la mazorca empezó a desgranarse por el flanco más débil –el de la derecha aliada de Morena–, sino que pocos políticos de derecha resistirán la regresión antidemocrática que propone el nuevo gobierno.

Y podrán decir misa los que justifican a Tatiana; podrán engañar con la fuga de “Tatis” utilizando la zanahoria de la “unidad familiar” y hasta en tono confesional podrán esgrimir las prioridades de una madre y su familia.

Lo cierto –sin embargo–, es que para “Tatiana” y para los Clouthier resultó “intragable” buena parte de la propuesta del nuevo gobierno.

Y si dudan, va una joya.

Luego de las recientes escaramuzas “lopistas” con los medios –que van desde el aplauso a periodistas “bienportados” hasta el control autoritario de la información–, los Clouthier recordaron una de las lecciones más importantes de su padre, el “Maquío”.

Resulta que en la campaña de 1988, Manuel Clouthier encabezó un boicot publicitario contra los medios –Televisa y otros concesionarios–, para forzar la apertura de informativos estelares para los candidatos opositores.

El boicot consistió en marcar los billetes con leyendas como “no veas los Canales de Televisa” –entre otros–, al tiempo que el propio “Maquío” encabezó una protesta frente a Gobernación y Televisa, con la boca tapada con un pegote alusivo a la censura mediática.

La original protesta dio la vuelta al mundo porque era parte de la Protesta Civil Pacífica que en aquellos años recorría el mundo y que incluso fue copiada por Cuauhtémoc Cárdenas.

El boicot ganó y Televisa y los grandes diarios abrieron espacios a la campaña del PAN y de Clouthier.

¿Cuántas contradicciones debía tragar “Tatis en Gobernación”? Por eso, para no incurrir en todo aquello contra lo que luchó su padre, la panista prefirió la comodidad de una curul. Pero es apenas “la punta de la madeja”.

Pronto veremos que otros aliados del Gobierno de Morena, salidos de la derecha, la derecha extrema y la izquierda histórica, también le harán gestos a las “ruedas de molino” que deben tragar para mantenerse en el primer círculo del próximo gobierno. La desbandada apenas empieza.

Al tiempo.
24 Agosto 2018 04:07:00
¡Muere la prensa libre!
Durante décadas, los periodistas mexicanos dieron una feroz batalla contra el autoritarismo de los gobiernos del PRI y contra la domesticación de los medios: prensa, radio y televisión.

La batalla la encabezaron Julio Scherer García, Manuel Becerra Acosta y Carlos Payán, entre muchos otros. Sin embargo, décadas después de esas batallas históricas, los herederos de esos periodistas ejemplares –hoy militantes de Morena– son los principales impulsores y aplaudidores de la muerte de la prensa libre. ¿Por qué?

Porque, por ejemplo, Julio Scherer Ibarra –hijo de Julio Scherer García– es el principal promotor de la censura y la represión contra críticos del gobierno autócrata del presidente López, en tanto los herederos del diario La Jornada y del fundador de unomásuno guardan silencio de complicidad contra la represión y la censura. ¿Lo dudan?

¿Qué han dicho hoy –por ejemplo– Proceso, La Jornada y los herederos de los diarios emblema de la represión y persecución periodística emprendidas por Luis Echeverría y José López Portillo? Todos han callado, temerosos de la represión del gobierno autócrata del presidente López; temerosos de perder su empleo.

¿Qué han dicho directivos y periodistas de Proceso, La Jornada y los herederos de unomásuno cuando López Obrador ofendió a los medios, a los periodistas y a las empresas al anunciar a otro periodista emblema de Tabasco –Chuy Sibilla, quien no fue capaz de hacer un solo cuestionamiento crítico– que el presidente López “procurará el regreso a la radio de José Gutiérrez Vivó y de Carmen Aristegui”. ¿Debe el presidente “procurar” el empleo de su prensa aplaudidora? Los mariachis callaron.

La respuesta fue el silencio de complicidad de medios y periodistas.

¿Qué dijeron directivos de La Jornada, Proceso y herederos de unomásuno, cuando AMLO elogió a los periodistas “bien portados”? Dijo Obrador: “Muy bien ayer, ¿eh?… o sea , muy bien como buenos periodistas, no, de veras, no les estoy haciendo la barba… porque eran tres grupos de informadores, de fuentes y la verdad, no es para picar la cresta a nadie, no quiero generar celos ni sentimientos, pero estuvieron muy bien ustedes”.

Es decir, AMLO quiere y aplaude a los periodistas militantes y rechaza a la prensa independiente y crítica. ¿Qué dirían de ese autoritarismo, Julio Scherer García, Manuel Becerra Acosta y Carlos Payán? De nueva cuenta, la respuesta de los herederos fue la claudicación y la sumisión. No sea que pierdan el empleo. ¿Qué dirían al descubrir que Julio Scherer Ibarra pidió la expulsión del diario Excélsior del articulista Jesús Ortega, dueño del PRD?

¿Y qué dijeron cuando Obrador anunció el fin de las oficinas de Comunicación Social y que su persona concentrará toda la información del gobierno? El autoritarismo al extremo superlativo.

Resulta que con el cuento de la austeridad, el presidente López decretó la muerte de una de las libertades fundamentales: la de estar informado. Y todos callaron. ¡La dictadura que viene! Al tiempo.
23 Agosto 2018 04:07:00
¡El perdón a Duarte…!
Muchos de los 30 millones de votos a favor del candidato de Morena –hoy presidente electo–, son votos movidos por la exigencia legítima contra las corruptelas de líderes sindicales como Napoleón Gómez Urrutia, Elba Esther Gordillo y de rechazo a los gobiernos de Javier y César Duarte, entre otros pillos, como Nestora Salgado.

El problema, sin embargo, es que muchos de esos 30 millones de mexicanos nunca imaginaron que el nuevo Gobierno perdonaría precisamente a las más cuestionadas figuras de la política mexicana.

Como saben, hoy Morena rehabilitó a Manuel Bartlett, Elba Esther Gordillo, Napoleón Gómez Urrutia, René Bejarano, Nestora Salgado y muchos otros de una larga lista de expriistas, antaño motejados como pillos y hogaño aplaudidos como héroes.

Pero el perdón y la amnistía a los amigos y aliados no han terminado. En cuestión de semanas seremos testigos de otro perdón impensable; el de Javier Duarte, el exgobernador de Veracruz que traicionó al PRI, al gobierno de Peña Nieto y que –en su momento– se alió con Morena y con López Obrador, el hoy presidente electo.

¿Quién, en su sano juicio, imaginó que luego de la paliza mediática que exhibió a Duarte como lo peor de los gobiernos del PRI, imaginó que el exgobernador de Veracruz hoy sería presentado como víctima de una fea persecución política.

Lo cierto es que en política –y sobre todo en la política mesiánica y populista que se vive en México–, todo es posible.

Pero para empezar por el principio debemos recordar que el 2 de febrero de 2016 aquí revelamos la alianza secreta entre Duarte y AMLO. El objetivo era propiciar la derrota de Miguel Ángel Yunes, principal adversario de López Obrador y de la profesora Elba Esther Gordillo.

Desde ese 2 de febrero de 2016 Morena y AMLO defendieron y hasta solaparon a Javier Duarte, al que en 2017 llamaron “chivo expiatorio” y luego lo presentaron como “perseguido político” del gobierno de Peña Nieto.

Curiosamente, Javier Duarte tiene al mismo abogado que exoneró a Gómez Urrutia y a la profesora Gordillo; abogado amigo de la familia de la exministra Olga Sánchez Cordero, quien ha movido los hilos del Poder Judicial para operar el perdón a los amigos del Presidente.

Y si lo dudan basta recordar que durante toda la precampaña y la campaña presidencial de Morena y de AMLO, el hoy presidente electo se cansó de exonerar a Javier Duarte, a César Duarte y a Roberto Borge.

¿Quién, con un milímetro de honestidad, habría imaginado que los tres exmandatarios estatales –prototipo de las pillerías del PRI y que Peña Nieto persigue por ladrones–, serían exonerados por el gobierno de López Obrador?

Lo simpático del tema es que de la mano de la exoneración de Javier Duarte viene la persecución contra Miguel Ángel Yunes y Miguel Ángel Mancera, entre muchos otros políticos que cometieron el pecado político de enfrentar a López Obrador.

En pocas palabras, viene la noche de los cuchillos largos, que también alcanzará a periodistas y empresarios mediáticos.

Al tiempo.
22 Agosto 2018 04:07:00
¡Un valiente dijo ‘no’ al presidente López…!
En los tiempos de culto sin freno a la figura presidencial es “pecado capital” decir “no” al presidente López. Por eso, empresarios de todos los ramos y –especialmente de medios–, han entendido que resulta suicida decir “no” al nuevo presidente.

Políticos de todos los signos y colores saben que sus carreras morirían si dicen “no” a las ocurrencias del titular del Ejecutivo. Y no se diga la penosa sumisión de no pocos medios, opinantes, intelectuales y periodistas que pelean codo a codo “el privilegio” de ganar el favor del nuevo ungido.

Bueno, los nuevos tiempos son propicios –incluso–, para que la profesora Gordillo sea vista como símbolo de heroísmo, a pesar de la grosera explicación de que heredó de su madre casi 400 millones de pesos.

Hoy, quien no vea como un hecho histórico todo lo que dice y hace el nuevo gobierno, está condenado a la muerte política y profesional.

Por eso, cobra calidad de “héroe nacional” aquel mexicano que, por convicción elemental le dice “no” al presidente López.

Y también por eso la pregunta obliga: ¿Quién, en su sano juicio, se atreve a decir “no” a un político endiosado y llevado a los altares del poder?

Ese garbanzo de a libra se llama Enrique Graue, es el rector de la UNAM y –a medio siglo de la gesta heroica del rector Javier Barros Sierra–, hoy es el mayor defensor de la UNAM, de los universitarios y de la calidad de la más importante universidad pública.

En silencio –sin escándalos mediáticos–, el actual rector de la UNAM le dijo “no” al presidente López, cuando el nuevo mandatario intentó meter la mano en la UNAM para impulsar la más absurda propuesta de campaña: abrir las puertas universitarias al populismo de recibir a todos los demandantes sin examen.

“No”, le dijo Graue a López Obrador, convencido de que abaratar la calidad universitaria sería la muerte de la propia educación superior y de la universidad pública. Y, sin duda, que le asiste la razón al rector de la UNAM. ¿Por qué?

Porque durante décadas, la calidad educativa ha sido un objetivo central para las autoridades universitarias. Por esa misma razón –porque la calidad educativa fue la prioridad–, nunca llegó a la rectoría el grupo de Javier Jiménez Espriú, al que los universitarios motejaron “como el grupo de los mediocres”.

Pues resulta que el grupo de Jiménez Espriú y el de su hijo Raymundo, se encargarán de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y de “las benditas redes” en la casa presidencial.

Y también por eso muchos creen que en cuanto tome posesión el nuevo Gobierno se podría producir el asalto a la UNAM. ¿Y eso qué significa?

Que la mano presidencial caería sobre la rectoría y sobre la autonomía universitaria. Y es que si bien Jiménez Espriú nunca logró la rectoría por las vías institucionales, lo conseguirá “mediante un golpe de Estado”.

¿Qué harán los universitarios para defender la máxima casa de estudios, para defender la autonomía y la calidad educativa? ¿Aplaudirán la muerte de la UNAM?

A tiempo.
21 Agosto 2018 04:00:00
¿Quién le teme a Elba?
Se equivoca, de cabo a rabo, quien imagina, supone o cree que la profesora Elba Esther Gordillo regresara por sus fueros; falla quien cree que regresará al poder absoluto del magisterio.

Es decir, resulta ingenuo suponer que el presidente López permitirá que en su gobierno “crezcan los enanos” y le arrebaten una porción del poder, por pequeño que resulte ese poder.

Y es que sólo quien no conoce al presidente López –la historia muestra que no respeta la palabra empeñada–, puede suponer que es capaz de compartir la silla principal, el poder en un partido, en un gobierno o puede convidar el poder a quien hace no muchos años motejaba como el ejemplo vivo de la mafia del poder.

Y si dudan que el nuevo presidente mantendrá a raya a la profesora Gordillo, basta recordar que en ninguna de las dos apariciones públicas de la otrora poderosa lideresa –ayer lunes y el día que la exoneraron–, el Presidente López y sus estrategas se llevaron la nota.

La exoneraron cuando AMLO fue declarado presidente electo y reapareció en medios cuando arrancó la transición, en medio del abrazo entre Peña y AMLO. Es decir, los presidentes saliente y electo dieron un golpe mediático mayor al impacto que produjo en medios la reaparición de Gordillo.

Dicho de otro modo, “la profesora” y su familia deberán entender que la deuda del nuevo gobierno con la exlideresa ya fue pagada –con su liberación–, y que de ahora en adelante tanto el SNTE como la CNTE tendrán líderes a modo con el nuevo gobierno, no serán las viejas dirigencias sindicales.

Por eso, a nadie debe preocupar el regreso de la profesora Gordillo –quien a ciencia cierta nunca estuvo en prisión, sino en hospitales y espacios especiales–, ya que la antaño jefa del magisterio nada podrá hacer contra la reforma educativa.

¿Y por qué –en rigor–, nadie debe temer a la profesora Gordillo…?

Porque si Peña Nieto fue capaz de quitarla del camino en los últimos cinco años, el nuevo presidente será capaz de mucho más. Y eso lo sabe la señora Gordillo.

Lo cuestionable del tema, en todo caso, es la penosa sumisión de medios, periodistas, intelectuales y críticos del sindicalismo educativo y de la mismísima señora Gordillo.

¿Cuántos “profundos” reportajes, “sesudos” ensayos y hasta películas se presentaron contra la mafiosa lideresa del sindicato educativo.

Muy pronto, los medios oficialistas –La Jornada y Proceso–, harán el trabajo sucio contra la señora Gordillo –como hoy lo hacen contra los críticos del Presidente López–, y marcarán la línea que hará la diferencia entre el gobierno de López y la señora Gordillo.

Lo cierto es que la reforma educativa –igual que el AICDM–, será un señuelo engañabobos. Es decir, será sometida a una impostora consulta popular para justificar otra promesa de campaña incapaz de cumplir.

Y es que la promesa del Presidente López a los empresarios más influyentes del país es respetar la reforma educativa, respetar el nuevo aeropuerto, respetar la reforma energética… ¿lo dudan?

Al tiempo.
20 Agosto 2018 04:00:00
¡El PRI de siempre…!
En las décadas de los años 60, 70 y 80 del siglo pasado –hace más de medio siglo–, la derecha y las izquierdas no sólo criticaban con dureza la antidemocracia del “partido único”, sino que motejaban a sus gobiernos como “la dictadura perfecta”.

En esos años, el Presidente en turno acudía al partido a dictar la línea a seguir, en tanto que empresarios de medios –como Televisa–, se declaraban “soldados del presidente”. La prensa, la radio y la televisión se entregaban –en cuerpo y alma–, al culto presidencial.

El Presidente en turno –desde Echeverría, López Portillo, Miguel de la Madrid, Salinas y Zedillo, por citar algunos–, quitaban y ponían presidentes del viejo partido, a su antojo; modificaban estatutos y eran dueños de todo tipo de candidaturas a todo tipo de puestos de elección popular.

El Presidente en turno mantenía un total sometimiento a los otros Poderes de la Unión –al Legislativo y Judicial–, y un control absoluto a los otros órdenes de gobierno; el municipal y estatal.

Y pobre de aquel alcalde o gobernador que se atreviera a chistar, porque era echado del paraíso, en tanto se declaraba boicot publicitario –del dinero público–, contra los medios que no se sometieran al rey en turno y al partido oficial.

Para fortuna de los mexicanos, en la segunda mitad de la década de los años 90 –en 1997 del siglo pasado–, terminó el control absoluto del partido único en el Congreso y el partido oficial fue echado del poder presidencial en el año 2000.

Sin embargo, 18 años después, los llamados millennials y la clase media ilustrada decidieron que era mejor volver al viejo PRI; determinaron que era mejor la vuelta a la antidemocracia del “partido único”, y a “la dictadura perfecta” y movieron en sentido contrario las manecillas del reloj de la historia.

Ayer domingo, Morena, el nuevo PRI, realizó un Congreso Nacional Extraordinario, propuesto por el presidente electo –verdadero dueño de Morena–, para modificar los estatutos y reelegir a la presidenta, Yeidckol Polevnsky.

Quienes asistieron al Congreso Nacional Extraordinario fueron testigos de la más asombrosa metamorfosis de la historia mexicana del nuevo siglo; el regreso del PRI de siempre, enfundado en el zurrón de Morena.

El Presidente López, jefe y dueño del partido; futuro jefe del Ejecutivo, dictó el qué, cómo y por qué para Morena. El culto al dueño de la moderna versión del PRI comprometió a todos los medios; prensa, radio y televisión, además de medios digitales y redes sociales.

Y es que en el Consejo Nacional Extraordinario de Morena dejó ver a la crema y nata del PRI de hace más de medio siglo; incluidas las modernas adquisiciones salidas del PRI de Echeverría y del gobierno de López Portillo, sin olvidar a los salinistas-morenistas.

Curioso que los jóvenes del siglo 21 –los millennials y los mexicanos ilustrados–, hayan hecho el milagro de traer de vuelta a lo peor del PRI y a los políticos más rancios.

Y aún así, aplauden que el nuevo gobierno sea el PRI de siempre.

Al tiempo.
17 Agosto 2018 04:00:00
PAN y PRD: fracaso y ocaso
En todos los tonos, aquí y en muchos espacios se dijo que resultaría un fracaso la alianza del PAN, PRD y MC, bautizada como Coalición por México al Frente. ¿Y por qué desde su nacimiento la certeza de que la alianza sería un fracaso?

Porque nadie quiso ver y menos reconocer que se trató de un grosero acuerdo cupular, que nunca obedeció a una exigencia social y menos electoral, sino a la ambición de políticos improvisados como Ricardo Anaya y Alejandra Barrales, jefes casuales del PAN y PRD, respectivamente.

Y el fracaso de esa alianza era tan evidente que, incluso, los azules y los amarillos aportaron una buena porción del voto ilustrado que llevó a Morena y a su candidato a una victoria histórica.

¿Pero qué pasó intramuros en el PAN y PRD para llegar al escandaloso nivel de descomposición de la derecha y la izquierda partidistas?

1.- En el caso del PAN, el error capital fue permitir –y estimular– que el partido quedara en manos de la más escandalosa mediocridad de su historia. ¿Quién era Ricardo Anaya, además de un hábil ambicioso sin límite? El tamaño del liderazgo de Anaya es del tamaño del fracaso del PAN en el poder.

2.- Es decir, en los tiempos de gloria del PAN –en los gobiernos de Fox y Calderón–, los dos mandatarios azules copiaron del PRI la manera vulgar de manosear al partido a su antojo, lo que permitió la llegada de escoria política como Manuel Espino y German Martínez, dos expresidentes del PAN que hoy militan en Morena.

3.- Luego de ese manoseo, el PAN cayó en manos de un “bufón de la política”, como Gustavo Madero, quien para justificar su derrota en 2012 promovió una reforma electoral –dizque para impedir las victorias electorales “a billetazos”–, que resultó fallida, como queda claro.

4.- La mediocridad de Madero fue tal que lo engatusó un ambicioso sin freno, Ricardo Anaya, al que lo último que le importó fue el partido. Artífice de los mayores niveles de corrupción del PAN –como “Los Moches”–, Anaya corrompió todo lo que tocó a cambio de ser el candidato presidencial.

5.- De esa manera –y mediante corruptelas sin freno– Anaya trastocó el curso natural del PAN, que apuntaba a la candidatura de Margarita Zavala como la única capaz de competir con el ya incontenible candidato de Morena.

6.- A la corrupción del PAN y las ambiciones sin límite de Anaya se sumó el fracaso de “Los Chuchos” al frente del PRD. Y es que contrario a la lógica política elemental, en lugar de fortalecer una alternativa real de izquierda –y exhibir las contradicciones ideológicas de Morena– el PRD se entregó a los brazos del PAN a cambio de un espejismo: mantener poder en la CDMX.

7.- Y era un espejismo porque los amarillos habían perdido la capital del país desde 2012, cuando un candidato sin partido, como Miguel Mancera, debió recuperar el gobierno.

Hoy, PAN y PRD viven el fracaso y el ocaso, regresarán a la oposición testimonial. El problema es que en sus filas no están las mentes brillantes que se enfrentaron a lo más atrasado del PRI.

Al tiempo.
16 Agosto 2018 04:06:00
¡La batalla de Puebla…!
Pocos se han percatado que Puebla se puede convertir en campo de batalla de la primera guerra civil entre grupos pertenecientes a Morena, guerra que todos conocen en el nuevo partido en el poder.

Por eso las primeras preguntas: ¿qué pelean las tribus de Morena en Puebla? ¿Quiénes son los protagonistas de esas peleas?

Lo primero que debemos entender es que desde hace casi una década el estado de Puebla es territorio bajo el control del feudo de la profesora Gordillo. ¿Por qué?

Porque el expriista, luego panista –y hoy “morenista” en formación–, Rafael Moreno Valle, es hechura política de la profesora Gordillo.

Y es que Moreno Valle debe todo a la exlideresa del SNTE: le debe el Gobierno de Puebla para él y para su esposa, además de la protección del PAN, en el gobierno de Calderón y hoy la protección de Morena.

¿Y qué significa la alianza casi maternal entre la profesora Gordillo y Rafael Moreno Valle?

1.- Si se entiende la tutela de la profesora Gordillo en los recientes gobiernos poblanos, se entiende la decisión de descentralizar la Secretaría de Educación Pública, precisamente al estado de Puebla.

Muchos se han preguntado –por ejemplo–, ¿por qué la SEP de Esteban Moctezuma –uno de los amores de Gordillo–, se irá al estado de Puebla, entidad que políticamente está bajo el control del feudo de Moreno Valle y de Elba Esther Gordillo?

2. La respuesta a la anterior interrogante está clara: porque la SEP ya fue escriturada a la profesora Elba Esther Gordillo y se mudará al feudo poblano, en donde estará a sus anchas. ¿Así o más claro?

3. ¿Pero qué creen…? Que en Puebla también pretende el poder el neomorenista y excandidato al Gobierno estatal, Miguel Barbosa. El experredista se niega a aceptar la derrota con un argumento contundente: “En Puebla se cometió un fraude escandaloso”.

4. Y, todo indica que, en efecto, en Puebla se habría cometido un fraude de escándalo. Lo simpático es que lo cometió el hijo político de la profesora Gordillo.

Dicho de otro modo, resulta que la expriista y ex panista, además experseguida política –la señora Gordillo–, le hizo fraude a Morena en Puebla, con el fin de que su hijo político y la esposa de éste –Moreno Valle y Martha Erika Alonso–, se mantuvieran en el poder.

5. Lo que al parecer no ha entendido el candidato de Morena –derrotado en Puebla–, Miguel Barbosa, es que la decisión poblana ya fue tomada por López Obrador.

¿Y cuál es esa decisión?

6. En Morena todos lo saben: que el Gobierno de Puebla se quedará en familia; en manos de la profesora Gordillo, a través de Martha Erika Alonso, esposa de Moreno Valle. ¿Y qué pasará con Miguel Barbosa?

Pronto tendrá un premio de consolación. Lo importante es el pago de la facturas de Morena a la profesora Gordillo, una factura que se llama Veracruz. Y es que en la victoria de Veracruz para Morena la clave se llama Elba Esther Gordillo.

Y aquí el refranero viene como anillo al dedo: “¡De que la perra es brava, hasta a los de casa muerde!”.

Al tiempo.
15 Agosto 2018 04:00:00
¡Las ruinas que ves…!
Con la cachaza propia del provinciano que cree que los ciudadanos no tienen memoria o, de plano, son idiotas, Alfonso Durazo hizo un mal diagnóstico de la seguridad que recibe el presidente López.

Dijo el futuro secretario de Seguridad Pública: “La seguridad está en ruinas” y México “es una tumba” o “una fosa”, en alusión a la intolerable violencia que se viven en todo México.

Y, sin duda, millones de mexicanos le darían la razón al campeón del trampolín político –Durazo trabajó para gobiernos del PRI, luego del PAN, coqueteó con el gobierno de Peña y hoy milita en Morena–, si esos mexicanos no tuvieran en la memoria que en 2004 los habitantes del entonces Distrito Federal realizaron la más numerosa marcha de protesta –de la que tenga memoria en la capital del país–, justo contra la violencia y la inseguridad.

¿Lo recuerdan?

Los capitalinos se manifestaron –nos manifestamos–, en repudio al mal Gobierno del DF y contra la ineficacia oficial para combatir la violencia, el crimen, la inseguridad y el secuestro…

Y el entonces jefe de Gobierno de la capital se llamaba Andrés Manuel y se apellidaba López Obrador. Y no sólo se burló de los ciudadanos sino que los insultó al llamarlos “pirrurris” que “¡andan con sus marchitas de protesta contra la inseguridad…!”. ¿Ya se les olvidó?

Pues viene a cuento el tema no sólo por las irresponsables declaraciones del futuro titular de Seguridad Pública –que dijo que Peña “dejó la seguridad en ruinas”–, sino porque todo indica que llegó el momento de que el hoy senador y líder de la diezmada bancada de PRI en la Cámara alta, Miguel Osorio, salga en defensa de su trabajo.

Nos referimos, está claro, al senador hidalguense Miguel Ángel Osorio, exsecretario de Gobernación y quien deberá explicar su gestión en materia de seguridad no sólo en la tribuna de la Cámara alta –cuando llegue el momento de la verdad–, sino en los medios. ¿Por qué?

Porque el flagelo de la inseguridad no viene de 2012, tampoco de 2006 y menos del años 2000 –cuando AMLO no pudo reducirla inseguridad en la capital del país–, sino que la inseguridad y la violencia vienen de lejos, por lo menos del último medio siglo.

Lo curioso es que igual que el clásico de Ibarguengoitia –Estas Ruinas que Ves–, Alfonso Durazo no se da cuenta que no ha salido de su pueblo –de Cuévano–, y supone que la inseguridad es la misma de su adolescencia.

No sabe que controlar la inseguridad y garantizar un efectivo combate a la violencia no depende sólo del Gobierno federal. Esa concepción es una verdadera estupidez. ¿Por qué?

Porque más del 80% de los delitos que se cometen en México son delitos del Fuero Común, que dependen de alcaldes y gobernadores. Por eso, es tiempo de que Miguel Osorio explique el diagnóstico del “valemadrismo” de gobernadores y alcaldes.

Y no sería ocioso –además–, que el gabinete del presidente López, sus diputados y senadores, leyeran Los Pasos de López, de Ibarguengoitia. Por lo menos aprenderían a leer.

Al tiempo.
14 Agosto 2018 04:00:00
¡El espejo de López!
La primera escaramuza se produjo cuando uno de los asistentes reclamó indignado: “¿Por qué utilizas en tono peyorativo el apellido López, cuando te refieres al presidente Andrés Manuel López Obrador?”.

La respuesta fue muy fácil. “Porque durante décadas, no sólo los malquerientes sino todos los ciudadanos se referían a Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña… así, por su primer apellido, a
secas”.

Además de que el uso coloquial del primer apellido para referirse al presidente incluyó a la mayoría de los periodistas, a muchos columnistas y no pocos intelectuales.

Algunos incluso motejaron a un presidente, en tono despectivo, con el acrónimo “fecal”, el que todos los días citaban en el doble sentido, en alusión a Felipe Calderón. Esos columnistas, por cierto, hoy son incapaces de decirle “López” al presidente.

No ven y menos entienden que referirse al “Presidente López” de manera distinta a Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña, sería un ridículo culto a la personalidad. Claro, a menos que los periodistas, columnistas e intelectuales tengan aspiraciones como las de sus homólogos en tiempos del populismo de Echeverría, en donde hubo periodistas gobernadores y legisladores.

Luego, el ambiente se calentó a niveles de discusión cuando algunos de los asistentes a la tertulia –que abiertamente simpatizan con Morena y su candidato ganador–, dijeron que era exagerado decir que el nuevo gobierno, el de López, sería una derrota para los avances democráticos.

“¿Cuál derrota, cuales avances democráticos…?”, reclamaron los más jóvenes.

Alguien explicó que serían derrotadas “la pluralidad, la tolerancia, la transparencia, la rendición de cuentas… y no serán posibles investigaciones como la Estafa Maestra…”.

Otro más entró a la discusión y dijo que no hay duda que veremos el regreso del “planchazo”, el “mayoriteo” y las peores prácticas del viejo PRI, poco o nada democrático.

Y es que de los simpatizantes, seguidores, aplaudidores, convencidos o fanáticos del nuevo gobierno, pocos quieren ver que no es serio cuando los futuros secretarios de Estado hablan de un gobierno que hará todo “por consenso”, “que consultará todo” o que no habrá “mayoriteo” y menos “planchazo” en las cámaras del Congreso.

“¿De verdad alguien puede suponer que el gobierno de López será democrático, transparente, honesto, y que veremos transparencia y rendición de cuentas…?”, preguntó un viejo columnista.

Y siguió: “Sí no lo creen se pueden asomar a ese formidable espejo de López que se llama Morena…

“¿Quién manda en Morena, quién decide, quién da y quita cargos, posiciones, candidaturas, recursos; quién premia y castiga, quién purifica y sataniza, quién es dueño del futuro político de tal o cuál; quién nunca ha explicado de dónde sale el dinero para hacer política y para vivir el día a día….?

Morena es el mejor retrato del gobierno de AMLO. Lo demás, es no querer ver y no querer entender.

Tertulia de periodistas y columnistas. Y se quejaban del PRI.

Al tiempo.
13 Agosto 2018 04:02:00
¡Manual para el perdón!
Como saben, los de la joven democracia mexicana son tiempos de buenos y malos; pecadores y purificados.

Tiempos en donde será apaleado y linchado todo aquel que se atreva a criticar y/o poner en duda la sabiduría del nuevo rey. Tiempos de la versión moderna del Jordán, llamado Morena y en donde su “profeta” sexenal es el único capaz de perdonar los pecados y a los pecadores.

Tiempos en donde el pensamiento único es obligado y son traición a la patria el disenso y la crítica. “San Andrés” todo lo sabe y todo lo ve. Pero todo lo perdona, a cambio de sumisión abyección y del quiebre de cintura,

Y ay de aquel que cuestione en medios, digitales o redes porque salen de sus jaulas miles de rabiosos y babeantes bots con la orden de despedazar a su presa, ofrecida como trofeo de guerra al nuevo rey.

Pero no todo es blanco y negro, existe un atajo: el camino del perdón y la felicidad, cuyo manual hacemos público para quien busca el paraíso. ¿Qué hacer si quieren el perdón?

1.- El primer paso es ser o parecer “chairo”. Es decir, aplaudir todo lo que diga y haga el iluminado; defender lo indefendible y ante los más severos cuestionamientos responder con el apabullante “30 millones no se equivocan”.

2.- Escribir en redes y digitales con numerosos fallos ortográficos. Es condición ser o parecer idiota. Es obligado responder las críticas con un argumento contundente: “el mesías es tu presidente, te guste o no”.

3.- Para alcanzar el perdón –votaron o no por el mesías–, obliga la defensa a ultranza de indefendibles como Manuel Bartlett. Aquí deben seguir el ejemplo de “los moneros” de La Jornada, que descubrieron que Bartlett no hizo fraude en 1988, tampoco operó el Fraude Patriótico de Chihuahua, menos el de Huejotzingo, Puebla. ¡Idiotas, Bartlett es un patriota!

4.- Deben estar convencidos de que la profesora Gordillo está entre Artemisa y la Madre Teresa. Nada de que se robó dinero y menos que hizo fraude. Pura insidia de la mafia del poder. ¡Idiotas, deben venerarla!

5.- Deben entender que las televisoras ya no manipulan ciudadanos, ya no engañan y no son parciales. Hoy, Televisa, Azteca y Milenio hacen el mejor periodismo y deben aplaudir que ya no sirven a la mafia del poder, sino al pueblo bueno. ¿Lo dudan? ¡¿Vieron la extraordinaria cobertura de entrega de la constancia del nuevo presidente, insuperable culto al nuevo rey?!

6.- No deben caer en la difamación de que el mesías es ignorante o falible. Recuerden, 30 millones no se equivocan. Y si el mesías cambia de opinión y hoy dice lo contrario de lo que dijo ayer, el mejor argumento es que “resulta de sabios cambiar”.

7.- A la menor crítica al mesías, deben responder con el cliché de “¿por qué nunca cuestionaron a la mafia del poder?”. Es infalible.

8.- Una condición –sine qua non–, para el perdón, es sumarse a palizas y linchamientos a periodistas y opinadores que a toda hora cuestionan al nuevo presidente. ¡Es el nuevo Dios!

Si siguen los pasos, ganarán el perdón y un pasaporte al cielo de Morena.

Al tiempo.
10 Agosto 2018 04:00:00
¡No hay congruencia, presidente!
Resulta difícil no aplaudir el discurso leído por Andrés Manuel López Obrador, luego que el Tribunal Electoral lo declaró presidente electo.

Un discurso esperanzador para la democracia, que lo mismo elogia el nivel de la cultura democrática que exalta la fortaleza social para rechazar flagelos como la violencia y el crimen.

Sin embargo, el discurso impecable se desmorona al confrontarlo con la realidad. ¿Por qué? Porque no resiste la prueba de la congruencia. ¿Lo dudan?

1.- Todos los medios –prensa, radio, televisión y digitales–, coincidieron en que el mensaje central fue que el Ejecutivo “no será más el poder de los poderes ni buscará someter a los otros”. ¿De verdad, presidente electo? ¿No son una grosera intromisión a la división de poderes y al pacto federal los delegados especiales a los gobiernos estatales? ¿No trata de controlar a los gobernadores? La promesa no pasa la prueba de la congruencia.

2.- El presidente electo homenajeó al pueblo de México por su cultura democrática. Sin embargo, la lección es a su gobierno, presidente. ¿Por qué? Porque usted nunca ha reconocido una derrota, solo acepta la democracia cuando gana. Cuando pierde “es fraude” o manada al diablo las instituciones.

3.- Dijo el presidente que los mexicanos están hartos de prepotencia, influyentismo, deshonestidad, ineficacia y quieren poner fin a la impunidad.

Diagnóstico puntual. Pero el discurso aprueba la congruencia. ¿Por qué? Porque entonces no estarían en el gabinete y cerca del presidente, deshonestos ineficaces y prepotentes como Manuel Bartlett, René Bejarano, Olga Sánchez Cordero, Juan Ramón de la Fuente, Marcelo Ebrard, Esteban Moctezuma, Ricardo Monreal, Alfonso Romo, Alfonso Durazo...

4.- Dijo el presidente electo que la gente votó por un verdadero estado de derecho, legalidad y no simulación. Olvida el presidente que su secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, promovió la impunidad de Florence Cassez y que –según no pocos integrantes de la Judicatura–, la exministra movió los hilos para exonerar a Elba Esther Gordillo. Reprueba la congruencia.

5.- Dijo el presidente electo que los mexicanos votaron para que se ponga fin a las imposiciones y a los fraudes electorales. Puntual diagnóstico que no pasa la prueba de la congruencia. El presidente electo, impuso en su gabinete a Manuel Bartlett, quien orquestó el fraude al PPS en Nayarit, orquestó el “fraude patriótico”, en Chihuahua, contra el PAN. Orquestó el intento de fraude en 1988 y el fraude en Huejotzingo, Puebla. No pasa la prueba de la congruencia.

6.- Dijo Obrador que su gobierno “no tendrá palomas mensajeras ni halcones amenazantes”. ¿Entonces quien, presidente electo, es el halcón que vuela sobre los medios exigiendo la cabeza de periodistas críticos a su gobierno”? Otra que no pasa la prueba de la congruencia.

Y dijo que el pueblo conquistó su derecho a ser gobierno. No, presidente, los ciudadanos son los mandantes y usted el mandatario. Claro, a menos que se considere Luis XIV. “El Estado soy yo”.

Al tiempo.
09 Agosto 2018 04:06:00
Perdón a Elba. ¿Quién sigue?
Lo primero que debemos entender, en la exoneración de la profesora Gordillo, es que no se trata de una casualidad, sino una causalidad.

Es decir, el electo presidente ya gravita en todas las decisiones legales y políticas –las más importantes–, como liberar de toda culpa a Elba Esther. Para ello se valió de la influencia de su amiga Olga Sánchez Cordero, futura titular de Segob.

Lo segundo a entender es que –a pesar de la clase política “chaira”–, asistimos a una decisión política y al pago de facturas. ¿Cuánto influyó y/o pagó la profesora y su familia a Morena para lograr la victoria de AMLO?

¡El tamaño del sapo es del tamaño y la rapidez de la exoneración!

Lo tercero es que tenemos un sistema judicial no sólo “de plastilina”, sino podrido. ¿Por qué? Porque a semanas del cambio en los vientos del poder, la justicia fue “pronta y expedita”. ¡El primer milagro del mesías!

Lo cuarto –y más importante–, es que si bien el sistema de impartición de justicia puede estar podrido, pudo tener muchas fallas y hasta convertir en “chivo expiatorio” a la señora Gordillo, lo cierto es que nada perdona las raterías de Gordillo por décadas, el despojo del patrimonio sindical y la aniquilación de la calidad educativa, convertida en el peor fardo del Estado.

Lo quinto es que hoy todos –partidos y líderes–, olvidan que Gordillo fue llevada a prisión porque todos –a la firma del Pacto por México–, pidieron que fuera echada del paraíso. Sin esa decisión política no habrían Pacto ni reformas estructurales.

Lo sexto es que el naciente gobierno de Obrador, apenas en gestación, confirma que es realidad el perdón a los pillos de un sistema político podrido y contra el que votaron 30 millones de incautos.

Lo séptimo es que con la exoneración de Gordillo –operada por la futura titular de Gobernación para exaltar el hecho justo el día en que AMLO es presidente electo–, sigue imparable el perdón a lo peor de una clase política identificada como sinónimo del PRI y que hoy se llama Morena.

Y cobra sentido la alianza de las gemelas perversas motejadas como “PRI-Mor”; lo más viejo del PRI, convertido en Morena.

Lo octavo que debemos entender es que no termina el perdón de lo peor del viejo PRI. Ya fueron perdonados y rehabilitados pillos como Manuel Bartlett, René Bejarano, Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal, Javier Jiménez Espriú, Esteban Moctezuma, Alfonso Romo y Alfonso Durazo; Juan Ramón de la Fuente, Nestora Salgado, Napoleón Gómez Urrutia y la señora Gordillo.

Lo noveno es preguntar: ¿Quién sigue, de una larga lista de pillos del viejo sistema? ¿Quién más será exonerado y rehabilitado? ¿Acaso mañana veremos amnistiado al líder del sindicato petrolero…?

Y lo último –la décima reflexión–, tiene que ver con la confirmación de que el Gobierno del cambio, el que haría historia, en realidad cambia pero para volver a lo peor del viejo PRI y hace historia en la rehabilitación de lo más corrupto de la clase política.

¿Por eso y para eso votaron 30 millones de mexicanos? ¿Se arrepienten?

Al tiempo.
08 Agosto 2018 04:06:00
¡El idiota de hoy!
Lo de hoy, lo políticamente correcto, el “fetiche” en al menos 30 millones de mexicanos es ser o parecer idiota.

Idiota para tragarse los sapos y las serpientes de la rehabilitación de Manuel Bartlett –a manos del mesiánico electo–, y para justificar sus crímenes contra la democracia y la libertad de expresión.

Idiota para olvidar que Bartlett no sólo es responsable de la llamada “caída del sistema” –en donde no existió fraude–, sino del “fraude patriótico” contra el PAN, al que le arrebató el Gobierno de Chihuahua con las peores armas antidemocráticas.

Idiota para justificar e ignorar el crimen de Manuel Buendía, contra la libertad de expresión y la persecución criminal contra directivos del semanario Proceso, como lo relató ayer aquí Gerardo Galarza.

Idiota para no entender la persecución y linchamiento contra los críticos de AMLO y de su gobierno, a manos de una pandilla fascista de “periodistas” a sueldo de Morena. Curioso que el hijo del fundador de Proceso, Julio Scherer Ibarra, hoy jefature la persecución contra los críticos de AMLO.

Idiota para justificar la incorporación al gabinete de Obrador de brillantes recaudadores de Morena, como la señora Nahle, pillos como Bejarano, traficantes de influencias como Romo, defraudadores como Ebrard y chapulines como Durazo.

Idiota para no ver y no entender que casi todas las promesas de campaña del hoy electo presidente se hacen pedazos cual grosera “piñata” de mentiras. Sí habrá nuevo aeropuerto, sí habrá gasolinazos, sí continuará la reforma energética, si continuará la reforma educativa… sí, sí…

Idiota para tragarse el cuento de que será posible una reconciliación entre criminales y sociedad, sobre todo en estados como Chihuahua, en donde sólo el fin de semana se registraron 30 muertos, 11 en Juárez, a pocas horas del arranque de los foros de AMLO, a quien las víctimas callaron a gritos; “sin justicia no hay perdón”.

Idiota para no cuestionar la estupidez de promover una Constitución Moral que, en el fondo, busca imponer desde el Estado las reglas morales de toda una sociedad, violentando el principio del Estado laico.

Lo de hoy es ser o parecer idiota y aplaudir el intento inconstitucional de imponer, por la vía de hechos, un cuarto orden de gobierno, más arriba del municipal y el estatal. Nos referimos a los delegados únicos, que serán el vínculo entre el orden federal y el estatal.

Lo de hoy es ser o parecer idiota para morder el anzuelo del video maniqueo en donde la esposa del Presidente y sus hijas pasean en París –el pecado de París–; la misma ciudad en la que paseó López Obrador, en la que vivió Marcelo Ebrard…

Escribió José Luis Soberanes –expresidente de la CNDH–: “¿Por qué las críticas que le formulan a AMLO le hacen “lo que le viento a Juárez”? Porque AMLO es la encarnación de la corrección política, ese fetiche que se ha adorado en este país los últimos 48 años, desde que LEA asumió el poder”.

Sí, hoy, lo políticamente correcto es ser o parecer idiota.

Al tiempo.
07 Agosto 2018 04:00:00
¡Tribunal tramposo…!
Durante años, el PRD, el PAN y Morena cuestionaron que los órganos electorales –el INE y el TEPJF–, estaban al servicio de “la mafia del poder”.

Hoy, cuando el nuevo gobierno será de Morena, magistrados del Tribunal Electoral muestran una grosera inclinación por solapar las pillerías que –como nunca– documentó el INE contra Morena.

Y es que el TEPJF prevé votar un proyecto de resolución que revoca la multa de casi 200 millones de pesos impuesta a Morena por la presunta operación irregular del fideicomiso Por los Demás.

Como saben, el INE “acreditó la constitución de un fideicomiso utilizado como financiamiento paralelo y opaco en favor de Morena”.

Es decir, Morena recibió aportaciones de origen desconocido por más de 40 millones de pesos, en efectivo, violando la Ley Electoral y el propio contrato de Fideicomiso. Además, en un video público, AMLO prometió donar la mitad de las prerrogativas de Morena, lo que no hizo.

Según el INE, el fideicomiso propuesto por AMLO recibió –entre el 26 de septiembre de 2017 y el 31 de mayo de 2018–, casi 79 millones de pesos, de los cuales 44 fueron depositados en efectivo, dinero que debió rechazar el Fideicomiso. ¿Por qué?

1.- Porque al ser depósitos en efectivo no es posible saber la procedencia lícita del dinero, además de que dicha cantidad rebasa el tope en efectivo previsto para un partido, según el artículo 54, de la Ley General de Partidos Políticos.

2.- Porque los depósitos en efectivo violan la Ley Electoral, en su apartado de financiamiento a partidos… y

3.- Porque incluso el contrato del fideicomiso subraya que sólo puede recibir aportaciones a través de transferencias electrónicas y cheques.

Además, en sólo siete días –entre el 26 y el 29 de diciembre de 2017, y el 28 de marzo–, se realizaron depósitos en efectivo por casi 20 millones de pesos, el 44% de la totalidad de los recursos permitidos en efectivo por el fideicomiso.

Incluso, los videos de seguridad del Banco Afirme confirman que el 28 de diciembre de 2017, seis personas realizaron 28 operaciones consecutivas y con depósitos de 50 mil pesos.

Asimismo, en sólo cuatro días –del 26 al 29 de diciembre de 2017–, ingresaron a las cuentas del fideicomiso otros 12.9 millones de pesos, en montos en metálico que iban de 25 mil pesos a 200 mil.

Otra irregularidad es que el fideicomiso sacó millones en efectivo que repartió entre integrantes de Morena. Por ejemplo, el INE detectó que 70 personas recibieron esos cheques. Y resulta que, de ellas, 56 personas tienen relación directa con Morena.

Y a pesar de todo lo anterior, a pesar de que nunca se probó el origen lícito del dinero y se probó el destino negro del dinero; a pesar de que los recursos los manejaron miembros de Morena –incluso candidatos–, un magistrado del Tribunal Electoral dice que no procede la sanción a Morena.

¿Así o más claro que el Tribunal Electoral –sus magistrados–, amenazan con doblarse ante el poder absoluto de Morena? ¿Así o más claro que estamos ante lo peor del viejo PRI?

Al tiempo.
06 Agosto 2018 04:00:00
¡Presidente, no le compete la moral!
Dice el presidente electo que especialistas trabajan en la iniciativa para convocar a una “Constitución Moral”.

Y, en efecto, el nuevo presidente puede decir misa y pontificar sobre la moralidad de su gobierno y su pretendida república del amor. Sin embargo, se equivoca cuando llama al poder público a meter mano en la moral ciudadana. ¿Por qué?

Porque la moral ciudadana –de naturaleza íntima entre el individuo y su credo, cualquiera que este sea–, no es parte de las competencias del Estado y menos del primer mandatario y presidente electo.

¿Y, por qué no es competencia presidencial, de los partidos y del Congreso reglamentar la moral ciudadana? Por una razón elemental, porque según la Constitución –el máximo ordenamiento legal–, vivimos en un estado laico. ¿Y qué debemos entender por estado laico?

De las más acabadas definiciones de laicismo destacan las de Guido Calogero (Filosofía del Diálogo) y Nicola Abbagnano (Diccionario de Política). El primero dice que el laicismo “no es una filosofía o ideología política particular sino un método de convivencia de todas las filosofías e ideologías posibles”. Por tanto, el principio laico “consiste en la regla de no pretender poseer más verdad de la que cualquier otra pueda pretender”.

El segundo define el laicismo como “recíproca autonomía no sólo entre el pensamiento político y el pensamiento religioso, sino entre todas las actividades humanas; las diversas actividades no deben estar subordinadas unas a otras en una relación de dependencia jerárquica, ni pueden estar sujetas a fines o intereses ajenos a las mismas, sino que deben, en cambio, desarrollarse autónomamente”.

Frente a lo anterior, la pregunta obliga: ¿Por qué el nuevo presidente pretende imponer un conjunto de normas morales dictadas desde el Estado?

De las respuestas posibles nos quedamos con dos: primero, porque cree que los ciudadanos son idiotas y que su gobierno debe dictar un credo único. Segundo, porque asistimos al inicio de la doctrina única del naciente dictador.

Por lo demás, está claro que el laicismo no significa anticlericalismo y tampoco fanatismo a favor de una religión específica, frente a otras religiones.

Lo cierto es que la separación Iglesia y Estado –distancia recíproca entre lo espiritual y lo temporal–, no significa otra cosa que el respeto a la autonomía de cada uno de los mundos: el material y el temporal.

El gobernante que propone una “constitución moral” en realidad lo que pretende es el fin del Estado laico y la imposición de un código único de conducta, impuesto por el Estado, lo que al final terminaría en una religión única y de Estado.

Pero tampoco es nuevo el adoctrinamiento del nuevo presidente. Desde que creó su partido y lo bautizó como “Morena” –en alusión a un partido de creyentes en “la guadalupana”–, estaba claro que el objetivo era tutelar a los católicos desde un partido.

Tolerarán los ciudadanos y los partidos la tutela moral por parte del Estado. ¿Al diablo Juárez? El profeta.

Al tiempo.
03 Agosto 2018 04:00:00
¡PRI-Mor de millennials!
No sabemos si por ignorancia o por estupidez los millennials y las mentes brillantes del país votaron por la peor alternativa posible: por el regreso al pasado.

Y es que si bien el voto millennial y de los genios fue contra la corrupción, contra el PRI y de castigo al Gobierno de Peña, ese voto hoy aparece una de las grandes estupideces de la historia. ¿Por qué?

Porque millennials y mentes brillantes votaron por el regreso de lo más corrupto del PRI, a favor de la más cuestionable clase política y por el regreso de aquello que repudian. ¿Lo dudan?

Hoy la terca realidad confirma que votaron por el regreso de salinistas puros, como Manuel Bartlett, Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal, Javier Jiménez Espriú y Juan Ramón de la Fuente –entre otros dalinistas–, de “la mafia del poder”. Todos con larga cola de pillerías y corruptelas.

¿De verdad no sabían los millennials y las mentes brillantes que los anteriores “hombres del Presidente” tienen un rancio arraigo en el PRI?

¿No sabían que con la llegada a Morena los salinistas firmaron un feo matrimonio llamado “PRI-Mor”?

¿Ignoraban los antecedentes dictatoriales de Manuel Bartlett, el saqueo de Marcelo Ebrard de la Línea 12 del Metro, las corruptelas de Ricardo Monreal; no sabían que Juan Ramón de la Fuente institucionalizó al PRI en la UNAM y Javier Jiménez Espriú está vinculado con el escándalo de Odebrecht? ¿Por cuál cambio votaron?

Y tienen razón cuando argumentan ignorancia e incredulidad. Muchos dicen que no sabían lo anterior, otros señalan que nunca creyeron que Obrador rehabilitaría a lo peor de la clase política.

Incluso son entendibles los argumentos. Lo que no se entiende es por qué guardan silencio las mentes brillantes y los millennials ante el engaño del candidato del cambio.

Se entiende la ignorancia y se justifica la incredulidad, pero no la incapacidad para buscar respuestas a interrogantes fundamentales, como la siguiente joya.

¿Saben quién es Josefa González Blanco Ortiz-Mena? Sí, futura secretaria de Estado que dice que “los aluxes existen” y que las “huellas de sus manitas” son visibles. Es hija del dinosaurio priista Patrocinio González Blanco Garrido, secretario de Gobernación con Salinas.

La madre de Josefa se llama Patricia Ortiz-Mena Salinas de Gortari. Por tanto, Josefa es prima del expresidente Salinas. ¿Y la mafia del poder? A nadie le importa.

Además, Josefa es tía del juez de la Suprema Corte Alfredo Gutiérrez Ortiz-Mena, quien junto con Olga Sánchez Cordero promovieron la liberación de la secuestradora Florence Cassez. El esposo de Olga Sánchez Cordero, Eduardo García Villegas, es un prominente priista del salinismo.

No es todo, Josefa es sobrina bisnieta de Tomás Garrido Canabal, promotor cristero en el suroeste del país. Tampoco es todo, Josefa es pariente del gobernador de Morelos, Graco Ramírez Garrido Abreu y prima lejana del saliente gobernador Manuel Velasco Coello Garrido.

¿Por quién votaron los millennials y los mexicanos más preparados?

Si, votaron por el regreso de lo más rancio del PRI.
02 Agosto 2018 04:00:00
¡Presidente, no regale lo que no es suyo!
Como si fuera hacendado de horca y cuchillo –que reparte migajas entre el pueblo bueno–, el electo Presidente alza la diestra en señal de perdón y decreta: “borrón y cuenta nueva”.

La bondad Presidencial alcanza a miles de tramposos que, por años, saquearon el dinero público a través del no pago de la energía eléctrica que consumen; saqueo calculado en 43 mil millones de pesos, dos veces el quebranto de la empresa.

Dicho de otro modo, el nuevo Presidente propone otro Fobaproa a costillas de los contribuyentes que trabajan incansables y cumplidores con su responsabilidad de pagar los servicios públicos que consumen.

¡Y que se chinguen esos mexicanos trabajadores y responsables…! Y que el populista Gobierno de Obrador convierte en deuda pública la deuda privada de miles de tramposos, gandallas y oportunistas.

Sin embargo, lo que no ve y menos entiende el Presidente electo es que el cargo de mandatario no es un regalo –ciudadano– para que se adueñe de los bienes de la nación.

No, el mandato presidencial es una orden de los mandantes –los ciudadanos–, quienes según la Constitución son depositarios únicos del poder. “El poder dimana del pueblo”, dice la Carta Magna.

Visto de otra manera, el Presidente electo no entiende que los ciudadanos –en tanto mandantes– contrataron a López Obrador para administrar de la mejor manera los bienes de todos, no para el despilfarro a favor de mexicanos que defraudan a todos, al negarse a pagar el costo de la energía eléctrica que consumen.

Y es que cuando el Presidente electo promete borrón y cuenta nueva a los deudos de energía, en realidad lo que propone es apropiarse de lo que no es suyo –hacer pública la deuda privada de la CFE– y solapar crímenes como el saqueo del dinero público mediante el no pago del servicios públicos de energía eléctrica.

¿Y qué pasará con millones de mexicanos que, de manera responsable, con trabajo y esfuerzos pagan la luz, impuestos, multas, el costo de todos los servicios y el aparato del Estado?

Está claro el mensaje de AMLO; perdón a los tramposos y vividores –para los que creará un nuevo Fobaproa–, ¡y que se chinguen los que trabajan, que cumplidos y puntuales pagan su consumo de energía eléctrica!

No, Presidente, no regale lo que no es suyo; no fue electo para convertir en deuda de todos la deuda de un puño de particulares rapaces y tramposos.

¿Olvida, Presidente, que en su libro Fobaproa, Expediente Abierto retrató un país de complicidades e impunidad, en donde el PRI rescataba a tramposos –como Alfonso Romo– y saqueadores del dinero público para beneficiar a los poderosos?

¿Olvida que el Fobaproa fue un engaño ciudadano para convertir en deuda pública la deuda privada de los que saquean los bienes de la nación?

¿Olvida, Presidente, que no puede regalar lo que no es suyo, como regaló la plaza Mariana a Norberto Rivera?

No olvide, Presidente, que fue electo para respetar y hacer respetar la Constitución, no para violarla.

Al tiempo.
01 Agosto 2018 04:00:00
¡Dictadura roja…!
En Morena han pasado de “la dictadura perfecta” a la “dictadura roja”. ¿Por qué? Porque en Morena se prohíbe pensar, disentir y formar “tribus”.

Es decir, Morena hoy es igual al PRI de los años 60, 70 y 80 –del siglo pasado–, en donde las prácticas dictatoriales eran la expresión más acabada de la antidemocracia del entonces “partido oficial”.

Incluso, no fue gratuito el mote acuñado por Mario Vargas Llosa –quien bautizó como “dictadura perfecta”–, a los gobiernos autoritarios y nada democráticos del PRI.

Por eso, partidos que en esos años eran opositores –el PAN y una naciente izquierda con la evolución del PSUM, PMT y PRD–, no sólo censuraban el pensamiento único y la línea vertical predominante en el PRI sino que, abiertamente, criticaban el nada democrático sometimiento de gobiernos estatales, diputados y senadores a los presidentes en turno.

Y era tal el culto al pensamiento único dictados por los presidentes priistas que se acuñó la máxima de: “nada se mueve en el frondoso árbol del poder sin que lo ordene el jefe máximo,” o el “priista número uno”.

Y durante años la derecha del PAN y las izquierdas del PSUM, PMT y PRD lucharon precisamente contra esa “dictadura del partido único”, al extremo de que azules y amarillo promovieron en sus filas y gobiernos la libertad de pensamiento, libre expresión y libre asociación.

Incluso, el PRD impulsó las “tribus”; expresiones de pensamiento e intereses disímbolos que, sin embargo, abrazaban una causa común; la convicción democrática.

Y vale el recuento memorioso porque con el acceso de Morena al poder no sólo regresó “la dictadura perfecta” y “el poder de un sólo hombre” sino que luchadores de antaño y supuestos demócratas hoy guardan silencio y tragan sapos y serpientes, a cambio de un vulgar hueso.

En Morena, supuestos demócratas como Pablo Gómez, Carlos Payán, Germán Martínez –entre muchos otros “santones” de izquierda y derecha–, son víctimas de todo lo que criticaron en el viejo PRI y guardan silencio cual aplaudidores de la nueva “dictadura perfecta”, a cambio de un vulgar hueso.

Y si dudan, baste revisar una sorprendente declaración –ante el silencio de militantes de izquierda que lucharon contra todo lo que hoy acatan ciegos y sordos–, de la presidenta de Morena Yeidckol Polevnsky y del presidente de la Comisión de Honestidad y Justicia, Héctor Díaz Polanco, que confirman el carácter autoritario, nada democrático y dictatorial del partido rojo.

Resulta que por decreto –de AMLO–, senadores y diputados de Morena “tienen prohibido” crear “tribus” o corrientes internas –políticas o de ideas–, dizque para evitar choques, mantener unidad y conseguir consenso. Y aquel que violente dichos lineamientos se hará acreedor a una sanción que incluye la expulsión.

¿Qué significa lo anterior, si tomamos en cuenta que Polevnsky y Polanco son adoradores de dictaduras como las de Chávez y Maduro?

Que Morena es hoy un remedo de “la dictadura perfecta” del viejo PRI.

¡El cambio de los millenials!

Al tiempo.
30 Julio 2018 04:00:00
¡La caja chica…!
La paraestatal Pemex siempre ha sido “el objeto del deseo” de Andrés Manuel López Obrador.

Y si dudan, el Diario de Debates de la Cámara de Diputados guarda una joya del cinismo político mexicano; una escaramuza entre el tabasqueño Juan José Rodríguez Prats y el extinto Manuel Camacho.

En el debate el exregente del DF en tiempos de Carlos Salinas reconoce que por orden presidencial –en 1992–, entregó 9 mil millones de aquellos pesos a Andrés Manuel López Obrador, para que levantara el plantón de trabajadores petroleros que se había instalado en el Zócalo.

Y si no es suficiente, en su libro “Mesías Mexicano” –pág. 91 y 92–, George W. Grayson recoge testimonios de la entrega del dinero procedente de Pemex; dinero que fue utilizado “para hacer política”.

Desde entonces, el hombre que maneja la “Caja Chica” con la que López Obrador hace política se llama Octavio Romero Oropeza, por pura casualidad designado director de Pemex por su amigo y jefe, el nuevo presidente electo.

Pero la anterior es apenas una parte de la historia. Octavio Romero fue Oficial Mayor del gobierno de AMLO en el DF –de 2000 a 2005–, y fue el responsable de un verdadero saqueo a las arcas públicas, que incluyó obras sin licitación, obra a cambio de terrenos del GDF y la más escandalosa de todas: el descuento por nómina del 10% a todos los trabajadores del GDF durante cinco años.

¿A dónde fue a parar todo ese dinero? Todos en el PRD lo sabían y en Morena también lo saben: la política de AMLO siempre se movió con mucho dinero negro que manejaba Octavio Romero, el ganadero y amigo de AMLO que es un ignorante total del tema petrolero.

Pero obliga la pregunta: ¿a quién le importa que Octavio Romero nada sepa de petróleo y aún así sea designado director de la paraestatal?

Lo cierto es que lo de menos es saber sobre petróleo. Lo importante es que –según los conocedores de la trayectoria de Romero–, Pemex podría terminar en la “Caja Chica” de la familia López Obrador.

Y la mancuerna para el saqueo de Pemex –al mejor estilo de Chávez y Maduro en el saqueo de la petrolera en Venezuela–, se cierra con la designación de otra improvisada en la mayor dependencia energética.

Resulta que AMLO le entregó la titularidad de Energía a Rocío Nahle, acusada “recaudadora” de Obrador por otra incondicional: Eva Cadena.

Todos conocen los videos en donde Eva Cadena recibe dinero para AMLO; todos vieron la denuncia de Eva Cadena ante la fiscalía de Veracruz, contra Rocío Nahle y Cuitláhuac García –ganador electo de Veracruz– y todos vieron la manera en que las redes de Morena lincharon a Eva Cadena.

Pero el círculo se cierra con la designación de Manuel Bartlett al frente de la CFE, nombramiento cuestionado incluso por los aplaudidores de AMLO.

Al final, resulta que en Pemex, en la Secretaría de Energía y la CFE, el nuevo gobierno premia no sólo la incondicionalidad sino la ratería, la transa, la opacidad y el manejo negro de dinero.

Así la Cuarta Transformación: más del viejo PRI.

Al tiempo.
27 Julio 2018 04:00:00
Afirme, banco amigo
No tiene cuenta bancaria ni tarjeta de crédito. No lleva efectivo ni para el taxi y lo suyo no es el dinero. Sin embargo, el presidente electo tiene un banco consentido y es amigo de un banquero que maneja sus negocios políticos.

Negocios como el fideicomiso de la discordia –abierto en el Banco Afirme–, y que se ha convertido en otro escándalo de financiamiento electoral, luego de “Amigos de Fox” y “Pemexgate”.

Y es que cuando Morena y su candidato presidencial anunciaron la creación de un fideicomiso para ayudar a los damnificados pretendieron blindar el engaño con “personalidades” de “credibilidad y honestidad”. No lo consiguieron, a pesar de “notables” como Elena Poniatowska, Alejandro Solalinde, Julio Scherer Ibarra y Pedro Miguel, entre otros.

Lo que sí lograron fue exhibir al Banco Afirme como la institución que en muchas ocasiones sirvió al interés político de AMLO.

Acaso por ello fue posible el absurdo de exhibir la copia de una transferencia electrónica, con el sello del banco. Como saben, ese milagro fue exhibido como prueba de que la esposa del presidente electo sí aportó recursos de su esposo al fideicomiso Por los Demás.

Pero resulta que en 2006 –cuando Obrador fue el candidato del PRD– Banco Afirme concentró todas las cuentas bancarias del partido amarillo, financió spots de AMLO y habría aportado millones a su campaña.

En la elección de 2012 se difundió una grabación en la que se escucha al asesor de AMLO, Julio Scherer Ibarra –“notable” del fideicomiso Por los Demás–, conversar con Julio César Villarreal Guajardo, cabeza del Grupo Afirme, sobre aportaciones económicas a la campaña de Obrador.

Según el “pinchazo” telefónico, el Banco Afirme aportó 110 millones de pesos a la campaña del candidato presidencial del PRD.

Curiosamente el Grupo Financiero Afirme fue el banco consentido de los gobiernos perredistas de Leonel Godoy, en Michoacán, y Marcelo Ebrard, en Ciudad de México.

En el primero manejó la nómina del Gobierno michoacano y facilitó un préstamo de 6 mil millones de pesos. En el de Ebrard sirvió como depositario de los apoyos sociales y otorgó créditos para la sustitución de taxis y microbuses.

Julio César Villarreal Guajardo es un empresario regiomontano, ligado al “salinismo” –amigo de Alfonso Romo principal asesor de AMLO–, y primo del secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal.

Gracias a las privatizaciones de Salinas –“jefe de la mafia del poder”–, Villarreal Guajardo adquirió Sicartsa y Banpaís y luego de aventuras en el PRI saltó a los brazos de la “izquierda” obradorista –junto con Alfonso Romo, Ricardo Salinas Pliego y otros empresarios “regios que vendieron su alma a Morena y que hoy son insultados en la plaza pública–, para expiar sus pecados.

Y hoy, Villarreal Guajardo y Banco Afirme son el grupo financiero consentido del nuevo gobierno.

¿Se prestarán para ocultar información del gran fraude electoral del Fideicomiso? Los juaristas recuerdan la máxima: “a los amigos, justicia y gracia, a los enemigos, justicia a secas”.

Al tiempo.
26 Julio 2018 04:00:00
¡Al diablo el Congreso..!
La instrucción fue tajante; acabar con el Congreso, palabras más, palabras menos. Y el instructor fue nada menos que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

Por lo menos es lo que se entiende de la entrevista que ofreció al periodista Ciro Gómez Leyva el diputado electo Mario Delgado, al referirse a la instrucción de AMLO –a los legisladores de Morena– para “quitar todas las trabas” a la legislación sobre consulta ciudadana.

La urgencia se justifica con la consulta ciudadana para continuar o no con la construcción del nuevo aeropuerto. Sin embargo, se trata de una zanahoria envenenada. ¿Por qué?

Porque si analizamos el fondo de lo que significa “quitar todas las trabas” legales y constitucionales, encontraremos que el blanco es acabar con el Congreso, el único contrapeso real a una dictadura.

El mensaje está claro. El nuevo Presidente seguirá la ruta de dictadores como Hugo Chávez y Nicolás Maduro –entre otros– para desaparecer al Congreso y para sustituir sus funciones por la consulta popular.

Dicho de otro modo; el primer paso de un Gobierno dictatorial será quitar del camino al estorboso Congreso –estorbo que recio y quedito ha manifestado AMLO–, y el segundo paso será acabar con el concepto de democracia representativa.

En los hechos, López Obrador gobernará mediante consultas populares y decretos, haciendo a un lado al Congreso. Y ya desde el 11 de julio Obrador adelantó que una de sus prioridades sería “quitar trabas o candidatos para aplicar todos los procedimientos de consulta ciudadana que deberán tener carácter vinculatorio”.

Lo que no sabía el presidente electo es que ya existe una ley que regula la figura de consulta ciudadana, que su vigencia es de carácter constitucional y que tiene candados que impiden abusos precisamente como los que pretende el nuevo presidente.

Pero tampoco es nueva la fobia de AMLO al Congreso y su gusto por los gobiernos autoritarios. Cuando era jefe de Gobierno del entonces DF, gobernó al margen de la Asamblea Legislativa y “le dio la vuelta al Congreso capitalino” mediante los bandos; decretos autoritarios que no pasaban por el Congreso.

¿Pero hasta dónde llega la instrucción de “quitar todas las trabas” legislativas de la consulta popular?

Pasa por la reforma al 35 constitucional que establece que la consulta se debe realizar en una elección federal, la pregunta deberá ser aprobada por la Suprema Corte y será vinculante sólo con la participación del 40% de los ciudadanos inscritos en la lista nominal.

Además de que “no podrán ser objeto de consulta popular” los derechos humanos, los principios del Artículo 40 constitucional –ingresos y gastos del Estado, la seguridad nacional y la organización, funcionamiento y disciplina de las Fuerzas Armadas–, y que la Corte resolverá la constitucionalidad de la consulta.

En pocas palabras, lo que propone el presidente electo es “mandar al diablo al Congreso” y acabar con la democracia representativa.

¿Así o más claro? ¡Vamos a una dictadura!

Al tiempo.
25 Julio 2018 04:00:00
¡Cuates y cuotas!
La terca realidad de los primeros 25 días confirma que, el de Andrés Manuel López Obrador, podría ser un Gobierno de “cuates y cuotas”.

Y si dudan, basta revisar diarios como La Jornada, semanarios como Proceso y los informativos de Televisión Azteca. En todos ellos –y muchos otros– la parcialidad ha dado paso a la complicidad grosera.

Y es que para esos medios no existió –por ejemplo– el fraude cometido por Morena a través del fideicomiso creado para los damnificados y que una vez denunciado y probado por el INE confirmó que el partido rojo no cumplió las reglas de financiamiento en una elección.

Y a pesar de las evidencias aplastantes esos medios no dedican una sola crítica al fraude, menos un cuestionamiento o un reportaje por la nueva “estafa maestra”. En cambio, los medios cuates del nuevo Gobierno dedican amplios espacios al elogio desmesurado y sin pudor, al estilo de la “prensa vendida” que cuestionó la izquierda mexicana en los años 60 y 70 del siglo pasado.

Y es que hoy esos medios son todo aquello que sus directivos y periodistas “cuestionaron a los 20”. Por eso la pregunta obliga. ¿Por qué la sumisión que raya en complicidad?

Elemental: porque La Jornada, Proceso y Televisión Azteca –entre otros–, son “cuates” de un Gobierno que ya paga “cuotas”. Van las pruebas.

1.- Hace días, La Jornada publicó una imagen de la visita de AMLO a sus instalaciones. Mensaje lapidario: “todo empezó aquí”, parecía decir. Y es que en los últimos 30 años –con Carlos Payán y Carmen Lira como directores–, La Jornada estuvo siempre al servicio de Obrador; lo construyó como líder social, jefe del PRD, candidato presidencial y dueño de Morena. La Jornada militó, antes que informar.

2.- En los previos al año 2000, el Gobierno de Zedillo –con mediación de Esteban Moctezuma, a la sazón titular de Gobernación y Desarrollo Social, respectivamente–pactó con AMLO la jefatura del PRD y luego la candidatura al Gobierno al DF, pese a que Obrador no cumplía los requisitos legales. Por eso, Zedillo también salvó de la quiebra económica a La Jornada.

3.- En el libro Diarismo –págs. 190 y 191 y 192–, el periodista Marco Lara Klahr revela que La Jornada puso todos sus recursos –periodistas incluidos– para construir a AMLO.

En un pasaje penoso, Lara relata que reporteras y directivos de La Jornada hacían el papel de “nanas” y “guaruras” de los hijos de AMLO. También confirma que Carmen Lira es “madrina” de los hijos mayores de AMLO, mientras la reportera Rosa Icela Rodríguez hacía el papel de “guarura”.

4.- En el escándalo del fideicomiso fraudulento, aparecen Pedro Miguel y Julio Sherer Ibarra. El primero es directivo de La Jornada y el segundo de la revista Proceso.

Por lo anterior, hoy la Jornada, Proceso y Televisión Azteca son los medios oficiales del presidente Obrador. Hoy, Esteban Moctezuma será titular de la SEP; hoy, Rosa Icela Rodríguez será secretaria general del Gobierno de Sheimbaun en CDMX y Julio Sherer será el abogado presidencial.

Gobierno de cuates y cuotas. ¡Y apenas empiezan!

Al tiempo.
24 Julio 2018 04:00:00
¡La carta y el miedo…!
Lo primero que llamó la atención fue el vergonzoso silencio de no pocos intelectuales, periodistas y diplomáticos, sobre todo si comparamos la madriza que, en su momento, le recetaron a Enrique Peña.

Y es que cualquiera imagina la reacción adversa que habría recibido el presidente mexicano, si la carta enviada por López Obrador a Trump la hubiese firmada el presidente Peña. Se lo habrían acabado vivo. ¿Por qué?

Porque la carta del presidente electo mexicano al mandatario de Estados Unidos es lo más parecido a un acto de sumisión.

Por ejemplo, en ningún momento el futuro presidente mexicano rechazó de manera tajante el tema del muro propuesto por Trump y menos negó que sería pagado por nuestro país. Obrador no habló del tráfico de armas y menos de combatir las finanzas de los cárteles criminales.

Tampoco condenó el maltrato a los mexicanos y los insultos que lanza todos los días sobre los violadores y criminales. Además, nunca rechazó las deportaciones masivas a manos de la Patrulla Fronteriza; no condenó la separación de niños mexicanos –a los que se mantiene enjaulados–, de sus padres y menos las redadas en la frontera. Y ni hablar del abandono de los Dreamer.

Es decir, que todo aquello que muchos le reclamaron al presidente Peña –una postura contundente contra el Gobierno de Trump por el maltrato a los mexicanos–, estuvo ausente en el primer intercambio epistolar del presidente electo mexicano y el Presidente de Estados Unidos.

Sin embargo, de nueva cuenta asistimos al mejor ejemplo del doble trato –la doble moral–, que dispensan buena parte de medios, intelectuales, analistas y comentaristas cuando se trata del Presidente Peña y/o del electo Andrés Manuel López Obrador.

Lo cierto es que cada vez es más evidente el miedo mediático al presidente electo, al que muchos de los otrora críticos no le temen sino que hoy –abiertamente–, le tienen pánico. Y es que cada vez resulta más riesgoso para los periodistas criticar al nuevo presidente y mantener sus empleos.

Y no es para menos. En la conferencia de ayer lunes, el presidente electo hizo mofa de los medios que lo cuestionaron y hasta pidió –en tono burlón–, “un aplauso para Milenio y para Reforma”. ¿Qué tal…?

Días antes, en tono amenazante –que hizo recordar a muchos la represión a manos de José López Portillo–, López Obrador lanzó una advertencia clara a los medios, a los críticos y a los periodistas, en general.

Dijo, López Obrador, en uno de los mayores arranques de autoritarismo en sus primeros 20 días de triunfo –y al hablar sobre la multa del INE a Morena–: “todo esto se ha difundido mucho en los medios conservadores, no se me va a olvidar, no es que quiera yo actuar de manera vengativa. Yo no odio, pero no olvido; yo perdono, pero no olvido”. ¿Qué tal…?

¿Cuál es la diferencia entre “no les pago para que me peguen”, de López Portillo, y “no se me va a olvidar, no es que quiera yo actuar de manera vengativa; yo no odio pero no olvido”?

Propio de un dictador. ¿O no?

Al tiempo.
23 Julio 2018 04:00:00
¡Así no, presidente…!
No, presidente electo, no recurra a la mentira y al engaño para tratar de justificar lo injustificable; el fraude cometido por Morena –y que descubrió y documentó el INE–, contra damnificados a los que usted prometió ayudar, en un video.

No Presidente electo, no empiece su gobierno con un engaño a los 30 millones que creyeron en usted y que hoy –muchos de ellos– extraviaron la honestidad valiente.

No Presidente, ofrezca una disculpa y despida a los culpables de la escandalosa ratería y salve –con ello– su imagen, su credibilidad, su bono democrático. ¿Ya vio encuestas que confirman el fin de la luna de miel…?

No Presidente, no mande al diablo a las instituciones porque ni usted ni nadie tiene derecho a dañar la Institución Presidencial, que no es de su propiedad sino fundamental para la democracia y, sobre todo, que sólo es un encargo de los ciudadanos, de los mandantes.

No olvide, presidente electo, que en una democracia representativa –como la mexicana–, el cargo de presidente lo convierte sólo en mandatario, no en mandamás. Es decir, los ciudadanos somos los mandantes y usted sólo es el mandatario; aquel a quien los ciudadanos –los mandantes– encomiendan por seis años el mandato.

Tampoco olvide, Presidente electo, que si empieza su gobierno con una mentira del tamaño del fraude cometido por Morena contra los damnificados –fraude dos veces mayor al de la Casa Blanca–, usted podría terminar como uno de los grandes defraudadores de los mexicanos.

Por eso, Presidente electo, no destruya la última esperanza de 1 de cada 3 mexicanos que votaron por usted. Muchos están seguros de que usted no es parte de esa mafia que se quiere incrustar en el poder.

No escuche las voces envenenadas de los que quieren salvar su pellejo a costa de la imagen presidencial; a costa del mexicano más votado en la historia. No deje que maten esa esperanza por un puño de pesos. Que no lo arrastre la nueva mafia del poder.

No se equivoque presidente electo, porque en sus conferencias de prensa –sobre el escándalo del Fideicomiso–, usted no sólo propone un acto de fe a favor de Morena y de su propia imagen presidencial sino de los pillos que anidan en su partido a costa de la institución presidencial. Olvida que muy pronto usted será un estadista sometido a las instituciones, no a los actos de fe.

No, presidente electo, en democracia no sirven los actos de fe –propios de los tiranos–, que apelan a la fe ciega. Tampoco sirven los credos a favor de los prohombres. No, presidente electo, en democracia mandan las instituciones y su veredicto.

El INE, el mismo que validó su victoria aplastante presidente, también encontró trampas con 80 millones de pesos. ¿Quien operó las trampas?

Deslíndese de los tramposos, señor presidente electo. ¡No permita que la duda sobre su honestidad anide en los 30 millones de mexicanos que creyeron en usted!

Hoy muchos creen en su inocencia. Y cuando usted defiende a esos pillos, presidente electo, la luna de miel se vuelve hiel.

Al tiempo.
20 Julio 2018 04:00:00
Mentira y robo, las preguntas
Queda claro que los jefes de Morena y su candidato presidencial mienten sobre el fideicomiso a los damnificados. ¿Por qué? Porque es evidente un robo de 80 millones de pesos. Por eso las preguntas.

1.- ¿Por qué engañar a los ciudadanos, presidente electo? 2.- ¿Por qué usted dijo una cosa –que el fideicomiso sería para los damnificados– y sus subordinados tuercen la realidad? 3.- ¿Sabía del robo de casi 80 millones de pesos? 4.- Si su respuesta es “no”, nadie creerá ese “no”, pues todos saben que el único mandón en Morena es López Obrador. 5.- ¿Quién lo engaño, presidente electo? 6.- ¿De qué tamaño es la responsabilidad de Citlalli, alias Yeidckol? 7.- ¿Qué responsabilidad tienen sus hijos, presidente ganador? 8.- ¿Por qué tampoco aclara el lavado de dinero exhibido en un audio entre José Ramón y Citlalli? 9.- ¿De verdad cree, presidente, que los ciudadanos se tragan el cuento “de una vil venganza”; cree que los ciudadanos son tontos?

10.- ¿Quién ordenó el lavado de dinero, documentado por el INE? 11.- ¿De dónde salieron millones de pesos en efectivo? 12.- ¿Es dinero del crimen organizado y el narcotráfico? 13.- ¿Por qué Morena y su candidato ganador parecen gemelos de la mafia del poder y de los rapaces empresarios? 14.- ¿Renunciaría a su triunfo en las urnas, si la autoridad prueba la mentira y el robo, en la tercera sanción más cuantiosa en la historia electoral mexicana?

15.- ¿No le avergüenza y le provoca cargos de conciencia usar la tragedia de los damnificados para ganar una elección? 16.- ¿Ya sabe quién aportó el dinero, quién autorizó el robo y quiénes se beneficiaron del lavado de dinero? 17.- ¿Cuánto dinero se lavó en todo el país, ante la evidencia de que corrían verdaderos ríos de dinero en distintas entidades? 18.- ¿El dinero lavado fue a la candidatura presidencial? 19.- ¿Debemos entender, presidente electo, que en México todos los partidos y sus candidatos ganan elecciones a billetazos?

20.- ¿Para eso el candidato ganador purificó a Lino Korrodi, para hacer lo mismo que “los amigos de Fox”; para hacer trampa? 21.- ¿Por qué en el fideicomiso de la transa, aparecen militantes de Morena que también son directivos del semanario Proceso y del diario La Jornada? 22.- ¿Existe complicidad de esos medios afines a su causa en la real “estafa maestra”? 23.- ¿Por qué los medios afines a AMLO, periodistas militantes e intelectuales alineados no cuestionan la tercera mayor estafa electoral en la historia mexicana? 24.- ¿Por qué si la estafa del fideicomiso para los damnificados es del doble del costo de la casa blanca no aparecen los mismos críticos de Peña Nieto y su esposa para gritar con el doble de intensidad? ¿Por qué se quedan callados?

25.- ¿Por qué a pesar de que el numeral 18 de los 50 puntos contra la corrupción prohíbe “fideicomisos o cualquier otro mecanismo utilizado para ocultar fondos públicos y evadir la legalidad y la transparencia”, Morena solapa un Fideicomiso tramposo.

La justicia no es un acto de fe y nadie debe estar impune.

Al tiempo.
19 Julio 2018 04:00:00
¡Ya paren de mentir!
Una mentira detrás de otra. Esa es la historia del naciente gobierno de Andrés Manuel López Obrador, a sólo 19 días de una victoria histórica.

Por eso –por las elevadas esperanzas que desató–, debemos preguntar: ¿a nadie, en el equipo del nuevo presidente le importa poner orden? Parece que no. ¿Imaginan ese caos ya iniciada la nueva gestión federal?

Parece que en el equipo del futuro presidente nadie entiende que un gobierno de mentirosos y rapaces –por muy popular que sea–, no prolongará por mucho tiempo la “luna de miel” con los ciudadanos que lo llevaron al poder.

Por eso obliga repreguntar: ¿de qué tamaño es el escándalo de las mentiras?

1.- Ayer el INE confirmó que Morena sí financió actividades electorales con el fideicomiso de casi 80 millones de pesos creado para los damnificados. El INE impuso una multa de casi 200 millones de pesos. Mintió AMLO en un spot en donde prometió que el dinero sería para los damnificados. ¿Tenemos un presidente mentiroso?

2.- Horas antes, el sacerdote Alejandro Solalinde debió reconocer que mintió sobre un supuesto acuerdo entre el EZLN y el gobierno de AMLO. El escándalo se produjo luego que los zapatistas acusaron al cura de mentir y engañar a la opinión pública, ya que no han reconocido al gobierno de AMLO.

3.- En la misma semana, el Vaticano desmintió a la colaboradora de AMLO, Loretta Ortiz, quien mintió cuando aseguró que el papa Francisco participaría en las mesas sobre la amnistía a criminales.

4.- El lunes, el INE tiró las promesas de consulta ciudadana formuladas por distintos colaboradores de AMLO, quienes gritaban “consulta popular” para el nuevo aeropuerto, la reforma energética, la reglamentación de la mariguana y muchas otras promesas de campaña. La consulta sólo se puede llevar a cabo en una elección federal, como la de 2021.

5.- En la misma semana, Gerardo Esquivel, asesor económico de AMLO, dijo en Televisa que el virtual presidente nunca prometió bajar los precios de la gasolina, la luz, el gas y el diésel. Lo apalearon en redes, por mentiroso, y reapareció un videos en donde AMLO hace tales promesas.

6.- La semana pasada también fue de escándalo ya que luego de dar a conocer los 50 lineamientos contra la corrupción, AMLO designó embajadora de México en Washington a su tía política, Martha Bárcena. El numeral 26 de los lineamientos prohíbe a todo servidor público del Gobierno de AMLO contratar a parientes.

7.- Y ya no hablamos de feas mentiras como las de bajar el precio de la gasolina, de tirar la reforma energética, cancelar el aeropuerto, vender el avión presidencial, desaparecer el Cisen, mandar al olvido al Estado Mayor Presidencial y lograr un crecimiento económico de 4% anual, a partir de 2019.

Resulta que a 19 días de la arrasadora victoria de Morena y de su candidato, se han caído casi todas las promesas de cambio, las ofertas de campaña y crece la percepción de que llegarán al poder un puñado de improvisados incapaces de explicar todo lo que prometieron.

Al tiempo.
18 Julio 2018 04:00:00
¡Otra cara del dictador!
Durante meses dijimos que una victoria de Morena colocaría a México en la antesala de una dictadura.

Y ante esa posibilidad, intelectuales reputados, políticos y periodistas dijeron siempre que se trataba de una exageración. Incluso respondían con una grosera obviedad: “México no es
Venezuela”.

Lo cierto es que en ninguna parte del mundo existen gemelos en el populismo y la dictadura. Cada populista y cada dictador oberdece a las caraterísticas propias de su sociedad.

En el México del siglo 21, por ejemplo, el gobierno populista que viene no sólo pasó por encima de la división de poderes y violentó los tres órdenes de Gobierno, sino que retomó una vieja práctica virreinal, la cual perfeccionó siglos después el dictador Francisco Franco.

Nos referimos a los 32 “coordinadores estatales” que “por dedazo” designó el futuro presidente para tener el control político, hacendario y fiscal de las 32 entidades del país.

En pocas palabras, cuando Andrés anuncia la figura de “coordinadores estatales” confirmó que el suyo sera un régimen totalitario, en donde un partido hegemónico de masas tiene el control absoluto de la vida política del Estado todo, incluyendo las entidades federativas. ¿Esa figura les recuerda algo?

Recuerda al PRI de los años 50, 60 y 70. Pero lo verdaderamente preocupante es que en pleno siglo 21, en una naciente democracia mexicana, y cuando muchos suponen que salimos de lo más rancio del PRI, el gobierno que viene desempolvó usos y costumbres coloniales y dictatoriales que se suponían superados.

Y es que cada una de las entidades del país tendrá, a partir del 1 de diciembre, a un “coordinador estatal”. Cada uno incondicional del presidente e impuesto por AMLO, de entre toda una claque de fieles e incondicionales aspirantes a virreyes –como en los tiempos de la Conquista, en donde sólo representaban los intereses del rey–, al tiempo que en los hechos desempeñarán el papel de “gobernadores civiles”.

¿Cuál es el papel de un “gobernador civil”?

Es una figura idéntica a la utilizada por Francisco Franco, el dictador que por la fuerza de las balas acabó con la España republicana.

Vale recordar –si es que lo olvidaron–, que en la dictadura franquista, en España, el sátrapa impuso en todas las provincias a los “gobernadores civiles”, cuya labor fundamenal era restaurar la organización territorial centralizada, bajo el ojo atento del dictador. ¿Estaremos ante una reproduccion tropical de lo que serían los “coordinadores estatales” de AMLO en México?.

En la práctica –durante el franquismo–, los “gobernadores civiles” eran la máxima autoridad, por encima de cualquier cargo a nivel local; eran los mandones, los dueños del dinero, de la hacienda y de la justicia.

¿Será que López Obrador olvidó que según la Constitución, el poder dimana del pueblo y que los gobernadores estatales fueron electos por el pueblo? Y la pregunta obliga: ¿Por qué el silencio de los gobernadores del PRI, del PAN y PRD? ¿Le temen a AMLO?

¿O será que estamos viendo la otra cara del dictador?

Al tiempo.
17 Julio 2018 04:00:00
‘Godínez’, ¡pobres por decreto!
A nivel federal se calcula que los trabajadores al servicio del Estado –los burócratas–, suman poco más de 2.3 millones de personas. ¿Cuántos de ellos votaron a favor del candidato Andrés Manuel López Obrador?

Nadie conoce con precisión una cifra pero fuentes del sindicalismo oficial calculan que 80%, –es decir casi 2 millones de personas del servicio público–, le dieron su voto. Es posible suponer que, a partir de ese cálculo, a 18 días de que ganó la elección, el Presidente electo haya perdido por ahí del 15% del total de las simpatías de quienes lo llevaron a las urnas de manera arrolladora. ¿Por qué?

Por una razón elemental; porque hoy es incierto el salario y el empleo de los 2.3 millones de trabajadores del Estado, junto con sus familias.

Y es que, para empezar, de esos 2.3 millones, casi 10% están considerados en el rango de trabajadores de confianza –230 mil trabajadores–, de los cuales 70% –por ahí de 200 mil–, serán despedidos, según lo anunció el nuevo presidente.

¿Cuántos de esos poco más de 200 mil trabajadores de confianza del Gobierno federal que serán despedidos, votaron por AMLO? ¿Cuántos se quedarán sin trabajo a causa del voto a favor de Morena?

Para empezar, el despido fulminante de 200 mil trabajadores del Estado, que creyeron en López Obrador, será el premio a la confianza en un candidato que pregonó la defensa del empleo y el incremento del salario mínimo. Les mintió a esos 200 mil empleados. Pero ese es apenas el comienzo.

Como saben, el nuevo Presidente anunció que su salario será de 108 mil pesos mensuales. Eso significa que los salarios de los secretarios de Estado, subsecretarios, oficiales mayores, directores y todas las áreas debajo de las primeras jerarquías del Gobierno federal, se compactarán hacia abajo. Es decir, pobreza por decreto.

Aquí es donde viene la tragedia. Resulta que muchos trabajadores del Estado –sobre todo los de niveles más bajos–, no alcanzarán más que el salario mínimo. ¿Por qué? Porque por escalafón no pueden ganar más que el jefe inmediato superior.

Dicho de otro modo; “no será negocio” el trabajo al servicio del Estado y veremos el empobrecimiento salarial de amplios sectores que –en su trabajo del sector público–, tienen fincado su crédito hipotecario, el abono del auto, la colegiatura de sus hijos. Ganarán mucho más los taxistas, vendedores ambulantes, fritangueros y hasta lavaparabrisas. Eso sin tomar en cuenta que para “sacar el chivo”, la corrupción reinará en el sector público y se perderá toda esperanza de elevar los niveles de eficiencia de la burocracia.

Si tomamos en cuenta los 2.3 millones de servidores públicos y sus familias, podemos hablar del empobrecimiento de 5 millones de mexicanos, muchos de los cuales votaron por AMLO como presidente. Es decir, 15% de simpatizantes de AMLO habrán entendido el error de votar por la peor de las alternativas.

Lo curioso es que los engaña y aplauden, les miente y aplauden, los despide y aplauden. Y apenas es el principio.

Al tiempo.
16 Julio 2018 04:06:00
La tía y el nepotismo
Dicen los que saben que, en efecto, son incuestionables las credenciales de la tía de AMLO en el Servicio Exterior Mexicano.

Pero ese no es el problema. El fondo está en la congruencia y la honestidad de las promesas del candidato presidencial y de las directrices trazadas como electo Presidente, para combatir la corrupción.

Es decir, AMLO recorrió el país prometiendo el fin de las lacras que más lastiman a la sociedad mexicana y de las que han abusado hasta el extremo los políticos. Y el electorado que hizo ganar de manera arrolladora a Obrador creyó en el cumplimiento de esas promesas que hoy parece en el olvido del electo Presidente.

Y una de esas lacras de las que abusa la clase política –y con las que prometió acabar el ganador del 1 de julio–, es precisamente el nefasto nepotismo. Es decir, llevar a puestos públicos a los parientes y amigos de los políticos encumbrados.

Y es el caso de Martha Bárcena, la eficiente diplomática a la que AMLO deberá retirar del cargo al que la ha perfilado si es que el nuevo presidente quiere ganar el reconocimiento de los ciudadanos, como quien cumple su palabra, respeta sus propias reglas y está lejos de ser otro más de los políticos mentiroso en la casa presidencial.

Y es que el problema no está en las credenciales de la tía política de Andrés. No, el problema es respetar la investidura presidencial y confiar en la palabra del jefe del Ejecutivo.

Porque, como saben, la señora Bárcena es la esposa del diplomático en retiro, Agustín Gutiérrez Canet, quien –a su vez–, es tío de Beatriz Gutiérrez, esposa de Obrador.

Dicho de otro modo, resulta que en total incongruencia con su palabra y con sus propias reglas, AMLO llevará a un puesto clave –la embajada de México en Estados Unidos–, a la tía de su esposa.

Pero el feo nepotismo no sólo es una ligereza y una incongruencia del que será nuevo presidente. El problema va más allá si tomamos en cuenta el numeral 26 de las 50 reglas de López Obrador para combatir la corrupción.

Dicho numeral prohibirá que un servidor público otorgue cargo alguno a sus parientes.

Es decir, si Obrador está dispuesto a acatar sus propias reglas y está listo para cumplir su palabra, debe cancelar el cargo de embajadora de México en Washington a su tía política.

Pero el tema tampoco termina ahí. La terquedad del tiempo coloca a la nueva familia presidencial “en el lado oscuro de la luna”. ¿Por qué?

Porque el tío de la esposa del nuevo presidente, el citado Gutiérrez Canet, tiene una historia de salinista que poco ayuda en los tiempos actuales.

Cuando era embajador de México en Irlanda –en el gobierno de Zedillo– el tío de Beatriz Gutiérrez fue echado de fea manera por asilar en la embajada al expresidente Carlos Salinas, quien huía de Zedillo.

Hoy, casi 25 años después, no son pocos los que opinan que en la nueva casa presidencial –la de AMLO–, el salinismo está más presente que nunca; “la mafia del poder” acompaña al nuevo presidente de los mexicanos.

Al tiempo.
13 Julio 2018 04:00:00
¡No todo está perdido!
El desánimo entre buena parte de la clase política es palpable. Los políticos se quejan de que electores le entregaron todo al candidato de Morena y que, con esa mayoría, podrá hacer todo, incluso destruir al país, dicen con resignación. Pero lo cierto es que no todo está perdido.

Pocos, como Luis María Aguilar –presidente de la Suprema Corte–, entienden los peligros del poder absoluto, entregado a un solo hombre; pocos ven tan claro el riesgo de la ausencia de contrapesos y equilibrios en el poder presidencial y pocos se atreven a decirlo con claridad; no tiene todo el poder, presidente Obrador.

Por eso, el también jefe de la Judicatura Federal señaló –con tibieza, pero con claridad– que la Suprema Corte será el último reducto de los contrapesos en una democracia en peligro, ante el poder sin límite del nuevo presidente.

Así lo dijo Luis María Aguilar, el presidente de la Corte: “la independencia del Poder Judicial es la garantía del equilibrio de poderes”, en un mensaje con clara dedicatoria al nuevo jefe del Ejecutivo federal, al que pareció decirle: “no tiene todo el poder para hacer lo que le plazca, señor presidente”.

Y es que el jefe de la Corte –del Poder Judicial– entiende que dos de los tres poderes de la Unión están en el puño de López Obrador –el Ejecutivo y el Legislativo–, además de que también tiene en sus manos la mayoría constitucional de los congresos estatales.

Pero ese no es todo el poder en manos de López Obrador. Por si no fuera suficiente, el nuevo presidente también tiene bajo control el mal llamado “cuarto poder”. ¿Y cuál es ese poder? Casi nada, el poder de los medios, en general.

Y, en efecto, Obrador no sólo tiene el control del Congreso y del Ejecutivo; no sólo domina la mayoría de los congresos estatales, también tiene el control de buena parte de los medios; de la prensa, las redes, digitales y, sobre todo, a los concesionarios de la radio y la televisión.

En efecto, ante el grosero sometimiento de los medios, ante el amedrentamiento de las voces críticas, ante el chantaje a concesionarios de radio y televisión, se agrandan las voces como la del ministro José María Aguilar, presidente de la Suprema Corte. ¿Por qué?

Porque si bien el presidente Obrador podrá llegar a extremos como ordenar el fin de todas las reformas del gobierno de Peña y podrá utilizar su mayoría en el Congreso y los congresos estatales para enmendar la Constitución, lo cierto es que existe un último reducto, que es la Corte, para recurrir a las controversias constitucionales, todo ello a pesar de que algunos ministros son probados lopistas.

Lo curioso es que en dictaduras latinoamericanas y en populismos europeos –como los casos venezolano y polaco, respectivamente–, “El Supremo” –el Tribunal Supremo– ha sido el último reducto institucional para contener a los tiranos.

Y en el caso mexicano parece no ser la excepción; no todo está perdido mientras la Corte goce de cabal salud.

Al tiempo.
12 Julio 2018 04:06:00
¡Regalan la SEP a la tele!
Uno de los mayores escándalos en torno a la victoria electoral de Enrique Peña –en julio de 2012–, lo montaron los hombres de Andrés Manuel López Obrador.

Antes, durante y después de la campaña de Peña –sobre todo en el cierre, en el Estadio Azteca–, los lopistas emprendieron una feroz campaña para hacer creer que Televisa construyó la campaña y la presidencia de Peña Nieto.

Se trató de un maniqueísmo masivo, tanto en redes como digitales; entre “escribidores” a sueldo y hasta aparecieron libros sobre el tema. La narrativa fue la misma en todos los frentes; Televisa construyó y llevó al poder a Peña Nieto. El cuento se lo tragaron muchos incautos.

Años antes –cuando la dizque izquierda mexicana aún no se convertía en copia del PRI–, el maniqueísmo ya le acreditaba a Televisa y a Azteca la perturbación idiota de la sociedad mexicana.

La televisión, en general, era catalogada como “caja idiota” que –según esa izquierda–, servía para mantener bajo control la voluntad de los mexicanos, en tanto que se insistía en la pertenencia partidista de Televisa.

Es decir, cuando querían descalificar a la más influyente televisora, los próceres de la izquierda y sus medios afines recordaban que “El Tigre” Azcárraga se declaró “soldado del PRI”, lo cual era catalogado como el mayor pecado capital de aquel tiempo.

Lo simpático de la historia es que, con los años, decenas de lopistas que montaron el espantajo de que a Peña Nieto lo inventó Televisa, hoy guardan silencio sobre la grosera sumisión de las televisoras –todas–, al poder de un solo hombre.

Nada dijeron del cierre de campaña de AMLO en el Estadio Azteca y guardaron silencio cuando directivos y conductores de casi todas las televisoras se declararon –en los hechos–, soldados de Morena y súbditos del nuevo rey. Ya no era pecado capital sino virtud terrenal que las televisoras militaran en un partido y en una causa presidencial.

Pero “la joya de la corona” entre el naciente poder de AMLO y su romance con las televisoras se hizo pública –y fue de escándalo–, cuando el brazo derecho de Ricardo Salinas –concesionario de Televisión Azteca–, metió a uno de los suyos al primer círculo del gobierno de López Obrador.Resulta que Esteban Moctezuma –brazo derecho de Salinas Pliego– no sólo puso a Televisión Azteca al servicio de AMLO, sino que se convirtió en el secretario de Educación. ¿Y qué significa eso?

¿Se imaginan la escandalera y la madriza a Peña Nieto, si hubiese convertido a un ejecutivo de Televisa en titular de la SEP?

De risa loca que hoy los lopistas que crearon el espantajo de que Televisa inventó a Peña, guarden silencio sobre el papel de Azteca en Morena y en la educación. ¿Le entregaron la SEP a Televisión Azteca? ¿Está la educación en manos de una televisora? ¿Por qué no lo denuncian?

¿Será que de viejos hacen todo lo que criticaron a los 20 años? ¿Será que las televisoras ya no son la caja idiota? ¿Será que el de AMLO es un gobierno de “quítate tú para ponerme” yo?

Al tiempo.
11 Julio 2018 04:00:00
¡La dictadura va…!
Aquí lo dijimos en todos los tonos; abundan los indicios que apuntan a una dictadura el estilo latinoamericana, si el candidato de Morena alcanza el poder presidencial.

En todos los casos la respuesta al señalamiento fue el insulto y la descalificación. Hoy las señales son claras. ¿Por qué?

Porque el candidato ganador, Andrés Manuel López Obrador, dio los primeros avisos. El pasado lunes dijo que en su mandato retomará las conferencias de prensa mañaneras, que popularizó cuando era jefe de Gobierno del Distrito Federal.

¿Y eso qué tiene de malo? En rigor las mañaneras del presidente Obrador no tendrían nada de particular, salvo una efectiva estratagema de propaganda.

Sin embargo, el “mensaje envenenado” está a la vista de todos. Resulta que Obrador mostró lo que será “la zanahoria y el garrote” a los grandes medios electrónicos –radio y televisión agrupados en la CIRT–, y que han dado groseras muestras de abyección al poder de un solo hombre.

Y es que el virtual presidente dijo, “Vamos a tener comunicación directa. Voy a hablar con los medios de comunicación, con las empresas, para que nos ayuden a trasmitir estos mensajes y que ustedes puedan preguntar sobre cualquier asunto…”

¿Cómo debemos entender esa propaganda?

Quiere decir que los mexicanos tendremos una “cadena nacional” –en radio y televisión–, todas las mañanas, en donde el nuevo presidente dirá lo que le plazca sobre el temas que le interese, sin más réplica que la de los reporteros.

¿Y cómo impactará la comunicación entre los medios y el poder? Ese es el secreto del “mensaje envenenado”.

Resulta que a través de los grandes medios de comunicación –radio y tv–, el nuevo presidente hablará de manera directa con los ciudadanos, en lenguaje coloquial y –con ello–, le dará la vuelta a la jerarquización de las noticias, a la interpretación de los analistas y, por supuesto, a los críticos.

Dicho de otro modo. Al utilizar una “cadena nacional” diaria a través de los medios electrónicos, el nuevo presidente convertirá a la prensa en su principal adversario y competidor –especialmente a la prensa crítica–, a la que combatirá a través de sus mensajes directos mediante la radio y la televisión.

¿Quién, entre las grandes cadenas privadas de televisión y radio, se atreverá a decir “no” al Presidente que tiene el poder absoluto? Volveremos al tiempo del grosero culto al Presidente en los medios. Y ay de aquel que se niegue a complacerlo porque entonces será considerado enemigo del régimen y será tratado como tal. ¡Así empezó el control de los medios en Venezuela!

Y si aún dudan, entre 2012 y 2015, Cristina Fernández, la Presidenta de Argentina, realizó 96 cadenas nacionales. Rafael Correa, de Ecuador, realizó 666 cadenas nacionales en su mandato como presidente. Y entre 2013 y 2014, Nicolás Maduro, el dictador de Venezuela, realizó 355 cadenas nacionales.

López Obrador propone, en su sexenio, mil 825 cadenas nacionales. Es decir, una diaria. ¡Más que cualquier dictador...!

¿Se prepara o no una dictadura…?

Al tiempo.
10 Julio 2018 04:00:00
PAN-PRD, fracaso cultural
La pregunta se escucha en todos los comederos políticos: ¿Por qué fracasaron en la elección PAN-PRD?

Y tras la debacle, azules y amarillos pueden decir misa y buscar bajo las piedras a los culpables. Lo cierto, sin embargo, es que asistimos a una derrota cultural de la derecha y la izquierda. ¿Por qué?

Porque si bien PAN y PRD nacieron para acabar con el partido hegemónico, para terminar con el poder de un solo hombre, para impulsar pluralidad en el Congreso y contrapesos presidenciables y en la impartición de justicia, resulta que a la vuelta de medio siglo, tanto azules como amarillos hicieron todo para el regreso del viejo PRI; de Morena.

Es decir, perdimos medio siglo de evolución política. Y la historia regresiva sigue su curso. Se podrán perder 6 años más. ¿Por qué? Porque si nadie vio la debacle PAN-PRD, menos podrá impedir la fuga de Morena al pasado

El 21 de mayo de 2017 aquí dijimos: “lo que parece un sueño en el papel –la alianza PAN-PRD–, en los hechos es una iniciativa derrotada”. Desde entonces era evidente la debacle ¿Y por qué nadie hizo nada?

1.- Porque los dos partidos faltaron a la premisa fundamental que les dio origen; la democracia interna. Los dos recurrieron a una grosera imposición cupular.

2.- Al anterior pecado se sumó la ambición sin límites. Todos sabían que en el PAN la única candidata capaz de derrotar a Obrador era Margarita Zavala, pero muchos azules destruyeron esa posibilidad.

3.- Porque en lugar de proponer a los mejores cuadros, Anaya se robó la dirigencia del PAN y la candidatura, a cambio de entregarle a Alejandra Barrales la candidatura del Gobierno del DF.

4.- Porque el grosero trueque cupular provocó la desbandada de cuadros del PAN y del PRD que vieron en Morena una tabla de salvación. Las ratas saltan primero en un naufragio.

5.- Porque si en 2012 el PRD obtuvo 22% de la votación nacional y el PAN consiguió 25%, en 2018 los amarillos apenas lograron 5% y AN cayó a 17 por ciento.

6.- Queda claro que de haber mantenido su votación de 2012, el PAN y el PRD habrían conseguido 47% de los sufragios. Sin embargo, en 2018 PAN y PRD apenas consiguieron el 22% de la votación.

¿Por qué no hubo una suma aritmética y si un desfondamiento?

7.- La respuesta está a la vista de todos. Porque Ricardo Anaya no convenció ni a los propios panistas y Alejandra Barrales decepcionó a los propios perredistas.

8.- Y la conclusión es demoledora; el PAN no sólo se equivocó de candidato sino de estrategia, mientras que el PRD fue arrastrado por las traiciones, las venganzas y las ambiciones sin límite.

Hoy azules y amarillos viven la peor tragedia electoral de su historia y sólo falta saber si en el Congreso también perderán su calidad opositora y y terminan como meros paleros del partido hegemónico.

Luego de medio siglo de lucha contra el PRI, el PAN y PRD hicieron todo por la transformación exitosa del PRI, el partido que hoy se llama Morena. ¿Es o no una derrota cultural?

Al tiempo.
09 Julio 2018 04:00:00
¡Gobierno ‘engañabobos’!
A la generosidad de 30 millones de votantes que le dieron todo el poder, al reconocimiento sin regateos de los candidatos perdedores, del gobierno saliente, de empresarios y, en general, de la clase política, el candidato ganador respondió con una fea impostura.

Y es que a 9 días de una elección que le dio una victoria histórica el ganador y su “Gabinete” confirman que buena parte de la propuesta del candidato de Morena fue, en los hechos, una grosera impostura; un engaño.

Además, en una semana, el “Gabinete” y el futuro presidente ratifican lo que aquí dijimos desde hace años –y motivó de insultos y descalificaciones– que el de López Obrador sería “un proyecto “engañabobos”. ¿Por qué?

1.- Porque según algunos de sus colaboradores siempre no se venderá el avión presidencial, el mismo que AMLO dijo que lo había ofrecido a Obama.

2.- Porque según las mismas fuentes, el alza e las gasolinas, el llamado “gasolinazo”, seguirá tal cual.

3.- Porque la Reforma Energética que se aprobó en el gobierno de Peña, seguirá igual, con la buena nueva a la cuantiosa inversión externa.

4.- Porque el proyecto de Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México seguirá tal cual, contra lo que había prometido AMLO.

5.- Porque luego que Morena encabezó una campaña contra el mal llamado “Fiscal Carnal” de Peña Nieto, AMLO confirmó que tendrá su propio “Fiscal Carnal”. Es decir, iniciará una venganza contra sus adversarios.

6.- Porque en recorridos por el país AMLO prometió que en su gobierno el crecimiento anual sería de 4% y su equipo confirmó que no superarás 2.5%.

7.- Porque en su campaña, el hoy presidente electo prometió acabar con la violencia y la inseguridad al arranque de su gestión pero sus colaboradores dijeron que en tres años sería imposible cumplirá esa promesa.

8.- Porque durante meses, el candidato Obrador prometió que no utilizaría el Estado Mayor Presidencial y, al final, sus colaboradores confirman que si usará guaruras.

9.- Porque el INE probó que AMLO y Morenta sí se robaron casi 100 millones de pesos de un fideicomiso que debió ser para damnificados del terremoto.

10.- Porque en años, Morena y AMLO se negaron a la posibilidad de legalizar la mariguana y sus colaboradores dijeron que el nuevo presidente enviará al Congreso una iniciativa para reglamentar la “mota”.

11.- Porque AMLO dijo que Héctor Vasconcelos sería el nuevo Canciller y que el expanista Germán Martínez sería Fiscal General. Los dejó “colgados de la brocha” y, en cambio, probó que Marcelo Ebrard si era un mero “buscachambas”.

12.- Porque empresarios consultados ratificaron que la reforma educativa sólo sufrirá cambios cosméticos. Es decir, seguirá igual, lo que ya denunció la CNTE. Y para que sea creíble la impostura se convocará a una consulta “entre especialistas”. El revire de AMLO fue a cambio de que empresarios no retiren inversión.

¿Dudan que –por lo menos en los primeros días luego de su victoria–, el de AMLO es un gobierno “engañabobos”?

Al tiempo.
05 Julio 2018 04:00:00
¡El milagro…!
Especialistas del comportamiento humano dicen que el poder –en sus distintas formas–, resulta casi milagroso.

El poder es el mejor afrodisiaco, es un poderoso “Dorian Grey”, contribuye a que el imaginario colectivo exalte virtudes imposibles e impensables en el poderoso, mientras oculta defectos y
negativos.

En México, un político empoderado adquiere las cualidades del guapo, inteligente, carismático, experimentado, simpático, ocurrente y algunos los ven como deidad digna de un altar o como verdadero Rock Star.

Antaño, en el presidencialismo todopoderoso, de partido único, carro completo y del poder en un sólo hombre, el Presidente era lo más parecido a una deidad. Cuando salía y regresaba del país era vitoreado por las masas en las avenidas, perseguido por los periodistas, admirado por intelectuales y aplaudido por el pueblo.

El Presidente era admirado por su calidad de “macho cabrío” –y sus amantes celebradas– por sus ocurrencias, desplantes y boberías; por su sapiencia e infalibilidad y ay de aquel que se atreviera a contradecirlo y criticarlo porque –entonces– respondía con el poder del Estado: “no les pago para que me peguen”, manoteó López Portillo a los críticos.

Antaño, hablar mal del Presidente, criticarlo, era un tabú en medios; tara social que ciudadanos y periodistas olvidaron con los años. Hogaño, no está del lado correcto de la historia quien no pendejea al Presidente, en medios, redes y digitales. A Calderón le inventaron alcoholismo y lo motejaron como “Fecal”, a Fox no lo bajaban de tonto y a Salinas lo bautizaron como “Villano Favorito” y jefe de la “Mafia del Poder”.

Pero el milagro del poder está de vuelta –como en los años 50, 60 y 70–, y hasta Tatiana Clouthier ordenó “bajarle dos rayitas” a las bromas a López Obrador –a pesar de que el candidato electo insultó sin freno a presidentes y expresidentes–, mientras que casi todos los medios, en especial las televisoras, tratan a AMLO como todo un Rock Star.

Y resulta de risa que empresarios, medios, periodistas, intelectuales y críticos que ayer veían como tonto, senil, locuaz, ignorante y pillo a AMLO, que argumentaban que sus propuestas eran locuaces y propias de un populista y aprendiz de dictador, que nunca había trabajado y menos creado empleos, hoy cambiaron lentes o de ojos. ¿Por qué?

Porque para empresarios, intelectuales, críticos, periodistas y opinantes, Obrador hoy no sólo es guapo e inteligente, sino capaz, brillante, infalible. Y nadie recuerda el robo de millones de pesos de los damnificados que cayeron a su campaña; nadie quiere recordar su ignorancia para el poder; no quieren saber que nunca ha trabajado y menos de qué ha vivido y, sobre todo, voltean para otro lado cuando habla de amor y paz, mientras que Morena en Puebla es la verdadera cara de Morena, intolerancia y violencia.

Asistimos al milagro del poder; potente amnésico para empresarios, medios, intelectuales y periodistas.

Y es que AMLO ya no es “un peligro para México”, sino lo mejor que le pudo pasar a México. ¿Hasta cuándo?

Al tiempo.
04 Julio 2018 04:00:00
Dictadura democrática
Si alguien dudaba de que la victoria aplastante de Morena podría significar el regreso al pasado, seguramente hoy tendrá la certeza de que vamos en esa dirección. ¿Por qué?

Porque el resultado mismo de la elección, la victoria apabullante del partido Morena, de sus candidatos y, en especial, del que será el nuevo Presidente, son lo más parecido al regreso del mítico “carro completo”.

Dicho de otro modo, el partido Morena no sólo ganó la Presidencia de la República, la mayoría de los gobiernos estatales en disputa, el Distrito Federal y dos tercios de las alcaldías capitalinas, sino que tendrá el control total y casi absoluto del Congreso.

En otras palabras, queda claro que volvemos a los tiempos del viejo PRI, en donde todo el poder estaba en manos de un sólo hombre.

¿Y qué riesgos supone ese poder absoluto?

1.- Queda claro que un valor fundamental en democracia es el equilibrio de poderes. Pero también es cierto que en el Gobierno de López Obrador no existirá el contrapeso ya que Morena, sus aliados y muchos de sus simpatizantes podrán conseguir con facilidad la mayoría calificada en las cámaras del Congreso.

2.- El poder absoluto, en manos de un solo hombre, no sólo “corrompe absolutamente” sino que plantea un peligroso coqueteo con una dictadura. Y no es casual –y por eso el peligro es mayor–, que el primer círculo de López Obrador esté integrado por políticos declaradamente admiradores de Nicolás Maduro.

3.- El poder absoluto también plantea la cancelación absoluta de libertades democráticas fundamentales. Y sí tienen dudas basta mirar a gobiernos absolutistas y declaradamente autoritarios: Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua.

4.- En todos esos casos la primera libertad cancelada fue la de expresión y luego siguieron todas las demás.

5.- ¿Quién le va a decir que no a un Presidente que –como en los viejos tiempos–, tiene el respaldo de más del 50% de los votantes? Ese es el mayor riesgo, la sumisión mediática, la claudicación del papel central de periodistas intelectuales y críticos, de ejercer la joya de las libertades: la de expresión y la crítica.

6.- Ya hoy es visible la condescendencia, la sumisión mediática, el acomodo de las voces que eran críticas y hoy aplauden todo lo que antaño criticaron del viejo PRI.

7.- Pero acaso el mayor peligro sean las purgas a los medios críticos, a los periodistas que cuestionan, a los pocos intelectuales de pensamiento verdaderamente libre.

8.- ¿Quién va a contener y castigar los linchamientos cibernéticos lanzados por fanáticos, simpatizantes y acomodaticios del nuevo Gobierno –del poder absoluto que se vivirá en el nuevo Gobierno–, que ya se han expresado contra periodistas y medios críticos de López Obrador?

9.- El poder absoluto, en manos de un solo hombre, hoy regresó en el México del Siglo 21 a través de las instituciones democráticas.

10.- Por eso obliga la pregunta: ¿Quién impedirá que esas instituciones sean destruidas por su criatura? ¿Viviremos la real dictadura perfecta?
Al tiempo.
03 Julio 2018 04:00:00
Meade: derrota y traición
Nadie duda que el PRI y el Gobierno cometieron graves errores en el proceso electoral que concluyó el pasado domingo. Tampoco se ignora el enojo social. Y también es cierto que la Administración de Peña Nieto se quedó corta respecto a la responsabilidad de conectar los éxitos de Gobierno con el imaginario colectivo.

Sin embargo, el origen de la estrepitosa derrota del PRI y de la mayoría de sus candidatos en diversos estados en contienda se debe a la traición, la deslealtad y el oportunismo. Pero vamos por partes.

La contienda presidencial arrancó con una popularidad de Enrique Peña Nieto que oscilaba entre 22 y 25 por ciento. El PRI, sin candidato, superaba ese porcentaje de aceptación.

Ya con José Antonio Meade como candidato el partido tricolor arrancó con un porcentaje de simpatía entre 22 y 25% de las preferencias.

¿Qué pasó con los votos que perdió el PRI si comparamos las preferencias del punto de partida con el 15% de los votos conseguidos en la urna al terminó la contienda? ¿De verdad la campaña de Meade, del más capacitado, mejor preparado y de mayor calificación académica resultó un rotundo fracaso?

Lo cierto es que los procesos electorales –en México y el mundo–, no son lineales sino multicausales. Y son muchas las evidencias de que hubo traición dentro del PRI, en algunos gobiernos estatales, entre empresarios aliados y hasta de medios de comunicación. ¿Lo dudan?

1.- Resulta de escándalo y –a los ojos de todos–, la traición del gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, quien engañó a muchos cuando todos sabían de su alianza con Andrés Manuel López Obrador.

Hoy está claro que el Gobierno de Chiapas llevó a cabo una elección de Estado a favor del candidato de Morena, Rutilio Escandón, ganador de la contienda. Y para impedir represalias del poder, en el último minuto de la contienda, el gobernador Velasco consiguió el fuero del Senado de la República.

2.- Otros gobiernos estatales que llegaron al poder con las siglas del PAN y con expriistas conversos
–como Durango y Quintana Roo–, también traicionaron a Meade, a pesar que le debían la vida.

3.- Por eso, los malquerientes de José Antonio Meade filtraron la especie de que la traición venía de Hidalgo y del Estado de México. Falso. ¿Por qué? Porque de esas dos entidades salió el mayor número de votos y las concentraciones más espectaculares que tuvo la campaña de Meade.

4.- Los responsables de la estructura territorial del PRI también engañaron a su candidato. ¿Por qué? Porque los votos de esa estructura no aparecieron en las boletas marcadas a favor del candidato Meade. ¿a dónde cayeron?

5.- Está claro que una buena cantidad de medios de comunicación –y empresarios en general–, que juraron lealtad a Meade, a final de cuentas lo dejaron colgado. Y basta ver la docilidad de televisoras, diarios y digitales, a favor de López Obrador, al extremo de que Televisa, Azteca, Milenio, Reforma, La Jornada y La Razón son motejados como “medios tapete” de AMLO.

Al tiempo.

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