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[Seguridad]

‘No me quiero morir, ayúdenme’, crónica de una tragedia

Gritos de auxilio se escucharon la noche del domingo sobre Paseo de la reforma, avenida que terminó completamente destrozado

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‘No me quiero morir, ayúdenme’, crónica de una tragedia
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Saltillo, Coah.- Gritos de auxilio se escucharon la noche del domingo sobre Paseo de la reforma, avenida que terminó completamente a oscuras y a lo lejos unas lámparas de celulares alumbraban a un carro completamente destrozado que estaba embestido contra un poste de madera y uno de metal.

En el interior del vehículo Volkswagen Jetta color rojo con placas FMP 8775 se encontraban tres hombres, dos de ellos pedían ayuda, uno más no respondía y otro había quedado tendido y con algunos golpes en la banqueta, esto al salir disparado por una de las ventanillas.

Fue así como al ver lo ocurrido varios automovilistas que circulaban por los carriles de oriente a poniente frenaron y se detuvieron para intentar sacar a los jóvenes de 25 años del inmueble, pero los tres estaban atrapados entre los fierros retorcidos.

Tras varias llamadas al 911 y la tardanza en llegar los cuerpos de auxilio, algunos testigos intentaban calmar con palabras de aliento a los jóvenes sobrevivientes quienes se quejaban de dolor, otros más intentaban alejar los cables de los postes ya que estaban saltando chispas y podía ocurrir una desgracia mayor, mientras que elementos de la policía de tránsito y policía Municipal daban vialidad en espera de los rescatistas.

Fue cerca de las 22:10 horas cuando se pudo escuchar el sonido de la ambulancia que se acercaba por Paseo de la reforma hacia Francisco Urdiñola, al arribar de inmediato se bajaron los socorristas y se dirigieron a brindarle ayuda a Luis Dario Valdés, conductor de la unidad y a Ricardo Sandoval de 25 años quien pedía a gritos que los salvaran, a su lado estaba rescostado Luis Alejandro Vazquez, quien lamentablemente ya no contaba con signos vitales.

Por su parte Noe Flores, otro de los lesionados que salió por la ventanilla, caminaba en shock de un lado para otro, sangrando ya que contaba con algunos golpes en la cabeza y en la espalda.

Ante la desgracia una de las socorristas comenzó a valorar a los lesionados, mientras su compañeros buscaban la forma de lograr sacarlos, fue ese momento cuando Ricardo Sandoval se aferró a la mano de la paramédico, quien intentaba ponerle una aguja con suero.

“No me quiero morir, ayúdeme”, “me duele, mis piernas”, “mi cachete, sangra”, eran las palabras que no dejaban de gritar Ricardo, mientras la voluntaria de la institución humanitaria le sostenía la mano y lo calmaba con algunas palabras.

“No te vas a morir, chiquito”, “yo se que te duele, pero te vamos a ayudar”, fue así como la paramédico logró mantener por varios minutos la tranquilidad entre los lesionados que lamentablemente estaban prensados y se requería el arribo de la Unidad de rescate de Cruz roja para utilizar las quijadas de la vida y así poder romper los fierros.

Al lugar también llegó el Equipo de intervención rápida del cuerpo de bomberos, siendo más de 10 rescatistas los que se concentraron en romper las láminas del carro, utilizando el equipo hidráulico de los cuerpos de auxilio.

Otros se subieron a la carro partido a la mitad, para poder quitar los postes de madera y facilitar las labores de rescate y poder liberar lo más pronto posible a los heridos, quienes estaban delicados de salud.

Fueron más de 20 minutos en los que se trabajó con las quijadas de la Vida logrando poner a salvo a Ricardo Sandoval y a Luis Dario Valdés, quienes fueron trasladados de inmediato hasta el Hospital universitario, siendoeste último quien murió minutos después de ingresar al nosocomio.

Al acabar con el rescate, se colocó una sábana blanca sobre el cuerpo de Luis Alejandro Vazquez quien falleció tras el impacto Y se esperó la llegada del personal de la FGE, para realizar los peritajes.

La trágica escena que se produjo por conducir bajo los influjos del alcohol, dejó a dos personas sin vida y dos lesionados, los cuales se informó que ya están fuera de peligro, pero aún les queda el recuerdo de la fatal muerte que tuvieron sus amigos.

A punto de llegar a casa…

“Estaban a punto de llegar a sus casas, no les faltaban más que 2 cuadras para llegar a cada uno de sus destinos.” Comentó uno de sus conocidos a través de redes sociales, asegurando que de los otros dos jóvenes que sobrevivieron al trágico accidente, aún se encuentran graves.

Uno de ellos, Noé Flores, quien dio aviso a los diversos cuerpos de auxilio al momento del accidente, para que ayudaran a sus amigos, se encuentra en situación delicada, internado en la clínica 1 del IMSS.

Por otro lado, mientras Ricardo Sandoval, se encontraba delicado en la clínica 2 del IMSS, al mediodía de este lunes, se dio a conocer que falleció, luego de no resistir las lesiones que le había ocasionado el accidente.

Cabe señalar que tras el suceso, varios posicionamientos se han presentado en redes sociales, la mayoría, piden reductores de velocidad en este tramo, pues pese al semáforo que se encuentra en este cruce, gran parte de la vialidad es utilizada como autopista, pues los automovilistas que la transitan, apenas llega la noche no respetan los limites de velocidad establecidos.

Una tragedia

Tras el accidente automovilístico que sucedió en paseo de reforma, ahora 2 familias y decenas de personas lamentan el fallecimiento de dos de los jóvenes involucrados.

En redes sociales, familiares y conocidos de Darío Valdés le dieron el último adiós, frases de fuerza y condolencias, ahora visten la foto de Paula Saldivar, madre de Darío y quien horas antes del fallecimiento de su hijo, subía una foto de él a su perfil pidiendo a todos su contactos se unieran en oración para que pudiera salir de la difícil situación.

Con el pasar de los minutos, las oraciones y comentarios positivos pasaron a ser condolencias, asegurando a la madre que entendían su dolor, asegurando que ahora su joven hijo de apenas 25 años, estaba en un lugar mejor.

Así mismo, la pareja de Darío en una emotiva publicación le aseguro que ahora ella velaría por su hijo, buscando llenar el vacío que su repentina muerte dejó.

Con información de Estefanía González y Monserrat Rodarte


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